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Mariana Diarco pide manteca en el pavito

Mariana Diarco en tetas

Mariana Diarco pela tetas y te mira como poseída por el fuego de la putez eterna. “Lo que pasa es que estoy solita y con el calor del verano ando bastante desnudita” se justifica la petisa, “quiero encontrar un hombre de verdad, que no me haga sentir incómoda y me haga reír.” Y que la haga acabar enseñándole algún dibujo nuevo, algo que no va a ser fácil. “Muchos me ven chiquita y creen que no tengo mucha experiencia” explica Marianita, “estuve con muchos hombres y cumplo fantasías todo el tiempo por eso busco tipos que tengan de 30 para arriba porque todavía me faltan cosas por descubrir.” No, la cola ya se la hicieron. Pete? Fijate como agarra el micrófono. Papo? “Debuté a los 12 años en Estados Unidos” dice la petisa, “es una cultura muy diferente y aprendí muchas cosas.” Y por suerte todas malas!

La concha de Mariana Diarco

“Me gusta tocarme” confiesa Marianita, “llego muy feliz por mi cuenta.” Y la tuya también!

Boca entreabierta en gesto petero, tetas al aire y la mano que baja como indicando lo que quiere que hagas con la tuya: Mariana Diarco te prende fuego las dos cabezas y espera que le des su merecido. “Mirá, yo soy el tipo de mujer que cuando está interesada en un tipo avanza un cincuenta por ciento” explica lo que en tu cabeza fernetosa suena a ‘si querés coger conmigo necesito que me adelantes el 50%’ pero por suerte la rubia no puede leer tu mente (y no hace falta tampoco, la carpita en tus lienzos es bien visible) y sigue hablando. “O sea, si me mariana diarco en tetasgustás te lo hago saber pero ahí me quedo” dice advirtiendo a los lentejas de siempre que si bien es tremenda trola tampoco esperen que se meta la pija ella sola, “no te voy a encarar ni me voy a regalar, aunque sí voy a hacer todo para que te des cuenta que tenemos onda.” Y prestá atención porque las señales que envía Diarco pueden ser sutiles y difíciles de interpretar: por ejemplo, si ves que se pone el micrófono entre las tetas y saca la lengua como para chuparlo no es que quiera hacer karaoke, más bien quiere chuparla mientras le hacés una turca. Otra: si ves que se baja la chabomba y te pregunta si te gusta lo que ves, no te está pidiendo tu opinión sobre el tatuaje tribal que tiene en el costado sino que le bajes una mano como ella misma hace. “Obvio que me toco mariana diarco la chupachicos, siempre está esa cosa de mina que quiere ocultarlo, pero con este cuerpito que tengo si no me toco yo quién me va a tocar?” pregunta puchereando como para que los lentejas levanten la mano como si estuvieran en clase y griten ‘Yo, yo te toco todo lo que quieras!’ mientras la profesora sigue con la lección. “Solita llego a ser muy feliz conmigo misma, me encanta tocarme” dice Marianita como para que imagines la escena y terminar de volarte la peluca, “pero a los chicos también los toco, me gusta arrancar con masajes y un buen aceite porque me gusta que mariana diarco terrible ortoaumentemos el deseo con el tiempo.” Pero igual tranquilo que si le querés entrar de una no te vas a quedar con las ganas, la nena es una profesional. “Me gusta cuando un hombre espera un poquito como para acumular ganas pero no tengo ningún problema en tener sexo en la primera noche” dice Diarco, “pero si nos gustamos, tenemos piel y estamos ya entrados en calor dale para adelante! Tuve sexo salvaje en una noche, pero a mí en particular me gusta esperar un poquito, empezar con una buena cena.” Y si no podés esperar a comerte esa colita, afanate del restaurant un par de mantequitas SanCor. “Con la cola no tengo problemas si usan buena lubricación” recomienda Marianita, aunque igual también le cabe el estilo callate y seguí chupando, “me gusta que me ataquen por atrás, me muerdan el cuello y me den chirlos en la cola porque para mí en la cama vale todo.”

Mariana Diarco de fiestaMariana Diarco en tetasMariana Diarco

Mariana Diarco

Sea un salvaje en la playa o a fuego lento en el sofá, Marianita Diarco dice que acepta todo tipo de hombres y tarjetas de crédito. “No tengo un prototipo de hombre, no me gustan los carilindos y no importa si tenés panza” explica Diarco, porque en su trabajo lo que importa no es el tamaño de la pija sino de la billetera. “Siempre digo que mi cuerpo es mi empresa y mi cola un parque industrial” confiesa la petisa, que garantiza satisfacción cualquiera sea el talle. “Puede ser un maní o una tremenda cosa, pero para mí el tamaño nunca es un problema” explica la petisa petera, “lo importante es que vos te sientas cómodo, dejarte llevar por la situación y ahí definimos qué cosas podemos hacer. Yo nunca le hago asco a una propuesta, conmigo vale todo.”

Mariana Diarco

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Mariana Diarco desnuda en Playboy

Mariana Diarco desnuda en Playboy

Mariana Diarco se desnuda para Playboy y dice que poner sobre la mesa dos terribles patys y una hermosa empanada le dió más trabajo que el anticipado. “Pensé que iba a ser facilísimo, llegaba al estudio me desnudaba y listo” dice la rubia, “pero estuve muchas horas y mostrarme toda me costó un montón.” De todas maneras Marianita está contenta con las fotos donde muestra la empanada por primera vez. “Hice strip tease por todo el país, pero nunca un desnudo completo” dice la rubia, “es la primera vez que muestro todo!”

Mariana Diarco pela concha en Playboy

Mariana Diarco pela terrible empanada con un repulgue perfecto. “Primera vez que muestro todo!” dice la petisa.

Pregunta: Todo fue muy rápido: preguntaron “Vos de qué querés?”, alguien gritó “de Mariana Diarco!” y antes de que puedas escuchar el timbre el flaco de polera ya se había parado para recibir el delivery: una deliciosa empanada hot que hace su debut servida por su dueña. “Es la primera vez que me desnudo por completo!” dice Marianita excitada, “hice muchos shows topless pero nunca había mostrado todo así, pero todo bien porque es artístico.” Y hay arte en esa empanada, fijate cómo Marianita se las ingenia para mantener el repulgue Mariana Diarco desnuda en Playboyperfecto a pesar del constante ataque de clientes que clavan sus cuchillos de carne. “Cuando me preguntan de qué trabajo siempre contesto si no se dan cuenta que mi cuerpo es mi empresa” explica Diarco, “la gerencia está en mi cabeza, mis tetas son fábricas y mi cola es un parque industrial.” Y a pesar de las tremendas instalaciones, facturar con Playboy no fue tan fácil. “Yo pensé que iba a llegar a la producción, me iba a sacar la ropa y todo iba a ser facilísimo” dice Marianita, “pero no, fueron muchas horas de posar desnuda, la verdad me costó un montón.” Pero igual Marianita está acostumbrada a romperse el culo para facturar. “La mariana diarco en bolasprimera vez que entregué por atrás me dió miedo” confiesa la petisa, “pero con buena lubricación pude superar el dolor y después ya está, no tuve más ningún problema con la cola.” Y con la boca tampoco, la nena no tiene problema en petear en cualquier lado, si es un lugar público mejor. “Me gusta atacar al chico que me gusta haciéndole sexo oral donde sea” confiesa Mariana, “puede ser un ascensor, debajo de la mesa en un restaurant, según donde me tiente.” Y la rubia petera también se tentaba en el estudio de Calamaro. “Mientras él tocaba la guitarra yo le hacía sexo oral” confiesa la rubia, Mariana Diarco“terminamos poniendo una cama en el estudio.” Es que la petisa tiene pasión por la música y viene tocando la flauta desde muy chica. “En el sexo no soy una principiante, debuté a los 12 años y estuve con muchos hombres que me llevaron a ser la mina que soy hoy” explica Diarco, “por eso no tengo nada prohibido, en la cama puedo llegar a hacer cualquier cosa.” Pero a pesar del kilometraje profesional acumulado, Marianita aclara que sus servicios todavía están al alcance del pibe común. “No tengo un tipo físico de hombre, no me gustan los carilindos y si tienen panza todo bien” dice Marianita confirmando que billetera mata galán, “y mientras no tengas un maní, la experiencia es más importante que el tamaño.”

Mariana Diarco en tetasMariana Diarco desnuda PlayboyMariana Diarco Playboy

Mariana Diarco

Mariana Diarco pela concha en PlayboyMariana Diarco te mira como preguntando si te vas a poder bancar un turno con esta petisa peligrosa. “Se olvidan que el veneno viene en frasco chico, tengo pinta de pendeja pero en la cama sé cómo dominar para hacerte gozar” dice con su metro 59 de estatura y tono profesional, “al principio no dejo que me toquen pero yo los toco todo lo que quiero, con eso se desesperan hasta explotar.” Y si se pone uno de los disfraces explotás seguro. “Me gusta que me muerdan el cuello disfrazada de colegiala, que me den unos buenos chirlos en las piernas y la cola” dice Marianita en un ataque de putez, “ahí la situación te va llevando y mientras me sienta cómoda entrego todo sin problemas, para mí no hay nada prohibido, en la cama hago lo que quieras.”

Mariana Diarco desnudaMariana DiarcoMariana Diarco Playboy Mariana Diarco desnuda en PlayboyMariana Diarco desnudaMariana Diarco en bolas Playboy

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Mariana Diarco te enseña sexo putántrico

Mariana Diarco

Mariana Diarco te espera desnuda a excepción de un par de tacos cuyo estilo y cercanía al ojete indican la putez de su dueña. “Cuando me preguntan a qué me dedico, les digo que mi cuerpo es mi empresa” dice la rubia desafiante, “las tetas son chimeneas y mi cola es como un parque industrial.” Y algunos clientes hace años que visitan ese parque de diversiones, como Andrés Calamaro, que se la cogió por primera vez cuando tenía 16 años y ahora volvió a alquilarla para el verano. “Pobre Calamaro, me agarró de menor, pero volvimos a estar juntos este verano” dice la rubia, “me quedé a dormir en su casa casi todos los días durante tres meses, yo le hacía sexo oral mientras él tocaba la guitarra, pero no quiero que titulen ‘Mariana Diarco se la chupaba a Calamaro mientras cantaba’ pero es verdad, pusimos una cama en el estudio.” Aguante el rock and roll, Calamaro toca la guitarra y Marianita la flauta!

Mariana Diarco

Diarco se tuneó las tetas para hacer turcas al por mayor. “Son de solución salina” dice la rubia, “hay 600cm3 cada una, suficientes para un ejército!” Pelotón, a coger maaarch!

La rubia es un avión y la pose lo confirma: con dos tacos que como toberas de propulsión le salen del ojete, Mariana Diarco espera en cuclillas que le des pista para aterrizar justo arriba de tu garcha. “Me gusta ir arriba” dice la pendeja, “es la posición que me da los mejores resultados porque me permite moverme muy bien.” Marianita no corre, vuela, y como buena profesional, Marianita se perfeccionó en el arte de mover el orto. “Muchos creen que en la cama me muevo así sólo por mi experiencia en el sexo” dice la petisa, “pero en realidad es porque estudié danzas árabes.” Y este verano aprendió a tocar la flauta salada con Andrés Calamaro. “Estuve enero y febrero en la casa de Calamaro y yo le hacía sexo oral mientras él cantaba” explica la rubia, “pusimos una cama en el estudio y teníamos mariana diarco pela tetassexo mientras grababa un tema.” Y sí, ser músico es todavía mejor que ser futbolista, y si no fijate si podés hacer que una botinera te la chupe mientras gambeteás para el gol. Imposible. Pero una groupie te puede hacer un pete sin problemas mientras grabás un tema. “No soy groupie y no me acuerdo qué tema cantaba cuando le hacía sexo oral” se ataja Diarco, “además no quiero que pongan ‘Mariana Diarco se la chupaba a Calamaro mientras cantaba Blues de Santa Fe’ por ejemplo.” Pero podemos poner que a Mariana Diarco le gusta que le hagan el orto. “En la cama para mí no hay nada prohibido, puedo llegar a hacer cualquier cosa, no te voy a decir ‘esto es un asco’ porque no tengo tabúes” dice la petisa, “por atrás me dolió un poco la primera vez pero después nunca más tuve problemas con la cola.” Pero vos podés mariana diarcotener problemas de resistencia, porque la pendeja se acostumbró a montar el pingo en largas cabalgatas. “Mi récord fue estar teniendo sexo ocho horas seguidas” dice Marianita jactándose de su prodigiosa putez, “aunque por supuesto que hicimos algunas pausas como para recuperar el aliento.” Es que con lo que le gusta la pija, coger con Mariana Diarco puede ser una cosa de nunca acabar. “Es que aprendí a tener sexo tántrico” explica la rubia, “que consiste en pasar horas sintiendo el mismo nivel de placer pero sin llegar al orgasmo.”

Mariana DiarcoMariana Diarco toplessMariana Diarco

Mariana Diarco

Mariana Diarco se agarra el orto pero no para taparlo sino para indicar que la colectora está abierta al público. “La cola no es un problema para mí, a lo sumo hay que lubricar un poco” dice la rubia, “no tengo tabúes en el sexo.” Y más vale que le creas, porque sigue asegurando que debutó a los 12 años. “No me arrepiento de haberme entregado tan chica” dice la petisa petera, “porque si bien estuve con muchos hombres, les agradezco porque ellos me llevaron a ser la mujer que soy hoy.” Y la mujer que es hoy es bastante petera. “A veces tengo la fantasía de atacar un chico en un ascensor” confiesa Marianita, “y ahí nomás ponerme de rodillas a hacerle sexo oral sin que me lo pida.”

Mariana Diarco

Mariana DiarcoMariana Diarco

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