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Valeria Degenaro agarra el pajarito

Valeria De Genaro

Valeria Degenaro es otra de las chicas de la última Playboy, que parece querer compensar con cantidad la falta de nivel de las mujeres que presenta. En honor de justicia, la morocha tiene más méritos que Griselda Sánchez y que Vanesa Carbone para figurar en la revista. La bombachita azul, totalmente demás, por supuesto.

Valeria Degenaro

Valeria Degenaro posa muy comestible, pero nos quedamos con ganas de ver la empanada.

Sólo hace falta un golpe de vista e inmediatamente te das cuenta que Valeria De Genaro es experta a la hora de manipular el pajarito. Lo sostiene sonriente y en alto, pero como buena profesional que sabe de la peligrosidad del canario, lo mantiene enjaulado. La morocha sabe cómo se siente el pajarito enjaulado, porque a ella misma más de una vez le tocó bailar enjaulada en numerosas discos y cabarulos de la ciudad. “Bailar en boliches me sirvió para progresar en lo económico”, confiesa Valeria al admitir que se gana la vida mostrando sus carnes. “En 1999 me agregué lolas, y trabajé en La Peluquería de Don Mateo“, dice al recordar que su carrera carnoso-farandulesca comenzó de la mano de Sofovich, quien parece realmente gozar del monopolio de la “promoción” de vedettes, a las que seguramente les cobra en especie, poniéndolas en privado antes de ponerlas en el aire. Estar en televisión no fue la segunda victoria de los nuevos pechos Valeria Degenarosiliconados, la primera había sido ese mismo año, cuando los memoriosos de la noche podrán recordar que Valeria fue la ganadora del infame concurso de remeras mojadas que organizó Budweiser en el Museo Renault. De Genaro duró unos cortos tres meses en La Peluquería de Don Mateo, pero la nena usó la exposición televisiva y el conocimiento re-cogido en las discos para ganar el puesto de conductora de S.O.Sex en el Canal Playboy, donde casualmente también trabaja Nino Dolce, su novio de entonces. Ese conchabo no lo consiguió mandando un currículum por correo, sino porque su novio recurrente era Nino Dolce, otro empleado de la señal del conejo, aunque para ser justos la chica había sido una de las finalistas para representar a la Argentina en el concurso Playboy, también en 1999. Y tenemos que decirlo nuevamente: una mina que tiene ya una larga historia con el conejo tendría que haber mostrado labios como Vanucci, Onetto o Emme. Una lástima, pinta que tiene una figazzita divina.

Valeria Degenaro

Valeria tiene un look como para una publicidad retro, esas que venden aspiradoras o licuadoras en inocentes avisitos blanco y negro en los diarios antiguos. Viendo su carita sonriente, es fácil comerse el amague y pensar que es una chica inocente. En realidad tiene más noches que la Luna, bailó en todos los boliches de Baires.

Valeria Degenaro

La morocha Degenaro mira como diciendo “tengo cara fina pero ojo que peteo como una sucia de barrio, eh?”.

El paso por La Peluquería también parece haberla marcado en otro aspecto que la caracteriza, la depilación vaginal total, aunque no sabemos si fue Gerardín o el propio Don Mateo que le hicieron pelo y barba y la completaron peinándola para adentro. Los memoriosos paponeros, esos que nunca olvidan un culo, al ver estas fotos de Valeria De Genero en Playboy recordarán que la morocha también fue una de las chicas de Domínico, pasando luego por Indomables y hasta en Doble Vida. Estos antecedentes hacen de Valeria la más “calificada” de todas las que aparecieron en la última Playboy (un honor que comparte con Griselda Sánchez y Vanesa Carbone), que parece que está tratando de compensar con cantidad la falta de calidad en las mujeres que presenta. De todas maneras, tanto Valeria Degenaro no es carne fresca, ya que había salido previamente en Playboy como podés ver acá. Pero la morocha es una “figurita repetida” muy bienvenida, como dejó claro Brother Larry en su comentario. “Hermanos, de pie! Una mujer tremenda esta Valeria, pocas veces han dado tan en el blanco con mi gusto personal en materia femenina: exhuberante, sexy y deshinibida, la receta ganadora!”. Y fueron justamente esas cualidades las que hicieron que Valeria Degenaro resulte la elegida como la mejor de los últimos doce meses, las que resume MassaM en el primer comentario abajo “Boludo, qué hembrón!”. Tal cual.

Alejandra Maglietti, desnuda en Playboy

Alejandra Maglietti

Alejandra Maglietti te mira como para que comas los Doritos pero vos querés comerle la empanada que hay debajo. La rubia formoseña salió en bolas pero siendo como es Playboy Argentina no mostró la empanada para nada. Te vas a tener que conformar masticándole ese de pezón rosadito, qué le vas a hacer.

Alejandra Maglietti

La mirada distraída en algo que no ves, pero tampoco hace falta porque tiene terribles pechos. Lindos pezones, semi expuestos.

Seguramente la tenés, es Alejandra Maglietti, la bomba rubia que se hizo conocida en la publicidad de Doritos. La nena apareció en Playboy y realmente es divina, con unas facciones preciosas de tiragomas formoseña (viste, vos que no tenías en el mapa erótico a Formosa, ahora la vas a tener que incluir) y muy buena piel. La revista por supuesto (ni vale la pena mencionarlo) decepciona nuevamente al no mostrar tajo y ni siquiera algo de pelo púbico. Sin justificar al conejo (que sigue perdiendo oportunidades importantes de retratar la belleza argentina) en este caso puede ser que el pudor o la cultura de la dueña de la concha, Alejandra Maglietti, se haya cruzado en el camino porque viene de cierto “abolengo” familiar y las tradiciones son fuertes en el norte argentino. No hay duda de que al Sr. Maglietti, originador del esperma que creo esta preciosura y un conocido estanciero en la provincia de Formosa, no le habría hecho ninguna gracias bancarse cargadas por su hija. “Flor de turra termino siendo la hija del patron”, dirían los peones de la estancia con ese dejo de acento guaraní. O quizás Alejandra no quería que su madre, Alejandra Maglietti desnuda en Playboyde profesión escribana, “diera fe” de que su hija salió mostrando la vagina en Playboy. Una pena que no muestre, porque si bien conocemos las empanadas de varias provincias, nos quedamos con ganas de conocer la empanada formoseña de Alejandra Maglietti. A juzgar por la piel que muestra, la empanada de la rubia debe tener una masa muy lisa y tiernita y sobre todo nos imaginamos un repulgue delicioso. Todos sabemos que un buen repulgue es vital para que no escapen los jugos de la empanada caliente, pero en el caso de Maglietti estamos seguros que su repulgue por el contrario se debe abrir de par en par para mostrar toda la carne todavía rosadita. Mirala por favor en estas fotos de Playboy, no seas tímido, imaginate ese noble repulgue, jugoso y a punto. “Se me abrieron las puertas” dijo la modelo cuando se dio cuenta que la publicidad de Doritos era tan exitosa que la gente se la quería masticar a ella. “También me sorprendí cuando empezaron a reconocerme en la facultad” rememoraba la rubia cuando se dió cuenta que sus companeros estudiantes de derecho se la querían poner torcida. Atención en la foto de arriba a la derecha que tiene una onda muy parecida a Pamela Anderson con el pelo recogido hacia arriba. Qué hambre de comer una buena empanada formoseña de carne rubia, y arrancar ese repulgue con los dientes para liberar el jugo, no?

Alejandra MagliettiAlejandra MagliettiAlejandra Maglietti

Alejandra Maglietti

Alejandra Maglietti tiene claramente una onda tipo Rocío Guirao Díaz en esta foto, quizás como premio consuelo porque Rocío viene diciendo que todavía no está lista para salir desnuda en Playboy (en realidad ya salió en gomas en Punta del Este, y el conejo en estos días no pide más que pezones). Divina la formoseña.

Alejandra Maglietti

Alejandra Maglietti en una linda pose, lástima que tiene muy mal ubicado el pie derecho, que impide verle la empanada formoseña.

En la publicidad de que la lanzó a la fama, Alejandra Maglietti cuenta que con unas chicas se juntaron para ir en búsqueda de naves y otras rarezas mitológicas de las sierras de Córdoba. “Nos juntamos para ir al Cerro Uritorco, todas juntas, doce chicas, todas preparadas con trajes especiales”, dice la formoseña con pinta de volada total. “Y en un momento empiezan a llegar las naves, mientras nosotras hacíamos distintos bailes… una electrónica del más allá”, seguía contando la estudiante de abogacía con onda despistada mal. “Podemos ir este enero si alguien quiere”, remataba Maglietti y lanzaba la pregunta mortal “¿Alguno quiere? ¿Alguno tiene carpa?”. Sí Ale, claro que queremos ir con vos, y por la carpa no te preocupes. Aún los que no tienen carpa la van a tener bien armada luego de ver tus fotos en Playboy. La rubia no mostró el tajo, pero peló tetas (no le quedó otra, se supone que Alejandra Maglietti desnuda en Playboyes una revista de “desnudos”) y realmente tiene lindos pezones. Es como si hubiera dicho “a falta de empanadas, buenas son tortas” y ofreció esos bizcochos deliciosos, doraditos como los chips de maíz que la lanzaron a la fama, pero mucho más comestibles. Sería una buena idea de marketing: en vez de la forma triangular y punteaguda de los chips (resultante de cortar en cuatro una tortilla mexicana y freír los pedazos) se podrían adaptar al gusto argentino dándole forma redonda y con el pezón en el medio. No te parece que venderían más si en vez de llamarse “chips Doritos”, los vendieran como “Pezones Maglietti”? Y ni hablar de las “Empanadas Maglietti”, que vienen con el repulgue abierto cosa que vos puedas poner el relleno.

Monica Antonópulos nos deja sin aliento

Monica Antonopulos en Playboy

Hermosa, simplemente hermosa. La griega Mónica Antonópulos tiene una belleza tranquila que ni siquiera la pobre producción de Playboy pudo deslucir. Un minón que lo tiene todo: es divina pero no se la cree demasiado, es inteligente pero no es pedante, y tiene opiniones que a la vez tienen fundamento y divierten. Fenomenal.

Monica Antonopulos

Se nos corta la respiración y sentimos que se nos hunde la cabeza en esos pechos, terrible minón, dónde hay que firmar?

N os dejó sin aliento, nos pega en las tripas y se nos inflama todo. Dan ganas de tirar la revista a la mierda y salir a buscarla por la ciudad, como esos psicópatas de las películas yanquis. Y agarrarla de los pelos, mirarla en esos ojos increíbles color del más lindo mar y besarla, o al menos intentarlo antes de que grite y vayamos en cana. Total, salvo que el juez sea puto como Oyarbide, va a entender que no nos quedó otra que buscarla para afanarle un beso, para mirarle esa carita deliciosa en vivo. Porque Playboy defrauda como de costumbre, pero la griega la rompe, metiéndole belleza y personalidad a una sesión de fotos carente tanto de imaginación como de osadía. Pero la Griega te corta la respiración con un cuerpo real, con curvas creíbles y una cara que (toquemos madera) parece virgen de cirugías, algo inusual entre las famosillas nacionales. El lamento boliviano es el de siempre: el conejo no tiene dientes (se los bajó Maxim sin desnudos pero con mucha más onda) y no se anima Monica Antonopulosa exigir que muestren la gallinita. Lo más parecido que podés encontrar a una foto de la concha de Mónica Antonópulos es su axila izquierda en la toma donde recostada sobre un tronco en lo que parece un bosque cubierto de hiedra (mirá la foto apaisada abajo). Habrá sido Mónica que nos tira un huesito con esa axila vaginal? Por supuesto que no, pero el mero pensamiento demuestra lo desesperados que estamos por vérsela. Los de Playboy no deben ni haberle preguntado si estaba dispuesta “a pelar”, ni siquiera a una modelo que viene repitiendo en varios reportajes que “no le digo que no a nada”. Aún cuando al final las fotos son un simple topless, Mónica muestra que no es necesario tener las tetas a reventar o el culo como un globo aerostático para estar entre las más deseadas de la Argentina. Chicas, aflojen con las siliconas y aprendan de Mónica.

Monica Antonopulos Monica AntonopulosMonica Antonopulos

Monica Antonopulos

No es Caperucita Roja pero cómo nos gustaría hacer la del lobo, ya que como sabés no es un cuento para niños sino un cuento erótico. Ir disfrazados de lobo y “comerla” a la Griega Mónica Antonópulos, qué bombón para iniciar el año a full.

Monica Antonopulos

No muestra mucho, pero nos ofrece dos áreas para masticar mal: la pancita deliciosa y el cuello espectacular. Drácula tenía razón, comele la yugular.

La griega Monica Antonópulos se destaca por el fuerte contraste con las promoturras y modelortos que decoran las revistas de baja calaña como bichos de ruta pegados a la parrilla del auto. La griega básicamente es el tipo de mina presentable en casa, el tipo de mujer bella pero tranquila, esa que el portero del barrio no te va a mirar como diciendo “qué gatos que trae, este pibe no puede más”. Eso sucedería con tantas otras, no hagamos nombres, las que si tienen un cierto valor en el mercado es exclusivamente porque salen en revistas. El que debe estar al borde del infarto ya desde que arrancó el año es Don Antonópulos, que aparentemente es más cuida que el carajo. “Tener un papá griego es como tener una idishe mame”, contaba Mónica del viejo, un tipo muy conservador que nunca se imaginó Monica Antonopulosque su hija iba a salir en Playboy. “Mi papá quería que yo fuera contadora”, explica Mónica del frente familiar, “pero al menos puedo decir que lo intenté, porque estudié en la facultad dos anos y medio”. Un desperdicio, tremendo bombón perdida en la laberíntica Facultad de Ciencias Económicas, claramente hubiera sido perder el tiempo porque la nena es multitalentosa. “A mi viejo, que es un auténtico griego, le costó entender que su hija no había nacido para los números”, dice chica de los ojos de cielo de su progenitor griego (que si estaba nervioso antes, ahora debe estar empastillado). Don Antonópulos es un tipo que si agarra el famoso “trabuco” para defender a la nena de los cuervos que revolotean estaría Monica Antonopulostotalmente justificado (vos por las dudas llevate una AK-47 y te llevás a Moni) La Griega no solamente le da el cuero para modelar como ves en la sesión de fotos de Playboy, sino que puede conducir, puede actuar y hasta editorializar (sus comentarios son más agudos y entretenidos que los del almidonado Horacio Cabak). En menos de dos años hizo de todo en tevé y ahora corona con la tapa de la primera Playboy del 2007, pero la griega va por más. “Mi meta profesional es seguir creciendo y abrir nuevas posibilidades”. Te apoyamos a fondo Mónica, a ver si en las próxima fotos cumplís tu palabra y “abrís las posibilidades” en unas fotos hot para alegría de toda la barra.