Sabrina Rojas, cuando galán mata billetera
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Sabrina Rojas reconoce que las tetas “están operadísimas” y que le “salieron tanta plata que las mostré para amortizar.” |
Con Sabrina Rojas no nos quedó otra: tuvimos que activar la PatyCam para romper la inhumana veda de fotos que la mendocina nos viene aplicando sobre su preciada carne hace ya varios años. “Decidí pisar más escenarios que pasarelas, porque son muchos los que creen que porque poso sexy soy una atorranta y se equivocan” dice la mendocina del giro que dió a su carrera y puso terrible con-traste con la Sabrina de antes que entregaba la cola en fotos y declaraciones. “No tengo problemas con el sexo anal, sé que los hombres disfrutan mucho” decía la mendocina de los
ojos gatunos, “en mi cuerpo no queda ruta por recorrer, porque en la cama soy como una geisha, dejo que pidas lo que quieras y te lo concedo.” Pero esta apertura verbal y de cantos era antes de ponerse de novia con Juan Pablo Inigizián, un empresario (no hay otra profesión?) cuya billetera fue suficientemente abultada como para tenerla cuatro años esperando un casamiento que nunca llegó. “Quería formar una familia con mi novio pero no es fácil porque sé que el hombre es infiel por naturaleza” explica la
mendocina, “yo le pedía que para no serme infiel piense en mí, la familia que vamos a armar o en su perro.” Pero en realidad la perra resultó ser la mendocina, que de la nada se convirtió en la actriz favorita de Suar. “Pensaban que tenía algo con Adrián porque estuve en la obra a pesar de no ser parte del elenco de Valientes” dice la rubia contestando a quienes creen que Suar (se) la puso en el teatro, pero aclara que en realidad fue otro galán que mató la billetera del empresario. “Las chicas en el teatro se dieron cuenta que salía con Luciano Castro” explica Sabrina, “porque en la obra le daba un beso demasiado apasionado, y me gritaban “soltalo yegua!” desde la platea.”
Al liberarse de la veda mediática que le había puesto su novio millonario, Sabrina Rojas volvió a mostrarse Bailando por un Sueño, un programa que le trae problemas de roce. “Me caliento mucho con el contacto, mis mejores orgasmos no son cuando me toco yo sino cuando otros me frotan la lámpara” decía la mendocina, y guarda porque podría no ser el soñador sino una compañerita de baile. “El roce entre mujeres es mucho más suave, es fuerte estar arriba de otra chica” reconoce Sabrina, “me da intriga porque las manos y la lengua de una mujer ayudan, a las lesbianas
la imaginación las debe hacer volar por el aire, si me entregara a una de mi sexo lo haría en toda su dimensión.” Y hablando de dimensiones, Sabrina dice que no le gusta jugar con muñecos grandes. “Me gusta un tamaño moderado pero que calce bien” confesaba Sabrina antes de ponerse de novia y querer ser actriz, “porque si es muy chica no alcanza y si es grande, sobra… mejor que sea gruesita.” Sabrina reconoce que le gusta petear “si escupir es querer y tragar es amar, yo elijo amar a fondo” dijo en su momento, y también que le encantaría filmarse haciéndolo, pero que no puede arriesgarse a perder el novio empresario. “Nunca hice un video por miedo a que me pase lo de Wanda” dice la mendocina, “me calentaría muchísimo verme, pero siendo conocida no lo hago ni en pedo.” Animate Sabrina!
Bajate el video de Sabrina Rojas
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