Notiblog

fotos y videos de famosas argentinas

María Eugenia Ritó en tetas sin photoshop

María Eugenia Ritó

Maria Eugenia Rito en tetasPara arrancar el año bien parado te armamos una fiesta con María Eugenia Ritó, que te espera con un menú inusual — carne cruda. Vos querías tenerla sin photoshop, a Ritó la tenés exactamente como es, sin retoque alguno. No esperes nada a estrenar, los patys tienen los bordes masticados, la entrepierna tiene el cuero curtido y la escarapela de cuero parece la que repartían French y Berutti, pero esa es la gloria: las imperfecciones de la piel de Ritó documentan como un graffiti urbano la sexualidad argentina y todavía queda espacio en esos generosos patys para que vos dejes tu marca. “Yo sé que lo que más calienta de mis tetas es que tenga las areolas tan grandes” dice la petisa petera, “pero algunos no se dan cuenta que además tengo unos pezones que acompañan muy bien.” Amasale la figazza, llenale de queso fresco los patys y comete de postre ese pan dulce aunque diga que no lo entrega. “Tuve sexo anal una o dos veces” miente Ritó, “no me gustó para nada. Lo máximo que me banco en la cola es un dedo.” Claro que viendo la PapoCam, ese “dedo” tiene el diámetro de un caño de desagüe!

Maria Eugenia Rito

Ritó dice que no entrega, pero el asterisco la delata: con esa cola la rubia ganó mucha plata!

La petisa María Eugenia Ritó sabe que sos un soñador y como es muy gauchita quiere cumplir tu fantasía de acabar bien el año en esas cachas y empezar el nuevo bien parado, festejando con una turca entre esos hermosos globos. “Siempre me dicen que lo que más calienta de mis tetas es que tenga las areolas tan grandes” dice la rubia al pelar, “y también fijate que tengo unos pezones que acompañan muy bien.” Y para que la partuza sea real, la petisa trajo los patys en crudo sin ningún tipo de retoque digital aún cuando se nota el desgaste. “Tenía que maria eugenia rito desnudacambiarme las prótesis porque ya estaban vencidas, así que aproveché y me las reduje unos centímetros” explica la rubia, “no fueron muchos, no más de cinco, pero aunque pareza mentira me cambió el look más de lo que pensaba.” A fin de año vas a estar estrenando patys nuevos, o casi, porque alguien le puso queso en mal estado y le infectó la hamburguesa izquierda. “Tuve un problema en una de mis lolas así que tuve que parar de trabajar unos días” dice Ritó, “pero estoy contenta porque cuando me miro al espejo desnuda me doy cuenta que las tetas que tenía eran demasiado grandes, estas me quedan mucho mejor para esta nueva etapa.” Año nuevo, gomas nuevas, pero la putez por suerte es la misma de siempre. “La rubia tiene fama de encarar a mujeres y yo lo comprobé en maria eugenia ritocarne propia” dijo Viviana Canosa de Ritó, “en una fiesta me hizo una propuesta sexual tan fuerte que no puedo contarla, pero nunca un hombre me dijo cosas tan groseras como ella. Y después me siguió hasta el baño.” Y no tengas miedo a quedarte afuera para fin de año, porque la rubia seguro te invita a mirar. “Me gusta que un hombre me mire mientras tengo sexo, me calienta mucho” dice Ritó, que antes de comerse la concha de la amiguita te va a pedir que la condimentes. “Me gusta comer ostras, pero no crudas” dice la petisa fiestera, “yo las como gratinadas con queso, me gusta una cosa más elaborada.” Y si no te entusiasma la idea de gratinarle la ostra a Canosa, pedile que te avise cuando se coma a Amalia Granata. “Tengo fantasías con Amalia” reconoce Ritó, “es una mina que me gusta porque va al frente como yo.”

maria eugenia ritomaria eugenia ritomaria ritomaria rito

maria eugenia rito en tetas

A juzgar por las marcas en la piel, el camino que va del ombligo al papo de Ritó debe ser uno de los más transitados del país. Quizás para frenar un poco la afluencia de público hay unos lomos de burro antes de llegar al papo, aunque la rubia dice son producto de la constante deforestación. “Me depilo toda para desmalezar la zona” dice Ritó, “me saco todo porque siempre uso tanguitas muy chiquitas y además es más cómodo.” Y para vos también, sin pelos que afecten la visibilidad podés maniobrar tranquilo y sin pagar peaje. “Nunca acepté dinero a cambio de sexo” dice la petisa, “no lo necesito.”

maria eugenia rito pone el orto maria ritomaria ritomaria eugenia rito se saca la tangamaria eugenia rito

Bajate el video de María Eugenia Ritó desnuda

María Eugenia Ritó pela terribles tetas

Maria Eugenia Rito en tetas

Oíd mortales el ruido de rotas cadenas: son las que rompió María Eugenia Ritó al pelar esas terribles pochas y mirarte preguntando si tenés aguante o el flaco de polera va a morir de asfixia turca. “Yo salí con muchos trabajadores, gente común” explica la petisa, “eran reos pero bien machos, porque eso es lo que más me importa, que sean bien machotes.” Y fue en búsqueda de ese macho cabrío que la rubia fue ganando la experiencia que la convertiría en la atleta sexual que es hoy. “De chica estuve con un taxista, un heladero, el verdulero” explica Ritó, “tiene su morbo tener sexo con un estibador, un camionero, un carnicero… está muy bueno.” Puede que la petisa haya invitado muchos gremios a su cama, pero aclara que ninguno entró por la puerta de atrás. “Hay cosas que no hago, y dar la cola es una” dice lapidaria, “no me quiero ni acordar porque la pasé muy mal.”

Maria Eugenia Rito pela tetas

Eugenia Ritó peló flotadores pero no alcanzó a entregar la merluza en el puerto de Mardel porque “no se veía nada”.

Si los mini timbres de Belu te dejaron con hambre, andá sacando el cuchillo de carne que acá llega Ritó con dos patys suficientes para alimentar a un puerto lleno de marineros. “En Mar del Plata había como cien estibadores mirándome con la boca abierta” dice Ritó de cuando se sacó la ropita en el puerto de la ciudad que por algo llaman Feliz. “Al principio estaba cohibida” dice la petisa y no era para menos al ver que los pibes del puerto le querían filetear la merluza y comérsela tipo sushi, pero la experiencia nocturna le aconsejó no resistir. “Así que maria eugenia rito desnudadespués me relajé” agrega la petisa aliviada, “y pelé lo que había que pelar.” Y lo que peló fueron dos terribles pochas, pero los estibadores se quedaron con el pescado sin vender. “Es que no me calenté con ninguno porque era de noche y no podía ver bien” dice la petisa dando a entender que si no fuera por la oscuridad con gusto habría entregado la merluza a los pescadores, sumando un nuevo gremio a su lista. “He tenido mis historias con trabajadores y tipos comunes” explica Ritó, “porque tiene su morbo la fantasía de tener sexo con un estibador, un camionero, un carnicero, está muy bueno.” Es que para llegar a ser una petera de excepción es necesario entrenar fuerte con todas las garchas disponibles en el barrio. “De chica maria eugenia rito muestra la colaestuve con un taxista” dice la rubia recordando una de sus primeras bajadas de bandera, una experiencia que después se hizo costumbre. “Me gusta hacerlo en autos” reconoce la petisa y aclara que no se necesita que sea en una súper nave, “puede ser cualquier auto, pero bueno, un fitito no.” Ritó también confiesa que de pendeja (lo que debe haber sido!) también estuvo “con el heladero” donde aprendió a chupar el cucurucho de crema, y “con el verdulero de la esquina” que le debe haber enterrado la batata bien a fondo pero ojo no en la cola — Ritó admite haber recorrido los cien barrios porteños, pero asegura que nunca tomó por la colectora. “Hay pocas cosas que no hago y dar la cola es una” dice Ritó y a vos te queda la duda en ambas cabezas, aunque parece sincera Maria Eugenia Rito toplessporque no dice estar invicta. “Tuve sexo anal una o dos veces” reconoce la petisa y vos soñás con ser el tercero pero está muy difícil. “No me gustó nada, no me dió ninguna satisfacción” insiste la rubia y ya casi como traumada agrega “ni sé si me dolió o no porque no me quiero ni acordar, la pasé muy mal.” O sea, de comerle la raba a Ritó ahí en el puerto de Mar del Plata ni hablar, pero si tenés suerte podés llegar a usarla de anillo. “Lo máximo que me puedo llegar a bancar en la cola es un dedo, ese es mi límite” dice la rubia sabiendo que no puede dejar a todo un país sin esa colita de cuadril, “pero igual prefiero que no me metan ni un dedo.” Y bueno, dibujá una uña y dos nudillos en el forro y decile que tenés el dedo hinchado!

Eugenia RitoEugenia RitoEugenia Rito

María Eugenia Ritó

La cara de viciosa insatisfecha de María Eugenia Ritó tiene una explicación, y es que tiene ganas de estar con una mujer pero no se anima. “Me faltaría estar con una mujer” dice la petisa y te mira para ver si te la creés, “es una fantasía que puedo concretar en un futuro lejano o no tanto”. Pero la rubia tiene muchas tetas y poca memoria, se olvida que todo el país la vió acosando a Ernestina País por televisión de una manera que sólo puede hacer una torta experimentada. “En privado nunca acosé a nadie” ofrece como defensa pero en realidad se condena, “pero igual no encararía como hacen los hombres, esperaría saber si comparte mis sentimientos, porque a mi me gustan las minas femeninas, delicadas como yo.” Y como si quisiera confirmar los rumores, dice que “Silvina Luna por ejemplo es una mina muy linda y femenina, a mí no me gustan los tortones, esas minas que caminan y se visten como hombres.”

Bajate el video de María Eugenia Ritó

María Eugenia Ritó desnuda en Playboy

Maria Eugenia Rito

Las fotos de María Eugenia Ritó en Playboy muestran a la infernal petisa en toda su gloria, con suculentos patys, terrible cola y hasta el comienzo de la cotorra desplumada. Desde que se casó con un abogado, la rubia ya no habla sobre sexo con la libertad de antes y hace declaraciones que no concuerdan con el nivel de turrez que muestra en las fotos. “Soy una artista que estudia y se perfecciona” dice cuando le preguntan si es una vedette, y aclara que jamás aceptaría dinero o regalos a cambio de sexo. “Porqué todo tiene que ser por plata?” dice ofendida, “yo no acepto dinero ni regalos a cambio de sexo, no lo necesito y además estoy casada.” Además de su marido, dice que le “calienta la Tota Santillán.” Seguro.

Maria Eugenia Rito

Las fotos de Ritó en Playboy contrastan con sus dichos.

Las fotos de María Eugenia Ritó en Playboy son un sueño cumplido: la petisa pela unos pechos impresionantes, la cola que todo el país quiere hacer y hasta deja que la cotorra salude en cámara. Pero toda la atorrancia extrema que se destila de la abundancia cárnica de la petisa contrasta con los ultra moderados dichos de la petisa, que parece estar bajo orden de su esposo el abogado. “Nunca aceptaría plata para tener sexo con alguien” dice la nueva versión de Ritó, pero por suerte toda la turrez todavía destila con fuerza en las poses, la actitud y en especial la mirada de la petisa que todo el país soñó alguna vez con coger. Claro que son pocos los que van a detenerse en los ojos de la petisa para comprobar que sigue siendo la misma viciosa del sexo de siempre, Maria Eugenia Ritoporque el cuerpo de Ritó es como un Disneylandia adulto con toda clase de diversiones. Ya de movida es imposible ignorar el llamado de esos dos patys que piden a gritos que los pongas a la parrilla flanqueando tu chorizo y los dejes jugar hasta que terminen cubiertos de queso fresco. Claro que para completar esa hamburguesa con queso te va a costar encontrar un pan que cubra esos gigantescos patys. “Yo sé que de mis tetas calienta que tenga las areolas tan grandes” dice María Eugenia Ritó recordando los comentarios de aquellos que tuvieron la suerte, o el dinero, de haberlos visto en vivo. “Y ojo que también tengo unos pezones importantes” dice como advitiérndote para que corras la cara antes de Maria Eugenia Ritoque te arranque un ojo de un timbrazo. La petisa es peligrosa porque pocos prestan atención a esos ojitos por donde desfila la larga lista de hombres y mujeres que creyeron que podían hacerle pelea y perdieron por knockout. “Las mujeres están en mis fantasías” confiesa Ritó aunque al toque aclara que “pero nunca tuve sexo con una” y vos ni se lo cuestionás porque seguís entretenido estudiando la foto de la almeja que la petisa deforestó para vos. “Me depilo toda, me saco todo, hay que desmalezar” dice la petisa entusiasmada con el afeite, “para mi es más cómodo, es como que me acostumbré porque siempre usé tanguitas muy chiquitas”.

Maria Eugenia RitoMaria Eugenia RitoMaria Eugenia Rito

Maria Eugenia Rito

María Eugenia Ritó muestra la concha en Playboy, y aunque la publicación de la foto le costó la cabeza, vale la pena para apreciar el curioso modelo de cotorra. Ya no hace declaraciones fuertes, y trata de bajar el tono de las que se le escaparon antes de su casamiento, que indicaban cierta propensión al sexo grupal. “Dejé que un hombre me mirara teniendo sexo con otro, eso me calienta” había dicho antes de tener a un abogado como esposo. Admite que las mujeres “están en sus fantasías” pero niega haber tenido sexo con mujeres. Dice que hay chicas que se confunden, como la esposa de un tenista que le propuso “participar en un trío”.

Maria Eugenia RitoMaria Eugenia Rito

Bajate el video de María Eugenia Ritó o la música en mp3.