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Sabrina Rojas desnuda en Playboy

Sabrina Rojas

Finalmente Sabrina Rojas posó desnuda para Playboy y demuestra porqué está entre las mujeres más alucinante de Argentina. Sabrina impacta, pero la revista del conejo desilusiona una vez más escondiendo la empanada de la mendocina.

Sabrina Rojas

Sabrina Rojas muestra nos deja sin aliento con su cara, el pelo, las tetas… y Playboy la caga con un photoshop alevoso en la zona púbica. Una vergüenza.

Seguramente Se acabó la espera, acá están Sabrina Rojas desnuda en Playboy, y realmente la rubia impacta con sus tremendos pechos y una cara que es sin dudas de las mejores entre todas las famosas argentinas. La concha de Sabrina? Bueno, lamentablemente siendo Playboy el que sacó las fotos, la figazza brilla por su ausencia. Los genios de la producción le pusieron un bombachón negro, y cuando se lo sacó le dieron la orden de taparse el papo con la mano. No, no fuimos nosotros los que le pegamos ese burdo, grosero photoshop que le borró la zona del felpudo en la foto donde está sentada en el piso apoyando los codos en el asiento del sillón. No se puede entender porque le entalcaron de blanco esa zona, ya que Sabrina Rojas evidentemente llegó a la sesión de fotos toda deforestada, como podemos ver en la única foto donde se puede pispear algo, esa Sabrina Rojasdonde tiene la figazza semi cubierta por una malla metálica. Si mirás bien, se puede ver el botoncito del clítoris de Rojas en lo que escapó a la censura del photoshopista del conejo puto. De todas maneras, ver a Sabrina Rojas desnuda en estas fotos es igualmente impactante a pesar de la falta de pelo y tajo. Todavía nos podemos regocijar con viendo esos ojos de gato que hacen juego con un cuerpo igualmente felino y una boca que ella misma confesó que usa de la mejor manera posible en una frase que ya es legendaria. “Si escupir es querer y tragar es amar, yo elijo amar”, disparó Sabrina y se nos acelera la pija y endurece el corazón (o al revés, nos trabamos viendo esta Sabrina Rojasmaravilla de mujer) al pensar en esa boquita comiéndose el yogur recién elaborado. Si estás pensando dónde está la empanada de la mendocina, expandí la foto de arriba y mirá entre la malla metálica que tiene por bombacha, vas a ver un poco de su noble repulgue. No es todo lo que queríamos ver, pero es lo que hay y es bastante porque Sabrina Rojas es un minón.

Sabrina RojasSabrina RojasSabrina Rojas

Sabrina Rojas

Sabrina Rojas con las gambas abiertas y en pelotas, qué momento! Pero claro, es un desperdicio tener a la mendocina desnuda y sacarle la foto con las manos tapándose la empanada. Arriba las manos Sabrina, esto es una cogida por asalto!

Sabrina Rojas

Sabrina Rojas pela altas tetas e impacta con su cara, que debe está entre las más hermosas entre peteras confesas. La bombacha, claro, está demás.

Adriana Sabrina Rojas brilla en las fotos a pesar de Playboy, una revista que no solamente nos negó una visión de la maravillosa empanadita de la chica de los ojos gatunos, sino que tampoco hizo honor fotográfico al temible pavo que sabemos que tiene. Parece increíble, pero no hay fotos que muestren el culo de la mendocina, quizás porque es difícil mostrarlo bien sin que se le vea un poco la figazza, que como sabemos está censurada. El conejo le escondió la cola a Sabrina, ese mismo rosquete que ella confesó que entrega libremente. “No tengo problemas con el sexo anal”, confesaba Rojas ante una tribuna enloquecida, “pero la verdad no lo disfruto mucho porque ni se compara con el sexo vaginal”. Una franqueza refrescante que refleja su voluntad de Sabrina Rojasservicio al varón, ya que el sexo anal “es una practica que los hombres disfrutan mucho mas que las mujeres’. Sabrina explica que ella entrega la cola aunque no los disfrute tanto porque ‘a veces hay que atender a la pareja y se hace”, y casi como si te escuchara agrega que “se que de tan sincera seguro estoy desilusionando a varios, pero no importa, soy así y me la banco’. Sabrina, quedate tranquila que vos no nos desilusionás para nada, el problema lo tenemos con la revista que nos privó de conocer esa vagina que vos disfrutás tanto. La mendocina es también modelo en su actitud, entregando la cola y tragándose la leche para sabrina rojascomplacer a su hombre. “Soy una geisha, de vez en cuando digo ‘esta noche es para vos, relajate’ y entonces le dejo que pida lo que quiera y se lo concedo”. Para alegría de todos los que vemos sus fotos en Playboy, Sabrina cuenta que es generosa con su cuerpo. “ya entregué todo, ya no queda ruta por conocer, en el sentido que puedan imaginar”. Y bueno Sabrina, preparate entonces para la sacudida porque vamos a agarrar el camino de barro.

Sabrina, la enfermera asesina

Sabrina Rojas

Hay enfermeras que previenen enfermedades y otras como Sabrina Rojas que provocan infartos. La mendocina en todo su esplendor y con todos los ratones sobre la camilla. “Sería buenísimo que pinte acción sobre la camilla”, dice Sabrina.

Sabrina Rojas

Sabrina Rojas se copó con la cruz roja. “Un tipo me ve la cruz y es como decir ‘Haceme la cruz y enterramelá”. Si vos lo decís.

Un vistazo a la enfermera Sabrina Rojas y quedás como para que te interne, con esas tetas terribles y los ojos gatunos que parecen adivinar tu deseos y estar dispuesta a cumplírtelos. El calificativo de “infartante” esta vuelta está cerca, muy cerca, de la realidad para todos los que como quien no quiere la cosa “sintonizaron” Notiblog y se encontraron con esta enfermera mendocina lista para atenderlos por si no pueden manejar las palpitaciones. Realmente era necesario que Sabrina Rojas se haya puesto de enfermera, porque después de ver esta producción con seguridad vas a necesitar asistencia médica. “Cuando me puse el uniforme de enfermera agarré los instrumentos y empecé a fantasear con cositas”, dice la bestia sin darse cuenta que con eso te hizo subir la presión y mejoró la irrigación al flaco de polera, que ya lucha por zafar de la atadura de los lienzos. “La jeringa me da un poco de vértigo, pero me parece buenísimo que pinte acción arriba de la camilla!”. Escuchate lo que dice Sabrina ahora, que la confirma como la viciosa divina que siempre soñaste que era: “Además, con este uniforme un tipo sabrina rojasentra, me ve con la cruz en la cabeza y no hace falta más nada… es como decir “Haceme la cruz y enterramelá”. Ahh, buehh, la enfermera asesina te dice “Haceme la cruz y enterramelá”. De antología, y de terapia intensiva total, en serio que esta vuelta es como demasiado, verla turrísima con fotos enloquecedoras y encima que voluntariamente pida “Enterramelá”. Es como que después de esto tenés que largar todo (no importa donde estés, tu casa, el colegio, el cíber o el laburo) y tomar alguna medida. Lo mejor en estos casos es levantar el teléfono y llamar a la minita que tengas disponible (y siempre algo hay, vamos, no hace falta que esté tan fuerte) y cargarle el bulto a ella. Llamala y si la mina es perceptiva se va a dar cuenta ya nada más por tu tono de voz que esta vez no la va a quedar otra que entregar todo, porque no estás de humor para hacer excepciones.

sabrina rojas

Sabrina Rojas dice que en la vida real no hizo una torta porque tiene miedo que le guste. “Una vuelta una mina me encaró en el baño y me puso contra la pared para besarme, le dije que no pero que si alguna vez me daban ganas la iba a llamar a ella”. Todavía tiene guardado el teléfono de la mina, por si algún día se anima.

sabrina rojas

Sabrina Rojas amaga con abrir las gambas de su ocasional amiga y comerle la empanada. Le intriga cómo hacen para acabar las lesbianas.

Nunca estuve con una mujer aunque estoy acostumbrada a vivir con ellas” dice Sabrina y agrega “no creo que vaya a cumplir esa fantasía jamás, por miedo a que me guste”. Vamos Rojas no te cortes, dale para adelante (o para atrás, según) que la muchachada quiere ver cómo te tocás con alguna amiguita y después cuando las dos estén al rojas vivo, tirarse de cabeza para “participar” calmándoles la angustia dándole masa. “Te digo que el roce entre mujeres es mucho más suave”, sigue agregando leña al fuego, “la verdad que estar arriba de otra chica fue fuerte… la situación es morbosa para el varón, a mi me divierte porque la idea es ratonear”. Y ratoneados estamos, hasta las bolas y para reventar. Pero Rojas es una enfermera que en vez de prevenir infartos los provoca. “Una vuelta una mina me encaró en el baño y me puso contra la pared para besarme” recuerda la enfermera del averno, “le dije que no pero que si alguna vez me daban ganas la iba a llamar a ella”. Pensás que Sabri le dijo eso a la mina para zafar? Erraste. “Por eso todavía tengo sabrina rojasguardado el teléfono…”. Vos mirá hasta qué punto Sabrina tiene “trabajada” la posibilidad de hacer una torta que no le preocupa la falta de penetración. “Con una mujer debe ser así, porque eso profundiza la sensualidad”, explica la enfermante enfermera, “el tema está en que no hay con qué terminar el acto”. Esa es justamente la clave de la fantasía masculina Sabri, ver a las dos como perras desesperadas que se dan cuenta que para aliviar la calentura precisan de los servicios del vecino de abajo, el flaco de polera.

Sabrina Rojas

Sabrina dice que no le gustan las jeringas grandes, y confiesa que en su cuerpo “no queda ruta sin recorrer”. Verla con la jeringa en la mano puede ser peligroso. “Cada tanto le digo “esta noche es para vos, relajate”. Es como violártelo entero y está bien que sea así, para sorprenderlo.” Será que ella lo vacuna al novio?

Sabrina Rojas

Sabrina Rojas con unos ojos increíbles, las tetas tremendas, una cola hecha fenomenal. De las mejores de la Argentina.

P ero claro, como no había ningún notibloguero en la escena, Sabrina y su amiguita se tienen que arreglar como pueden. “Cómo terminan el acto las mujeres me da intriga, aunque obviamente las manos y la lengua ayudan… a las lesbianas seguro que la imaginación las hace volar por el aire”, dice intrigada por saber como haría para acabar con otra mina. “A mi me gusta la temperatura de la piel y eso me hace evitar los juguetes porque son muy fríos… de todas maneras, si me entregara a una de mi sexo, lo haría en toda su dimensión”. Podemos Sabri ser testigos si lo llegas a concretar? Pero la mendocina, mas allá de sus ratoneos tortillosos, sabe cómo complacer a su hombre. “Soy una geisha, de vez en cuando digo ‘esta noche es para vos, relajate’ y entonces le dejo que pida lo que quiera y se lo concedo”. Y si estás preguntándote cuánto entregó ya Sabrina, ella te cuenta. “Ya concedí todo, ya no queda ruta por conocer, en el sentido que puedan imaginar”, dice Rojas que ya sabemos, es socia del Club de la Colectora. Sabrina RojasPero la chica que en noches soñadas concede deseos como Aladino, dice que la magia ocurre cuando la lámpara la frotan otros. “Me pasa que logro mis mejores orgasmos cuando me frotan la lámpara que cuando me la froto por mi cuenta”. Cuando llega la hora de que alguien vacune a la enfermera, Sabrina le escapa a las jeringas grandes. “Me gusta más un tamaño moderado, porque lo importante es que calce bien — cuando es chico no alcanza y si es grande, sobra”, dice con la certidumbre de una experta, “me gusta que sea bien gruesita y se dedique a concederme todos los deseos.” Pero cómo no Rojas, frotá la lámpara que se para el genio.

Jesica Cirio y Sabrina Rojas: ranking colas

Sabrina Rojas mucamita

Sabrina Rojas y Jésica Cirio están entre las cuatro colas top de Argentina, según una “encuesta” de la revista Paparazzi. Cirio picó en punta con casi un cuarto de las preferencias, en tanto Sabrina pudo lograr que le metieran 6% más de votos.

Jesica Cirio

Jesica Cirio no solamente tiene una cola ganadora, sino que tiene una delantera feroz. Muy fibrosa, fijate la zona debajo del ombligo, es hasta demasiado.

En la encuesta para ver quien tiene la mejor cola, Jesica Cirio ganó de orto como era natural, aplastando con esos glúteos a toda la competencia. De todos los encuestados (vamos a hacer como que nos creemos que la revista Paparazzi hizo una encuesta seria, juguemos a que es bien “científico”) la mayoría eligió clavarle el voto en medio de los cantos a Jesica Cirio, que recibió así 1, 180 pijazos (votos) o un impresionante 23% del total. No se sabe bien quienes exactamente estuvieron incluidos en la encuesta (habla de una encuesta en Internet, que por supuesto no tiene metodología muestral) pero es bastante seguro que debe haber incluido mujeres, porque ellas también enloquecen con el tremendo pavo de Cirio. La rubia del tujes premiado viene quejándose hace meses que “me encaran mas mujeres que hombres”, y no hace falta ir muy lejos para encontrar un ejemplo de una admiradora de esos tremendamente firmes y torneados cantos de la Cirio. “Jesi tiene una cola bárbara”, dice Sabrina Rojas, que si bien en la encuesta no le llenaron la urna como a la rubia, obviamente tiene unos impresionantes glúteos. “Si yo tuviera la cola de Jesica iría al supermercado en tanga, para que me la miren.” Sabrina querida, creenos que tu cola es por lo menos tan buena como la de Cirio, ponete la tanguita que nos encontramos en el supermercado, dale? Jesica Cirio y Sabrina RojasImagínense (no es muy difícil, para eso justamente ponemos las fotos) a Sabrina Rojas en tanga caminando por digamos, el COTO de tu barrio: “Yo te conozco” seria la frase matadora de “apertura” al ver a la infernal mendocina en una tanguita color blanco (otros colores nunca son tan buenos). “En serio?” dice irónicamente Sabrina mientras empieza a agarrar zuchinis para ver cuál le cabe. “No me vas a creer la coincidencia”, le decís vos con cara de serio, “justo estaba pensando de hacer unas milanesas cuando vi pasar tus terribles nalgas… a cuánto me las dejás?” Sería la mejor propaganda de Coto, y en la última escena cierra Sabrina Rojas diciendo “Yo te conozco, turro”.

Sabrina Rojas y Jesica Cirio

Tener a tu disposición una cola del ranking sería ya un logro impresionante, pero si pudieras tener las dos, y la felicidad sería realmente orgásmica. El dúo de Sabrina Rojas y Jésica Cirio realmente es de temer, qué fácil es no sentrise traicionado cuando estas dos nenas te dan la espalda… mirá lo que son!

Jesica Cirio y Sabrina Rojas

Dos de las mejores colas argentinas, especialmente la de Jesica Cirio es un infierno lo dura y redonda que es, carne argentina de exportación.

La propaganda de Coto con las minas del ranking argentino de colas estaría para varios premios Clío, y la serie continuaría con Luciana Salazar, cuya cola recibió 591 erectos sufragios que le alcanzaron para reclamar la segunda posición. Luly tuvo mucho culo al entrar en segundo lugar, ya que como sabemos esta alejada del corso mediático. Lo que se rumorea es que Luciana se habría alejado de los medios por orden de su proctólogo, que después de revisarla le dijo “veo que te rompes el culo laburando” y como es un tipo muy didáctico, le explicó que si no dejaba descansar “el rosquete” (un término médico) entonces “el cuerito” se le iba a estirar al punto que ya no iba a cerrar más y corría el riesgo de que “se te caigan los teresos”. Salazar se asustó y eso que podría haber consultado con cualquiera de las socias del Club de la Colectora que seguramente la iban a tranquilizar si se le aflojaba la escarapela de cuero antes de la inspección de French y Berutti. Pero la que realmente hizo las reflexiones más agudas, la que realmente se nota que estudió culología es justamente la number one (pronunciar “numberone”, suena como Mastellone) es Jesi Cirio. “La cola ratonea porque representa lo prohibido” reflexionó la blonda Made in Lanús (pronunciar meidin leinus, que no casualmente suena como “ano” en inglés). Fijate que Jesi la podría haber cafeteado, decir que la cola es una decoración, o que los hombres la miran porque ahí arrancan las , o alguna otra pseudo explicación, pero no. Jesica puso el culo sobre la mesa y dijo la verdad: que la cola atrae como lugar prohibido para ponerla. Esto por supuesto constituye una confesión bastante directa del uso “non sancto” de su cola por Jesica, porque decir eso y no practicar sexo anal es como esas minas que te quieren hacer creer que no fuman cuando se les acaba de caer el “Riszla” de la cartera.

Jesica Cirio y Sabrina Rojas

En esta foto, Sabrina Rojas muestra que con una simple pose que podría arrebatarle el título de mejor cola de Argentina a Jésica Cirio. El truco es simplemente ponerse en bolas o casi, y sacar mucha cola para afuera. Qué difícil es elegir entre las colas de Cirio y Rojas, vamos a tener que darle a las dos.

Sabrina Rojas y Jesica Cirio

Hay algo desesperante en esto de ver estas dos obras maestras de la culología nacional una al lado de la otra. Es como pasarse de rosca, una exageración tener a ambas.

El notición que se les escapó a los (dobolus) que hicieron la encuesta es que la mayoría de las dueñas de los mejores upites argentinos son socias plenarias del Club de la Colectora. Repasemos: Jesica Cirio, mas allá de la confesión indirecta, es imposible que esa cola no haya tenido el uso prohibido al que refiere su dueña, no hay manera. En el caso de Luciana Salazar otro tanto, la mina tiene un terrible orto y encima es de Escorpio (que es el signo que justamente rige el orto y sistema de eliminación y también el sexo perverso), además en su caso tomamos a Luly in Love como equivalente de confesión. Tercera en la encuesta entro nada menos que Rocío Guirao Díaz (ganadora el ano anterior), que como sabemos es justamente la fundadora del Club de la Colectora y ahora no por nada Jesica Cirio y su cola ganadorase quiere dedicar justamente a “los cantos”. El cuarto puesto fue para Evangelina Anderson con 8% de las preferencias, pruebas al canto, tiene toda la pinta de que si le revisan la cartera aparece el carnet del Club de la Colectora (debe estar todo ajado el carnet mismo). Finalmente, Sabrina Rojas obtuvo 6% de los votos y entró en quinto puesto, y esta es una socia confesa del club de las que toman por la colectora. Rojas es una mina a la que felicitamos porque además de estar bárbara es totalmente sincera, como cuando dijo el célebre “si escupir es querer y tragar es amar, yo amo”. La mendocina dice está conforme con los gajos que le tocaron en suerte genética. “No tengo complejos”, dice la mendocina, que de chica era “conocida por tener la mejor cola del barrio”, aunque todo cambió “de grande una vez que me hice las lolas, los hombres empezaron a fijarse en otras cosas”. Cosas como si escupe o traga, es socia del Club de la Colectora, o si los notiblogueros le dejan mayoría de comentarios elogiosos.