Ayelen Paleo a full: pete, turca y colectora
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Ayelén entrega el pavito para las fiestas. “Me gusta por la colectora” reconoce la nena, “pero primero me tienen que acariciar bien la cola.” |
Fijate cómo quedó Ayelén, abierta de gambas en la cama y mirando para abajo como si no pudiera creer que no haya interesados en comerse ese temible ojete que es como Danonino para gerontes. “Dicen barbaridades, que soy gato y cobro miles de dólares pero lo máximo que hago es un strip tease mostrando lo que tengo” se queja Ayelén mirándose las tetotas de reojo, “pero ahora a todas las tratan de sucias, te dicen que tenés el pelo sucio, tenés olor a concha y es normal pero yo no tengo olor a concha, querés oler?” Y claro que sí, si el tremendo tajo que transparenta esa bombacha
negra es más grande que una milanesa napolitana de La Farola pero más divertida de comer, porque la de Paleo vos le ponés el queso. “Me la depilo toda, no dejo ni un solo pelito” dice Ayelén de sus impresionantes cortinas de bife, “ahora todos piden olerme en todos lados y salen encantados porque uso Alien.” Ayelén reconoce que tiene dos celulares y hace mucha plata con sus clientes, pero dice que sus servicios no son los que la gente cree. “Hago mucha plata con turistas que pagan en dólares, pero vienen para que les enseñe tango, no las tetas” se queja la nena, “y tampoco soy botinera como dicen, a los 16 años salí con el Kun Aguero unas cuatro veces y te digo que la tiene más o menos, te digo que es medio manicero.”
Y Ayelén no está para comer maníes, a la nena le gusta comer algo más sustancioso. “En el pete voy yo de una sin que me lo pidas, el sexo oral es lo más y si es en un lugar público sin que nadie se entere, mejor” dice la nena golosa, “en la cama soy imparable, una verdadera guerrera en todo sentido, pero primero tengo que entrar en confianza.” Y a Paleo nada le fomenta más confianza que el poder y una billetera llena. “Tengo fantasías con tipos como Tinelli, me encanta todo lo que tiene” reconoce Paleo, “me gusta porque es muy poderoso pero mantiene la humildad, eso de ‘mirá lo que tengo’ pero habla como en el barrio.” Es que Ayelén no se considera un gato sino una chica de barrio. “Muchos al ver mi cuerpo se
imaginan que soy una sexópata total, pero soy una mina común, una yegua tranquila” explica la tetona, “me gusta que arranquen despacito pero cuando entro en clima me descontrolo.” Y si querés hacerte la fiesta con Ayelén, no vayas directo a los globos. “Todos me piropean la delantera y ya desde chica tuve muchas tetas, pero no me gusta que me toquen las tetas a lo bestia” dice Paleo recordando el tango lésbico topless que hace con Violeta Lo Ré, “me gusta más que me acaricies la cola, la tengo muy sensible y me calienta mucho más.” Y no la tiene sólo sensible, sino bien abierta. “Me gusta el anal aunque no es para todos los días” dice Paleo como epígrafe de la foto donde se separa los cachetes del orto, “pero cuando me descontrolo me gusta el sexo duro, me ratonea hacer un trío en la terraza de mi departamento.”
Bajate el video de Ayelén Paleo
También disponible en 3gp para celular
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