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Luli Fernández recaliente en la nieve

Luli Fernandez

Luli Fernández tiene un fuego interno que le permite estar en la nieve y no necesitar casi nada de ropa, apenas la bikini nomás. La nena arrancó como secretaria de Rozín y se hizo “famosa” con el incidente Mick Jagger. Desde entonces muestra sus firmes carnes en todas las carnicerías del país.

Luli Fernandez

Luli Fernández derrite la nieve en el sur con el fuego interior de sus muy cortos 18 añitos. Quiere que la cocinen en su casa.

Luli Fernández no tiene pizca de frío, para nada, y eso que tiene esa bendita costumbre de ir a la nieve a hacer snowboard en bikini, algo que esta indicando que la chica por adentro esta recaliente. La explicación para la bikini en la nieve tiene que ser esa, que la nena tiene una calentura interior tan grossa que con la escasísima tela de la bikini le alcanza para estar en la nieve. Maria Lucila Fernández tiene el fuego interior, pero aclara que no es ninguna descocada, así que por favor todos los que la ven desplegando toda su carne en gélidos paramos sáquense de la cabeza cualquier idea que puedan tener de la que la nena es rápida. “Con los hombres soy canchera pero no ligera”, dice Luli con una inocencia estudiada que contrasta con su lomazo de 91 61 90 (que el busto es comprado, pero la queda diez puntos). Dice que Luli Fernandez y su cola en la nievele gustan los tipos grandes, aunque Mick Jagger era excesivamente mayor. “Me gustan mas grandes que yo”, dice Luli y hay que recordar que no es difícil ser tener mas anos que ella, puesto que tiene apenas 18 anitos (ay ay ay). “Los tipos de entre 25 y 35 anos son los que mas me gustan”, continua explicando y las fantasías vuelan, como la del Hombre de la Barra de Hielo, que se venia haciendo la película con Chechu Bonelli y Alejandra Martínez. “Descorchar un tubito de Navarro Correas Syrah”, dice este Iceman en el comentario y aclara que esta hablando del vinito de Colección Privada, algo siempre apropiado cuando uno prepara el terreno para alguna ninfa que valga la pena (a las atorrantas de cuarta les das tetra en copa y no se avivan, tienen el paladar anestesiado por la sal de toda la leche que tragaron).

Luli Fernandez derrite la nieve

Atención con los tremendos globos de Luli Fernández en esta foto, evidentemente las empresas que fabrican siliconas están llenándose de guita mal. Pero a diferencia de los implantes, hay un detalle en la foto que es natural: mirá la apertura que se adivina en su tanga blanca, parece la entrada de la estación Avenida de los Incas del Subte B, algo impresionante para sus 18 años.

Luli Fernandez

Luli Fernández en cada producción de fotos va cambiando de look, al punto que cuesta ya reconocerla con su look.

Iceman cree que “el lugar podría ser alguna cabaña al pie del Cerro Castor (Ushuaia), en un atardecer nublado luego de una intensa nevada”, dice el notibloguero en su comentario. Fiel a su naturaleza polar, el Hombre de la Barra de Hielo se imagina “afuera, mucho frío. Temperatura por debajo de cero grado”. Por eso la acción se da en interiores, refugiados del intenso frío, segun cuenta el notibloguero — escuchemos. “Adentro, un hogar con leña quemándose muy lentamente con una luz muy tenue que apenas ilumina la habitación. Acompañantes… si, ni hablar. La Chechu Bonelli y la perra cordobesa Ale Martínez con una ganas locas que le den caña. Y mientras uno degusta un rico vinito y se prepara para darles salsa observa como las nenas se van poniendo en clima tocándose cariñosamente y lubricándose las rajitas utilizando como herramientas: lengua y dedos.” El Hombre de la Barra de Hielo cierra su fantasía sexual preguntando “Qué ás se puede pedir?”. Y si bien el encuentro es mortal, siempre se puede mejorar: Iceman no sabía que a su noche soñada se iba a poner todavía mejor con el agregado de nada menos que Luli Fernández, la chica que vino de la nieve. Se ratoneó con Ale y la Chechu, y de repente le cayó Luli como extra ball, y realmente necesitaría unas bolas extras para poder abastecer con leche fresca la sed de estas tres atorrantas de primer nivel.

Luli Fernandez

Luli Fernández en otra pose apta para derretir el hielo y con ángulo donde se destacan las tremendas ubres de siliconas que compró y una especie de doble firewall de bombacha y tanga, un intento inútil de proteger el castigo que le espera en toda esa zona, que por otra parte era exactamente lo que tenía en mente cuando te invitó a que “le cocinaras en su casa”. Una bebota impresionante.

Luli Fernandez

Divina Luli y su bikini en la nieve, muy refrescante y un hermoso pavito para hacérselo a fondo.

Cuando Rigoletto en la ópera anuncia a los gritos que “la donna é mobile qual piuma al vento, muta d’accento e di pensiero”, no está jodiendo, es verdad. Las mujeres son cambiantes, difíciles de entender, complejas en sus deseos. Y a pesar de tener apenas 18 años, Luli no es una excepción. “No me interesa el billete en los hombres” dice Luli yendo contra el ya clásico “billetera mata galán”. Claro que si tuviéramos un dólar por cada modelito que dice que no le interesa la plata, seriamos millonarios y ahí automáticamente saldríamos con una modelo, lo cual es irónico. “Pero tampoco quiero que me lleven a comer a un restaurante carísimo”, agrega Luli y uno queda realmente confundido, como el cuento del tipo que paraba en una esquina de la Avenida Corrientes sin brazos ni piernas con un cartel que decía “No quiero ni pan ni trabajo”. A pesar del cartel, siempre alguna mujer se acercaba conmovida para tirarle unos mangos, pero el tipo rechazaba la plata diciendo “Le agradezco señora, pero no quiero ni pan ni Luli Fernandeztrabajo”. Y la tipa guardaba el billete y preguntaba sorprendida “Pero dígame, entonces qué quiere?”. Y el lisiado siempre contestaba igual, “que me chupen la pija”, decía con una sonrisita endemoniada. Luli es un caso parecido cuando afirma que de los hombres no quiere plata ni cenas caras: querrá que le chupen la figacita (atención que con esos 18 años debe ser una medialunita deliciosa para comer mojadita). “Prefiero que me cocinen en casa”, dice Luli y da para un fuerte “Chán!”. Todos sabemos lo que significa cuando te invita a que le cocines en su propia casa: seguramente quiere que le hagas el pavo en su propio depto (en otras casas no esta cómoda, pero en la propia entrega todo). Luli asegura que “son las pequeñas cosas las que me enamoran”, pero Notiblog te recomienda que siempre que vayas a cocinar a una mina en su casa, te conviene caer con la cosa más grande que tengas, como sugiere el tajo que se adivina en la foto donde está en la nieve con las gambas abiertas.

Comentarios


  1. Johnny Allon
    January 9th, 2013 | 4:30 am

    Luli mi amor, te rompo todo sos un caramelo con ese culo mamita. Haceme una turca hermosa

  2. Juan Roman Riquelme
    November 27th, 2013 | 9:47 am

    Sigo pensando que tendría que habermela garchado, que se muera Mouche.

  3. Agu
    January 2nd, 2014 | 4:08 pm

    Tás pal crimen platonik

  4. 001
    April 14th, 2014 | 12:35 am

    Luli, te doy hasta que San Lorenzo gane una Libertadores

  5. Christian
    July 31st, 2014 | 5:24 pm

    Hermosa, espectacular, me la rre cojo! Ahora los que dicen que es trola son unos forros de mierda, esta pibita no peló la concha ni las tetas como lo hacen todas las otras trolas y además no dijo nada de Pampita (mejor modelo pero no tan linda), los que la comparan son ustedes, es preciosa Luli.

  6. José
    June 28th, 2015 | 4:44 pm

    Qué ganas de cojerla por dios

  7. Locura
    October 8th, 2015 | 3:28 pm

    Mamita qué pedazo de pendeja sos! Se nota que sos de las que se hacen las nenitas y les enencanta que le acaben en la boca y le den por el culo. Cómo te cojería hasta el amanecer!

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