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Claudia Fernández y la milanga asesina

Claudia Fernandez

Claudia Fernández demuestra en esta foto que su abundancia de carnes no se limita a la impresionante cola o unas terribles tetas, sino también en unos labios vaginales absolutamente increíbles. Fijate cómo tratan de escapar de la bombacha, los testigos dicen que son como dos milanesas crudas, listas para cachetear a los incautos que bajen a paletear sin tomar los recaudos necesarios. Es algo infernal.

Claudia Fernandez

Claudia Fernández muestra su carne charrúa y demuestra que no sólo de nalga se pueden hacer unas ricas milanesas.

Tené mucho cuidado al mirar la foto de Claudia Fernández, especialmente cuando tus ojos recorran la zona paponera. Está todo bien mientras le mires esa cara de yegua golosa, los ojos de viciosa y la bocota de tragaleche. Las tetas son como dos globos apunto de reventar, pero no es para preocuparse. El problema son esos labios paponeros, fijate cómo empujan desde adentro para liberarse de la bombacha. Ojo que son peligrosos, más de uno recibió tortazo propinado por esas aletas vaginales cuando menos lo esperaban. “Fue un verdadero cachetazo al vicio”, dijo una de las víctimas que la había ido a coger al cabarulo Dado Rojo del Uruguay. “Estaba encima de ella como loco y se me ocurrió de onda bajar a paletearle el papo, cuando de repente sentí como si hubieran pegado un claudia fernandezcachetazo con una milanesa cruda bañada en huevo”, dijo el viejo gatero, que quedó traumado y nos pidió mantengamos en reserva su nombre. “Atontado, saqué como pude la cara de entre esas dos milangas y le clavé la pija en defensa propia” dijo el sorprendido cliente. El testimonio del gatero sirve como advertencia para todos los que tengan los huevos y el dinero suficientes como para revolcarse con la charrúa, pero también para develar el misterio del gel. “Mi novio me espera en casa con el gel”, le decía Claudia Fernández a Tinelli en Patinando, y cuando el cabezón preguntó para qué era, la charrúa contestó “son los antiinflamatorios”. Ahora entendemos: el novio se protegía del ataque de las milangas asesinas aplicando el gel, para evitar que se hinchen y le pegue el famoso cachetazo al vicio.

Claudia FernandezClaudia Fernandez

Claudia Fernandez

Claudia Fernández pone el ojete que ella misma reconoce está más transitado que el puente Fray Bentos durante la temporada de turismo al Uruguay. “Yo anduve por todos los caminos posibles, porque si el orgasmo fuera la capital de Italia, entonces todos los caminos conducen a Roma.” Todos los caminos conducen a Roma, pero tené cuidado si agarrás por la autopista: hay dos milangas asesinas que cachetean a los desprevenidos conductores. Mejor tomá por la colectora.

Claudia Fernandez

Claudia Fernández dice que le encanta ponerse en cuatro como una perrita. “Cuando lo hago en esa posición, me tocan el punto G y me enloquece.”

Muchos se jugaban que el gel era para hacerle el orto a Claudia Fernández, pero la uruguaya tiene el rosquete bien abierto y no necesita lubricante alguno. “Tomo muy seguido por la colectora”, dice la uruguaya, que confiesa le encanta “hacerlo en cuatro, porque en esa posicion encuentro mas placer, es como una linea directa al placer total.” Claudita no necesita gel alguno en la cola porque “amortiguo el golpeteo con el ‘amigo’ de mi novio, así que en esa posición nunca me dolió, me encanta hacerlo así”. Mientras las milangas se mantengan bajo control con los anti inflamatorios, la yegua charrúa dice ser “muy gauchita, soy muy pasional, así que mientras sea de a dos me podés pedir de todo”. Esta generosa política de cantos abiertos no incluye a Miguel Angel Cherutti, quien según la uruguaya es un acosador sexual, quizás porque claudia fernandez“sólo me gustan los hombres con todas las letras, esos que tienen los huevos bien puestos” y la tratan como la perra que confiesa ser. “De todos los animales, con el que más me identifico es con la perra”, dice la charrúa y aclara que es fácil reconocer el momento de ponerla, porque “cuando estoy en perrita exitada te das cuenta en seguida porque se me pone toda la pielcita de gallina”. Sí, y también recordá que cuando se calienta se le hinchan las milanesitas, así que si tenés planeado bajar para saborearle el papo, llevate un pomo de gel desinflamante o una bolsita de pan rallado.

Victoria Vanucci y Claudia Fernández

Victoria Vanucci y Claudia Fernandez

Claudia Fernández le amasa las tetas a Victoria Vanucci, que confesó que le encanta que “le mimen las tetas”. Son dos terribles turras que te prenden fuego con sus ortos y declaraciones impactantes. “La primera vez que tuve sexo anal reconozco que me dolió”, dice Claudia Fernández. Ahora entra como por un tubo.

Victoria Vanucci

No es joda ese orto, en serio miralo bien, es algo temible. Ojo que si juntás unos morlacos puede ser tuyo, acordate que la chica patina para ganar guita.

Las ya eran profesionales del patín mucho antes de que las convocara Tinelli, y ahora que patinan en televisión se cuelan en los sueños de todos. Y entre las fantasías más obvias está la de tener a las dos juntas, Victoria Vanucci y Claudia Fernández, una especie de orgía auténticamente rioplatense. Las chicas se tocan, quizás para demostrar que Argentina y Uruguay no tienen porqué vivir peleados. Como ves en las fotos, Claudita es toquetona, pero arma flor de quilombo cuando la tocan a ella, como le pasó este verano en Mar del Plata. La uruguaya de las infernales curvas movía los cantos en la disco “Mister Jones” de la calle Alem hasta que un flaco no aguantó más y le perdió una mano en las profundidades del ojete. La uruguaya reaccionó histéricamente, no sabemos si por un sentido de pundonor o porque el chavón se estaba llevando algo gratis, la cuestión que se comió un par de bifes cuando en realidad le tendrían que haber dado un premio por haber hecho lo que todos queremos hacer. La que no solamente no se queja de que la toquen sino Victoria Vanucci y Claudia Fernandezque lo pide expresamente es Victoria Vanucci. “Me encanta recibir mimos en las lolas”, dice Victoria Vanucci y no deja dudas de que fue la instigadora y gozó con las manos de Claudia Fernández, que algo nos dice que no debe ser la primera vez que toca tetas que no le pertenecen. Bien por las chicas, mal por la revista Maxim que se quedó corta en esta producción que daba para mucho más por lo calentonas que son las dos, especialmente Vanucci. “Me fascinan las fantasías”, dice Vanucci, “por eso en la cama soy de hablar mucho, para seguir el hilo de la fantasía que empezó, es como seguir el hilo de la calentura.”

Claudia Fernandez y Victoria Vanucci

Una visión casi orgiástica de un Río de la Plata convertido en una especie de Bacanal moderna, con ninfas que esperan tu visita ya en posición: mirá Vanucci cómo presenta la vulva al tiempo que la uruguaya ofrece esa cola imponente.

Victoria Vanucci y Claudia Fernandez

Algo nos dice que no es la primera vez que la uruguaya toca tetas y ortos que no son los suyos. Las chicas alzadas le ponen lindo calor al invierno.

La guarra de Vanucci dice que se copa siendo “primero la bebota y después la madrastra mala”, que es “muy guerrera y me gusta mucho estar arriba”, y que “el rol que más me gustó fue hacer de vendedora de ropa para violar a mi novio en el armario del cuarto… es una de las que más salen.” Y no te imaginás Victoria la que nos saldría a nosotros si te agarramos, porque realmente las cosas que cuenta la ex tenista te parten el cerebro. “Yo me defino como muy gauchita en el sexo, me gusta que mi pareja se divierta, verlo con cara de relajación y gozando”, sigue Vanucci torturando con detalles, “de las tres ofertas -sexo clásico, oral y anal- yo ofrezco de todo un poco, variadito… un mezclún de todo eso está muy bueno.” Para los que creen que la vida de una atorranta de la farándula es fácil, tengan en cuenta el sufrimiento y sacrificio de la vedette uruguaya en escena, que en un par de funciones de “La Revista de Sofovich”, simplemente se desplomó al suelo. “Ya me venía sintiendo mal”, victoria vanucci y claudia fernandezaclara Fernández, “y como encima estaba en uno de esos días femeninos tuve una fuerte baja de presión.” Notiblog consultó por la descompensación de la uruguaya con un reputable galeno, que nos explicó que “El problema de la Srta. Fernández es que toda la sangre se le va a ese terrible pavo que tiene”, dijo un reputable galeno consultado por Notiblog. “Por eso es necesario hacerle circular la sangre que se le acumula en el orto a base de pijazos, la idea es bombearle el rosquete hasta que la sangre le vuelva a la cabeza”. Así que ya sabés Clau, cuando te baje la presión date una vuelta por Notiblog que vas a encontrar varios voluntarios a toda hora que con mucho gusto te van a hacer circular la sangre.

Claudia Fernández y Evangelina Anderson

Claudia Fernandez y Evangelina Anderson, dos turras

En un anticipo de las fiestas, Claudia Fernandez y Evangelina Anderson brindan chocando sus colas. Podrían seguir brindando chocando los pezones para sellar la amistad entre Argentina y Uruguay. Lejos de la polémica por las pasteras, las dos aspiran a hacer un buen papel en la revista del Ruso Sofovich en Carlos Paz.

Claudia Fernandez y su medallon de carne canina

Claudia Fernández muestra su medallón de carne uruguaya, parece que en la vecina orilla le gustan los patys quemaditos.

L a argentina Evangelina Anderson y la uruguaya Claudia Fernández lograron superar el conflicto fronterizo cuando el Ruso Sofovich les puso delante el único papel que les importa, el de la tarasca. Por un puñado de billetes, las dos exhiben lo suyo en el Teatro Coral de Carlos Paz. “La cara de Eva es perfecta”, elogia la uruguaya, y Evangelina rápidamente le devuelve el cumplido diciendo que “lo mejor de Clau son las lolas”. Y las dos tienen razón, la cara de Anderson es una de las más bonitas que podes ver ahí abajo, con el cigarro de carne en la boca y los ojitos mirando para arriba como preguntando “te gusta?”. Pero si tenés ganas de ir a los bifes, seguramente te van a gustar los dos patys doraditos de Fernández, que decoran esas dos terribles ubres orientales cuyo tamaño es suficiente para invitar comparaciones con Isabel Sarli. “Es un honor que me comparen con con semejante símbolo sexual”, dice Claudita, “aunque estoy todavía lejos de preguntar, Ud. qué claudia fernandez, por ese culo paso un consoladorpretende de mi?”. La vedette importada parece estar versada en la cinematografía de La Coca, pero aclara que “no me gustan las animaladas de las películas de Isabel Sarli, porque no me gustan las películas sin libreto y las de ella siempre terminan en lo mismo”. Fernández parece puritana al opinar contra el bestialismo sugerido por las creaciones de Armando Bo, pero ella misma se define como un animal. “Me gusta ser poco perrita, y digo un poco para que no quede tran grosero”, confiesa Claudia ignorando que sus tetas son ya de por si ‘groseras’. Y como la perra por la boca muere, ella sigue aclarando sin que nadie le pida que lo haga. “Saben porqué me gusta ser perra?”, pregunta con picardía, “porque me gusta mucho hacerlo en cuatro, en esa posición encuentro más placer”. Fijate vos, la que le hacía asco a las peliculas de Sarli admite que le Claudia Fernandez y Evangelina Andersongusta que se la den como a una perra. “Hacerlo en cuatro es como una línea directa al placer total”, ya que según dice “así logro que me toquen el punto G, el H, la J y todo el abecedario”. Qué bueno sería agarrarla a la uruguaya para ir identificando la ubicación de las letras en su abundante anatomia, una especie de Kama Sutra criollo de aplicación práctica. Algo así como el cuento del mudo que va al médico para que le enseñe a hablar y grita “Ahh” cuando el doctor le hace el orto y le dice “vení mañana que te enseño la B”.

Claudia Fernandez y Evangelina Anderson chocan culos

Claudia Fernández disfruta que la prensa la compare con Isabel Sarli (están drogados?) pero dice que no le gustan las “animaladas” de las películas que Armando Bo creaba para La Coca, pero de todas maneras se autodefine como “una perra”. La uruguaya no la caretea, y confiesa que se da con un consolador.

Claudia Fernandez y Evangelina Anderson

Las dos tienen los novios afuera, así que Clau podría darle con el consolador a Evangelina para enseñarle que en el orgasmo “todos los caminos llevan a Roma”.

Claudita como uruguaya no pudo evitar referirse al problema de las papeleras. Dice que no tiene soluciones, pero propone que “Evangelina Carrozzo me invite al carnaval de Gualeguaychú, y yo la invito a las Llamadas en Uruguay, que arrancan en pleno febrero”. La idea no es mala, las dos seguramente harían un buen papel, como el que hace ahora con Evangelina Anderson en el teatro. A pesar de lo que pueden sugerir las fotos con la rubiecita ex bailarina de sábado, Fernández asegura que “no me gustan las chicas, sólo los hombres con todas las letras, esos que tienen los huevos bien puestos”. Claudia Fernández sigue Evangelina Anderson en la playaaportando datos sobre su vida sexual en forma espontánea, y cuenta cómo darse cuenta cuando está por acabar. “Cuando estoy lista te das cuenta al toque porque me zambullo de cabeza para darle placer a mi pareja”, dice la perra confesa. “Y la verdad es que me encanta caer así, nunca me dolió porque siempre amortiguó el golpe el ‘amigo’ de mi novio”. Y por si necesitás más confirmación de que la uruguaya acabó, la perrita Claudita aclara que “el signo más claro es que se me pone la claudia fernandezpiel de gallina en todo el cuerpo, como buena hincha de River”. Uno se pregunta porqué ofrece este verdadero “manual del usuario” cuando en realidad dice estar de novia. Pero claro, el novio vive en Uruguay. “No se olviden que en Buenos Aires estoy solita y para que no lo extrañe a mi novio me dejó un suplente de plástico que elegimos entre ambos”. Mirá qué moderno el novio, le compró un consolador en un intento futil para prevenir que cuando su perrita entre en celo, se la culeen hasta los perros de la calle. “Descubrí las capacidades del suplente plástico ya de grande, porque hablando de ambiente selvático admito que salí a explorar mucho, sobre todo por zonas claudia fernandezdonde no hay follaje”, dice la uruguaya exitada. Para que el novio no quede mal parado en la comparación con el plástico, aclara que “las diferencias con un encuentro carnal son muchas, aunque el fin es el mismo.” Es como comer dulce de leche light, es parecido, pero no es lo mismo”. Y por si en el Club de la Colectora admiten a extranjeras, Claudia Fernández dice que “anduve todos los caminos, porque si el orgasmo fuera la capital de Italia, entonces todos los caminos conducen a Roma, porque por amor doy todo”. Claudita, alcanzame el tarro de Conaprole y ponete en cuatro, que es hora de que tengas tu Ultimo Tango en Baires.