Belén Lavallén, un terrible orto rosarino
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Ahora se tapa la concha, pero en las fotos de Belén Lavallén en Playboy, mostró la punta de los labios del papo. Tentadora. |
La cola de Belén Lavallén es como una fruta tropical tentadoramente redonda y jugosa, que nada más verla te hace agua la boca. Claro que Lavallén gana con la comparación, porque a diferencia de la fruta, el ogete de la morocha ya viene pelado y partido al medio, listo para disfrutar. Belén además, a diferencia de por ejemplo un durazno, te ofrece la concha sin carozo ni pelitos molestos. “Soy medio fóbica con el tema de los pelos, no me a gusta que haya pelos ni olores”. O sea, Belén te ofrece esa pera hermosa, pero más vale que vos tengas la banana depilada, sin filamentos grossos que dificulten la masticaçao. “Para el sexo oral me gustan los hombres sin pelitos”, confiesa la morocha, “pero no totalmente depilados porque sino quedan afeminados, un poco de
pelo está bien.” Belén Lavallén cuenta que vino de su Rosario natal hace exactamente dos años, “con un jean y un par de rameras para probar suerte”. No pará leé bien, la rosarina dice que vino con un jean y un par de remeras, no te confundas porque el tema de cobrar por sexo la tiene obsesionada. “Leí en el blog que alguien me tildaba de ‘Gato Vip’ y me causó gracia, porque nada que ver” dijo Belén al enviado de Notiblog. Lo de gato es porque es difícil creer primero, que esa cola no esté en venta, y segundo, que haya conseguido estar en la televisión apenas meses de llegada a Buenos Aires, pasando por Palermo Hollywood Hotel sin pagar la estadía en especie carnal. En el programa, la rosarina tenía un personaje sin letra para dejar que su
terrible orto hablara por ella. “Aunque no hablés quedate de espaldas al menos para levantar la audiencia”, le decía Listorti. Si la tenés vista de entonces, o quizás de los especiales de Fuera de Foco, seguramente soñaste con ver más, con tener esa fruta pelada y lista para comer como podés ver en las fotos de Playboy. “En Playboy no me cuidaron para nada” le decía Lavallén al enviado de Notiblog, “la verdad que no volvería a hacer esas fotos”. Claro, Belén Lavallén aceptó hacer estas fotos desnuda en Playboy porque no la conocía nadie, pero después se arrepintió al darse cuenta que está entre las muy pocas que mostraron algo de papo en la versión argentina. Ella hubiera preferido que sus labios vaginales fueran solamente para los
ojos de ex novios como el sodero Gustavo Cerati, o Rodrigo Santos, ex de Jessica Cirio. “Con Rodrigo empezamos cuando me contó de los problemas de su relación con Jéssica, y ahí acepté a viajar con él a Montevideo y Punta del Este”, dice Lavallén de este pibe que evidentemente tiene más culo que Cirio y Lavallén juntas, ya que se los hizo a las dos. “Prefiero no hablar de algo tan íntimo”, contesta Belén cuando le preguntan si tiene la cola hecha, aunque algo de razón tiene en esquivar la pregunta porque la respuesta es obvia, se cae de madura como la pera que tiene por ojete. Y si sos de los que gustan de ver pruebas a los cantos, chequeá el rosquete de la rosarigasina en esta Procto-Cam® y fijate si tu diagnóstico es el mismo. Debe haber recaudado mucha guita con el peaje de esa colectora!
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Belen Lavallén te mira fijo pero te lee mal: se agarra las tetas para protegerlas pero vos en realidad atacas por retaguardia. |
Pero Belén Lavallén la caretea, porque cuando Notiblog le preguntó si le cabía el sexo anal contestó “con mi novio hago de todo”. Al menos confesó que lee Notiblog porque “es mejor que hablen de mi y no que me ignoren”. Según dice hace mucho que tanto la autopista como la colectora están clausuradas al tránsito. “No tengo novio porque corté hace tres meses y últimamente los hombres me parecen muy básicos”, se queja Belén. “Si no tienen cabeza me aburren demasiado rápido y los dejo.” Tiene razón, hay que tener flor de cabeza para hacerle bien ese orto, si no la tenés grande le debe bailar. “Para mi el sexo es muy importante, ahora hace meses que casi nada, pero con mi último novio estábamos juntos cada vez que nos veíamos: a la noche antes de dormir y después a la mañana de nuevo cuando nos
levantábamos, era mucha la actividad.” Y por favor, no te hagas el coco pensando los pajotazos que se debe hacer ahora que no tiene nadie que la sacuda por las noches. Lavallén dice que en vez de tocarse combate la soledad “trabajando mucho, estoy preparando un programa que voy a conducir con Estefanía Iracet para El Garage y vos sabés que además tengo un programa de radio.” De locos, a quién le puede interesar escuchar en vez de ver a Belén? Quizás el productor del programa le miró el orto y pensó “a esa cola sólo le falta hablar”, y decidió darle una oportunidad. “Conquisto con mi cola, es verdad”, dice Belén Lavallén como profetisa de lo obvio. “Físicamente la cola es lo que más me elogian. Ahora hace meses que no hago nada, pero durante todo el año la
trabajaba entrenando tres veces por semana con un personal trainer.” Si más que trainer te gustaría ser el personal fucker de Belén y “entrenarle” la colita, para calificar tenés que tener éxito (o sea guita) y pocos pelos. “Mi galán tiene que ser exitoso, no importa lo que haga”, dice la rosarigasina, “y quiero que sea mayor que yo. Tengo 20 años o sea que tiene que tener más de 25 y sin muchos pelos”, aunque aclara Belén que “tampoco que se vaya para el otro lado y use cremas, porque para eso estoy yo.” Error Belén, para eso estamos nosotros. Morocha largá el pote de Nivea que tenemos para vos un rico cream pie casero con pico vertedor de carne y elaboración a la vista —cerrá los ojos morocha, que viene saladita.
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