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Victoria Vanucci, pavito a la crema

Victoria Vanucci

Victoria Vanucci te muestra su terrible orto en primer plano como para que te vayas acostumbrarlo a verlo de cerca, porque tiene planeado plantártelo encima. “Me gusta mucho ir arriba”, confiesa la morocha, “voy arriba porque me gusta dominar pero sin usar juguetines, por ahora me arreglo sin complementos al estilo tradicional.” La onda de Vanucci por estos días parece enfatizar los métodos caseros de ratoneo, con mucha fantasía como hacer de vendedora de ropa “que viola al cliente en probador… es una de las que más salen”. Y se sabe que cuando salen las fantasías, entran las garchas “primero por la delantera” y después también por la puerta trasera porque “no soy la Madre Teresa y por eso hago las tres ofertas: sexo clásico, oral y anal.” Oferta aceptada!

Victoria Vanucci

Victoria Vanucci se abre de piernas con la ayuda de las manos como para que le hagas el pavito al aire libre. Divina.

Ponete contento porque te salió una linda changuita: tenés que ir a la casa de Victoria Vanucci a hacerle el pavito para las fiestas. Es que esta época del año a Vicky le pega por el lado de la generosidad y la apertura, y por eso siempre entrega el pavo para las fiestas. Pero como en años anteriores tuvo malas experiencias que la dejaron muy dolida, esta vuelta la flaca quiere que el pavo se lo haga un asador profesional, y alguien te recomendó a vos para que se lo hagas despacito como a ella le gusta. “Por atrás no tiene que doler” explica Victoria Vanucci mientras se pone en cuatro para mostrarte la mercadería y le pases un presupuesto, “quiero alguien que lo haga bien, con la sutileza de un victoria vanuccitrabajo previo que favorece la ausencia de dolor”. Es que el pavo de Vicky no se puede apurar, tiene carne durita y no se puede rellenar forzando. Hay que ir calentándolo de a poco, adobándolo bien hasta que esté bien jugoso y ahí sí se traga la zanahoria como el tope de una juguera. Y si le hacés bien ese terrible pavo (mirá a la derecha lo que te espera) en vez de aplauso Vicky va a gritar “Un pete para el asador!” y te la va comer toda. “Si vivo una noche muy copada y estoy dadivosa, seguramente puedo hacer eso de tragar”, dice Vanucci, “pero cuando estoy en otra escupo, porque soy medio asquerosita en ese sentido.” Y aunque no se la trague, acordate que Victoria Vanucci te va a pagar por el Victoria Vanucciservicio. “Tengo una personalidad demasiado fuerte para aceptar que me paguen por sexo” explica Vanucci, “por eso llegado el caso, la que paga soy yo.” Así que cuando prepares el presupuesto como asador de pavos profesional, incluí distintas maneras de hacerle el pavito para que elija. Como Vanucci dice que le gusta que se lo hagan despacito, pasale un precio para hacéselo al spiedo: le ensartás el pavo hasta que la punta le salga por la garganta, apoyás el eje de carne sobre la cabecera de la cama y ahí la hacés girar mientras ella te alienta para que la sigas adobando a pijazos. “Hablo mucho en la cama” reconoce Vanucci, “porque me gusta seguir el hilo de la fantasía que estamos haciendo para seguir el hilo de la calentura.” A Vicky le caben las escenas privadas fuertes, pero no los espectadores: Vicky Vanuccino le gusta que haya demasiada gente en la rotisería mirando con la nariz pegada contra el vidrio del spiedo mientras le hacen el pavo. “Es que soy chapada a la antigua” explica la morocha, “eso de sexo con mucha gente o con mujeres, no me va.” Fijate que dice “mucha gente”, o sea que si querés llevar un par de ayudantes de parrillero todo bien, especialmente si disparan salsa sobre el pavito ya hecho. “Al terminar me gusta que se me desparrame por la zona de mi cintura y hacia abajo.” Sale un pavito a la crema!

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vicky vanucci

Victoria Vanucci adopta su posición favorita y te mira como preguntando “no me vas a hacer doler, no?”. La flaca dice ser “bastante zafada y muy gauchita” y que le gusta practicar “combos de sexo clásico, oral y anal” en donde pinte, como la playa o “en el auto andando y balizas puestas al costado de la autopista” porque eso le genera “mucha adrenalina”. Admite que le encantan las turcas, pero que prefiere no agrandarse las pochas porque “las mujeres siliconadas generan placer sólo por un rato” pero según Victoria Vanucci que “la belleza natural produce en los hombres calentura para toda la vida” y trata de convercerte en el video, mojadita y dispuesta a todo.

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Victoria Vanucci vacunada por el Dr. Cagetta

Victoria Vanucci

Victoria Vanucci está de nuevo solita y fue al consultorio del Dr. Cagetta para que la atienda bien. Ya relajada por el galeno, Vicky pasó un fin de semana en Punta del Este, donde aprovechó para anticipar la temporada pelando las tetas.

Victoria Vanucci

Victoria Vanucci pela tetas en la playa, siguiendo una tradición que inauguró cuando se sacó las fotos porno como “Cintia”.

El otro día pasó Victoria Vanucci por el consultorio y la tuve que vacunar. Vicky había venido por un chequeo antes de salir para Punta del Este donde pensaba “hacer un lindo topless” porque el aire de mar “me excita, se me paran los pezones y quedo toda mojada, con muchas ganitas”, según comentó a la secretaria con una sonrisita nerviosa. “Tomá asiento que el Doctor Cagetta ya te va atender”, le respondió mi secretaria mientras me miraba con sonrisa cómplice sabiendo que la actriz venía para que justamente “la atendiera”. Con estos antecedentes, cuando Victoria Vanucci entró al consultorio me le tiré encima directamente y le empecé a tocar las tetas (o sea, un tacto mamario) y le comenté que como ginecólogo de confianza no le recomendaba que se desnudara hasta que no pasara por completo la época todavía victoria vanucciinvernal. Vanucci no dió cinco de bola porque sabía que mostrando los patys iba a conseguir la pija que no tiene desde que la plantó el “empresario” Marcelo, su último novio. “Pelar me levanta la autoestima” dijo Vicky tratando de ocultar el verdadero motivo, “y además con esto pico en punta las revistas como uno de los primeros topless de la temporada”. Mientras le masajeaba a fondo los pechos (algo desinflados respecto de otras épocas) continué con la consulta aclarando que la práctica de desnudarse estaba contraindicada en bajas temperaturas, a riesgo de volver de Punta del Este con el pecho tomado. “No me preocupa volver con el pecho tomado Dr. Cagetta” dijo la paciente rebelde y agregó “es más, ojalá que venga también con la empanada inflamada y la cola hecha”. Esto me hizo cambiar victoria vanucciinmediatamente el foco del tratamiento para incluir las zonas mencionadas por la paciente, así que la senté en la silla ginecológica, y pasé a la inspección ocular sin siquiera darle tiempo a sacarse la bombacha. En la hoja clínica anoté “zona vulvar no presenta novedades”, pero hubiera sido más adecuado escribir “la turra tiene terrible concha”, porque cuando corrí a un costado la bombacha me encontré con un papo tan espectacular (y jugoso, porque la paciente Vanucci conoce el tratamiento) que le pegué un lengüetazo impresionante, porque en casos Victoria Vanuccicomo estos no hay otro remedio. “Doctor Cagetta, tan mal estoy?” suspiró la joven actriz. “Me preocupaba el exceso de fluidos” le contesté mientras trataba de disimular la carpa blanca que tenía en el nunca mejor llamado guarda-polvos, “pero por suerte veo que el sabor indica que son normales”. Están los que dicen que es inapropiado que un médico se zarpe de esa manera, y es verdad que los clínicos no pueden estar garchando pacientes, pero los ginecólogos somos un capítulo aparte. Es una buena especialidad, las pacientes saben que el ginecólogo le va a examinar la cotorra y por eso vienen depiladitas, perfumaditas, listas para el “examen ginecológico”. Vamos, si no quisieran que las toquen sacarían turno con una ginecóloga. Victoria Victoria VanucciVanucci es la paciente perfecta, llegó hecha un bombón y recaliente por la falta de novio. Es por esto que me hice ginecólogo —para tener éxito hay que hacer lo que a uno le gusta— pero no todas las pacientes son bienvenidas. Si cae a la consulta una gorda indeseable se la mando a una ginecóloga amiga que es lesbiana, a ella le encantan y me paga retorno por la carne que le mando. Obviamente que el paleteo paponero tiene que seguir siendo un secreto profesional, porque el Victoria Vanuccipúblico (especialmente maridos y novios) no están preparados para conocer lo que realmente sucede en la consulta ginecológica. Son muchas las mujeres que como Vicky Vanucci chorrean jugo nada más acomodarse en la camilla y abrir las gambas. “Estoy empapada, Dr. Cagetta”, me decía la paciente Vanucci mientras se chupaba el dedo después de meterlo en el relleno de la empanada. El caso de Vicky es típico: la plantó el salame con el que estaba saliendo desde que Rago se fue con Cherubito, y Victoria Vanuccicuando el papo le ardía tuvo que buscar alivio en el ginecólogo. “No tengo suerte en el amor”, explicaba Vanucci “por eso es un consuelo saber que siempre puedo venir a hacerme atender con un profesional como usted, Doctor Cagetta”. La inspección clínica confirmó los dichos de la paciente: la humedad reveló cuán necesitada llegó a la consulta, y al separarle los cantos noté una hermosa anomalía: la escarapela de cuero estaba más baqueteada y Victoria Vanucci abierta que en la última visita. Anoté “A.D. — ano dilatado” en la historia clínica, y aprovechando la lubricación natural, le mandé el espéculo en el orto. “Ah buehh” dijo la paciente con un suspiro de alivio, “usted también es proctólogo, Doc?” Abrí grande, Vicky!

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Victoria Vanucci muestra orgullosa esos terribles cantos que cada día están más separados, parece que el Doctor Cagetta la partió al medio en serio. Vanucci dice que “una buena previa tiene que dejarme bien mojada, con mucho manoseo”. A falta de novio, Vicky se hace atender por un profesional.

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Victoria Vanucci también agarra el caño

Victoria Vanucci

Victoria Vanucci también hace el Baile del Caño pero prefiere el de carne. “Me encanta la adrenalina, vivo para el riesgo”, dice la dueña de uno de los ortos más apetitosos del país mientras se agarra del caño. “El sexo me gusta en todo momento, siempre y cuando dure lo que tiene que durar”, dice exigente.

Victoria Vanucci

Victoria Vanucci pone la colita, que dice no le duele cuando se la hacen con cuidado.

La flaca Victoria Vanucci le había prometido al novio no hacer más fotos mostrando el orto, pero el espíritu competitivo de ex tenista y su putez natural pudieron más, y acá la tenés colgada al caño mostrándote ese culo que está dispuesta a dejarse romper. “Cuando te entran por atrás no duele tanto como dicen, siempre que lo hagan con sutileza”, dice Vanucci y te dan ganas de premiar su sinceridad con un lechazo en la cara, de onda. “No hay problema, pero por favor hacele un trabajo previo para favorecer la ausencia de dolor”, sigue explicando la flaca como si alguien necesitara convencimiento para comerle ese jugoso pavo que hasta las mujeres salivan por morfar. “Desde que estoy en el teatro me pasa que se me insinúan muchas mujeres”, dice Vanucci no del todo sorprendida, “me victoria vanuccilo han dicho compañeras y también mujeres que me guiñan el ojo desde la platea cuando estoy arriba del escenario”. Es que la ex tenista tiene un culo como para hacerle partido y pelotear a morir. “Me gusta el sexo cuando es variadito” le gusta decir a Vanucci y aclara que “me gusta que haya una mezcla de sexo clásico, oral y anal”. Es una propuesta tremenda, la de pelotearle la empanada, la boca y el rosquete en tres sets, pero no todos tienen la raqueta para hacerle partido. “Pablo es un mal trago, un mal paso en mi vida”, dice la flaca de Rago, “lo que me hizo es de muy poco hombre, una grasada”. Quedate tranquila Vicky que con los chicos de Notiblog no vas a tener ningún problema, excepto quizás por alguna dificultad para victoria vanuccisentarte al día siguiente, pero nada grave. “Me encanta que me hagan mimos en las lolas” dice muy suelta de cuerpo Victoria Vanucci y te dan ganas de seguir su consejo y comerle esos patys, que ella aclara son de pura carne sin aditivos. “Guarda que los 95 centímetros de lolas que tengo son totalmente naturales”, dice Vanucci como una de las pocas famosas que no quiso sumarse a ese ejército de peteras de plástico conocidas como vedettebots. “La verdad me gusta dominar, pero no al punto de usar juguetes”, confiesa Vanucci y agrega que “para mi un orgasmo es como comerme un buen brownie, a mi me gusta ponerle helado de chocolate arriba, porque yo los gustos me los doy en vida!”. Crema de vainilla te da igual, Vicky? A ver, abrí la boquita!

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victoria vanucci

Victoria Vanucci quiebra la espalda y los cantos del orto quedan bien separados y en el aire como para que no te quede duda de dónde quiere que se la pongas. “A veces me conformo con dos cortitos, aunque también me gusta hacer un dos por uno, mezclando autopista y colectora” dice golosa.