Luciana Bianchi, colita con barro
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Luciana Bianchi dice que tuvo un sólo novio en toda su vida. Llegó la hora de probar otras salchichas, muchacha! |
Algo debe tener la petisa, porque cuando el champagne las puso mimosas, Belén Francese, Claudia Fernández y Nazarena Vélez se le tiraron encima y joda va, joda viene, fue Luciana Bianchi la que terminó con el aerosol en el orto. vos de repente te hubieras tirado con Francese o Fernández, pero las chicas eligieron a Lucianita, y vos sabés que si querés saber cuál es el mejor plato del menú, tenés que fijarte qué comen en la cocina. Y en la cocina del teatro esa noche, se la quisieron comer a Luciana Bianchi, que no tuvo ningún empacho en agacharse a fondo y entregar esa colita. Qué pueden saber o haber visto las chicas en Bianchi? Quizás lo mismo que vos: boquita cumplidora y colita apetitosa en el clásico envase chico de los productos de calidad, una bebota. “Son muchos los que me llaman bebota”, dice Luciana Bianchi, “quizás por los personajes que hago, es
fácil seducir como nenita”. O quizás las colegas de teatro vieron que Lucianita tenía un flor de tajo (viste que las menuditas parecen tener unas cotorras gigantes) o se tentaron con la idea de estrenar un rosquete que según la foto, no parece estar tan baqueteado como el de las otras mimosas. La cuestión es que Luciana no opuso resistencia cuando las compañeras de elenco le levantaron la pollerita tableada para verle bien el orto y tirarle unos buenos lengüetazos. “Es que la onda lésbica está de moda”, explica Luciana, “en los boliches se me tiran las chicas, siempre aparece alguna
que te agarra, te acaricia sutilmente el hombro y te dice ‘qué linda que sos’”. Tal cual te gustaría hacer a vos, porque la maniobrabilidad de la petisa da para dibujos varios, y la idea de entrar en esa colita compacta y hacerla girar como un trompo es tentadora, es como tener una muñeca de goma pero de carne, lo cual es copado porque le podés dar a morir sin temor a que se te pinche. cómo tenés que ser para que Luciana Bianchi te tire la goma? “Me fijo mucho en los ojos”, miente Bianchi y agrega para darse credibilidad que
“a mi me compran con la mirada, porque no me importa el físico de un hombre, ni la plata.” Es raro que una Licenciada en Marketing se venda tan fácil y aparentemente barato por el módico precio de una mirada, pero Luciana explica que “a los hombres les miro mucho la cola y las piernas, porque aunque no lo digan, todas las mujeres lo hacen”. Y lo que ella hace es chequear tu mercadería, porque “me doy cuenta cuando un chico tiene buena cola”, dice Bianchi picarona, “se nota en el pantalón cuando la tiene redondita y dura”. Tenerla larga y dura en la “redondita” de la bebota, que por algo la viene entrenando fuerte. “Ya lo estoy sintiendo en la cola” dice Luciana y chequeás para ver si le estás haciendo el rosquete pero no, la nen habla del entrenamiento para
Patinando por un Sueño. “Todas dicen que el cambio del cuerpo es increíble, en tres o cuatro meses hacemos las fotos de vuelta y vemos el progreso.” Bianchi sabe por boca de Ximena Capristo que la mejor manera de modelar la cola es dejando que se la hagan, pero no se anima a decirlo. “Es que soy muy tímida”, dice la
bebota como pidiendo la mamadera de carne, “porque en la calle me dicen cosas… el de la sidra por ejemplo es un clásico.” Y claro, quién no quisiera ponerle una manzana en la boca y chuparle la almejita hasta sacarle sidra? “Todos los comentarios que recibo apuntan a la cola, la boca o a las lolas, pero yo creo que soy sexy por la actitud más que por el cuerpo”, dice la empleada de Sofovich aunque el orto de la foto de abajo la contradice. Epa, y ese barro en la cola?
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