Carolina Oltra es una máquina
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A Carolina Oltra dice le gusta el sexo de alto vuelo. “A los 16 años lo hice en un avión”, dice la rubia con sonrisa picarona. |
La nena es una máquina de alta velocidad como las que manejaba su papá, con peligrososas curvas que te hacen hervir la sangre por la emoción de encararlas a alta velocidad. La rubia mide 1, 70 de altura y viene equipada a full con una carrocería de 90-62-92 de diseño de alta gama, importante tren delantero y un baúl como para llenarlo con la espuma de tu matafuegos. “Muchas de mis colegas cobran por tener sexo”, dispara la rubia, “pero de ahí a decir que todas las modelos son gatos es un mito, no es verdad para nada”, aclara Carolina Oltra para diferenciarse de la flota de taxis de alquiler que abundan en el ambiente, y tiene razón. Sería muy raro que la
rubia vendiera sus servicios por unos pocos billetes, porque con Fortabat como apellido materno, la nena nació con guita. Y si bien con esa alcurnia podría darse aires, la tradición de aguante fierrero de su papá la mantiene con los pies sobre la tierra. “Me costó mucho digerir el accidente de papá” cuenta Oltra, “y por ocho años me mantuve alejada del ambiente automovilístico, pero ahora el autódromo me trae paz, siento que estoy en la casa de papá”. La bebota dice que salir con Freddy Villareal “me hizo crecer un montón y me ayudó a resolver temas que yo venía arrastrando durante muchos años, como la relación con mi papá. Con Freddy Viví una transición muy importante y hoy me siento mujer”, dice la rubia pero
finalmente se lo sacó de encima para alegría de todos los que pedían pista para entrar en esa cola divina. “Sentíamos que vivíamos a destiempo”, explica Oltra, “pero ninguno dejó de amar al otro, no hubo terceros de por medio y por eso fue una separación con dolor”. Y si es por hacerla doler, podrías empezar por sentarla en tu palanca de cambios y sentir cómo se clava en esas carnes duritas de bombón de 22 años. De momento Carolina dice que no está saliendo con nadie porque “todos tenemos que aprender a estar solos y a convivir con la soledad”. Pero la nena necesita mimos, tanto que confiesa que le gusta sentarse “a
upa en la falda de mamá”, que no es otra que la ex modelo Elena Fortabat. La escena de madre e hija juntas a los mimos es interesante en la mente de un degeneradito como vos: te tiene que haber pasado de pasar a buscar a una nena y ver que la madre tiene una pinta de petera entregada impresionante. La veterana Fortabat califica como MILF, y de repente podés terminar dándole a madre e hija. Ya que estás chequeate el clítoris que parece despuntar enloquecido de la bikini blanca. Caro, ahora que le diste el raje a Freddy, ponete las pilas y pelá para Playboy! Chequeate abajo el video de Carolina Oltra que vale la pena.
Comentarios (76)
Los italianos, que se podria decir es uno de los pueblos que mas saben de mujeres (y mas obsesionados estan con ellas, de donde te pensas que nos surge a los argentinos esta erotomania?) tienen un dicho ‘non e bello quello che e bello, e bello quello che piace’. O sea, no es bello lo bello, sino que es bello lo que gusta. Impresionante la definicion, es verdad, a quien le gusta la belleza por la belleza misma? A uno le gusta lo que le piace! Cuantas veces te paso de finalmente, despues de mil vueltas, te la curtis a la divina bella que todos querian y no hay quimica? Y a la inversa, a todos nos paso de tirar un picotazo a una porque estaba ahi nomas (tipo siete de la matina en boliche, te comes cualquier mina que todavia quede parada como si fuera una medialuna para el desayuno) y de repente sentir una cosa tipo wow, de donde viene esta onda? Vamos, confesa, cuantas gordas te morfaste que te encantaron y despues lo negas con los amigos… todos somos asi.