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Pamela Sosa quiere que le toquen la cola

Pamela Sosa

Tras varios intentos de lanzarse como cantante, Pamela Sosa vuelve a mostrar los cantos pero sin música y en tetas, que al final es lo que mejor le sale y más guita le deja. “A mí no me contratan por mi talento sino por el físico, esa es la realidad” se sincera la morocha, “porque lo que vende es el cuerpo, lo que más llama la atención de mí es la cola y no me molesta que me la toquen.” Y si le vas a tocar la cola buscate mejor un lugar apartado, porque cuando Pam se calienta es un escándalo. “Trato de contenerme un poco, pero en el sexo soy muy gritona” confiesa la misionera, “si estamos en un lugar público donde hay otra gente trato de contenerme, pero muy bien no me sale.”

El culo de Pamela Sosa

Pamela Sosa reconoce que tiene la cola hecha y sabe que vos también se la querés hacer.

Obvio que tengo la cola hecha” dice la morocha adivinando tu pregunta y aclara que no tiene problema en confesarlo porque “la cola es lo primero que me miran los tipos y es inevitable si querés trabajar en este ambiente.” Igual Pamela Sosa reconoce que cuando se la pusieron no fue fácil. “Al principio me dolió bastante, pero no tanto como cuando me operé de lolas, ahí me pusieron unas bolas así de grande.” Y ni hablar de las que deben haber golpeteado contra esas cachas que la pamela sosa en tetasmorocha entrega generosa. “Yo dejo que me toquen la cola todo lo que quieran si total es todo plástico” dice jocosa la morocha, que sabe todos quieren meter mano. “A mí no me importó que Santiago Bal me toqueateara, si desde que lo hizo Chiche Gelblung en todos los programas que voy me levantan la pollera y me tocan toda.” Y el problema no es que metan mano, sino que en los programas meten cámara. “En general no uso ropa interior” explica la morocha, “pero como todos me levantan el vestido, ahora voy con una tanguita.” Y la tanguita no sólo viene bien para salir en televisión de día, sino que también la ayuda de noche en su laburo. “Para Pamela Sosa, temible ortobailar en el caño tenés que empezar vestida, si arrancás desnuda de entrada no funciona” dice con conocimiento profesional, “yo uso bien todas las zonas más provocativas, te apunto con los pechos, hago un meneíto de cola, juego con el pelo y me abro las piernas con la cola contra el caño.” Y cuando vos estás como loco, Pamela ataca agarrándote el bulto del pantalón. “Cuando finalmente voy al encuentro con un hombre nada de besito en la mejilla, yo voy directo al bolsillo” dice la morocha aunque admite que no todos se bancan el zarpazo de tan terrible Puma de Bengala. “Mido un metro ochenta y tres, así que con algunos se complica” dice Pamela, “igual estuve con petisos, me tocó uno que para compensar usaba borceguíes con tacos pero igual hacerlo de parado era muy difícil.”

pamela sosa pone la colapamela sosapamela sosa

pamela sosa en tetas

A la hora de los bifes, a Pamela Sosa le gustan los lugares poco convencionales y los juegos de rol, como la secretaria que se deja arriba del escritorio. “Tener sexo en la cama me parece muy aburrido” explica la misionera, “a mí me gusta más canalizar mis perversiones en lugares públicos.” Y si es en un medio de transporte mejor. “Ya lo hice en un colectivo y en un avión” confiesa la morocha, “el lugar no importa sino la fantasía y el juego previo, me gustaría probar de hacerlo en un tren.” Y a pesar de que no tiene problemas en garchar en lugar público, Pamela dice que le cuesta pelar para las fotos. “Te voy a contar un secreto, cuando tengo que hacer fotos desnuda me inhibo frente al fotógrafo” asegura la morocha, “por eso el productor me dijo que me tomara unas copitas de champán para que estuviera más relajada.”

pamela sosa

pamela sosa en bolaspamela sosa, muestra los patys

*Video:pamela sosa desnuda

Bajate el video de Pamela Sosa desnuda
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Pamela Sosa, primer gatobot argentino

Pamela Sosa

Presentamos a Pamela Sosa, la primera mujer completamente artificial de la Argentina, una máquina impresionante con un metro ochenta de altura. “Chicas con lolas hechas hay muchas, pero con cola y cuerpo como el mío no hay ninguna” dice la misionera viene de pelearse con Rocío Marengo, que a su vez fue acusada de laburar de gato en Chile por Ricardo Fort, que a su vez fue acusado de trolo por Pamela Sosa. La morocha misionera está muy mediática y se la pasa hablando, pero por suerte hacer callar un gatobot es fácil: dale una cachetadita de costado como al televisor cuando se le traba el sonido.

Pamela Sosa

Las tetas de la fembot Pamela Sosa vienen con motor para hacer turcas automáticas. La misionera es una máquina!

Los que al ver las fotos de Pamela Sosa la critican por tener tetas, cara y orto operados tienen razón, pero los que dicen que la morocha es una máquina están más cerca de la verdad. No es que la morocha esté “toda operada” sino que directamente es una mujer artificial, un organismo cibernético fabricado en Misiones por un pibe que cansado de gastar guita en minas que le quemaban las dos cabezas, decidió crear el primer gato robot de la Argentina después de hacer un estudio de mercado encuestando a la muchachada con una pregunta simple: Si no hubiera diferencia alguna con una mina de verdad, te cogerías una petera artificial? Pero claro que sí contestaron los chicos y más si el gatobot está Pamela Sosatan bien construido como Pamela Sosa: tetas terribles, boca híper petera, cola hecha a medida de tu fantasía más salvaje. “Tengo más de 10 operaciones” reconoce la morocha en speech programado, “y también tengo la cola hecha.” Y claro que la tiene hecha, y en más de un sentido. “La cola es siempre lo primero que me miran” dice la primera fembot de la Argentina, “pero no me quejo porque me sirve de presentación y después siguen con el resto.” La foto de la derecha no miente: por ese culo pasó gente (viste que no parece artificial?) y si querés pasar vos también no hay drama, la fembot está programada para ir a domicilio. Pero como sabemos que cuando tengas esta máquina en tu casa lo último que vas a querer es leer el manual, así que acá van algunas Pamela Sosarecomendaciones para lidiar con Pamela Sosa, la chica robot. Entrale con todo sin miedo alguno porque Pamela Sosa está programada para cumplir los tres mandatos de Isaac Asimov para la robótica básica: 1) nunca debe causar daño a un cliente 2) debe cumplir todos los pedidos del cliente, a menos que haya un conflicto con el primer mandato. 3) debe proteger su propia integridad, salvo la de su orto o cuando choque con las dos normas anteriores. Pam Sosa está programada para pelar la concha de entrada, pero no te pongas contento porque no es para coger, sino que quiere que garpes pasando la tarjeta por la ranura. Por suerte hay una manera de entrarle gratarola: usá la palabra “Tinelli” o “Sofovich” en una frase y se te habilitan todos los Pamela Sosaservicios sin cargo alguno por tiempo ilimitado. Así que dale con todo que está para eso, pero tené en cuenta que es un prototipo y no todo funciona perfecto. Por ejemplo, si de repente empieza a hablar muchas boludeces, fijate si no se te corrió la palanca a “Jelinek”, porque hay varios seteos de personalidad. Mejor ponela en “Anderson” que es una buen seteo multipropósito o en “Wanda” para un petardo. Para hacerle la partuza con un amigo ponela en modo “Salazar”, es algo raro porque Luly coge en inglés, pero después compensa largando yogur por el orto al final, si le ponés un vasito te hacés un heladito como los de McDonald’s. Y una advertencia final: todos quieren ir directo y probar el modo “Cirio”, pero no es recomendable para cardíacos — si al bombear se prende una luz roja en los patys, llamá a la prepaga que es el “alerta Pompilio.”

Pamela SosaPamela SosaPamela Sosa

Pamela Sosa

Puede que Pamela Sosa sea una mujer artificial, pero no podés negar que su metro ochenta y pico es un monumento al gato argentino, que como tal maúlla a morir. “Durante el sexo me encanta gritar” dice la morocha mostrando su cuerpo siliconado, “tengo el problema de que me gusta el sexo en lugares públicos y me tengo que contener, no puedo gritar mucho.” Dale con un caño!

Pamela Sosa

Bajate el video de Pamela Sosa

Pamela Sosa, auténtico gato montés

Pamela Sosa

No hay error en el título: la morocha se llama Pamela y tiene terribles pomelos, pero no es David sino Sosa, aunque sólo en apellido porque la guacha viene muy bien condimentada: boca petera, propensión a abrir sus larguísimas piernas (mide un metro ochenta y dos, ojo) y un par de patys que piden la mano de un asador experto. En caso que no te baste con verla y quieras saber “quién es”, Pamela Sosa fue secretaria de Fantino en Animales Sueltos, nombre apropiado para esta bestia que se escapó a Chile a hacer unos morlacos y ahora vuelve consagrada en su putez a mostrar todo lo que tiene en su ambiente natural: un gato en el monte.

Pamela Sosa

Pamela Sosa te pregunta si sale pete o turca. No te quedes con la duda, mandásela completa!

Dicen que no es lo mismo un gato montés que montarse un gato, y en general la máxima resulta cierto a menos claro, que estés en el monte dándole a Pamela Sosa, porque ahí sí vas a poder montar flor de gato. Y más te vale que vayas preparado, porque con su metro ochenta y dos, Pame más que un gato es un terrible Tigre de Bengala todo forrado de cuero con unas patas tan largas que le llegan hasta el suelo. Y si ya de por sí es difícil manejar un gato en la llanura, cuánto más complicado se pone si querés voltear una tigresa en el monte, pero es esfuerzo vale la pena: fijate el impresionante ojete que te espera sobre la Pamela Sosapiedra, una indicación de que a Pame le gusta sentarse sobre cosas bien duras. Qué pan dulce tiene esta Pamela, un nombre que evoca terribles pares de tetas: afuera piensan en las de Pamela Anderson, acá pensamos en los pechos de Pamela David y en Chile después de la incursión de la morocha piensa en Pamela Sosa. “Fue a Chile porque hay mucho dinero” confiesa la morocha, “me fue muy bien, hice cosas para Playboy pero ahora estoy de vuelta.” Y vos también tenés que darla vuelta y pegarle un lindo revolcón en el pasto a esta nueva Pamela que de ‘sosa” no tiene nada: los patys de la bestia vienen muy bien condimentados, tanto que para suavizarlos tendrías que ponerle un poco de queso fresco, lo que no es problema porque la morocha ofrece “elaboración a la vista” de pamela sosalácteos durante una rica turca, aunque no es lo que le piden primero. “Lo primero que todos quieren es hacerme la cola” dice Pamela Sosa y es comprensible: fijate el descomunal upite que tiene esta bestia cuando posa en cuatro entre los yuyos y te mira como diciendo “para cuándo, papi?”. Por eso adentrate en el monte y cuando la tengas a tiro no tengas miedo en hacerle un tacle porque no es la primera vez que la voltean y además con los airbags que tiene, no va a sentir la caída. Y si hiciste bien el tacle poniendo tu hombro contra los muslos del gato pamela sosamontés, al caer te tendría que haber quedado la cara muy cerca del orto de la morocha así que aprovechá para correrle ese shortcito de jean cortado que tiene y comele la cotorra de una. Sabor a carne fresca, no? Tironeá el jean otro poco más para el costado como para escupirle el asterisco y mandarle dos dedos así nomas adentro, chupeteale el perineo y la entrada de la cotorra como para recompensarla por esos dos garfios que le metiste en ese orto que ya tenés que empezar a estirar haciendo con los dedos un gesto como el de ampliar en la pantalla del iPhone, sólo que en este caso lo que estás agrandando es la raba de Pamela, que ya comienza a gritar como corresponde a un auténtico gato en el monte.

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pamela sosa

A Pamela Sosa le gusta revolcarse en el pasto porque coger en exteriores pega con su personalidad de gato montés, pero cada tanto hace una excepción y abre esas increíbles piernas en lugares techados e insólitos. “Tuve sexo en un colectivo” confiesa la morocha con esos labios que brillan peteros, “me tocó ir abajo y si bien soy muy gritona, me contuve.” El que no se va a poder contener sos vos cuando le termines de destrozar a pijazos ese jean cortado, pero apurate porque la cola de la morocha está con hambre y se lo está masticando. “Todos quieren hacerme la cola” dice la morocha como sorprendida, “pero después se interesan por el resto.” Como en el video de Playboy de abajo, donde Pamela muestra sus pomelos.

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Bajate el video de Pamela Sosa