Sofía Calvo, nuevo caramelito de Fort
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“La cola la guardo para el casamiento” dice Sofía mientras amaga con bajarse la tanga, “ni loca la entrego antes.” ¿Y esa sombrita entre los cantos? |
La rubia se llama Sofía Calvo, tiene 20 años y está que echa humo: piernas abiertas, pezones al viento y un mohín en los labios que, sumado a la manera que agarra el caño de la lámpara, delata su amor por el pete. “Siempre me elogian cómo hago el sexo oral” dice orgullosa de su habilidad lingüística, “y la verdad que tienen razón, yo misma me auto-elogio porque lo hago muy bien.” Y si con eso no te alcanza como para bajarte los lienzos y tomarle examen oral, la rubia aclara que está disponible. “Me gustaría estar con alguien pero por desgracia no
encuentro al hombre indicado” se queja Sofía, “es como dice el dicho, prefiero estar sola que mal acompañada.” En realidad la rubia está sola y mal acompañada, porque firmó contrato para ser una Chica Fort, y Ricky es el clásico perro de huerta: no come ni deja comer. “Una de las condiciones obviamente es que no salga con otros chicos” explica la nena de San Isidro, “pero no me quejo porque Ricardo es divino y me da todos los gustos.” Y tan bien se los ve juntos a Sofía y Ricky que algunos pensaron que era Sofía la que le daba el gusto al chocolatero. “Cuando empecé a salir con Ricardo algunos me decían “Chocolatín Jack” porque era de Fort y venía con sorpresa” recuerda la rubia, “soy alta, con piernas largas y voz medio ronca pero soy toda mujer… aunque si tuviera pito la pasaría muy bien!” Pero ella no lo tiene y Ricky no lo da, y la rubia está desesperada. “A diferencia de otras minas, en el sexo yo soy bien exigente” dice Sofía, “no me conformo hasta quedar satisfecha y tener un orgasmo, por eso jamás fingí uno.” Pero ahora finge ser la chica de Fort y
está tan desesperada por comer algo de carne en ba que no le importa si no es mucho. “Es que yo misma comprobé que el tamaño no importa” dice como para no dejar a nadie afuera, “jamás la pasé tan bien como con mi ex y eso que hoy en día cuando veo alguna foto de su amigo me doy cuenta que deja mucho que desear.” Al ex novio lo empujó para que lo atropelle un colectivo pero mirá el lado positivo: a Sofía le encanta sacar fotos porno, pero si querés llevarte un par de recuerdo no la lleves a su casa. “Si es una pareja estable no tengo problema en hacerlo en casa” explica la rubia, “pero para el sexo casual prefiero ir a un telo para no convertir mi hogar en un bulo.” Es una auténtica chica de hogar!
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