Valeria Degenaro no garcha enanos
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Valeria Degenaro es experta en turcas. Y para sacarte la duda, ponela entre esas tetas. |
Es una locura, en serio. No podés seguir leyendo cuando los ojos y los patys de Valeria Degenaro te miran como invitándote a que te trepes arriba del armario y le hagas ataque aéreo cuidando que el misil tiraleche caiga justo entre esas dos enormes montañas, que la morocha sabe cómo desactivar explosivos. “Sé usar muy bien mis tetas” dice Valeria con la seguridad de una profesional, “conocés la famosa turca? La hago siempre.” La oferta es tentadora, pero no te apures a sacar la conclusión que lo mejor de
Valeria Degenaro son las tetas, al menos no es lo que ella cree. “A mi la parte de mi cuerpo que más me gusta son los ojos” dice la morocha para ver si aunque sea por un segundo dejás de mirarle los patys “pero es lo que menos me miran los hombres.” Y los ojos no son lo único que queda en un injusto segundo plano frente a ese tremendo par de tetas: si despegás los ojos de los patys vas a encontrar un orto alucinante que le permitió ganar el concurso Miss Reef (como Flopy Tesouro) y continúa sumando espontáneas adhesiones en el transporte público. “En el colectivo es un problema” explica la morocha, “siempre está el vivo que
trata de apoyarme la cola haciéndose el distraído.” Pero acá por suerte es Valeria la que se hace la distraída y te pone la cola, fijate ese descomunal orto con la tanga celeste, si no es para que tomes carrera y la ensartes sin temor a reventarle la cara contra la pared, porque con esos airbags la morocha está más que protegida. Y tampoco no te preocupes
si la cuchilla de carne parece corta para trincar ese pavo. “El tamaño la verdad no me importa, soy de las que creen que chiquita y juguetona es mejor que grandota y tonta”, dice Degenaro poniéndose en cuatro, “un tamaño medio está bien, porque los que no están tan bien dotados le ponen más actitud, los otros vienen de agrandados y quieren ir directo a los bifes.” O quizás puede ser que Valeria Degenaro la prefiera más chica porque tuvo experiencias dolorosas. “Lo hice por la colectora, pero dolió mucho” dice Valeria y te dan ganas de consolarla de un pijazo en el orto hasta que te das cuenta que sería contraproducente, “por eso digo y nadie me cree que de la cola soy casi virgen.” Rompele el cuasi invicto en ese increíble pavo!
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