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Ximena Capristo en el palo enjabonado

Ximena Capristo

Ximena Capristo se agarra del palo enjabonado y te mira como preguntándote “Estás seguro que no te caben las negras como yo?”. A los 31 años, la Negra Capristo pasa por su mejor momento. “Me encanta ser vedette y quiero aprovechar ahora porque este cuerpo no lo voy a tener para siempre”, dice Capristo. Le gusta entregar la cola y bajarse manos en la cotorra porque “es muy importante que la mujer se conozca a si misma tocándose”, dice la Negra Capristo bien viciosa. Meté mano vos también.

Ximena Capristo

La Negra Capristo dice que modela su cola haciéndose dar por el orto. Ayudala a mantener la cola a pijazos!

La foto de Ximena Capristo confirma que la Negra tiene un culo bárbaro, el mismo que le ayudó a pasar de chica de barrio egresada de Gran Hermano a ser la vedette que hace teatro de revistas en el Maipo de la mano de Antonio Gasalla. Vos sabés que la Negra Capristo tiene un terrible ojete y ella también. “De cola vengo bien” dice la morocha mientras se cuelga al caño y levanta la pierna lo suficiente para que veas cómo su bombachita fucsia forma una tentadora empanadita de carne tamaño copetín en su entrepierna. “No voy a negar que algunas de las cosas que dicen de mi cola son en contra, pero pero prefiero que hablen, mal o bien, pero que hablen.” Y sus admiradores y detractores hablan, y aunque por diferentes razones, ambos bandos dicen lo mismo: es una negra del orto. Como para meterle cebollas y morrones enteros en el ojete y Jimena Capristodespués ensartarle el palo de carne para convertirla en una brochette humana. Y no te preocupes por lo que pueda pensar su esposo Conti, porque por ese pavo pasaron muchos más que Gustavo. “Gustavo me apoya en todo lo que hago, somos el uno para el otro”. Y claro, Conti sabe que la Negra factura bienes gananciales y lo peor que puede pasarle es hacer la gran Roviralta. Tampoco te preocupes mucho por dejarle el ano dilatado, porque Capristo ya está recontra abierta. “Soy muy abierta sexualmente, ya probé de todo”, dice Ximena Capristo, que dice que además le encanta que le hagan la cola “porque te la modela, se va poniendo mejor con el sexo anal”. Y sí, con una confesión así, ponele otra cebolla en la boca y hacele otra brochette humana, que la Negra del orto es terriblemente calentona. “Las morochas jimena capristoson más fogosas, lo sigo repitiendo”, insiste Capristo “todos los hombres que conozco me lo dicen, las rubias es como que son más frías y si bien hay excepciones, lo ves en la pista de baile — nosotras le agregamos pasión.” No tengas miedo tampoco de pedirle a la Negra Capristo que te haga un buen pete y se trague bien la leche. “Yo a todo le digo que sí”, dice Ximena para alegría de todos, “porque la mujer no puede negarse, porque de otra manera el hombre va a buscar lo que no le diste en otro lado”. Piola la negra, no quiere que Conti termine haciéndose tirar la goma por los trabas de Palermo. “Guarda que para los hombres es lo mismo”, advierte la Negra, que reconoce que también le gusta ver películas porno. “Las películas porno obvio que motivan”, admite Ximena Capristo, “alguna vez jimena capristohemos ido a un hotel para cambiar un poco y si están dando una la dejamos, está todo bien”. Con lo que no está todo bien es con las partuzas, que la Negra dice detesta. “No me caben los tríos” dice la Negra del orto, “está todo bien con la gente que los practica, pero yo no lo haría, ni me interesa… esas son cosas para la gente que no se siente plena con su pareja”. Lo que si le cabe a la Negra Capristo es que le hagan la cola, fijate que en las fotos no pierde oportunidad de ofrecer ese terrible upite. “Es que dicen que cuanto más lo hacés por la cola, más forma de manzana toma tu cuerpo”, dice la Negra del Orto y agrega para justificarse “y yo quiero quiero llegar a tener la cola como una manzanita”. Marche otra brochette!

Jimena CapristoJimena Capristo

Jimena Capristo

La Negra Capristo se operó las tetas y hoy se anima a mostrar los patys sin problemas. “Estoy abierta a todo sexualmente y nada de lo que me piden me parece raro”, dice totalmente liberal. “Recuerdo algunos pedidos particulares, como hacerlo en un ascensor pero sin parar, dejando que suba y baje… que abra donde abra!”. Y bueno Jimena, entonces que se abran tus cantos!

Jimena Negra CapristoJimena Capristo

Ximena Capristo desnuda en Playboy

Ximena Capristo

Ojo que las fotos de Ximena Capristo en Playboy están muy bien considerando la tradición anti concha de la edición argentina y la promesa de “hacer sólo un semi-desnudo” que le hizo la Negra a Gustavo Conti, su novio de seis años y futuro marido. Prendete en la despedida de soltera de la Negra, que ya está en bolas.

Ximena Capristo

Ximena Capristo se lubrica las tetas y la figazza con champú en preparación para el rally de tu lengua 4 x 4 que termina en la Selva Negra, ahora deforestada.

Ser Pelaste las fotos de Ximena Capristo en Playboy y te la viste negra, pero bien negra, tan negra como debe ser la concha de la Negra Capristo. No, no la muestra como debería pero hay una onda en la Negra Capristo que te dice “mirá, entre los putos que dirigen Playboy Argentina y el guardabosques de Conti no pude pelar los labios como quería”. Mirá la Negra atorranta divina cómo disfrutó de su desnudez anticipando lo que ibas a gozar al verla finalmente desnuda. La picardía de sus ojos parece revelar que si fuera por ella no sólo pela para la cámara las alitas de la cotorra sino también el manojo de arrugas del ojete. A pesar del obligatorio photoshop la carne de la negra llega viva y bien real, con esa piel grasosa y tentadora como un palito salado listo para masticar. Avanzá saboreando el salitre de esa carne Ximena Capristocobriza que la negra te refresca la lengua chorreándose el cuerpo con champán. Dale nomás, que la negra espera religiosamente la peregrinación de tu lengua al negro altar de su concha. Y saboreale esa ostia carnosa, paleteala hasta que la gelatina baje solita y le lubrique el rosquete oscuro. Mirala cómo te espera boca abajo culo al norte, pispeando de reojo para ver si se viene la puñalada de carne directo o un mini enema de champán. Tiene razón la Negra cuando repitea que “las morochas somos fogosas y a los argentinos les gustan así, de tez morena y pelo oscuro”. Claro que hay minas técnicamente más lindas, pero la Negra Capristo ratonea justamente porque parece un objetivo tan posible como cualquier Ximena Capristoguachita de barrio. “Las rubias son frígidas. En cambio, las morochas somos más fogosas”, insiste sabiamente Ximena, porque intuye que las rubias, al estar más cerca del ideal mediático, también están más lejos tuyo. La Negra Capristo en cambio está cerquita, mirá si no está para que le arrebates esos dos alfajores de chocolate de la generosa bandeja de sus tetas. Mirá que divina cómo te espera con el culo ya en posición.

Ximena Capristo

Ximena Capristo se desnuda para Playboy como parte de los festejos de su despedida de soltera. La Negra siempre una mina tranquila y fiel (?) ya compró el cotillón para la joda, que incluye sugestivos accesorios como el aerosol lanza guasca, un favorito de la negra. Fijate el reflejo de trola de Pavlov, que hace que abra la boca automáticamente cuando ve que salta la leche buscando el bukkake.

Ximena Capristo

Alta foto de la Negra Capristo, pero con el ángulo equivocado. Atención paponeros: si dan vuelta la foto y agachan la cabeza, se le ve el sapito negro.

Si no fuera por la censura de Playboy, la foto de la derecha de Ximena Capristo habría sido sacada desde el otro lado, y tendríamos una sonrisa que nos duraría por lo menos hasta fin de año. Perder la mirada en la intrigante caverna de la Negra, deforestada hasta el tuétano para facilitar el paleteo clitoridiano durante los continuados festejos de su despedida de soltera. Qué negra divina, fijate que onda tiene que elije decir adiós a su soltería poniéndose en bolas para todos nosotros. Hay que ir a agradecerle en persona, hacerle una linda despedida de soltera y que no se olvide de traer esa famosa amiguita que tiene que “le gusta tanto hacerlo por la cola, que casi no lo hace por otro lado”. Qué lindo hubiera sido la otra toma, sólo un fotógrafo enfermo como el del conejo podría elegir sacar una toma aérea invertida cuando la Negra Capristo está en la cama toda divina, abierta de gambas y con la Ximena Capristopelvis elevada — como sugiriéndote que no le descuides la colita, que así como las minas son competitivas, los agujeros femeninos también. La escarapela de carne de la Negra se pone celosa al ver toda esa actividad en su vecina de arriba, ese desfile incesante de visitantes que vienen a hacerle la despedida de soltera, desde afortunadas toronjas, dedos impertinentes e inquietas lenguas, a frascos de Impulse, duchadores de mano y salchichas de viena (golpecito de hervor para aclimatar). Por eso pegale una visita sorpresa a ese ojete que te lo va a agradecer estirándose como indica la negra en la foto, y si la hacés bien, puede conseguirte inclusive un pase especial “Pata de Lana – Access all Areas” válido para la semana siguiente a su Luna de Miel.

La negra Capristo pone la cola

Ximena Capristo

Ximena Capristo es una auténtica perra autóctona, resultado de varias cruzas para lograr una morocha que petee con obediencia y entregue la cola con gusto. La Negra confiesa que le encanta que le den por el orto porque además de disfrutarlo le ayuda a darle forma de manzana a ese terrible ojete. Alta morocha.

Ximena Capristo

Ximena Capristo se pone en cuatro y te mira esperando la puñalada con tu cuchillo de carne. Dale sin pena, que el tajo ya lo tiene hecho. Muy perra.

Basta mirar las fotos de Jimena Capristo para darse cuenta que la Negra es flor de perra. No sabemos quién fue el que entrenó a esta perra callejera, pero hizo un trabajo excelente. En público, Ximena es desenvuelta como para que nadie sospeche lo perra que es, pero una vez puertas adentro es la mascota perfecta, siempre lista para cumplir los deseos del amo por perversos que sean. La entrenaron para responder a unos pocos comandos clave y es sumamente obediente: hacé la prueba, ordenale “Negra puta, en posición!” y vas a ver cómo la turra se pone automáticamente en cuatro. Jimena Capristo es como el dogo argentino, una perra negra desarrollada íntegramente en el país para satisfacer los deseos de amos argentinos. “Es que a los argentinos les gustan las morochas” explica la perrita cuando vos le das permiso, “porque las de tez morena y pelo ximena capristooscuro somos fogosas”. Y no es casualidad: se necesitaron varias cruzas para lograr una raza canina como la de la morocha argentina que Capristo representa tan bien. “Es que las morochas ratoneamos mucho que más” ladra Capristo, “Las blondas son llamativas y nada más. Jamás calientan y además muy pocas son rubias verdaderas”. A la Negra le encanta que se la den por el orto, como se puede ver por la manera en que lo muestra en las fotos. “Yo se lo entregué por primera vez a mi novio, quise que fuera así”, cuenta la negra pero aclara que igual no llega al nivel de adicción al sexo anal que tienen otras perritas amigas. “Tengo amigas que les gusta tanto hacerlo por ahí que se lo entregan a cualquiera”. Imaginate las amiguitas de Capristo, una jauría de perras alzadas que aúllan desesperadas ximena capristopara que vos vayas y les hagas el orto. Y si, la morocha argentina es una raza de perras calentonas, buscadas en todo el mundo por su predilección por el sexo anal, pero también por su afición por tocarse la cotorra. “Es muy importante que la mujer se conozca a si misma tocándose”, dice la Negra Capristo, “reconozco que durante varias temporadas estuve sin pareja y la Gran Mano me ayudó a pasar la sequía”. Metele mano vos también en ese papo jugoso, la Negra te espera con las piernas abiertas y levantadas para que la bombees tipo perrito.

Ximena Capristo

La Negra Ximena Capristo posa como más le gusta: abierta de gambas como esperando que se la vengan a dar — no la desilusiones. Fiel a su estilo de mina de barrio, tiene tres tatuajes. “Entre las lolas me hice un corazón con alas de ángel y cola de diablo que diseñé yo misma”. Y es así: un querubín con un orto infernal .

Ximena Capristo

Ximena Capristo exhibe con orgullo el orto que le modelaron a pijazos. Le encanta coger y petear en lugares insólitos.

C omo la perra viciosa del sexo que es, la Negra Capristo recomienda “que en la pareja cada uno se toque por su lado mientras ambos se miran”. Y así justamente lo hace Ximena Capristo en las fotos, fijate cómo muestra la argolla de frente y se toca las tetas mientras te mira de frente. Putísima y viciosa, como te gusta a vos. Otro de los trucos que sabe hacer esta perrita es levantar las piernas bien alto para que le des masa donde pinte, sea dentro del auto o en un ascensor. “Me encanta hacerlo en lugares raros, está buena la adrenalina de matarte en lugares insólitos”, confiesa la Negra. “Hay que estar dispuesto a jugar, una vuelta lo hicimos en el ascensor de un edificio donde vivíamos juntos” recuerda Jimena. “Lo mejor fue que jamás lo paramos… bueh, lo único que no se paró fue el ascensor, eran 15 pisos y subimos y bajamos tres veces”. Ximena Capristo es una hembra de todo terreno, siempre dispuesta a subir la apuesta peteando y entregando la cola donde pinte. “Me gustan las situaciones jugadas, sexys y peligrosas”, admite la Negra. “En Chapelco por ejemplo salimos de noche en medio de Ximena Capristola nieve”. El frío era de cagarse, pero la Negra levantó la temperatura entregando ese ojete mortal que tiene, peteando hasta descongelar el chizo de Conti. “Hacía frío, pero una cosa llevó a la otra y bueno, pasó, terminamos haciendo el amor”, dice con modestia de la aventura. “Pero lo mejor fue en la carpa de alquiler en una de las playas top de Mar del Plata, detrás de la cortinita del fondo”, dice Capristo recordando la temporada de verano. La Negra admite que le vino bien que le hagan la cola en verano porque “dicen que cuanto más lo hacés por la cola, más forma de manzana toma tu cuerpo”, y ella quería tener el mejor físico posible para lucirse en la temporada teatral, naturalmente. “En mi caso, quiero llegar a tener la cola como una manzanita”, dice Ximena para justificar los ‘hot dogs’ que se comió por el orto y viendo las fotos, la Ximena Capristoverdad el tratamiento le dió muy buenos resultados. A esta perra también le encanta lamer la salchicha y todo el cuerpo del amo. “No hay que descuidar ninguna parte del cuerpo del hombre, no hay que darle bola sólo al pene, hay que hacer hincapié en absolutamente todo!”, dice caliente y entusiasmada. Estar caliente todo el año es una característica propia de estas perras: Capristo siempre quiere pija. “Creo que el sexo, además de placentero, es un trabajo. Y para mi todo el año es 1º de mayo.” Dejala que trabaje y soltale la cadena, que la perra Capristo siempre está en celo.