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Coty Iaria muestra la cotorra en Playboy

Coty Iaria desnuda en Playboy

La apuesta de Coty Iaria es simple: después de ver esas pochas y esas cortinas de bife, no te van a quedar ganas de preguntar quién es, pero si insistís acá va: Constanza Iaria es una cordobesa de 26 años que dejo su trabajo en un colegio luego de ganar el casting de Playboy. Que cómo hizo para ganar el casting si no la conocía nadie? Mostrando sin problemas la figaza que las “famosas” no se atreven a pelar. Esperemos que la recepcionista de colegio haga escuela!

Coty Iaria

La almeja de la cordobesa es para comer con dos manos.

Con esos pechos impactantes y carita de mina bien que tiene muchas ganas de portarse mal, era obvio que como preceptora de colegio secundario Coty Iaria no podía durar. “Por eso me pusieron de recepcionista” explica la cordobesa con picardía, “pero igual lo que más recibía eran propuestas indecentes.” Y no es para menos, con la tendencia que tiene a no usar bombacha, la rubia terminaba la jornada escolar con el pelo Coty Iariapegoteado y no era exactamente por exceso de crema de enjuague. “Mejor que no diga qué colegio era” dice Constanza como recordando la fila que durante el recreo armaban los chicos frente al baño de hombres esperando turno para un petardo. “Es en Córdoba capital, pero no sabés el lío que se armaría con los padres si lo digo.” Y claro, porque las propuestas indecentes venían de padres que de repente tenían una extraña necesidad de pagar la cuota en persona y convencer a Constanza de que iba a ganar más guita en los medios que esquivando lechazos en el colegio. Y Coty algo le debe Coty Iariahaber quedado de esas charlas además del gusto salado en la boca, porque un día tuvo una idea genial. “Si las minas laburan de gato y se acuestan con todos para ser conocidas y finalmente coronarse con una tapa en Playboy” pensó la cordobesa, “mejor salteo los pasos y hago las fotos en bolas directamente”. Y porqué el conejo va a poner una desconocida en la tapa? Porque a diferencia de las “famosas” que no muestran nada, la cordobesa Coty Iaria no tuvo problemas en sacarse la bombacha en el video (que podés ver abajo) para ganar el casting y mostró la empanada de carne en las fotos de Playboy.

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coty iaria muestra la concha

Coty Iaria muestra en primer plano la razón por la cual pasó sin escalas de recepcionista en un colegio a la tapa de la revista Playboy. La cordobesa sabe que muchos van a insistir en preguntar “Y esta quién es?” y por eso quiere mostrar su credencial: un jugoso (aunque oscuro en fotos de mala calidad) papo en cuatro como nunca se vió en la Playboy argentina. Puede que Coty Iaria sea una desconocida pero con su naturalidad a la hora de pelar, esta recepcionista de colegio da cátedra a otras “famosas” que entregan la figaza para trepar y la esconden cuando llegan. Atención con el pavo de Coty contra la baranda.

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Bajate el video de Coty Iaria para Playboy

Virginia Gallardo, temible ojete correntino

Virginia Gallardo

Como si nunca hubiera escuchado la ley del “Posición Obliga”, Virginia Gallardo pone la cola pero sólo para las fotos. “Hago fotos insinuando pero soy más tranquila que lo que aparezco y en realidad doy todo menos la cola” explica la correntina, “sigo con la postura de no entregar porque tengo mil otras cosas para entretenerme, como por ejemplo las lolas nuevas.” Con el asesoramiento del chocolatero, la rubia se agrandó los havanets para aumentar la facturación. “No me agregué lolas para experimentar en el sexo, sino para laburar” explica la ex Miss América y actual mediática, “ahora puedo usar remeras sin corpiño, quedaron bien paraditas.” A vos también te quedó bien paradita, matala!

Virginia Gallardo

Virginia Gallardo la va de santa, pero la vende la cara de petera en esta foto sin retocar.

Como si su culo fuera un kiosco, la choco chica Virginia Gallardo se agacha ofreciendo un riquísimo alfajor de carne que asoma entre las cachas apenas envuelto en una delicada tanga roja. “Me encanta comprar lencería, más allá de que le guste a los hombres tengo una colección enorme” dice la correntina mientras vos pensás que lo que importa es la golosina y no el envoltorio, “igual me parece que los hombres le da lo mismo, porque al final siempre piden que nos saquemos todo.” Pero a pesar de lo que muestran virginia gallardolas fotos, sacarse todo es algo que la correntina dice que le cuesta. “En la cama la verdad que soy medio tímida” dice Virginia y uno se pregunta de dónde salió la putez que reflejan las fotos. “Yo soy mucho más tranquila que los que muestro cuando hago fotos, debe haber casos donde las chicas son tan comehombres como aparecen, pero no es el mío” explica la rubia, “para mí el límite es insinuar y jugar a ser sexy pero no mostrar todo, porque me parece que se pierde el encanto.” Como corresponde a una auténtica chocochica, Virginia Gallardo dice que gana con la dulzura. “Las correntinas te compramos con la dulzura”, dice la rubia y vos pensás que quizás “dulzura” quiere decir “concha” en Virginia Gallardocorrentino básico, pero no, la dulzura de la chocochica es literal. “En la cama me gusta usar dulce de leche y crema también” dice Virginia, pero aclara que ni con crema le vas a poder hacer el orto. “Sigo con mi postura de no entregar la cola” dice como si quisiera subir el precio,”pero igual nunca digo nunca… quizás el día de mañana con una pareja de mucha confianza sí entregue la cola”. O sea que con Fort no tenés confianza, Virginia? “No, quiero decir que con una pareja de muchos años lo pensaría como para meter algo nuevo en la relación” dice la correntina tratando de salvar las apariencias, “en una de esas la termino entregando a los 50 años con 20 de casada!”. Perfecto correntina, dicen que nunca es tarde cuando la dicha es buena!

Virginia GallardoVirginia GallardoVirginia Gallardo

Virginia Gallardo

Virginia Gallardo está acostumbrada a provocar sacando la cola en todo tipo de posiciones sin sufrir consecuencias. “A mi pareja le doy todo, menos la cola” dice la correntina, que de todas maneras no descarta entregar algún día. “Nunca digo nunca, porque cuando tengo confianza uno hace lo que la pareja le pida” dice Virginia Gallardo pero aclar que “siempre dentro de lo normal, uno contra uno y nada de locuras.” La correntina dice que para gritar sapucay no necesita un garrote gigante. “El tamaño no importa, jaja” dice jocosa como si ya no pudiera contener la sarta de mentiras que viene hablando, “no en serio, no importa… mas grande es mejor pero uno no va a estar o no con alguien por esa cuestión, ni va a andar diciéndoselo.” Virginia dice que su timidez (?) la lleva a evitar lugares que no sean la cama, aunque alguna vez se anima. “Soy cómoda y tímida por eso prefiero la cama” dice la rubia, “pero en pareja si tengo confianza puedo incursionar en otros sitios como una pileta o un ascensor, pero la playa y lugares públicos no me gustan porque soy pudorosa con eso.”

Virginia Gallardo

Bajate el video de Virginia Gallardo

Cecilia Oviedo, un gato que ratonea

Cecilia Oviedo

Cecilia Oviedo se agarra la concha y vos más vale que te agarres las bolas porque esta perra no tiene miedo a que la llamen gato. “No me ofende porque lo admito y además si me enojara por todo lo que me dicen no podría trabajar de esto” dice con una lógica de la gran puta. “Hay muchas que también lo hacen pero no lo dicen, pero yo además de hacerlo y admitirlo voy por más!”. Entrale, porque el que le saca un polvo a un gato no le hace ningún maltrato.

Cecilia Oviedo

Los patys de Cecilia Oviedo quieren abrazarte en una turca de gol. Llenale la canasta!

En serio querés que me la tape?” parece preguntar Cecilia Oviedo al fotógrafo como si no pudiera creer que el pibe teniéndola en bolas quisiera sacar fotos y no la pija como le pasa noche tras noche. “Mirá, yo trabajo desde hace años y no me ofende que me llamen gato” reconoce Cecilia con una franqueza sólo superada por su putez, “empecé de adolescente bailando en el caño, después seguí con strip tease ya ahora hago de todo!” Todo por un precio claro, que ya no es tan accesible como le gustaría poder cobrar. “El problema es que sube el dólar y sube la Cecilia Oviedocarne” dice la rubia sin ver el paralelo, “yo estoy con el pueblo, pero no vamos a poder comer.” Pero por suerte para Oviedo, la demanda de bola de nalga sigue siendo alta. “Los pibes mueren por la cola, pero se olvidan de chequear muchas veces se olvidan de chequear las gomas” explica Cecilia como si fuera un curso de Orientación al Consumidor gatero, “y es una pena porque la verdad que pezones no faltan, fijate si no parecen patys humanos!” Así que ya sabés, cuando la contrates a Oviedo arrancá con unos patys tranquilo que el pavito te espera, porque a la rubia como buena profesional le caben todas. “Los chicos confían en mí porque saben que nunca me niego a nada” dice Cecilia Oviedo orgullosa de su clientela, “me llaman gato pero sigo levantando mi bandera.” Y las cecilia oviedogarchas de sus admiradores, que todavía encuentran propuestas originales, como pedirle que en vez de usar la boca para hacer llorar al nene, cante para divertirlo. “Me ofrecieron hacer teatro infantil” comenta divertida, “pero me tuve que bajar porque ya tenía un montón de shows eróticos vendidos.” Y lo bueno es que en los shows de Cecilia Oviedo, se mira y además se toca. “Hay muchas en el ambiente que también laburan y no lo dicen” acusa Oviedo, “yo aparte de hacerlo y admitirlo, voy por más!”

cecilia oviedocecilia oviedocecilia oviedo

cecilia oviedo

A Cecilia Oviedo le da igual si tomás carrera y la engrampás de dorapa o si hacés el salto del tigre para sacudirle la persiana en la cama: cualquiera sea la posición la rubia te va a dejar seco de pija y billetera. “No conocí hombres que se me resistan” asegura con la confianza que le dan años de experiencia, “y de todos modos si me llegara a pasar, tengo armas para convencerlos.” Y las armas de la rubia están a la vista de todos los que la ven enroscada al caño de noche o se la cruzan de día. “Me excita ver a los hombres mirándome por la calle” confiesa Oviedo, “por suerte me miran todo el cuerpo, creo que gusto cuando voy y cuando vengo también.”

cecilia oviedo