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Hermanas Pombo pelan tetas para el combo

Pamela Pombo en tetas

Pamela Pombo pela tetas y te mira como preguntando si querés que se saque la tanguita también, aunque conoce la respuesta. “Los chicos quieren que nos saquemos todo de entrada” dice la rubia cuyo verdadero nombre es Osiris, “pero nosotras hacemos un show erótico en el caño y los chicos lo que más piden es que no demos tanta pirueta, tanto colgarse… es como que te subís al caño, te colgás, das vueltitas y aplauden pero obvio que quieren ver más.” Pero las Pombo tienen oficio y prosiguen lentamente con el strip tease porque disfrutan del caño como nadie. “Cuando nos ponemos el caño en el medio de la cola enloquecen, eso nunca falla” dice la rubia, “cuando llegamos a un lugar es para levantar polvo.” En todo sentido.

Hermanas Pombo

Osiris Pombo reconoce que se tienta con su media hermana. “Pasan cosas entre nosotras” dice Pamela, “nos tocamos pero sin meternos la lengua.”

Cuando las hermanas Pombo mostraron las tetas, dejaron a muchos con una duda y no solamente en los lienzos: si las rubias son hermanas, cómo puede ser que el tamaño de las areolas sea tan diferente? A buen hambre no hay mal pan, pero el menú es diferente: una sirve patys y la otra albondiguitas. “Somos hijas de un mismo padre pero no de una misma madre” dice Pamela revelando el misterio, “en realidad no hace tanto tiempo que estamos juntas, todavía nos estamos conociendo.” Y al conocerse descubrieron que tienen muchas cosas en común, como la putez y las ganas de ser famosas. “Llegamos de johana pombo en tetasMendoza hace más de un año con una valijita llena de sueños pero muy poca ropa” dice Johana, “y empezamos a hacer shows con una coreo erótica donde terminamos topless, empezamos a sacarnos la ropa con el baile y queda solo la tanguita.” Y a veces ni la tanguita queda, porque cuando las fieras están cebadas quieren toda la carne. “Fuimos a hacer un show a un boliche donde los chicos querían más y más” recuerda Pamela, “estábamos en tetas pero como pedían más y más dijimos chau, vamos a mostrar todo!” La muchachada se envalentona en boliches, pero arrugan a la hora de arreglar para un show privado. “Tenemos un caño en living de nuestro departamento pero hacemos pocos shows porque parece que nos tienen miedo” explica Johana, “puede ser la altura, porque en televisión no se imaginan que somos tan altas. Pero si hermanas pombo ponen el ortosos petiso se soluciona fácil: nos ponemos zapatillas y vos te ponés los tacos altos, jaja!” Las Pombo no tienen problema si sos petiso, pero si querés que te hagan el combo, calzar bien es fundamental. “El tamaño importa, la que dice que no miente” dice Johana, “para estar con las dos juntas además tiene que ser un tipo divertido, que nos haga sentir cómodas.” Y si hay vento las chicas se van a sentir re cómodas. “Recibimos todo tipo de propuestas” reconoce la hermana de los patys, “el otro día nos ofrecieron regalarnos un departamento.” Según las chicas el servicio es caro, pero el mejor. “En el combo no bajamos las dos juntas, nos repartimos el trabajo” dice Pamela, “una juega con algo y la otra hace otra cosita. Algunos dicen que llevarse a la cama a dos hermanas es un asco, pero la clave es el morbo de tener a dos chicas juntas y a las Pombo nos gusta el quilombo.”

Hermanas Pombo strip tease en el caño

Hermanas Pombo pelan tetas en Carlos Paz

Hermanas PomboLas hermanas Pombo pelan tetas a la vera del lago San Roque y aseguran que no es para promocionarse, porque desde que hicieron la partuza con Fabbiani tienen lista de espera. “Tenemos propuestas constantes de todo el país y del exterior, incluyendo un presidente latinoamericano es increíble lo que nos está pasando” reflexiona Johanna, “a veces nos preguntan si lo del Ogro fue un error, pero fue una noche de descontrol con mucho alcohol de por medio. Estabamos festejando el cumpleños de Pamela y en un momento nos quedamos los tres solos, empezamos a jugar a la botellita alcoholizados, el Ogro pidió hacer un trío y pasó lo que todos imaginan: es el morbo de estar con dos hermanas.” Y más con dos hermanas que se tientan entre ellas. “A veces pasan cosas entre nosotras… no llegamos a meternos la lengua, pero sí nos tocamos” confiesa Osiris Pombo, “es que compartimos el departamento, dormimos en la misma cama, hacemos todo juntas, somos inseparables.”

Johana PomboJohana PomboJohana Pombo

Bajate el video de Pamela y Yohana Pombo
También disponible en 3gp para celular

Hermanas Pombo, partuza en combo

Las Hermanas Pombo en bolas

Agarrate porque llegaron las Hermanas Pombo y ya preparan el combo: fijate cómo se miran para comerse la boquita en la previa de la partuza. “Nos gusta calentar el ambiente jugando entre nosotras” reconoce Pamela, “no llegamos a meternos la lengua pero nos tocamos bastante.” Pero vos sí vas a tener que mandar lengua y bien a fondo, porque las Hermanas Pombo dicen que la empanada es lo primero que tenés que comer del combo. “Que me hagas sexo oral es primordial, es algo que me encanta” dice Pamela, y su hermana concuerda. “Absolutamente, el sexo oral es fundamental” dice Johanna, “no da que vengas y la pongas de una, eso no motiva!”

Hermanas Pombo se tocan

Esa concha vale oro y la gente lo paga. “Un presidente nos ofreció mucho dinero para enfiestarnos” revela Pamela.

Cuando parecía que el mercado de la carne estaba más saturado que el de Liniers después de una veda y no quedaba lugar para colocar nuevas reses, el Departamento de Marketing de Satán tuvo una idea mortal: lanzar al mercado a las Hermanas Pombo, un combo que desborda putez e incluye cuatro patys, dos empanadas y todo lo necesario para armar una fiesta espectacular — como la que hicieron con el Ogro Fabbiani. “Era mi cumpleaños y veníamos tomando mucho” recuerda Johanna, “eran como las tres de la mañana y estábamos jugando a la botellita, al que le tocaba se sacaba una prenda y tomaba otro trago.” Y la referencia al Hermanas Pamela y Johanna Pomboalcohol es la coartada para justificar cómo fue que terminaron enfiestadas con el gordo desagradable. “Te digo que con el alcohol el Ogro hasta parece sexy” dice Johana, “pero aparte del físico el gordo es copado.” Y rápido para la partuza. “El Gordo me preguntaba al oído si ya habíamos hecho un trío las dos” dice Johana, “mientras mi hermana miraba cómo nos tocábamos.” La escena era soñada: una hermanita entregada y la otra que la mira con cariño. “El Ogro empezó con mi hermana” dice Pamela, “y en seguida me invitaron a que me sumara al juego sexual los pervertidos.” Y como Pamela es tan atorranta como la hermana, se tiró de cabeza. “Vi como Johana ronroneaba mientras se manoseaban” dice Pamela tratando de gato a su hermanita, “y no sé si fue el alcohol, pero accedí.” Y las Hermanas PomboHermanas Pombo aseguran que esa fue la primera vez que hicieron el combo. “Nunca antes habíamos compartido un hombre” dice Johana para ver si te la creés, “lo que sí habíamos hecho era estar en un mismo lugar de a cuatro.” De a tres les cabe, de a cuatro también, pero de a dos no la chupan, aunque no por falta de ganas. “No bajamos juntas porque imaginate que tiene una sola, cómo hacemos?” pregunta Johana riendo, “una se dedicaba a una cosa y la otra a otra.” Y entre las dos se dedican a atender los pedidos de Combo Pombo que llegan de todas partes. “Tenemos propuestas de todo el país y también del extranjero” reconoce Pamela, “un presidente latinoamericano nos ofreció mucha plata para enfiestarse con nosotras.”

Pamela PomboJohanna Pombo

hermanas pombo, pamela y johanna

Si las botineras tuvieran su premio anual como los jugadores, las Hermanas Pombo ganarían el Balón de Oro por unanimidad de votos. “La botinera más experimentada soy yo, me encantan los futbolistas y salí con varios” admite Johanna entre risas, “me gustan porque son atrevidos, bien de barrio.” Pero a pesar de los rumores de que las Hermanitas Pombo ya petearon varios equipos completos, Pamela no se hace cargo. “A mí no me gustan para nada” dice la rubia mientras pone el orto y te mira pelota en mano, “es más, si en un boliche veo un tipo que me gusta y me dice que es futbolista me pego media vuelta y me voy.” Claro que hay excepciones, como la fiesta que le hicieron al Ogro. “No sé si fue el alcohol o qué” dice Pamela recordando la partuza, “pero era justo el cumpleaños de mi hermana y cuando me pidió que me sumara accedí.” Es que a la hora de los bifes entre las Pombo normalmente es Johanna la que dirige el combo. “Me gusta mandar sin importar la posición, sea patitas al hombro o perrito me encanta” dice Johanna entusiasmada antes de ser interrumpida por su hermana. “Después voy yo arriba” dice Pamela, “y ahí me cabalgo todo!”

pamela pombo

Bajate el video de las Hermanas Pombo