María Fernanda Callejón en Playboy
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Involución: Fernanda Callejón peló almeja a full en los 90, pero ahora le borronearon el felpudo mal. Hoy los patys aparecen como achicharrados, es que hace 20 años están a la parrilla. |
La Playboy argentina quiso salir de la encrucijada pero nos metió en una Fernanda Callejón mal iluminada, en una producción absolutamente sin tema ni idea. Un nuevo número y otra desilusión, porque la cordobesa sigue acumulando ventaja como la argentina con más desnudos en Playboy y como mostró en Bailando por un Sueño la “véteran” todavía te puede hacer un tremendo ordeñe de garompa, con toda la experiencia petera que debe haber acumulado en estos 20 años. La cordobesa todavía tiene varios cartuchos en su haber, con piernas muy torneadas y una panza chata que hasta tiene los abdominales marcados. Por eso cuando María Fernanda Callejón prometió que las nuevas fotos de Playboy iban a superar las anteriores, le creímos. “Cuando vean las nuevas fotos y las comparen con las de la revista anterior van a flashear”,
dijo Fernandita, “porque estoy mejor ahora que en el 90″. Estábamos listos para sumar a Callejón al selecto grupo de cuartentonas hot junto a Araceli, Frigerio, Fulop y Palmiero, y soñar con una veterana que petea como los dioses y sabe apreciar la leche joven. “De físico estoy mejor que antes porque tengo mucha preparación física, le pongo el alma y vida a lo que hago porque soy muy obsesiva”, dijo la veterana y contábamos con las fotos de Fernanda Callejón en Playboy para documentar científicamente con una ProtoCam la erosión de ese upite cordobés luego de dos décadas de pijazos, un hermoso proyecto eculógico, pero no pudo ser. La mala producción de Playboy también a Callejón, que quería
protestar con este desnudo la diferencia que los medios hacen entre las actrices y las vedettes. “Cuando sale en bolas una actriz, se dice que es ‘una señora’, ahora si la que se pone en bolas es un vedette, entonces la catalogan de trola”, se quejaba la cordobesa sin comprender que la muchachada quiere trolas y no “señoras” incogibles. Con las fotos de Playboy, Callejón salió a demostrar que “la ley de gravedad no dió por terminada mi carrera” y de paso conseguir que alguien que le haga el bombo y no sea Pablito Ruiz, que en El Circo de los Famosos le ofreció donarle esperma. cuando escuchó “Quiero quedar embarazada y sé que no me queda mucho tiempo más”, dice la cordobesa como pidiendo que la llenes y vos con gusto le harías el favor,
especialmente si le pegás una revisada a las fotos antiguas, una prueba irrefutable de cómo perdió el rumbo la Playboy argentina. “Es insólito” dice Callejón, “la gente habla de las primeras fotos que hice para Playboy como si fueran del otro día y pasaron mil años!”. Y la propia Callejón reconoce mirando las fotos de antes que era una bomba desnuda. “Tenía un lomazo, siempre tuve buena cola porque fui muy deportista y bailo desde los cinco años… además la genética me ayuda”, explica Fernandita, “pero de ahí a pensar que iba a ser una sex symbol, jamás lo hubiera pensado.”
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Fernanda Callejón exhibe flor de pochas, lejos de los patys achicharrados que pela hoy. |
AFernanda Callejón le sorprende de que los muchachos de la vieja escuela todavía hablan del primer desnudo que la cordobesa hizo para la Playboy, y viendo las fotos viejas no es para menos: la revista del conejo mostraba lo que tenía que mostrar y Callejón estaba para asesinarla. “Era pendeja y me importaba el cuerpo”, cuenta Fernanda al recordar el primer desnudo que hizo para Playboy, en una época donde la revista respetaba el hermoso felpudo de la morocha, en vez de fotoshopearlo alevosamente como se ve en las fotos de arriba. La cordobesa tenía un lomazo y lo pelaba completo para alegría de todos los argentinos. “Es que no me costó posar desnuda, tenía muy buen físico y
me divertía el exhibicionismo”, recuerda la morocha. “Y aparte no te olvides que laburaba en el teatro de revistas, ahí no te preguntaban si sabías actuar, te calzabas la media red y salías en bolas al escenario”. Cuando María Fernanda Callejón vino de su Córdoba natal a a Buenos Aires nunca se imaginó que con 40 pirulos iba a seguir poniéndose en bolas para toda la Argentina. “Cuando me vine de Córdoba audicioné con Moria Casán y recuerdo que ella dijo ponela que la cordobecita vende”, recuerda la hoy veterana, “tenía 18 años cuando debuté en revista, era la época cuando Moria Casán y Zulma
Faiad eran las estrellas de la calle Corrientes”. Imaginate a Fernandita con 18 años el lomazo que debía tener y encima con una actitud bien de pendeja atorra que viene hacerse un lugar en la revista porteña. “Tenía una cola bárbara porque hacía deportes y encima la genética me ayudaba… y además me encantaba exhibirme”, confiesa con sonrisita pícara recordando inconfesables aventuras peteras. “Qué mujer no sueña con bajar las escaleras en el Maipo, a todas nos gustan las plumas!”. Y a todos nos gusta
el lomo que tenías cuando mostrabas la almeja al viento, Fernandita. Pedile que te lleve por el callejón del tiempo a la época de las fotos en blanco y negro que ves abajo y dale masa a lo hipón — puro amor y paz!
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