Belen Lavallén y Estefanía Iracet, soderas
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Belén Lavallén y Estefanía Iracet son chicas limpitas: una mano lava la otra, y las dos se lavan las figazzas. Dos atorras. |
Es lindo mirar lo que morfan otros, es como tentador. Como cuando estás en el restaurant y al ver pasar otro plato te dan ganas y lo pedís porque pintaba mortal. Acá es parecido: entrás a Notiblog para chequear el menú de carne argentina y te topás con Belén Lavallén y Estefanía Iracet, las dos que se mastican Zeta Bosio y Gustavo Cerati. Está bueno estudiar las turras que se comen dos pibes con fama y guita, tanto como para comprobar ver por casa cómo andamos, seguramente no tan mal. “Si quieren infartarse, vengan a mi fiesta”, amaga Belén, una nena que ya salió desnuda en Playboy y la verdad que tiene un terrible orto, uno de los pocos ortos que luce tan jugoso y rendondo en persona (en Sunset la tenés ahí seguido) como en las fotos, algo que no se puede decir de otras más famosas. Claro que Belén no llegó a petear rockeros solamente de culo. “Si quieren infartarse, anímense y venga a mi fiesta”, desafía Belén Lavallén moviendo la lengua con una
velocidad que denota su entrenamiento petero. “Vengan que me visto de vampiresa y los seduzco a todos”. Ojo, es buena la oferta. Mirá ese culo no es joda, y fijate cómo juega con su amiguita Estefanía, se tocan, se apilan, las curvas se rozan, los pechos al aire, hay mucha tensión en el aire. Las dos atorras tienen algo en común: a la hora de tomar la leche, las dos se la toman con Soda. Pero como siempre, la dos niegan todo. “No queremos hablar de eso”, dicen las dos con ese falso pudor que sólo las más atorrantas necesitan exhibir. “Si, me vieron comiendo con Zeta Bosio”, dice la rubia Estefanía, “pero hace poco que nos conocemos y todavia está todo demasiado fresco para hablar de romance y menos de noviazgo”. Lo que debe estar fresco es el gusto de la leche del pelado en la golosa boquita de
la rubia, que admite se la come doblada y preferentemente depilada. “Para el sexo oral me gusta más los hombres sin pelitos, pero no totalmente depilados porque sino quedan afeminados, un poco de pelo está bien”, dice Iracet con la autoridad de una verdadera inspectora de porongas. “Coincido”, salta Belén apoyando a su compañera (algo que las fotos demuestran hace muy bien), “cuando tenía 15 años salí con un chico que era stripper y estaba totalmente depilado, y me acostumbré a eso”. Epa, la nena
ya se hacía clavar por strippers a los quince pirulos, cómo debe llegar de averiado el upite a estas instancias soderiles. “No me gusta que haya pelos ni olores”, sigue diciendo Lavallén, “soy medio fóbica con eso pero intento superarlo dándole menos bola a lo físico, ahora me engancho más con otra cosa, me gustan los intelectuales”. Y viste cómo es, acaba de confesar que a los quince se la ponía un stripper todo perfectito, y ahora está con un sodero viejo, tiene que “arreglarla” diciendo que ahora le gustan los intelectuales. “Igual no te puedo decir todavía con quién salgo, otro día te lo confirmo”, dice Belén si le preguntan que sale con Gustavo Cerati. .
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Belén Lavallén no quiere decir si le gusta que le hagan la cola, pero confiesa que “me vuelve loca que me besen la espalda y me muerdan los hombros.” |
Viendo las lésbicas fotos de Estefanía Iracet con Belén Lavallén es obvio que las nenas tienen química, y no parece que esta sea la primera vez que se tocan así, hay demasiada familiaridad. “Con Belén somos amigas y tenemos confianza para jugar. Se dio para las fotos pero nunca lo habiamos hecho antes”, dice Estafanía confirmando las sospechas con su exagerada aclaración. “De todos modos creo que nunca lo haria con una amiga, no da”. Cuánto doble mensaje, las ves en las fotos de Estefanía Iracet y Belén Lavallén revolcándose tocándose las carnes con sospechosa familiaridad pero niegan todo. “Yo nunca estuve con una mina, pero me lo han propuesto varias veces”, sale a negar Belén en estéreo, “y ojo que avanzan mas chicas que chicos, en los banios de los boliches las minas me encaran todo el tiempo”. Y si, si los baños de Sunset hablaran, si nos dejaran poner una camarita, cuántas famosas podríamos extorsionar, todos
los visitantes de Notiblog podrían “tomar servicio” gratis por meses. “A mi me encararon las chicas algunas veces, pero no me llama mucho”, dice la rubia Estefanía (y noten que no niega que le guste, sólo que no le gusta “mucho”). “Lo que me calienta es que me agarren”, sigue Iracet, “como suelo ser la que domina la mayor parte de las veces, esta bueno que se de vuelta la torta y sea el otro que toma las riendas… pero nada violento, un chirlo y una tirada de pelo estan bien”. Y claro que estaría bien irrumpir en esa escena hot, repartir un par de bifes como para aflojarle los cantos, ponerlas en cuatro y montarlas usando los pelos como riendas. “A mi me gusta en cuatro” dice la rubia como si te leyera el pensamiento. “Pero ojo, siempre por el camino correcto, porque probé por la colectora, pero nunca lo disfruté demasiado”. Pero qué atorrantita divina
esta Estefanía Iracet, no le gusta “demasiado” que le hagan la cola, sólo lo suficiente. “A mi me lo piden seguido”, dice la morocha Belén Lavallén en clara referencia al orto, “pero no se entrega fácilmente… pero no te voy a contestar si me gusta, porque esto despues lo lee mi papá!”. O sea, le encanta. Porque si no le gustara que le rompan el orto lo diría de una. Pero como sugiere la evidencia fotográfica, la morocha disfruta que le agranden la churrera y se la llenen de crema pastelera.
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