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Dallys Ferreira quiere sacarte todo el jugo

Dallys Ferreira

Dallys Ferreira admite que todo lo que hace es “para provocar” porque lo más importante en el sexo son los ratones. “Por eso para alimentar la cabeza uso las revistas, las películas porno, todo sirve”, inclusive el uso del látigo. “El juego es ver quién domina a quién y a veces el látigo lo agarro yo” explica la guaraní, “si no quedan marcas es por la profesión, je je.” Dice que además de la cola que cuida “como un diamante en bruto” gana con el acento porque “hay un morbo con la paraguaya, dicen es muy buena para el sexo oral” dice sonriente y agrega que “a los hombres en la cama les saco todo el jugo.” Guarda que Dallys te exprime como una naranja paraguaya!

Dallys Ferreira

Dallys dice que la cola no está hecha, pero te invita a entrar.

Puede que Dallys Ferreira sea paraguaya, pero a la hora de los bifes es bien gauchita. “A mí me gusta ir al frente porque creo que las chicas tenemos que ser bien gauchitas, como dicen acá” explica la rubia mientras vos ya tenés ganas de lavarte esos dientes torcidos con el cepillo de carne. “Porque la verdad, todo lo que hago es para provocar” agrega Dallys mientras se calza la bombacha a fondo provocando en tu lengua unas terribles ganas de perderse entre esas cachas como hizo ese elástico rosa. La rubia siente en Dallys Ferreirael upite el calor de tu mirada que como un láser recorre esa cola redonda y jugosa como las naranjas de su país y aclara que “No tengo secretos para mantenerla, la cola me la dió la naturaleza.” Pero lamentablemente, Dallys no da la cola. “El arco de atrás todavía no está habilitado” dice Dallys en una anal-logía futbolera, “primero tienen que sumar suficientes puntos como para ganar el campeonato, y ahí puede ser que la entregue.” Y nadie suma demasiados puntos con la paraguaya porque según dice, todos los que la ven son demasiado suavecitos. “Nunca nadie se pasa conmigo” dice sorprendida, “voy por todos lados y todos me dicen cosas lindas como ‘paraguayita linda, hablame un poquito’, ninguno dallys ferreirase zarpa.” Y el problema es que la estrategia de hacerse el caballero gentil no funciona con Dallys, que le gusta la pija brava. “Necesito un machote, un tipo que sea bien hombre y me diga ‘vení para acá yegua!’ y esa onda” dice Dallys revelando su naturaleza viciosa. “Lo que pasa es que soy muy dominante, soy de tener el control” explica la atorranta guaraní, “por eso me gusta que me agarren dallys ferreiray me dominen a mí, porque a veces hacés el amor de una manera romántica y otras querés algo más salvaje.” Y cuando la yegua guaraní dice que quiere que la montes a lo salvaje habla en serio, así que agarrá la fusta y dale para que tenga y guarde sin piedad. “Conmigo lo del látigo es real” aclara la guaraní, “por eso cuando se me notan los golpes digo que me caí patinando.” Y cuidado porque quizás vos también tengas que tener una excusa a mano si te agarra la maleva Ferreira en uno de sus días de dominatrix. “El juego es ver quién domina a quién, y a veces el látigo lo tengo yo… si no quedan marcas es por la profesión” se jacta la guerrera guaraní, “soy un infierno para los hombres, los manejo como quiero, los llevo al extremo sexual y luego los hago explotar de placer.” Explotá dentro de esa colita divina y rompele el invicto.

Dallys FerreiraDallys Ferreira

Dallys Ferreira

Dallys Ferreira levanta la tira de la tanguita con el taco del zapato mientras te mira fijo, pero insiste en que no hay luz verde para que le hagas la cola. “Mi cola sigue ahí intacta, la cuido como un diamante en bruto” dice la paraguaya, aunque alguna luz de esperanza siempre hay. “En la cama soy una jugadora de toda la cancha” aclara la guaraní, “obviamente que me propusieron hacerlo por la cola, y si bien no lo hice tampoco tengo nada prohibido.” La paraguaya dice que le gustan las fantasías y le “encanta disfrazarme porque hacer siempre lo mismo no va, me gusta probar en distintos lugares y re grito cuando acabo.” Llenale la chipá de queso!

Dallis Ferreira

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Dallys Ferreira tiene el poporembó invicto?

Dallys Ferreira

Dallys Ferreira dice que estuvo practicando eso de enroscarse en el palo. “Hago un strip tipo Madonna y no sabés cómo se pone la gente” dice la paraguaya mientras va frotando el musco contra el tronco para ir calentando. “Tengo muy buenos comentarios de los chicos, porque la actitud es todo” dice la improbable rubia guaraní, “si una se cree la más yegua, la más linda del mundo y que te vas a comer a tu hombre, él lo va a disfrutar.” Una bestia.

Dallys Ferreira

Dallys Ferreira admite que es una “indígena salvaje que ahora se civilizó”. No mucho.

La paraguaya Dallys Ferreira esconde bien su secreto: se tiñe el pelo, se depila toda y sonríe como si fuera una mina civilizada, pero detrás del maquillaje y la producción se esconde una india guaraní que no puede resistir la tentación de ponerse entre las piernas el primer palo grande y peludo que encuentre, aunque sea el tronco de un árbol revestido de lianas. “Siempre digo que soy una indígena salvaje que ahora se civilizó” dice la pseudo rubia sacándose la careta, “me modernicé, pero de vez en cuando me sale la guerrera india de adentro”. Dallys FerreiraY cuando sale la guerrera, entra el pijazo, que por suerte no tiene que ser tan grande como el poporembó que tiene que pinchar. “A mí más que el tamaño me importa la actitud que tenga el hombre” dice la paraguaya mientras a vos se te hace agua la boca de ganas de comerle la chipá que se esconde entre esas turgentes cachas, “yo quiero que el hombre sea bien macho, porque ahora con todo esto de los metrosexuales se olvidaron un poco de la esencia del hombre.” Acordate que es una aborigen que trata de pasar por actriz, así que cuando habla de la “esencia del hombre” se refiere al esperma, quiere que le cebes unos tereré de leche en bombilla de carne, pero como la va de “civilizada” no esperes que lo reconozca. “Está el mito urbano de que las paraguayas hacen mejor el dallys ferreirasexo oral, pero nunca me tocó probar, así que no sé” dice mientras sonríe con ese diente torcido que indica se la come doblada. “Pasa que hay un morbo con la paraguaya y si en esta crisis que vivimos podemos ayudar a que los hermanos argentinos se sientan bien, adelante.” Y adelante tenés que ir porque tenés luz verde para enterrarle la mandioca en medio de la zanja, pero no en el barro. “Mi cola sigue siendo intocable” dice la paraguaya y sólo los que creen que es rubia se pueden tragar también esta. “Mi cola sigue ahí, intocable” dice de su supuesto invicto anal, “la cuido porque es como un diamante en bruto.” A lo bruto hacele la cola, que esta atorranta guaraní te la deja dura como el diamante!

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Dallys Ferreira asegura que “las paraguayas tienen la mejor cola” y pone las pruebas a los cantos en las fotos. “Ustedes los argentinos se quieren quedar con todos los títulos” se queja la paraguaya mientras ofrece el culo al fotógrafo, “ya tienen a los hombres y a las chicas más lindas de Latinoamérica, dejen que seamos nosotras las que tengamos la mejor cola de todas.” Lo podemos conversar Dallys, siempre que tomes un tereré de leche en bombilla de carne. La india salvaje merece un malón de garchas.

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Dallys Ferreira pela pochas paraguayas

Dallys Ferreira

Dallys Ferreira decidió pelar sus pochas paraguayas y si estás pensando en arrancarle de un mordiscón esos dos bocaditos Cabsha, puede que tengas suerte porque le cabe la sumisión. “Me gusta hacer el kuremano que es como le decimos en guaraní cuando una chica se tira haciéndose la muertita”, explica la petera guaraní, que amenaza con exprimirte como una naranja paraguaya. “A los hombres en la cama les saco todo el jugo” dice la rubia con cara de tomar tereré en bombilla de carne. Cebale unos mates de leche!

Dallys Ferreira

Dallys Ferreira dice que tiene la cola invicta. Mirá la ProctoCam y sacá tu propia conclusión.

Cansado de kekos baratos, decidiste subir el nivel: de saquito y camisa blanca alquilaste un Mercedes clásico sin capota para hacer la farsa del “empresario” y salir de rotation por Recoleta. “Si las turras quieren ver guita, vergota tendrán” te prometiste mientras el Mercho bajaba glorioso por Libertador como un caballo de metal olfateando yeguas perfumadas al final del mágico asfalto a las tres de la matina de un jueves caluroso. Semáforo rojo, no había nadie pero paraste igual para matar lo que quedaba de la botella de mezcal y llegar al gusano. “Si la hacemos vamos a hacerla bien” Dallys Ferreirapensaste mientras sacabas rodaja de limón y el salero de la guantera. Chupar la sal en la cuenca del pulgar no logró amortiguar el sorprendente amargor del mezcal, que te hizo hervir la sangre al bajar como un fuego por la tráquea y tuviste que cerrar los ojos mientras masticabas el gusano y mordías el limón. Esta es la parte que siempre te preguntan cómo fue, pero lo que vos recordás es que abriste los ojos y tenías dos terribles turras en tetas, una enjabonándote el parabrisas con un limpiavidrios y otra limpiándote la pija con la boca. “Me gustan las fantasías” te dijo la rubia a modo de explicación con un acento paraguayo mientras vos sonreías todavía con la rodaja de limón en la boca tipo protector bucal de Dallys Ferreiraboxeador. “Me gusta cambiar de lugar, porque estar todo el tiempo en la cama es muy reiterativo” seguía diciendo la limpiavidrios guaraní mientras te manoteaba el ganso ansiosa, “me gusta mucho ir probando, tengo varios lugares raros para hacerlo, está bueno jugar con las fantasías.” Claro que viendo ahora las fotos de Dallys Ferreira en topless te cuesta reconocerla como la petera limpiavidrios del flash de mezcal, porque las tetas antes eran más chicas, casi de pendeja. “La cola me la dió la naturaleza” dice Dallys reconociendo indirectamente que los pechos actuales son comprados, “no hay secretos con la cola, yo simplemente le puse un poco de ejercicio.” Y vos le pusiste la botella de mezcal y el gusano de carne en el orto esa noche, algo que la paraguaya niega. “En la cama soy jugadora de toda la dallys ferreiracancha, pero el arco de atrás todavía no está habilitado” dice Dallys Ferreira. Lástima que no puedas bajar a disco la imagen de la botella de mezcal metida el arco guaraní que tenés en la mente, que sería de alta calidad porque el vidrio era transparente. En lo que dice la verdad la paraguaya es que le gusta que la sometan. “Me gusta que me agarren y me dominen” dice caliente la guaraní, “por eso necesito un machote que sea bien hombre y me diga ‘vení yegua’ y esa onda.” Es brava Dallys, inclusive le cabe la onda sado, como descubriste esa noche donde te volteó no sólo a vos sino también al convertible al sentarse arriba de la palanca de cambios y hacerle el ascensor — terrible cómo brillaba la palanca del mercho con el jugo de naranja de la paraguaya. Dallys Ferreira dice que es “un infierno para los hombres”, porque los maneja “como quiero, los llevo hasta el extremo sexual y luego los hago explotar de placer”. Avisen con el poporembó explosivo!

Dallys FerreiraDallys FerreiraDallys Ferreira

Dallys Ferreira

Dallys Ferreira dice que le gusta el sexo en lugares variados “porque sino la cama aburre” y que entre las fantasías por cumplir le queda la de entregar el papo guaraní en pleno vuelo. “Tuve la posibilidad de probar muchas cosas” dice la petera paraguaya, “pero lo que todavía me falta es en un avión, sería reloco hacerlo en el baño mientras volamos”. Dallys dice que no tiene problema en hacer de “mucama paraguaya, no me parece ofensivo” y también le cabe disfrazarse de colegiala en fantasías donde la cosa se pone sado. “Me gusta el látigo” confiesa la rubia, “aunque no siempre lo tiene él, porque hay días donde quiero dar las órdenes yo.” Es la Maleva Ferreira!

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