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Mariana de Melo, la Cenicienta petera

Mariana de Melo

Si sos un catador de morochas (y tenés que serlo si sos argentino de verdad), vas a apreciar la autóctona sensualidad de Mariana de Melo en estas fotos. “Yo sé que seduzco con mi boca”, dice la ex mucama misionera y coincidimos totalmente.

Mariana de Melo

Mariana de Melo en todo su esplendor de morocha real y bien argentina. Atención con el pezón, que asoma de perfil.

Si te gustan las morochas, seguramente te va a caer más que bien Mariana de Melo, que con su carita, lomazo e historia, está entre las más autenticas que vas a encontrar. Las morochas tienen varias cosas a favor, y como dirían los fanáticos, la primera ventaja es que no son boludas como se supone son las rubias (claro que existen excepciones, como Karina Jelinek, que no es exactamente lo brillante). Es como pregunta el chiste “Qué gana una rubia si se tiñe de morocha? Respuesta: inteligencia artificial”. Para los conocedores de morochas, Mariana de Melo es un caso especial porque es una representante pura de la categoría, es casi un arquetipo. Mariana deja muy bien paradas a las morochas (y a los morochos también, aunque por razones diferentes) porque es un representante de lo mejor y mas autóctono que tiene la Argentina. Si tuviéramos que elegir una mujer para representar la mujer auténticamente argenta, con un sentido federal y sin europeísmos inaplicables, la señorita de Melo emergería ganadora sin mucho problema. Es la morocha telúrica, la ninfa argentina nacida de las entrañas de la gloriosa tierra de nuestro país, y lo respalda con una historia de vida que sería difícil de creer hasta para las fantasiosas tramas de una telenovela. El bomboncito este que ves en las fotos (qué boquita por favor — obviamente que cuando se pone el habano en la boca es apenas un substituto temporáneo hasta que vos le pongas lo que realmente le cabe) salió “de la nada”: Mariana de Meloera una de las tantas chicas que trabajan como empleadas domésticas en las provincias, en este caso la de Misiones. En un típico giro de folletín barato, la mucama Mariana dejó su provincia natal en busca de las luces de la ciudad de Buenos Aires, donde un productor de televisión “la descubrió” (esto de “descubrir” siempre suena a que le saco la ropita para cobrarle la “comisión” por hacerla entrar en la tele, muy sospechoso) y terminó actuando en No Hay Dos sin Tres.

Mariana de MeloMariana de MeloMariana de Melo

Mariana de Melo

Mariana de Melo aparece fileteada con dibujos como si fuera un colectivo, y en realidad está bien porque la mina es un verdadero camión. Desde que perdió el bebé que esperaba y se separó de su marido futbolista esta verdadera Cenicienta moderna está a la espera de alguien que la haga feliz. ¿Te anotás para darle?

Mariana de Melo

Atención con esa colita que está a la búsqueda de esperma para cumplir su sueño de Cenicienta misionera.

El culebrón de la vida real de Mariana de Melo no paro ahí, sino que además cumplió el sueño de todas las botineras casándose con un jugador de fútbol (que hoy en día está entre las profesiones más deseadas para las casquivanas vedettongas actuales, seguramente por una cuestión de peso). Como en toda buena trama, no faltó el drama, como la mucamita que dió el mal paso, se casó porque quedó embarazada del futbolista Juan Fernández y se fue a radicar con él nada menos que a Alemania (imaginate, una empleada domestica de Misiones de repente en Alemania con plata, una verdadera Cenicienta moderna) donde su esposo jugaba para el Borussia Dortmund. En el capítulo siguiente sigue un giro trágico, y la heroína misionera pierde el bebé que esperaba del bueno de Juan, algo que siempre duele mucho a todas las minas porque por si todavía no te avivaste, todo eso que le ves de atractivo, desde las tetas a la cola, los labios carnosos, todo absolutamente, es para lograr esperma de buena fuente y poder reproducirse. Ya sabemos que vos estás “poniéndola”, vos simplemente estás dando Mariana de Melomatraca a ese orto que te deslumbró, sacándote las ganas con esa boquita nacida para petear, embobado con esa carita de morocha hermosa (mirá la foto a la izquierda, no es bonita?) pero ella está pensando en reproducirse. Y viendo la tremenda cola de la misionera, descontamos que muchos van a anotarse como donantes voluntarios de esperma para que la morocha misionera, esa Cenicienta moderna, cumpla su deseo en lo que podría llamarse “Cogiendo por un Sueño”. Ese es el programa que quiere ver la muchachada de Notiblog, déjense de joder con travestis que bailan.

Mariana de MeloMariana de MeloMariana de Melo

Mariana de Melo

Mariana de Melo, la ex mucama misionera que triunfó en el mundo del espectáculo porteño, está tristona y se le ve en la cara ese “tango” de desilusión. Le deseamos que encuentre el amor y mientras espera que llegue, se entretenga haciendo muchos petes a esos ‘buenos muchachos’ que son los visitantes de Notiblog.

Mariana de Melo

El pezón asoma por debajo del brazo y nos quedamos con las ganas de que muestre directo. Mariana, pelá todo y vas a ver cómo cambia tu suerte!

L a cosa es así entonces: mientras vos estás de joda, volando en una nube de calentura que en rítmico bombeo, ella en realidad se está encargando de cosas importantes como asegurar la supervivencia de la especie. Y después dicen las mujeres son tontas, o como el propio Sigmund Freud preguntaba “Pero queda un misterio insondable en la teoría psicológica. ¿Qué quieren las mujeres?”. Respuesta de Notiblog: quieren pija, pero no por la garcha en sí, sino por el semen!. Juan Fernández no solamente fracasó como donante de esperma, sino que tampoco anduvo todo lo bien que hubiera querido en el fútbol alemán, con lo cual los dos se volvieron a Santa Fe, donde las cosas cambiaron. “Me separé porque descubrí a Juan a los besos con otra mujer”, Chan! dice Mariana de Melo y uno naturalmente tiene ganas de ir a consolarla, y sobre todo de hacerle una contribución bien concreta para que pueda tener el hijo que tanto ansía. “Fui una tarada total, lloré Mariana de Melopor un hombre que creía que amaba” dice con esa boquita y uno quiere concentrarse pero la mente va para otro lado. “Lo encontré a los besos con otra mina pero en ese momento me puse tan mal que no pude encararlo. Esperé unos días y ahí le dije que lo había visto, primero negó todo pero después confesó que no había estado con una sino con varias mujeres”, sigue contando la morocha más auténtica. “Juan reconoció que era tarde para pedir perdón porque las macanas ya se las había mandado, Juan realmente me hizo cosas grosas”. Sí Mariana, Juan te puede haber hecho cosas grossas pero creenos que si cualquiera de los catadores de morochas (que a juzgar por los comentarios abundan entre los visitantes de Notiblog) tuviera una oportunidad con vos, te harían vivir cosas todavia mas “grossas” y tu novela tendría un final muy, muy feliz. ¿Cuántos se anotan para que la morocha Cenicienta acabe bien?

Mariana de Melo desnuda en gimnasio

Mariana de Melo

Mariana de Melo se desnuda en el gym marca el regreso de Whiskas y sus gateros, en otra entrega de sus impresionantes aventuras en la noche porteña. La morocha misionera termina en una situación caliente y peligrosa no solamente por la presencia del impredecible Whiskas, sino por un cana que tiene el bocho quemado. Para entender este episodio de las aventuras de Whiskas, te recomendamos que leas primero los capítulos anteriores, especialmente el anterior a este con la escena de la orgía en el auto y el anterior con Luciana Bianchi, Mariana y Evangelina. Acá tenés el primero con Evangelina Anderson y Belén Francese, también muy recomendable.

Mariana de Melo

Mariana de Melo se supone que no sabía que le estaban sacando estas fotos. Si claro, como que no es sospechoso un tipo con una tremenda cámara digital a medio metro en los vestuarios cuando se desnuda.

En el preciso momento que el cana casi apoyaba la frente contra la ventanilla para poder ver adentro del auto, Luigi bajó la ventanilla y la escena fue de terror. “A la perinola, qué olor a porro y vómito que hay adentro del auto” alcanzó a decir el cana antes de que el vaho le cortara la respiración. “Ud. es la titular señorita?” le preguntó a Evangelina, “documentos, registro y seguro del auto”, ordenó el cana tosiendo feo. Evangelina Anderson miró al cana con el rouge de sus labios todo corrido, los ojos inyectados por el faso y preguntó al cana “le importa si me visto?”. El tono era relajado, propio de una mina que venía de tener un tremendo orgasmo. Se subió como pudo la blanca bombacha que estaba toda enroscada a la altura de la pantorrilla y cuando finalmente se la calzó, sintió como la leche del polvo que le había echado Whiskas se salía del orto y empastaba la tirita de la tanga. “Quedate tranqui Eva que tengo un comisario inspector amigo en la federal”, dijo Whiskas mientras guardaba la pija adentro del jean y se limpiaba el sudor de la frente “estoy chivando como meteoro”. “Man, no es por borrarme, pero me siento para el orto, estoy enfermo man” dijo Luigi y todos le creyeron porque estaba blanco como un papel. “Me tomo un tacho, me siento como de bajón de keta”, suplicó de nuevo Luigi saliendo del auto. “Vaya a hacerse ver, hoy la saca barata”, dijo el cana al ver el vómito todavía fresco alrededor de la boca de Luigi. “Gracias oficial por dejarlo ir” dijo Mac medio chupamedias, pero aliviado porque finalmente conseguía salir del auto, que apestaba con una nauseabunda mezcla de faso, sexo y vómito. “Ud. mariana de meloseñorita me va a tener que acompañar a la seccional…” empezaba a decirle el cana a Evangelina cuando Whiskas lo interrumpió preguntando “qué pasa, no se puede coger en el auto?”. “Acá el problemita es la ley 23.737, los estupefacientes estaban en el auto y la señorita es la dueña”, dijo el cana firme y agregó “a ver, quiénes son los que fumaron?”. “La chicas no tienen nada que ver oficial”, dijo Whiskas viendo si las podía hacer zafar. “Mire, la señorita esta muy intoxicada” dijo el cana apuntando a Mariana de Melo “tiene los ojos súper colorados y todavía no abrió la boca”. “Todo bien Whiskas”, dijo Mariana como despertando del estupor. “habrá una ducha en la comisaría?” preguntó Mariana al cana, justo cuando frenaba un patrullero. “Acá hay unas duchas en las piletas de Punta Carrasco”, dijo Whiskas viendo la oportunidad de zafar, “yo conozco al dueño, permítale que se duche oficial, Ud. sabe como son las mujeres”. El cana bajó la cabeza como cansado de discutir. “Justamente ahora empiezo una extra en la disco de las piletas, una guardia paga”, dijo el oficial, “que se duche y llamo al patrullero para que la venga a buscar”. [Danos una manito cliqueando avisos, habrás notado que nos estamos quedando sin banda para quemar con tantas fotos].

Mariana de Melo

Si te gustan las minas bien autóctonas, de esas que te tiran la goma mientras te ceban mate y le comés el bizcocho mientras masticás bizcochitos con grasa, entonces Mariana de Melo es la mujer indicada. Fuerte, refuerte, esta morocha tiene todo para ser una mujer bien representativa de nuestro país, de esas que realmente podés llegar a tener en la vida real.

Mariana de Melo

Está esperando que la agarres de las mechas y la ates, y le hagas cumplir algunas de las fantasías que tiene planeadas, como la del camionero con olor a chivo que la viola en la ruta.

Para Whiskas, caminar con Mariana de Melo y el Cana hacia las duchas de las piletas de Punta Carrasco fue raro. Estaba contento porque había conseguido despegar del grupo con Mariana (que lo había mirado provocativamente mientras el le daba bomba por el orto a Eva) pero claro, el cana era un problemita. “Usted trabaja en televisión no? Ud. es Mariana de Melo?” le preguntó el Cana a Mariana al entrar a los vestuarios de las piletas. La pregunta del cana sonó medio cholula, casi como si fuera a pedirle un autógrafo. “Estuve en un par de programas, con Pachu y Pablo” contestó Mariana y preguntó en tono de vedette “me esperan mientras me doy una ducha?”. “Mientras no se de a la fuga”, dijo el cana ya en tono de joda y sonriente. El cana y Whiskas se sentaron en los asientos de tablones de madera de los vestuarios y escucharon en silencio el ruido del agua de la ducha que a unos pasos de ahí se estaba dando Mariana. “Ustedes en la policía deben ver cada cosa” dijo Whiskas como para cortar el silencio. “En realidad, ahora estoy pensando las cargadas que me voy a comer en la seccional cuando cuente que llevé a duchar a Mariana de Melo y ni siquiera pispié un poco”. “Mire, no le garantizo nada porque yo también la conocí hoy, pero deje que le pregunte a Mariana a ver si le cumple la fantasía de pispear un poco” dijo Whiskas en un tono tipo Julián Weich. Whiskas enfiló Mariana de Melohacia las duchas y sintió que se la paraba la pija cuando el vapor del agua caliente le pegó en la cara. “Permiso…” dijo Whiskas al asomar la cabeza y ver a la morocha bañándose. “De que te reís, boludo?” preguntó Mariana al ver la sonrisa en la cara de Whiskas. “Me río porque parezco Emilio Disi”, dijo picarón. “Suerte que viniste, ya estaba pensando que eras un roñoso”, dijo Mariana, “vos también estuviste en ese auto vomitado… y venís de acabarle en la cola a Eva, qué asqueroso”. “Qué, estás celosa bebé?” dijo Whiskas mientras estiraba el brazo para perderle una mano en la concha a Mariana. “Te estás mojando todo, tarado” dijo Mariana con onda putona. “Te importa si viene a mirar el cana?”. Mariana lo miró fijo a Whiskas y agarrándole la cabeza para que se moje bajo la ducha le susurró al oído “Me calienta mucho que me miren, decile que venga con la gorra y el arma”. Whiskas fue a buscar al cana, mientras la garcha le latía como un corazón en pleno infarto. [Como habrás notado, estamos teniendo problemitas de banda por la cantidad de visitas, danos una manito cliqueando avisos, gracias]

Mariana de Melo

El lomazo impresionante de Mariana de Melo en estas fotos “sorpresa”, que no se la cree nadie que no vió al fotógrafo que tenía en la cara. Las chicas tienen que promoverse, y a nosotros nos encanta, porque si te descuidás en estas promociones muestran mas que de repente en Playboy, que a veces ni vale la pena.

Mariana de Melo

Qué colita, eh? Divina Mariana y tiene una historia interesante prácticamente de Cenicienta. La descubrieron en su misiones natal, laburaba de empleada doméstica y ahora pelea cartel con las mejores. Vamos Misiones carajo!

El cana llegó con aire tímido al cuarto de duchas y sin decir palabra, se apoyó contra un recodo de la pared de azulejos, que sudaba por el vapor. “Póngase la gorra, oficial”, le dijo Mariana, “que no creo vea esto todos los días”, y el cana la miró en silencio, con los ojos encendidos y quieto como un animal encandilado en la ruta. “Y vos qué sos, metro como Beckham? preguntó Mariana al ver que Whiskas tenía los pelos de la pija tan cortos como los de la cabeza. “No te quejes divina, es para que no tengas que tragar pelos mientras me tirás la goma”, dijo Whiskas desnudo bajo la ducha, mientras se sacudía la pija medio blandengue con una mano y con la otra trataba de bajarle la cabeza a la morocha para que la chupe. “Primero te la voy a lavar un poquito… porque mi boca estuvo en la chichi de Eva, pero vos con esta le empujaste la caca, viste”. “Cómo es eso?! Le comiste la concha a la rubia?” preguntó enloquecido el cana echando mano de la reglamentaria como si fuera una emergencia. “Y eso no es nada, no sabés la que te perdiste”, dijo Whiskas echando leña al fuego de la calentura policial. “Entonces no vas a tener problema en chuparme bien la pija” dijo el cana desabrochándose el cinturón reglamentario que le hacia de barriguero. “No me puedo mojar el uniforme, así que vení vos acá”, ordenó el cana bajándose los lienzos. Mariana fue al encuentro del cana y le bajó el slip blanco tipo Homero Simpson, mientras Whiskas pegado desde atrás trataba de encontrarle mariana de meloel agujero para darle masa. “Qué carajo estas haciendo?” preguntó el cana a Mariana, que tuvo que enterrar la cabeza debajo de la panza peluda del cana para encontrarle la pija. “Lo que pasa es que tenés la panza muy grande y la pija mas bien chica” le dijo Mariana sacándose la pija de la boca. “Escuchame bien puta de mierda”, dijo el cana levantando a Mariana de los pelos. “Con esta pija tuve hice cinco hijos” dij6 agarrando a Mariana del Cuello. “Así que decime ya que tengo la pija enorme o te vuelo la cabeza”, dijo el cana poniéndole la 45 en la cabeza a Mariana, que ya temblaba mojada y desnuda. [Continuará, pero entre tanto ayudanos cliqueando unos avisos].

Mariana de Melo y Evangelina Anderson

Mariana de Melo y Evangelina Anderson tocandose y dispuestas a todo

Mariana de Melo, la morocha misionera que tiene una historia de vida como de una Cenicienta moderna, se suma a esta aventura de ficción con Evangelina Anderson y Luciana Bianchi. No te podés perder el espectacular desenlace de esta aventura nochera de Whiskas y sus inefables Gateros.

Las Aventuras de Whiskas y sus GaterosNotiblog se complace e presentar en forma exclusiva el diario de Whiskas y sus Gateros, un grupo de chicos sanos como vos, que salen de gira por las noches de Buenos Aires buscando mascotas de toda clase para ir matando la angustia existencial que les provoca haber nacido en la Argentina. El texto que sigue es la transcripción verbatim del diario de Whiskas, quien afirma haber vivido un pasajero romance con dos homónimas de conocidas vedettes de la Argentina. Notiblog cumple en advertir a sus lectores que por tratarse de sucesos que habrían tenido lugar en sórdidos antros y viles lumpanares de la noche porteña, no puede garantizar la veracidad de los hechos descriptos o la participación de las personas mencionadas, debiendo el presente diario leerse como obra exclusiva de ficción y sus fotos como meramente decorativas. Cualquier similitud con hechos, lugares o personas reales es pura coincidencia. Si no leíste la primera parte de esta aventura de Whiskas, cliqueá acá.

Mariana de Melo se agarra las tetas en la selva misionera, su habitat natural

Mariana de Melo se agarra las tetas en la selva de su Misiones natal.

Vos debés ser Luciana, no?” preguntó Luigi al entrar finalmente en el auto y encontrarse con el Gremlin todavía atontado. “Te vas a tener que sentar arriba de mi amigo, porque de otra manera no entramos” dijo Mac acomodándose con Vanina también en el asiento de atrás, y Luciana obedeció sin chistar al olfatear que sus amigas estaban alzadas. Ni bien Luigi tuvo encima a Luciana, puso literalmente manos a la obra, acariciándole el muslo y la entrepierna del Gremlin por arriba del jean. “Hace una bocha que no te veía, Mariana!” dijo Luciana ignorando las manos que le metía Luigi, y sin darse cuenta reveló el verdadero nombre de Mariana de Melo, que para gatear se hacía llamar Vanina. “Gracias boluda por mandarme al frente con mi verdadero nombre”, protestó Mariana. “No sabía que estabas gateando de nuevo, qué trola!” contestó Luciana mientras Luigi le desabrochaba el jean. “Whiskas, te diste “Mariana se abalanzó para comerle la boca a Eva. El auto era un quilombo total, las conchas empezaban a oler a lubricación.”cuenta que esa boca que besas besó a otra que le tiró la goma a Mac hace un par de horas?” preguntó Luigi entre risas con su clásica ironía. “Porqué no te armás un faso y convidás a todos, en vez de hablar boludeces?” contestó Whiskas, y a Luciana le encantó la idea. “Tienen faso? dame a ver si los alcanzo, Uds. están a full”, dijo entusiasmada. El comentario de Luigi le había sacado a Whiskas las ganas de besar a Eva en la boca, pero como de todas maneras se moría de ganas de chuparle la concha, la hizo poner de rodillas en el asiento de adelante con la panza contra el respaldo como para bajarle el jean y chuparla toda. “Ya te olvidaste de mi? No me querés mas!” dijo Eva balconeando desde el asiento de adelante y haciéndole pucherito a Mariana. “A ver esa boquita petera…” contestó Mariana y se abalanzó comiéndole la boca a Eva. El auto ya era un quilombo total, las conchas empezaban a oler a lubricación y sexo mientras Luigi tenía una mano perdida en la concha de Luciana y usaba la otra para hacer circular la lata de Red Bull y un caño de paragua mal armado que olía a Gamexane, pasto y meo.


Mariana de Melo y Evangelina Anderson desnudas en la camita, listas para chuparse las respectivas conchas

Ver a Mariana de Melo y Evangelina Anderson desnudas y en la cama, es una de las cosas más lindas que le puede pasar a cualquier hombre de buena voluntad. Ellas constituyen un monumento vivo a la inocencia y la castidad, y levantan alto la bandera de la amistad femenina que algunos creían perdida

Mariana de Melo parece lista a clavarle un consolador en el orto a una muy caliente Evangelina

No se confunda: de ninguna manera Evangelina le está poniendo la cola a Mariana para que le clave un consolador a fondo.

Mac aprovechó que Mariana le estaba comiendo la boca a Eva para bajarle los lienzos, e intercambió una mirada cómplice con Whiskas, que estaba luchando para bajarle el jean a Eva. Tan pronto los dos lograron bajarle los pantalones, las chicas rápidamente metieron cada una su mano en la concha de la otra, ganándole precisamente de mano a Whiskas y Mac. “Ah buehh, que rápida que sos!” dijo Whiskas al encontrarse con la mano de Mariana ocupando la depilada y brillosa concha de la rubia que había querido chupar. Eva y Mariana estaban como en un trance, besándose y mordisqueándose las tetas y tocándose las conchas, de modo que a Whiskas y Mac no les quedó otra que concentrarse en los ortos de Eva y Mariana, que eran los únicos agujeros que les quedaban libres. Whiskas había quedado alucinado al bajarle el jean y la bombacha a Eva, que tenía un culo tan perfecto que por primera vez en años estuvo al borde de irse en seco. Con sus manos Mariana de Melo y Evangelina Anderson, la morocha y la rubia, desnudas en la cama esperándote para que las cojasagarró los blancos gajos del culo de Eva separándolos fuerte, y sintió cómo le latía la pija al ver que la escarapela de cuero de la rubia se abría como una puerta. Whiskas se escupió dos dedos y fue probando con ellos la cola de Eva, que ya gemía y tiraba el culo para atrás como para escapar el asedio de la habilidosa mano de Mariana, pero lo único que consiguió fue que los dos dedos de Whiskas se le clavaran profundamente en el orto. Mac estaba un poco más adelantado, había conseguido mandar tres dedos en el culo de Mariana, pero no era muy meritorio, ya que la cola de la morocha había tenido más visitas que Guillote cuando estuvo en cana. Aprovechando que era el mejor posicionado porque tenía sentada encima a Luciana, Luigi les sacó ventaja a todos y se la mandó guardar a Lucianita, que sumó sus gemidos a los de Eva y Mariana formando un verdadero coro de turras en celo.

Mariana de Melo y Evangelina Anderson en una aventura de ficción impresionante con Whiskas y sus Gateros!

Quién no quisiera estar ahí para desatarle el moño del orto a Mariana de Melo, que realmente tiene una fuerza de morocha autóctona que está para darle con un fierro durante dos meses seguidos, luego de lo cual es el turno de Evangelina Anderson.


Mariana de Melo tiene una sensualidad salvaje y muy criolla, una morocha misionera impresionante

Mariana de Melo te espera entre los yuyos, no llegues tarde.

Abran la ventana que me ahogo” dijo Luigi mientras bombeaba a Luciana, con una voz dificultosa como si estuviera por acabar. “No, pará, no abran que va a salir el humo de porro para afuera” dijo Eva entre gemidos. “En serio, no tengo aire” insistió Luigi, “abran la ventana man, aunque sea un poco”. “No rompas las bolas Luigi, te dijeron que no! Además, con menos aire en el cerebro el polvo te va a durar más”, le contestó divertido y didáctico Whiskas mientras trataba de embocar la cabeza de la pija en la escarapela de cuero de Eva en un gesto casi patriótico. “Ay, uy, uy voy a largar todo” empezó a decir Luigi al tiempo que Luciana, sentada sobre su pija, lo alentaba diciendo “Si, bebe, acabame adentro, si!”. Luigi empezó a mover la cabeza y gritó “Largo todo, guarda que voy a lanzar!” luego de lo cual se hechó un vómito espectacular sobre la nuca y espalda “Con menos aire en el cerebro el polvo te va a durar más”, contestó didáctico Whiskasdel Gremlin y de repente la escena del auto pasó de porno amateur a película de terror Clase B. Luigi sintió que le venía una segunda ola de sopa y trató de apuntar para otro lado, pero al ver la ventanilla cerrada, giró apuntando la boca abierta hacia Mariana que estaba semi inclinada entregándole la cola a Mac y y le chupaba un pezón a Eva. El hediondo licuado de comida semi digerida y alcohol le dió de lleno en la espalda a Mariana, que empezó a gritar como loca y Whiskas, creyendo que estaba acabando, dijo “Vamos la morocha carajo!”. El auto tenía una baranda mortal de sexo, faso, alcohol y vómito, y por primera vez desde que los seis habían entrado, se hizo un silencio total. “Yo les dije que abrieran la ventana” se justificó Luigi. “El que avisa no es traidor”.

   
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