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Evangelina Anderson te habilita doble vía

Evangelina Anderson

Las tetas de Evangelina AndersonDesde que cumplió el sueño botinero de vivir en Europa, Evangelina Anderson es como un fruto exótico que hay que disfrutar cuando está en temporada – la rubia viene una vez al año para revalidar el orto como uno de los mejores del país. “Vivo bien en España, tengo paz y me siento segura… hasta tengo a Antonio Banderas de vecino, pero vengo porque me encanta mi trabajo y no quiero abandonar mi carrera de vedette” dice justificando el Strip Dance y Muñeca Bus que hizo en su visita, “me encanta mostrarme y que me vean bien sexy.”

Evangelina Anderson, manzana deliciosa

“Por la colectora fui intentando de a poco como los autos que están en ablande” explica Eva, “hasta inaugurar la doble vía.”

El de Evangelina Anderson es un ojete tan espectacular como la competencia que se genera por tenerlo cuando lo trae de visita a la Argentina: la petisa frenar a la muchachada mostrando el anillo de casada pero sus propias amigas avanzan buscando sumar manzana como ingrediente para una rica torta. “Es tremendo como me avanzan las chicas, la verdad me sorprenden” dice la reina de las botineras, “estaba en el gimnasio entrenando para Bailando y mi amiga Mariana de Melo me dice ‘anoche soñé con vos’, entonces le pregunto ‘qué soñaste?’ y me dice evangelina anderson‘soñé que vos eras una planta, yo era el viento y te movía toda la noche!’ ¿Te das cuenta? Hasta mis amigas se me tiran!” Es que las amiguitas torteras detectan que la rubia por un lado la va de mujer casada y por el otro se muere de ganas de volver a mostrar el orto como en la mejor época. “No quiero dejar mi trabajo porque me encanta mostrarme bien sexy” dice la rubia reconociendo que la putez es un vicio difícil de abandonar, “por eso hago fotos como modelo y algunos programas como vedette, pero con un perfil más bajo.” El problema es que no hay manera de bajar el perfil a ese impresionante ojete, que ya era un problema cuando laburaba de maestra jardinera. “Una vez estaba en la salita de cinco pegando notitas en el Evangelina Andersonpizarrón y un chico viene y me dice ‘Seño, le puedo decir algo? Pero no le diga nada a la directora” y entonces se me acerca al oído y me dice “Sos una perra!” yo no lo podía creer, es un nene de cinco años!” Es que la manzanita de la maestra jardinera era tan impresionante que el colegio tuvo que tomar medidas. “En el colegio me prohibieron ir con calzas” recuerda la rubia, “porque venían los nenes a tocarme la cola cuando escribía en el pizarrón, yo al principio pensé que era sin querer pero cuando me daba vuelta veía que el nene estaba todo colorado.” Y el nene tuyo con gusto terminaría todo colorado y llorando dentro de esas cachas que Evangelina insiste en mostrar a pesar de ser una señora evangelina andersonbotinera. “Me costó llegar donde estoy y no voy a dejar mi lugar en los medios para ser una ama de casa”dice la petisa justificando el Strip Dance con Tinelli y el Muñeca Bus con Repetto, “pero no me pidas que te cuente lo que hago en la cama o mis fantasías sexuales porque sé que un día mi hijo va a leer la nota y ver las fotos.” Pero ya es demasiado tarde para sacar de circulación fotos como las de Playboy (fijate abajo, tremendo material retro), o borrar declaraciones sobre cómo le hicieron la cola. “La colectora me daba miedo porque empecé a tener sexo recién a los 19 años y no sabía cómo hacerlo” reconocía Evangelina, “pero lo fui intentando de a poco como los autos que están en ablande y finalmente lo conseguí: hice doble vía, asfalto y colectora.”

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evangelina anderson pela manzana

Evangelina Anderson sabe que con esa manzana perfecta no tiene que hacer mucho esfuerzo para ganar. “Mi estrategia de seducción es bien simple” explica la petisa, “doy un buen beso en la boca, algunos en el cuello y después no dejo lugar del cuerpo sin recorrer con los labios.” Y para amenizar el recorrido, la rubia hace una pausa para tomarse un mate en bombilla de carne. “Tuve un novio que tenía una bombilla impresionante, era de 20 centímetros fácil” confesaba la rubia de soltera, “yo tomaba mate de esa bombilla y era algo indescriptible, tremendo.”

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Evangelina Anderson quiere volver a laburar

Evangelina Anderson

Evangelina AndersonCuando Evangelina Anderson cumplió la fantasía botinera de casarse con un jugador millonario, pensó que lo de mostrar el orto era cosa del pasado. Pero pasar de vedette admirada por millones a lavar los platos para “el Micho” le dió nostalgia por la putez perdida. “No quiero ser un ama de casa” dice la rubia desilusionada con la vida botinera, “yo no puedo ser una mantenida como Wanda que vive de Maxi López, tengo que mantener mi independencia económica y por eso quiero volver a trabajar en lo mío.” Pero volver a pelar no es tan fácil, porque Demichelis la vigila. “Para evitar los celos tengo que estar a disposición de él todo el día” se queja la rubia, “pero yo quiero volver a trabajar y por eso estoy recuperando las curvas.” La rubia quiere volver a las andadas y no le importa que la acusen de felina. “Las que se llenan la boca hablando mal de mí son chicas que quieren estar donde estoy yo” explica convencida, “pero yo no quiero ser una botinera mantenida.”

Evangelina Anderson

Evangelina Anderson hoy no podría pelar esos deliciosos patys como hizo para Playboy.

La de la foto de arriba no es la Evangelina Anderson que conociste cuando pelaba esos rosados pezones y mostraba al mundo la increíble manzanita que tiene por ojete — esta es una señora casada y recatada que oculta sus gloriosos cantos con un grueso bombachón y sepulta sus siliconadas tetas detrás de esos dos cascos antibala que tiene por corpiño. Pero como decía Shakespeare, algo huele mal en Dinamarca: sus azulados ojos ya no brillan con la petera picardía de antaño y miran ahora con la tristeza Evangelina Andersonde un gato atrapado en una jaula de oro. “No quiero convertirme en un ama de casa” suplica la rubia en búsqueda de la putez perdida, “recuperé las curvas porque quiero volver a trabajar en lo mío.” La frase llegó al Bayern Munich como un telegrama colacionado para Martín “Micho” Demichelis, que está empezando a darse cuenta que se puede sacar a la vedette del cabarulo, pero no el cabarulo de la vedette. “Quiero volver a trabajar en lo mío” dice la rubia, que reconoce ser botinera pero no quiere vivir con la guita del futbolista. “No me molesta que me traten de botinera” dice Evangelina, “pero yo quiero mantener mi independencia económica, no quiero ser una mantenida como Wanda Nara, que vive de Maxi López. A pesar de los rumores, lo que tengo me lo gané de una manera decente.” Es que por más que al casarse le corresponda la mitad de lo que gana “Micho” en el Bayern Munich, Evangelina siempre Evangelina Andersonfue demasiado fina como para andar con jugadores. “Los futbolistas no son mi estilo, prefiero evitarlos” confiesa la rubia, que dice que Demichelis la agarró desprevenida. “Lo que me pasó con Martín fue un flash absoluto, me maravilló de entrada” dice la petisa, “pero ahora para evitar los celos de pareja tengo que estar todo el día a disposición de él!”. Demichelis tiene pelo largo y se peina con colita, pero si quiere seguir peinando la colita de Evangelina va a tener que aflojar, porque a ningún gato le gusta pasear con correa. “Por la calle me decían toda clase de piropos” dice la rubia como con nostalgia por la libertad perdida, “me decían ‘con ese culo venite a cagar a casa’, o también ‘yegua, sólo te falta cagar al trote!”

Evangelina AndersonEvangelina Anderson

Evangelina Anderson

Evangelina AndersonEvangelina Anderson siempre tuvo terrible culo, pero hoy presenta un gran con-traste: en su mejor época (izquierda) pelaba terribles cantos con una mínima tanguita; hoy (arriba) usa un terrible bombachón y cruza los brazos mientras te mira como diciendo “no me tientes porque ahora estoy casada y no puedo hacer nada.” Pero una tremenda autopista no puede estar cerrada al tránsito por mucho tiempo. “Me costó mucho inaugurar la colectora porque me daba miedo” explicaba la rubia, “es una pose que tuve que trabajar de a poco, pero finalmente pude inaugurar la doble vía, asfalto y colectora.” Y pronto va a volver a agarrar la manguera como en la izquierda, porque a la rubia le encantan los grandes aparatos. “Siempre me importó el tamaño” declaraba la rubia cuando salía con el actor brazuca Fabrizio Vasconcelos, “a mi novio le dicen el trípode y si bien nunca se la medí, pero supera 20 centímetros largamente. Me encanta tomar mate en esa bombilla, aunque más que una bombilla es un… es algo indescriptible y prefiero no hablar porque a las chicas se les hace agua la boca.”

Evangelina AndersonEvangelina AndersonEvangelina Anderson

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Evangelina Anderson, la manzana prohibida

Evangelina Anderson

Evangelina Anderson anunció que retira de circulación la cola que en otras épocas pelaba para fotos o en lugares insólitos. “Tuve sexo en el baño de mujeres del aeropuerto de Ezeiza” confiesaba la rubia en su época salvaje. “Otra vuelta lo hicimos al salir del aeropuerto de Santiago, paramos al costado de la autopista e hicimos de todo más que rápido dentro del auto con vidrios polarizados.” La despedida de un orto que vamos a extrañar.

Evangelina Anderson

Eva Anderson confiesa un fetichismo: “Me gusta que me besen los dedos de los pies”.

Cuando Evangelina Anderson dijo que ya no iba a poner más el orto para las fotos, no te pareció que el anuncio podía cambiar el destino de la humanidad, pero después hablando con un cura en un cabarulo te cayó la ficha. “La situación es gravísima, por primera vez en el mundo tenemos una Eva que en vez de ofrecer la manzana, la saca de circulación” explicó el sacerdote. “El motor de la vida necesita del pecado para mantenerse en movimiento, no es casual que la cola de la Anderson tenga forma de evangelina andersonmanzana, el fruto prohibido” siguió diciendo el cura mientras cortesmente rechazaba el avance de un gato que le manoteó el tobul, “tampoco es casual que su nombre sea Evangelina, al mostrar esas divinas nalgas, la rubia traía la buena nueva alimentando las pasiones que ponen al mundo en movimiento.” Claro que Anderson nunca sospechó que pelando el orto cumplía un servicio más importante que la Madre Teresa, y fué víctima fácil de Martín “Demian” Demichelis, el enviado del demonio. “No voy a mostrar más la cola ni hacer más desnudos porque mi novio no quiere” dijo Anderson ya bajo la influencia del malvado, “seguiré eva andersontrabajando, pero con mi cuerpo tapado”. Por eso ahora y con la bendición de la Iglesia, es necesario que todos hagamos un esfuerzo para difundir la imagen de Evangelina Anderson y su terrible ojete con toda la hermosa putez que supo tener, porque la rubia siempre supo que era especial. “Desde chiquita que me dicen ‘Siete’ o ‘Patito’ por la cola que tengo, en el colegio me hacían pasar al frente para que escribiera en el pizarrón, se me subía evangelina andersonel jumper y los chicos se volvían locos, jeje”, recuerda la rubia con esa turrez de las verdaderas elegidas. Porque con un ojete así, hasta la caca está en demanda. “Me han llegado a decir ‘con ese culo venite a cagar a casa’ o también ‘sólo te falta cagar al trote, yegua!’ decía la elegida de Villa Devoto antes de caer en las garras del demoníaco Demichelis. “Reconozco que mi cola es mi arma mortal” dice Eva de esa manzanita prohibida, “me preguntan si me la hice, pero es genético, tengo cuatro hermanas y todas somos culonas, hasta mi mamá.” Y sí, obvio que si hay que darle a la mamá para que entregue a las hijas no hay problema, más si dice que la vieja también tiene flor de orto. Igual la rubia advierte que la herramienta tiene que estar a la altura del trabajo, evangelina andersonvas a necesitar una sopapa de carne importante para destaparle ese upite. “El tamaño es importante nunca medí la de mi novio el Trípode, pero creo que superaba 20 centímetros largamente, lo dijo a ojo” dice Evangelina cuando seguramente la medición la hizo a pete, “la verdad que tomar de esa bombilla era algo indescriptible”. La situación del mundo es grave sin la cola de Evangelina Anderson, pero el incentivo para arrebatarla de las garras de Martín “Demian” Demichelis es grande: la rubia dice que el upite no está del todo hecho. “El tema de la colectora es algo que me da mucho miedo, es algo que hay que ir intentando de a poco” dice la rubia con cara de ‘no me hagas doler’ antes de agregar picarona, “pero son poses que se tienen que trabajar”. Y dale, clavale el palito en esa manzana y dejásela roja y pegajosa como las que venden con pochoclo!

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evangelina anderson

Evangelina Anderson te mira fijo mientras se va poniendo en posición con cierto miedo porque sabe que vos querés hacerle la colita. “El problema es que en el sexo empecé de grande, a los 19 años” dice la rubia para que le creas que no tiene el orto hecho, “por eso siento que todavía estoy de estreno y el tema de la colectora me da mucho miedo, es algo que hay que ir intentando de a poco.” No sólo el pavito le gusta hecho a fuego lento, sino todas las comidas. “No me gusta el sexo apurado, me gusta una buena previa y tomarme mi tiempo para que salga algo bien romántico” decía la rubia antes de que le hicieran el bombo. “Les recuerdo que soy maestra jardinera y alguna vez me puse el uniforme” dice ratoneando, “me gustan los disfraces, alguna vez me vestí de diablita y de mucama también.” Divina!

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