Lola Ponce, Le Due Facce dell’Amore
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Mientras que en Argentina sus fotos siguen un recato exagerado, en Italia Lola Ponce no tuvo inconveniente en pelar por televisión unos patys bien grandes y tostados que muchos asocian con elevados niveles de putez en sangre. Es un caso de dime cómo son tus pezones y te diré quién eres: si los patys de una mujer revelan la personalidad sexual de su dueña, más allá de su refinada pose, Lola Ponce sería tran trola como la paraguaya Larissa Riquelme. De hecho, muchos creen que los cantos que la rosarina exhibe por dinero en reuniones privadas como las que organiza Silvio Berlusconi o George Clooney no son sólo vocales — en esas fiestas hay gato encerrado! |
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Lola Ponce tiene grandes y bien tostados patys más propios de mujeres con altos niveles de putez como Larissa Riquelme. |
Lola Ponce sabe que Sin Tetas no hay Paraíso, y por eso no tuvo problemas en mostrar las suyas en “Le Due Facce dell’Amore”, la versión italiana de la novela colombiana que filmó en Roma y en Argentina. “Me impresionó que “Sin Tetas” fuera un éxito tan grande, así que cuando surgió la posibilidad de trabajar en la novela acepté sin dudar” dice Lola, que cuando se enteró que tenía que pelar lolas ni se mosqueó. “Si me piden que me saque la ropa no pongo reparos porque para mí el cuerpo desnudo también es arte y maduré todas las inseguridades que podía tener con mi
cuerpo” explica la rosarina, que sorprendió revelando unos patys de gran tamaño y un tono tan subido como el felino papel que tuvo que interpretar. “Me gusta hacer personajes que no tengan que ver conmigo” se ataja la morocha, que desde al participar en las partuzas de Berlusconi quedó sospechada de gato ultra VIP. “Me llamaron para hacer el papel de Jéssica” dice Lola sin darse cuenta que el nombre del papel pega con otro gato VIP argentino, “y acepté porque llegué a un nivel de madurez como mujer que puedo hacer papeles que están lejos de mi personalidad.” Pero las tetas de Lola Ponce, reveladas de refilón en la novela pero suficiente como para saber que son estilo cabarulo, grandes patys bien tostados, no parecen pegar con su onda refinada. “Es que soy una mujer con múltiples personalidades, ¿De cuál querés que te comente?” pregunta Paola Fabiana Ponce en un arranque de sinceridad, “la romántica, la
inquieta, la espiritual o la show girl?”. Pero la lista quedó corta, porque la santita Lola se transforma de noche en una loba que sale a buscar carne en barra para rellenarse la figazza. “No tengo verguenza de confesar que necesito sexo todas las noches para poder dormir” dice abandonando el barniz italiano y volviendo a ser la morocha de Captain Bermúdez, “no me gustan esas que se hacen las monjas y después hacen todo lo contrario.” Pero ni siquiera cuando necesitaba unos buenos pelotazos, Lola se rebajó a salir con jugadores. “En Italia también hay botineras, pero no es mi caso” explica la rosarina, “no frecuento las discotecas donde van, los futbolistas me ven sólo en el escenario y chau, no me ven más.” Los que Lola permite que la vean
fuera del escenario son gente ultra VIP como Berlusconi, Brad Pitt, Di Caprio o Clooney. “Pero soy cero cholula, sabés? Son guapísimos obvio, pero les impactan más a mis amigas que a mí, aunque Clooney tiene un carisma y una labia que de a poco logra seducir a cualquiera.” Y qué es lo que le impacta entonces? “Me gustan morochos pero delgados, no de esos que viven en el gimnasio” aclara la rosarigasina, “simpáticos y pícaros porque me fijo en la inteligencia y el humor más que en lo externo, fijate que nunca colgué en mi habitación el póster de nadie.” Y para los que colgaron el póster de Lola Ponce en su cuarto, la morocha tiene una promesa. “No se olviden que las fotos son poses estéticas, todavía tienen que descubrir los otros cuatro sentidos.” Lola, ponete en cuatro y sentila!
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Con amigos como Di Caprio, Brad Pitt o George Clooney, es obvio que Lola Ponce está acostumbrada a comer carne de marca. Pero cuando la rosarina quiere comerse un buen chorizo, viene para Argentina. “Extraño mucho el asado y los chinchulines” dice la cantante, “también me muero por tomar un buen mate.” Y a pesar de que Tinelli dice que no quiere Lola, son muchos los que dicen que cuando la rosarina está por estas tierras es Marcelo Hugo el que le da de tomar mate de leche en bombilla de carne. “Dicen que soy una chica Tinelli, pero siempre me están inventando romances” dice Ponce, que suele cantar “Bésame Mucho” mirando al conductor de ShowMatch. “Marcelo es un soltero tan codiciado como Clooney en nuestro país, pero te aseguro que no tengo ni su celular.” El celular que sí tiene es el de la presidenta, a quien admira. “Me encantó conocer a la presidente en la Rosada” dice con admiración, “le fui a dejar un premio que me otorgó el Senado de la República Italiana por mi Integridad como Mujer y pensé que no podía ser sólo para mí, tenía que compartirlo con Cristina.” |

Bajate el video de Lola Ponce garchando
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