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Cinthia Fernández se cuelga del tronco

Cintia Fernandez

Cinthia Fernández se agarra del tronco más grande que encontró como para darte a entender que con menos no se conforma. “Yo sé que me miran la cola” dice con gran perspicacia la pendeja, “las mujeres sabemos que los hombres tienen un modelo teta-cola en la cabeza”. Y según explica, la pendeja ratonea porque todo lo que tiene es natural. “Yo no tuve que ir 40 veces al cirujano para hacerme las lolas o la cola”. Y dice la verdad: la cola se la hicieron en la cama con el bisturí de carne.

Cintia Fernandez

Cinthia Fernández se pone en cuatro en la playa y mira para ver si vienen clientes. Turrita.

Aprimera vista parecería que el tronco es como mucho, pero nunca subestimes el orto de la pendeja, especialmente cuando es ella misma la que te invita a que se lo rompas con esa terrible cara de putita. “La verdad que los hombres son re lentos” dice Cinthia Fernández como si te leyera la mente, “al final tenemos que ser las mujeres las que vamos al frente, porque si vamos a esperar que venga ustedes nos morimos”. Y bueno, sacá el tacho de vaselina industrial y empezá a untarle el ojete que quién te Cintia Fernandezdice el tronco le entra, porque la pendeja se la banca. “Mirá, en los boliches encaro yo” dice canchera la pendeja, “me acerco y les digo ‘me gustás’ directamente” y eso lo hace porque es “muy open minded como dice Moria, yo tengo la cabeza muy abierta”. Y el ojete vos calculás que también, especialmente después de ver esa sospechosa sombra negra que le asoma entre los cantos en el video, parece que la escarapela de cuero de Cinthia Fernández ya tiene un tamaño como para colgarla en el Palco Oficial el 25 de Mayo. “Los chicos me gustan depilados, así todo suavecito” aclara la pendeja para que los interesados en vacunarla no fracasen por un pelo. “No me gusta que los hombres tengan ni un pelo porque depilados es Cintia Fernandezmucho más higiénico”, dice la nena y aclara que ella sigue su propio consejo al pie de la letra. “Me miro todos los días y ni bien me veo un pelito voy y me lo saco”, cuenta Cinthia Fernández, “y no me importa si hace un día que me depilé”. Y no te molestes en ofrecerle a depilarle el papo con los dientes. “La chuchi me la depilo yo” aclara la nena, “no necesito ayuda!”.

Cintia FernandezCintia Fernandez

Cintia Fernandez

Cinthia Fernández levanta la almeja de la arena y espera que lleguen los amantes de los mariscos para que le llenen la cazuela. “Yo caliento porque sigo siendo una nena” explica la morocha y agrega que quiere “ser vedette para seguir los pasos de mi abuela”. Confiesa que tiene “una caja llena de lencería con miles de bombachas”, quizás para reemplazar las que le rompen en combate. Si no querés ver las terribles pochas de la pendeja, no mires las fotos ni aprietes play en el video de Cinthia Fernández abajo.

Cinthia FernandezCinthia FernandezCinthia FernandezCinthia Fernandez

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Bajate el video de Cinthia Fernández o la música.

Cinthia Fernández alta pendeja forever

Cinthia Fernandez

Cinthia Fernández vuelve a las fotos, esta vez para presentar su nueva cola tuneada en Patinando por un Sueño. “El patín me cambió mucho el cuerpo desde la última vez que estuve en Hombre, tengo la cola bien paradita y estoy mucho más flaca, son los frutos del entrenamiento” dice la ya no tan pendeja. “Cumplí 20 años pero no importa la edad, porque toda la vida voy a ser una nena.” Divina.

Cintia Fernandez

Cinthia Fernández se prepara el ojete depilándose siempre a fondo. “Estoy cada vez más pendiente de no tener ni un pelito”, dice la petisa petera.

La pendeja volvió y tiene un sólo objetivo: mostrar que su cola es todavía mejor que la que recordabas desde la última producción. “Es que el patín me cambió mucho el cuerpo” explica Cinthia Fernández sin darse cuenta que da por tierra tu explicación favorita — que la cola se la “formatearon” a pijazos al mejor estilo Negra Capristo. “Adelgacé un montón” sigue explicando la pendeja patinadora, “además de tener el cuerpo más fibroso, la cola se te sube como nunca”. Y las garchas que suben al compás de tu colita Cinthia, ni te imaginás, es como una ceremonia religiosa donde todos los pibes del país arrancan cabizbajos pero a medida que separás las piernas y abrís esos cantos todos los fieles levantan cabeza. “La verdad no sabía que tenía tantos fanáticos” dice fingiendo inocencia la ex Abbey Díaz, “ahora hasta tengo club de fans, pero la presidenta es una mujer. Eso va cintia fernandezpara los mal pensados.” Y no sabés Cinthia qué emocionante es cuando acaba la ceremonia religiosa: son miles de cabezas erectas como cañones lanzando su lechosa salva al cielo al unísono y luego una pegajosa lluvia cubre las calles. “Los pibes por por la calle siempre tienen buena onda” dice la pendeja atorrantita, “pero este año es que como que se potenció todo y todos me apoyan un montón.” Y no lo dudes Cinthia, que la aspiración de todos los que te ven es apoyarte pero a fondo, así que si no querés quedar quedar clavada contra la pared como un cuadro tené cuidado cuando veas grupitos de chicos. “El otro día salí a tomar un helado y justo agarré la salida de los chicos del colegio” dice Cinthia Fernández con un caso de memoria turril selectiva “pero cinthia fernandeztuvieron muy buena onda, se acercaron a pedir un autógrafo y esas cosas.” La morocha ahora está empeñada en bajar los decibles de las pasiones que se encargó de despertar cuando paseaba desnuda todo su vicio de pendeja putita como Abbey, con esos pechos terribles y el papo carnoso. Es casi como si Cinthia Fernández protagonizara un comic donde de día es una pacata caída del catre que no sabe porqué todos se la pelan en la cara esperando un pete, pero cuando llega la noche se convierte en Abbey Díaz, una diosa petera que con sus fotos y videos desde la Internet inspira un culto con miles de adeptos. “No soy de provocar” dice haciéndose la boluda antes de dar marcha atrás, “bueno, soy conciente de lo que provoco pero cintia fernandezno busco el ratón” insiste como si la de las fotos mostrando el orto no fuera ella. “Creo que los chicos me siguen porque soy la más chica de todas las que ven en la tele y por eso les parezco la más copada”, dice la péndex tratando una vez más de negar lo obvio: todos quieren comerle esa deliciosa empanadita, paleteando el repulgue con paciencia hasta que el relleno se ponga jugoso y empiece a chorrearle por la cola. “En los boliches siempre está el borracho que te tira la mano para tocarte la cola” dice Cinthia nuevamente simulando sorpresa. “Yo les devuelvo un bife, porque no me gusta que me toquen así” dice la morochita protestando porque no le gusta que le manoteen la empanada directo de la fuente, a pesar que sabe Cinthia Fernandezque ahora está más tentadora que nunca. “Estoy mucho mejor que antes, no se nota?” pregunta la pendeja jugando con fuego, “estoy mucho más flaca y tengo la cola bien paradita”. Igual que todos nosotros Cinthia, vení y tocala si no nos creés. “Igual son los demás los que tienen que decir si tengo la mejor cola, porque yo como toda mujer se tira para abajo”. Pero a pesar de que se “tira para abajo”, Cinthia Fernández que como comida rápida, su empanada siempre tiene que estar lista y por eso la mantiene libre de pelos. “Sigo obsesionada con la depilación” dice la morocha sabiendo que tiene que estar “siempre lista” para atender clientes y por eso “estoy cada vez más pendiente de no tener ni un pelito”. La pendeja cuida de su empanada (sin pelos le Cintia Fernandezqueda suave y brillante, lista para que la pintes con huevo y leche) y también se preocupa de presentarla bien, con las bombachitas que le sirven de envoltorio. “La ropa interior es una obsesión, tengo un montón y encima ahora con todo lo que me compré para patinar ya perdí la cuenta” explica la pendeja, “las que más me gustan son las rojas y blancas, que como soy negrita son las que mejor me quedan.” Igual Cinthia, por lo que van a durar puestas, mejor que ni te calientes. “Soy conciente de que provoco”, admite finalmente la pendeja, “no es que me hago, pero tengo cara de nena, y si bien ya cumplí 20 años, la edad no importa: voy a ser siempre una nena.” Una nena bien putita.

Cinthia Fernandez

Cinthia Fernández pela tetas y separa las piernas como si estuviera acomodándose para el pijazo, pero ojo que según ella no provoca. “No soy de provocar” intenta explicar la pendeja “porque hay gente a la que le puedo gustar y otra que no”. La pendeja dice que le divierte pasar su colita tuneada cerca de chicos en lugares públicos, porque “lo más gracioso es ver a los pibes cuando están con sus novias, ver las caras que ponen ellas y cómo le tiran codazos”. Claro que la gracia desaparece si se lo hacen a ella. “Soy un poco celosa, y no me gusta que mi novio esté mirando a otras, las que te dicen que no les importa son unas mentirosas.” Y ahora no seas tímido, mirate el video de Cinthia Fernández desnuda, “Wish your tetas were here”.

Cinthia Fernández, palo verde por el orto

Cintia Fernandez

Cintia FernandezRomperle la cola a Cinthia Fernández acaba de ponerse mucho más caro, y no para los clientes sino para la compañía de seguros con la que según dice tiene una póliza anal. “Me dieron un palo verde por la cola” dice la nena ratonera. “El contrato es por 120 mil pesos y también incluye otras partes de mi cuerpo, pero poniendo en primer lugar mi cola con una cobertura de hasta $3.000.000.” Dale un palo por el orto pero gratis!

Cinthia Fernandez

Cinthia Fernández espera culo arriba que alguien se lo rompa y cobrar un palo verde.

Para una mina que sabe que en segundos la vas a despedazar como una fiera enardecida, Cinthia Fernández aparece muy tranquila. La guacha se apoya contra la pared y te mira provocativa, como diciendo “meteme el petardo de carne en el upite y haceme explotar la cola como una bola de mortadela Paladini”. Es que a Cinthia Fernández le encantaría que le hagas la demolición anal que venís soñando desde la viste en las fotos porno como Abbey, no solamente porque es una Cinthia Fernandezpendeja putona viciosa, sino porque armó un negocio que sólo cierra si le abren el ojete. “Me dieron un palo verde por la cola”, dice la nena con una sonrisa picarona, y no es que le hayan hecho el orto con el ancho de bastos, sino que aseguró las cachas. “Fue algo que se me ocurrió apenas firmé el contrato con Ideas del Sur”, explica la morocha, “nunca en mi vida me subí a unos patines y de sólo pensar en los golpes que voy a darme decidía asegurar mi cola, que es la parte que más va a sufrir.” Y claro que Cinthia “sufre” cada vez que las cuadrillas le repiquetean la colectora con el martillo neumático de carne hasta partirla al medio como como una fisura en en el asfalto. “El contrato tiene una cobertura de hasta tres millones de pesos en un paquete que también cintia fernandezincluye otras partes de mi cuerpo, pero poniendo en primer lugar mi cola”, explica Cinthia Fernández y automáticamente te dan ganas de haber sido el empleado de la compañía de seguros que le hizo la inspección y le tasó el ojete. Pero acá hay gato encerrado señores, porque ninguna compañía puede emitir una póliza de seguro para cubrir un ojete ya siniestrado. La nena debe haber coimeado al inspector haciéndole un terrible pete y además le debe haber entregado el rosquete porque de otra manera no le pueden cubrir por esa guita un orto con alto riesgo de destrucción parcial por partuza o total por lluvia de pijas e inundación de leche. Cobrale para romperle el orto!

Cinthia FernandezCinthia FernandezCinthia Fernandez

Cinthia Fernandez

A pesar de la terrible pinta de atorranta de barrio, Cinthia Fernández dice que no es fácil que se vaya de boca. “No soy una enana petera”, dice la morocha mientras se agarra las tetas y pone su mejor carita de entregada para ver si con suerte alguien le revienta la cola y cobra el seguro. La nena tiene hambre, dale de comer un puré caliente.

Cinthia FernandezCinthia Fernandez