Notiblog

fotos y videos de famosas argentinas

Sabrina Ravelli, morocha de ojos peteros

Sabrina Ravelli

Sabrina Ravelli asegura que a diferencia de muchas de sus colegas, todo lo que tiene es real. “No tengo nada artificial” cuenta orgullosa la morocha, “tanto las lolas como la cola son reales, no están hechas por un cirujano.” Puede que la cola no se la haya hecho un cirujano, pero seguro que se la hizo un futbolista, porque Ravelli es una botinera confesa. “El jugador de fútbol inspira algo bien de hombre” dice la ex novia de Neri Cardozo, “la verdad que al estar con un deportista se siente la diferencia”. Y ojo que para que la sienta en ese terrible tacho de carne, la diferencia debe ser grande. “Soy de tomar la iniciativa” dice desafiante, “en la cama no pido, voy y lo agarro directamente”. Botinera de orto vicioso, morocha de ojos peteros.

Sabrina Ravelli

Sabrina Ravelli te mira con ojos de gato caro mientras se agarra las tetas al pensar cuánto te va a cobrar la turca.

Aprimera Sabrina Ravelli tiene un ojete que es para treparse a la escalera y cepillarla a fondo con la brocha gorda hasta pintarle el papo y la cara de blanco leche. “La verdad que el color blanco me gusta” reconoce la morocha sabiendo la connotación láctea, “uso bastante blanco, aunque en la ropa íntima me gusta combinar negro y rojo”. Pero si querés meterle el negro hasta dejarle la cola roja, armate de paciencia porque a Sabrina le gusta calentar bien la pava antes de tomarse el mate de leche. “Hay que darle tiempo al tiempo” dice con una Sabrina Ravellide esas frases hechas que son para llenarle la boca de carne en barra a modo de mordaza, “seguro que en la primera cita no va a pasar nada, ni en la segunda, ni en la tercera.” Viste? Era para no dejarla hablar, pero ahora está imparrable. “Es que tengo códigos para mí misma” intenta explicar Ravelli mientras a vos te dan ganas de aplicarle los tuyos, “los que piensan que soy fácil se equivocan.” Claro que para algunos es menos difícil que para otros — los futbolistas por ejemplo pueden pinchar esa terrible pelota de cuero que tiene por ojete disfrutando de alguna preferencia. “Es que el jugador me inspira algo bien de hombre” explica la morocha pseudo difícil, “cuando estuve con Neri Cardozo sentí la diferencia de estar con un deportista, no lo puedo negar.” A pesar de su sabrina ravelliobvia persuasión botinera, Ravelli dice que en Patinando por un Sueño la mandaron a otro bando. “Al principio me consideraban una tumbera porque piso fuerte en el escenario” recuerda la ex patinadora, “pero no coincidía con algunas porque no se puede buscar el éxito con el escándalo, porque al final el público te da un cachetazo.” Claro, como el que a vos te gustaría darle en los cantos como para que se relaje y entregue la colita. “En la intimidad te entrego todo” reconoce la morocha, “porque en la intimidad no hay límites entre él y yo, pero los hago esperar… algunos de mis novios me esperaron un mes y medio.” Hacerle el pavito a fuego tan lento no estaría mal si se pudiera matizar con algún aperitivo, un pete por ejemplo mientras te mira con esos ojos mortales. “Los ojos me los elogian mucho” dice Sabrina sabrina ravellicomo si el atractivo principal no fuera ese terrible pavo que tiene, “tal vez lo hacen para hacerse los caballeros, pero igual los ojos son muy importantes en la intimidad, porque en algunos momentos especiales la mirada es fundamental.” Sí perfecto Sabrina, pero de onda te conviene cerrarlos si no querés quedarte con la leche en el ojo, literalmente. “Lo que me piden soy de darlo porque en la cama no hay nada prohibido” dice la botinera, “pero hay cosas puntuales que hay que ganárselas, hay que trabajar para conseguirlas.” Y hablando de trabajar para conseguir cosas, algo de lo cual las vedettes saben bastante, la morocha dice que con ella billetera no mata galán. “Los tipos no me ofrecen dinero porque sabrina ravellime conocen y saben que no soy gato”, dice la botinera haciendo una pausa para ver si calza la mentirita y agrega, “yo salí con jugadores pero igual a mi todos me conquistaron sólo con la personalidad”. Claro, con Washington, Grant, Jackson y otras “personalidades” de las que aparecen en los dólares billete. “Es verdad que hay minas que están con los jugadores por la billetera y la fama, pero no me incluyo” explica la morocha, “yo a Neri lo conocí porque justo fui a Sunset y estaban los jugadores de Boca y yo soy sabrina ravellifanática desde chiquita”. Sí, fanática de rellenarte la cola y la boca de carne en barra. “En la cama no soy de pedir, lo que me gusta voy y lo hago directamente” confiesa con súbita actitud golosa, “soy de tomar el control de la situación porque tengo mucho carácter y en la intimidad no hay límites”!

sabrina ravellisabrina ravellisabrina ravelli

sabrina ravelli

sabrina ravelliSabrina Ravelli reconoce que es una botinera, pero de gustos sofisticados, como de gourmet sexual. “Tengo un especial que es de noche, con comida afrodisíaca y un buen vino” explica la morocha, que dice con ella “nada está prohibido” aunque hay “cosas puntuales que hay que ganárselas” pero no poniendo el efectivo. “Los tipos que me conocen no me ofrecen dinero” explica la morocha, “eso de que soy gato es la imaginación de los hombres.”

Sabrina Ravelli, petera comando

Sabrina Ravelli

Sabrina Ravelli milita en el ejército de las botineras, esas verdaderas guerreras del sexo que se rompen el culo por sus amados jugadores. “En pareja entrego todo, en la intimidad no hay límites”, dice la morocha, que lamentablemente descubrió que su novio Neri Cardozo la cagaba asquerosamente con Rosana de Melo (perdió mal en el cambio). Ya sin novio, Sabrina le pone el culo a la situación y prepara un ataque sorpresa a vestuarios para ordeñar por la fuerza semen de sus transpiradas garchas.

Sabrina Ravelli

Sabrina Ravelli es oficial de las “Peteras Tácticas”, un grupo comando que roba semen de jugadores para usar en juicios de paternidad.

ASabrina Ravelli le encantan los conflictos armados, y por eso cuando ve peligro de tiroteo se prepara con birrete, botas altas y el orto al descubierto listo para recibir balazos. “Soy muy guerrera” confirma la morocha, “en el sexo no espero que me hagan lo que me gustan, sino que lo voy a buscar y lo hago directamente”. Ravelli tiene una de esas caras que se ven espectaculares cuando las decora una poronga, pero si no sos jugador de fútbol, la posibilidad de que la veas fumando un habano de carne es mínima. “Neri Cardozo me traicionó”, dice la botinera despechada al descubrir que el ex de Boca la cagaba con Rosana de Melo, hermana de Mariana y una de sus mejores amigas. “Yo jamás le fui infiel, incluso le contaba cuando alguien me buscaba, entre ellos muchos futbolistas” dice la morocha con esa boquita fumadora, “como Gonzalo sabrina ravelliHiguain de River, que me llamaba todo el tiempo hasta que Neri le paró el carro.” Y Neri parece que se equivocó, porque el carro trasero de la morocha te la para seguro. Sabrina dice que al entrenarse para Patinando por un Sueño nota “que la cola se me está endureciendo”, aunque por supuesto no tanto como su cola te la está endureciendo a vos, lo que puede ser un problema porque la morocha dice que es dura para entregar. “Los que piensan que soy fácil se equivocan”, dice Ravelli Sabrina Ravellicortante, “esa es la imaginación de los hombres, a mi me tienen que conquistar”. Y para conquistarla además de ser jugador “tiene que ser románticos como yo, cariñosos, sinceros y estar atentos a lo que me pasa.” Y tener un billetón, claro, porque para entregar la morocha necesita “estar en un yate, con una comidita afrodisíaca, buen vino y ahí terminar haciendo el amor a la luz de la luna. De ahí en más reventar la noche.” Y reventarle el culo también, porque hay que amortizar el yate, un buen momento sería atacarla por atrás cuando prepara algo para morfar. “Soy espontánea en el sexo, propongo cosas nuevas. Por ejemplo, si estoy cocinado y se da la situación, está todo sabrina ravellibien” explica la morocha y uno se imagina la escena. La nena está en la cocina preparando algo para acompañar el Fernet que van a tomar en la cubierta del yate, te le acercás por atrás pija en mano y le susurrás al oído “acá te traje esta longaniza para la picada”. Muy romántico y fino, tal como le gusta a ella. “Soy muy romántica, muy tierna, me gusta que sean cariñosos y me halaguen”, dice Ravelli “generalmente me elogian los ojos, quizás lo hagan para hacerse los caballeros, pero lo que más me elogian es el cuerpo, no lo puedo negar”. Y vos no podés negar que te morís de ganas de empujarle la cacota en ese terrible ojete, que increíblemente nadie disfruta. “Es que estoy sola, digamos que tengo el corazón con agujeritos”, dice Sabrina aunque el “agujerito” que vos tenías en mente no es del corazón. “Hace un mes que corté con Neri y todavía sabrina ravellino volví a tener relaciones”, dice la morocha y uno se imagina que la abstinencia la debe estar poniendo bien caliente, pero la botinera lo niega. “No estoy buscando un reemplazo ni nada de eso, creo que las cosas van a llegar solas”. Y ahí tiene razón, a un culo como ese las pijas llegan solas, aunque ella se empeñe en hacerla difícil. “Conmigo seguro que en la primera cita no pasa nada, ni en la segunda, ni en la tercera” dice exagerando la morocha pero aclara que cuando se entrega, se abre completa. “Cuando me piden algo la regla es que no hay nada prohibido, pero hay cosas sabrina ravellipuntuales que hay que ganárselas, hay que trabajar para conseguirlas”. Igual, seguramente no hay nada que un buen billetón no supere. “Lo que más disfruto es tomar el control y ser creativa, probar en lugares distintos, jugar con el riesgo”, confiesa Sabrina Ravelli, cabecilla de las Peteras Tácticas, un grupo comando que asalta vestuarios para apoderarse de las pistolas de los jugadores luego de los partidos. “Lo hicimos en varios lugares, y por suerte nunca nos descubrieron.” Cuidado con la petera comando!

sabrina ravellisabrina ravellisabrina ravelli

sabrina ravelli

Que no te engañe la carita de bebota inocente, Sabrina Ravelli habla de romanticismo como pantalla para encubrir sus actividades de petera fuera de la ley. “En la intimidad todo empieza con el romanticismo, me gusta sentir cosas”, dice la morocha para despistar, “pero soy de tomar el control de la situación, tengo mucho carácter. Soy de tomar la iniciativa, soy muy guerrera.” Guarda que te petea y después te comés un juicio por paternidad.

Sabrina Ravelli, una botinera renegada

Sabrina Ravelli

Sabrina Ravelli es una de las más prominentes botineras nacionales aunque ella se empeñe en negarlo. La morocha tiene una cola que perfectamente podría servir de arco si no fuera porque con ese tamaño es imposible errar peneales. Tuvo una agarrada fuerte con Mariana de Melo, quien la acusó de gatear a jugadores. Las dos morochas se odian porque entre botineras se pisan las pelotas.

Sabrina Ravelli

Sabrina Ravelli tiene unos ojos que curiosamente tienen el mismo color verde de los dólares que dice no buscar.

Seguramente alguna vez soñaste con jugar en primera. Ser admirado, tener mucha guita y coronarte campeón en una noche de gloria: gambetear como para liberarte de la marca hasta quedar vos con pelota parada frente al arco indefenso… y clavarla mal, a fondo en medio de los gritos de Sabrina Ravelli “hijo de puta, sabía que me la ibas a hacer la cola!”. Porque lo bueno de ser futbolista está fuera de la cancha, cuando la cagás a pelotazos a turras botineras como esta morocha de ojos grandes y un orto redondo que hace imposible errar los peneales. “En mi caso el apodo de botinera no tiene nada que ver, no me gusta y me molesta”, se queja Sabrina Ravelli con los botines de punta, “es verdad que hay minas que están con los jugadores por la billetera y la fama, pero no me incluyo”. Y sin embargo la historia no podría haber sido más clásicamente botinera: vos con la gloria del campeonato encaraste para el boliche a ver podías anotar con Sabrina Ravellialguna turra. “Lo conocí el año pasado en Sunset, cuando Boca salió campeón del Clausura y los jugadores habían ido a festejar”, recuerda Sabrina con su mejor cara de ingenua. Pero mirá qué casualidad para una mina que niega ser botinera, que justo esté en Sunset, donde van todos los jugadores en busca de carne fácil y fresca. “Yo estaba con mis amigas y Neri me sacó a bailar a pesar de su timidez”, sigue contando Sabrina. Vos recordás bien cómo fue esa noche, el Tano los saludó diciendo “tengo un grupete de gatitas con ganas de tomarse la leche” y los acompañó directo al VIP. “Hola, soy Neri Cardozo” le dijiste vos a la morocha que te miraba como confundida y encararon para la pista. “Obvio que sabía quién era”, confiesa con picardía Sabrina, “soy fanática de Boca y en la época de Bianchi era habitué de la segunda bandeja, jeje”. Pará Ravelli, no era que vos no eras botinera? “Nací bostera y no podía no saber quién era el chico que me sacó a bailar”. Jugar en primera es de primera, ni siquiera tuviste que gastarte en hablar o hacer nada para ganar la morocha, ella hizo todo el laburo. “Es que los futbolistas tienen sabrina ravelliuna cosa muy de hombre” se justifica ella, y vos todavía recordás qué buen pete te pegó ahí nomás dentro del auto, porque al disiparse la emoción del campeonato ya estabas palmado y sentías las patadas en las piernas. La turra quiere tus dólares, pero la verdad que se rompe el culo para ganarlos, como en tu cumple hace unos días. “Para el cumpleaños de Neri le preparé una sorpresa muy especial” la oís decirle a los medios y pensás “pará zarpada, no le vas a contar que conseguiste una amiga tuya y nos enfiestamos mal”. Pero no, la morocha sabe versear. “Lo recibí en la mañana, en casa, con un camino de pétalos de rosa que llegaban hasta la cama”, dice sin mencionar que su amiga estaba en pelotas boca abajo con una rosa en el orto, “en el centro armé un corazón y en el medio puse un libro con fotos y la historia de nuestra relación”. Lo de las fotos es verdad, son las de la fiesta que se comió con vos, Morel y otros cuatro de Boca cuando la entregaste porque pensabas que te ibas a jugar a México. Partuzas y dólares, así disfrutás al jugar en primera.

Sabrina Ravelli

Estás viendo uno de los tantos beneficios que tiene jugar en primera: curivas muy pronunciadas, boca petera y apenas 22 añitos es el hueso mínimo que te podés comer si estás entre los adorados por las botineras como Sabrina Ravelli.

Sabrina Ravelli

Atención con Sabrina Ravellli, tiene una carita sofisticada y de perfil la cola es muy apetecible.

Sabrina Ravelli es piolísima, y si no la tuvieras con el tiempo tomado hasta le podrías creer los versos que cuenta de cómo empezó la relación con vos. “Recién luego de dos meses le dí una oportunidad”, miente la morocha respecto del sexo, “y lo hice porque soy muy romántica y él me demostró ser un tierno tremendo”. Tierno tenés el orto guacha, pensás vos al recordar cómo se le abrió el culo al primer punteo que le hiciste con la garcha. “Una manteca ese upite, otra que Candelmo” diría el Bambi. “Neri es híper celoso” dice Sabrina de vos a todos los periodistas, y ahí tiene razón. Y cómo no la vas a celar, si ve cualquier jugador y se le hace agua el culo, como vos mismo comprobaste. “De todas maneras Neri es un divino que se la banca muy bien”, te chupa las medias ella, “Neri sabe qué clase de mujer soy: educada y muy conservadora”. La hora de la pavada, de la mentira descarada: es de “conservadora” laburar de salir en bolas poniendo el culo para las fotos, o hacer desnudo total en vivo en el teatro como hizo con Miguel Angel Cherruti? “Es el amor de mi vida y lo voy a sabrina ravelliseguir a todos lados”, dice la botinera que obviamente no te va a dejar escapar, al menos mientras sigas facturando bien. Pero Sabrina Ravelli niega que sea un caso de billetera mata galán. “Nada que ver! No me interesa la plata”, dice la morocha y se le iluminan los ojos color verde dólar. “El dinero no me importa porque va y viene”, sigue Sabrina y mete otro verso “lo estético tampoco me importa, porque después se termina cayendo y arrugando”. Bueno, de repente con un buen Viagra ni se te cae ni se te arruga, y en el caso del orto de ella, con Sabrina Ravellitu guita se va a hacer las cirugías que hagan falta para que no la cambies por un modelo más joven. “Desde chiquita siempre soñé con vestirme de blanco, caminar por la alfombra roja y, al final, ver al hombre de mis sueños. Como una princesita.” Una princesita botinera e interesada, como la acusó Mariana de Melo, una morocha que le disputa a pete limpio los favores de los jugadores de primera y por eso es su archirival. “En nuestra relación, ni Neri es vedettero, ni soy botinera” dice Sabrina mientras con un dedo se saca la leche de la comisura del labio. “Porque yo con Neri estoy sólo por amor”. Y sí, por un sincero amor a los dólares y la pija. Viste qué bueno es jugar en primera!

   
12