Mariana de Melo, una verdulera re petera
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Mariana de Melo se agarra las tetas pero se abre de gambas, sabe que se viene la inyección de leche con jeringa de carne. |
Mirala por favor, mirala si no es para matarla sin preámbulos, sin excusas, para terminar de fisurarle el orto de un solo bombeo. Es una auténtica negra atorranta, ella lo sabe, vos lo sabés, no hay que caretear, es para preguntar cuánto vale el servicio y si se puede pagar, sale con fritas. O entra con fritas, mirá ese culo sino es para hacerle algunas chanchadas antes de rellenarle la cola de ricota con el canelón de carne. Comprar una ración en el Palacio de la Papa Frita y volver rápido al depto, acomdodarla en la cama y comer papas fritas mojándolas en el ketchup que le volcaste en esa concha abundante de negra misionera. No será muy fino pero es un manjar igual, se mezcla la grasa de las papas con la grasitud de la propia Marianita, y de postre cuando se acaba el ketchup
seguís lamiéndole la concha. Espectacular. Se le pueden perder algunas fritas en el orto, porqué no, y después hacerlas puré a base de bombear y bombear. Después la ponés arriba tuyo y le sostenés una bandeja para que De Melo cague puré de papas fritas, alucinante ver como se le abre la churrera y sale el producto terminado. El tema es adaptarse, no se le pueden pedir peras al olmo, y no le podés pedir finura y sofisticación a una atorranta negra verdulera. Y ojo que no es un insulto, Mariana de Melo contó que llegó a vender fruta y verdura en un carrito por la calle, claro, eso fue antes de que se diera cuenta que los melones que tenía que vender eran los propios. “A los tipos les gusto porque mi cuerpo es cien por ciento natural”, dice Mariana de Melo pero está
mandando fruta como en la vieja época: tiene las tetas tan hechas como la cola. Te quedaste pensando en convertirle el orto en una prensa de puré? Y si, es útil y divertido, es más, Mariana puede elegir las papas con su experiencia como ex verdulera, y si sos de comer sanito también podés usar papa hervida en vez de frita para llenarle la recámara. No podés negar que es mucho más divertido que pisar las papas con esa prensa que usaba la abuela, acá el puré lo hacés a puro bombeo y completás la receta en forma natural de un tremendo lechazo. Saladito también, quizás te de asquito morfarte los churros de papa, pero verlos salir de la churrera de Mariana de Melo es alucinante. El culo de la negra es “la papa”, y para ayudarte a que visualices bien la churrera, a la
derecha tenés la espectaculear foto del culo de Mariana de Melo con la Procto-Cam® exclusiva de Notiblog. Se te tiene que hacer agua la boca ver ese culo tan de cerca, tratá de no lengüetear el monitor porque la estática hace que atraiga una capa de pelusa más grasosa que los churros de fritas del orto de Melo, guarda.
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Mirá que linda vista a los cantos de Mariana de Melo que tenés en esta ventana. La escarapela de cuero debe estar más baqueteada que las que repartían French y Beruti. |
Chanchadas es solamente una de las ondas que se pueden curtir con una atorranta como Mariana de Melo, lo bueno que los “humildes orígenes” de la misionera realmente te liberan, no hay que “cuidarse”, hacerte el fino, o el galán, es una negra argentina en toda su gloria, una fémina que nace del cruce de razas indígenas, corruptos conquistadores españoles, patrones de estancia y vaya a saber si también algún burro no contribuyó también algo de DNA empalándose alguna abuelita de Mariana — lo importante es que ahora la tenés en su punto de turrez justa. Comerle la jugosa empanada de carne misionera a la De Melo es un placer auténticamente argentino, no podés hacerte el finoli, vas a parecer como los turistas yanquis que se shockean cuando les ofrecen achuras en un asado. Estar con una verdadera negra telúrica te permite un grado de
libertad que no tenés con otro tipo de mina más “urbana”. Las morochas de tierra adentro no tienen tapujos a la hora de hacerte saber cuánto están disfrutando cuando les das masa, y rara vez vas a escuchar un “ay, pero vos sos un degenerado!”, “no, la cola no!” o “pará, por quién me tomaste?”. Mirá el orto de Mariana de Melo al natural en las dos fotos exclusivas de abajo sin photoshop directo de la producción, es para asesinarla. Con Mariana de Melo no tenés ninguna ![]()
de las complicaciones de neurosis femenina frecuentes con minas “finas”, a morocha misionera le caben todas. Si querés poder y control total sobre tu presa, ponele un par de esposas como ves en las fotos y dale con el pepino de carne: seguramente le vas a traer lindos recuerdos de cuando escamoteaba del carrito de verduras alguna zanahoria o algún zuchini cuando no tenía guita para un consolador a pilas. Salió petera la verdulera!
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