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Valeria Degenaro enamorada del consolador

Valeria Degenaro

Valeria Degenaro posa agarrada de una enorme caña, pero no te apures a concluir que busca algo tan grande. “El tamaño no me importa, soy de las que cree que chiquita y juguetona es mejor que grandota y tonta” explica la morocha, porque “si es grande y no la sabe usar no va, los que no están tan bien dotados le ponen más actitud.” El que le puso actitud y aparentemente nada más fue el Ruso Sofovich. “Hace siete años Sofovich me ofreció convertirme en una estrella” dice sin aclarar a cambio de qué, pero un novio celoso la obligó a rechazar la propuesta. Lo que no pudo hacerle el novio es el orto, que salió Cola Reef en 2005. “Me duele mucho, así que no puedo.”

Valeria Degenaro

Valeria Degenaro te espera con dos enormes razones para que vayas y le hagas terrible turca.

Si estás cansado de tirar la línea para que sólo piquen bagres, Valeria Degenaro es la mojarrita que estabas esperando pescar. La morocha viene equipada con dos terribles tetas que pintadas de anaranjado podrían servir como boyas marinas, y una boquita de petera prolija, de esas que obedientemente se toman la leche pero cuidando que no le rebalse por la comisura de la boca. Valeria Degenaro dice que es más gauchita que putita, algo que si la viste en el canal Playboy seguramente vas a poner en duda. “Con un hombre nuevo, las primeras veces me hago la gata en la cama para que no decaiga”, dice con cara de “yo peteo porque me obligan”. “Pero ya cuando estás en pareja una se relaja más, o sea si me ves que no estoy depilada o bañada, bueno, tenés que valeria degenaroaceptarlo”, dice Degenaro sin sospechar que para vos que no se haya duchado es a favor, porque al bajar a comer te gusta encontrar ese aroma a anchoíta fresca que en los días con tomate forma una deliciosa salsa bien putanesca. A pesar de estar entre las argentinas que más salió en bolas en Venus y Playboy, Valeria Degenaro dice que sus gustos no son tan sofisticados como las escenas que hacía en Venus y Playboy. “Las fantasías en lugares extraños como hacerlo en el baño del avión no me van”, dice la morocha y agrega basada en la propia experiencia que “el baño del avión es demasiado chiquito y sucio”. Si querés escarbarle la almeja a Degenaro tenés que ir a un lugar más apropiado, como la costa. “En la playa podría ser” dice sacando a relucir Valeria Degenarosu serena putez, “estaría bueno en la casita del guardavidas, porque si no la arena se te mete en todos lados”. Y la arena en la concha no es lo único que la pone fastidiosa a la morocha, también le molestan las pijas en el culo. “Lo hice por la colectora, pero la verdad que me dolió mucho”, dice como puchereando para ver si vos le perdonás el rosquete, sin saber que justamente hacerle doler estaba en Valeria Degenarotus planes. “Por la colectora lo hice con una pareja que tuvo hasta hace poco y no me gustó”, dice la morocha y agrega traumada que “hasta lo consulté con una sexóloga que me dijo que puede no gustarme, porque el abanico sexual es amplio.” Amplio le va a quedar el abanico cuando la agarres vos y te tomes el trabajo de aflojarle el cuerito antes de ponerle el caño, algo que aparentemente no hizo Nino Dolce. “Intentamos pero no se pudo bien porque me dolía”, dice Valeria. Es que dios le dio pan a un cocinero sin dientes cuando puso a Valeria Degenaro en el programa de cocina que Nino Dolce hacía para Playboy TV. “Nino me conoció desnuda” dice Valeria Degenaroinocentona la morocha, “pero después no aceptó que trabajara mostrando mi cuerpo… si me salía un casting me decía que era una puta”. Inaceptable Vale, bien que lo dejaste, quedate tranquila que nosotros no sólo te vamos a dejar laburar pelando el lomo, sino que te vamos a cobrar una comisión muy baja. Y algo similar le debe haber dicho (cuando no) el Ruso Sofovich. “Hace siete años Sofovich me valeria de genarodijo que me podía convertir en una estrella” recuerda Valeria Degenaro, “pero mi novio era muy celoso y me dijo ‘la tele o yo’ y ahí dejé pasar el tren”. Y esa decisión le arruinó la carrera, pero le salvó el orto de una muerte segura a manos del Padrino del espectáculo local, lo cual es una excelente noticia: quiere decir que no lo tiene tan hecho, podés ser el primero que realmente se lo hace a fondo como corresponde. “Hasta ahora se me hizo muy difícil porque me duele mucho, así que de la cola soy casi virgen!” dice entre risas. Culeala ya!

Valeria De GenaroValeria Degenaro

Valeria De Genaro

Valeria Degenaro pone su terrible almeja de carnada para ver si puede pescar una buena merluza que le ayude inaugurar la colita que no termina de estrenar. “Se me hace casi imposible por el dolor” exagera la morocha antes de aflojar los cantos y aclarar que, “igual los hombres me la piden y siempre dije que si me volvía a enamorar lo iba a hacer”. ¿Cuánto costará “enamorar” a Valeria Degenaro? De momento el que la tiene enamorada es un consolador de plástico. “Por ahora no necesito estar con nadie porque con el juguetito la verdad me arreglo muy bien.” Mostrale que la carne supera al plástico.

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Valeria Degenaro, la secretaria perfecta

Valeria Degenaro

Valeria Degenaro finalmente deja su laburo como asistente del cocinero Nino Dolce y viene a laburar para vos como secretaria ejecutiva. Piel increíble, tetas infernales, colita jugosa y mirada de putita viciosa hacen de Vale un infierno.

Valeria Degenaro

Si esos libros hablaran! La seria biblioteca del estudio es testigo silencioso de las ‘horas extra’ que Valeria Degenaro hace para complacerte a vos.

V aleria Degenaro tiene el perfil justo que buscabas para secretaria en la escribanía, con la cara de mina fina como para atender a los clientes careta que vienen a escriturar propiedades, pero con las terribles tetas y cola infernal de una chica Playboy. Durante el día te cae a laburar con trajecitos de colores tranquilos de oficina, el pelo recogido y anteojos como para despistar. Son pocos los clientes que se dan cuenta que debajo de ese disfraz de mosquita muerta de oficina hay una ninfómana sexópata que quiere que le des masa entre biblioratos, carpetas y papeles. Valeria es de las que calientan durante el día de laburo, esas que pasan caminando por al lado tuyo y dejan un delicioso perfume que te hace pensar cuánto más fragante debe ser su empanadita, una cosa de locos. Y cuando viene a hablarte de algo serio nunca escuchás lo que dice, porque estás mirando cómo mueve los labios y te los imaginás haciéndote un pete impresionante en el despacho del jefe. Vos ni siquiera te bajás los lienzos, seguís de perfecto traje con la Valeria Degenaro corbata ajustada y el cinturón puesto, Valeria apenas te abre la bragueta para petearla. Eso sería lo bueno de ser un boga importante, un ave negra lleno de guita, tener a Valeria Degenaro como secretaria en el estudio y que haga horas extra cuando todos los empleados ya se fueron a su casa. Mandarla a que vaya a buscar algún expediente en los estantes más bajos del archivero, y cuando se agacha para sacarlo, vos sacás la tuya. Tomarla por atrás, correrle la bombachita a un costado y sacudirle la cajonera mientras ella todavía sigue agachada buscando el expediente que le pediste. Esa es la onda, porque Valeria Degenaro como toda buena secretaria sabe que no puede irse a su casa hasta que vos acabes en la oficina.

Valeria Degenaro

Valeria Degenaro se tira sobre la mesa de la sala de reuniones y levanta la cadera como para que vos se la coloques en la cola. Es la secretaria perfecta, siempre dispuesta a hacer horas extra y romperse el culo por vos, su jefe.

Valeria Degenaro

No dejes que las pochas de Valeria te hagan perder de vista el conchero que se adivina debajo de la bombachita negra.

La morocha sabe que “posición obliga”, y por eso ni se mosqueó cuando sintió que te la apoyaste desde atrás tan pronto como se agachó a buscar la carpeta en el cajón de abajo. Valeria en realidad te estaba esperando, porque ella también había acumulado flor de calentura en la oficina. En un momento estuvo a punto que ir al baño a tocarse, pero prefirió guardar esa humedad, que le terminó pegoteando el conchero (que se transparenta en la foto de la derecha). Por eso le encantó cuando le agarraste ese pelo lacio hermoso y lo usaste como rienda para domarla como la yegua viciosa y calentona que es, tirándole del pelo para que no se retobe. La secretaria que todos en la oficina querían culear es finalmente tuya: la tenés a Valeria como siempre quisiste, agachada apoyando las manos sobre los costados Valeria Degenarodel último cajón abierto, mientras su cabeza golpea rítmicamente contra el metal del archivero al compás de tus pijazos. Con la mano derecha le tirás del pelo dándole la orden de que te lea el expediente en voz alta, mientras con la izquierda la castigás a cachetazos en la cola cuando sus gemidos interrumpen su lectura. Vale gira la cabeza y te mira como pidiendo piedad, pero vos estás reloco y no vas a parar hasta partirla al medio.

Valeria Degenaro agarra el pajarito

Valeria De Genaro

Valeria Degenaro es otra de las chicas de la última Playboy, que parece querer compensar con cantidad la falta de nivel de las mujeres que presenta. En honor de justicia, la morocha tiene más méritos que Griselda Sánchez y que Vanesa Carbone para figurar en la revista. La bombachita azul, totalmente demás, por supuesto.

Valeria Degenaro

Valeria Degenaro posa muy comestible, pero nos quedamos con ganas de ver la empanada.

Sólo hace falta un golpe de vista e inmediatamente te das cuenta que Valeria De Genaro es experta a la hora de manipular el pajarito. Lo sostiene sonriente y en alto, pero como buena profesional que sabe de la peligrosidad del canario, lo mantiene enjaulado. La morocha sabe cómo se siente el pajarito enjaulado, porque a ella misma más de una vez le tocó bailar enjaulada en numerosas discos y cabarulos de la ciudad. “Bailar en boliches me sirvió para progresar en lo económico”, confiesa Valeria al admitir que se gana la vida mostrando sus carnes. “En 1999 me agregué lolas, y trabajé en La Peluquería de Don Mateo“, dice al recordar que su carrera carnoso-farandulesca comenzó de la mano de Sofovich, quien parece realmente gozar del monopolio de la “promoción” de vedettes, a las que seguramente les cobra en especie, poniéndolas en privado antes de ponerlas en el aire. Estar en televisión no fue la segunda victoria de los nuevos pechos Valeria Degenarosiliconados, la primera había sido ese mismo año, cuando los memoriosos de la noche podrán recordar que Valeria fue la ganadora del infame concurso de remeras mojadas que organizó Budweiser en el Museo Renault. De Genaro duró unos cortos tres meses en La Peluquería de Don Mateo, pero la nena usó la exposición televisiva y el conocimiento re-cogido en las discos para ganar el puesto de conductora de S.O.Sex en el Canal Playboy, donde casualmente también trabaja Nino Dolce, su novio de entonces. Ese conchabo no lo consiguió mandando un currículum por correo, sino porque su novio recurrente era Nino Dolce, otro empleado de la señal del conejo, aunque para ser justos la chica había sido una de las finalistas para representar a la Argentina en el concurso Playboy, también en 1999. Y tenemos que decirlo nuevamente: una mina que tiene ya una larga historia con el conejo tendría que haber mostrado labios como Vanucci, Onetto o Emme. Una lástima, pinta que tiene una figazzita divina.

Valeria Degenaro

Valeria tiene un look como para una publicidad retro, esas que venden aspiradoras o licuadoras en inocentes avisitos blanco y negro en los diarios antiguos. Viendo su carita sonriente, es fácil comerse el amague y pensar que es una chica inocente. En realidad tiene más noches que la Luna, bailó en todos los boliches de Baires.

Valeria Degenaro

La morocha Degenaro mira como diciendo “tengo cara fina pero ojo que peteo como una sucia de barrio, eh?”.

El paso por La Peluquería también parece haberla marcado en otro aspecto que la caracteriza, la depilación vaginal total, aunque no sabemos si fue Gerardín o el propio Don Mateo que le hicieron pelo y barba y la completaron peinándola para adentro. Los memoriosos paponeros, esos que nunca olvidan un culo, al ver estas fotos de Valeria De Genero en Playboy recordarán que la morocha también fue una de las chicas de Domínico, pasando luego por Indomables y hasta en Doble Vida. Estos antecedentes hacen de Valeria la más “calificada” de todas las que aparecieron en la última Playboy (un honor que comparte con Griselda Sánchez y Vanesa Carbone), que parece que está tratando de compensar con cantidad la falta de calidad en las mujeres que presenta. De todas maneras, tanto Valeria Degenaro no es carne fresca, ya que había salido previamente en Playboy como podés ver acá. Pero la morocha es una “figurita repetida” muy bienvenida, como dejó claro Brother Larry en su comentario. “Hermanos, de pie! Una mujer tremenda esta Valeria, pocas veces han dado tan en el blanco con mi gusto personal en materia femenina: exhuberante, sexy y deshinibida, la receta ganadora!”. Y fueron justamente esas cualidades las que hicieron que Valeria Degenaro resulte la elegida como la mejor de los últimos doce meses, las que resume MassaM en el primer comentario abajo “Boludo, qué hembrón!”. Tal cual.