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Belén Giménez pide mordiscos en las tetas

Belen Gimenez desnuda

Belén Giménez es una jujeña que demuestra que a diferencia del ingreso, la putez está equitativamente distribuida por todas las provincias argentinas. “No tengo verguenza en posar desnuda, está bueno seducir y mostrar” dice la ex Chica Sofovich, “no sólo me gusta sacarme fotos desnuda sino que también me gusta ver fotos de mujeres desnudas. Pero no soy lesbiana, me gusta la estética del cuerpo femenino y por eso busco fotos en Internet y compro revistas con mujeres desnudas.” Viste, ya tenés algo en común con la jujeña, invitala a ver fotos de minas en bolas o a un picadito con los muchachos. “Una de las fantasías que tengo es tener sexo en una cancha de fútbol vestida de jugadora, aunque también me gustan otros disfraces como mucamita o gatúbela” confiesa Belén, que dice en la cama puede hacerle partido a cualquiera. “Hay varias claves, yo tengo dominio del cuerpo porque estudié danzas” explica la jujeña, “pero al placer no llego solamente con el cuerpo, armo historias, soy creativa y siempre me elogian cómo uso la lengua.”

Belen Gimenez pone el orto

La jujeña tiene un ojete que no tiene nada que envidiar a la Quebrada de Humahuaca. “Soy fogosa, en la cama no tengo límite” dice Belén, “hacemos lo que quieras pero de a dos.”

Cuando aparecieron las fotos de Belén Giménez desnuda en una biblioteca, fueron muchos los coprovincianos que ofendidos por la osadía de la jujeña le exigieron explicaciones: ¿cómo una ex secretaria de Sofovich va a posar así, con un libro en la mano? Pero Belén logró restablecer su credibilidad como atorranta con una coartada tan firme como sus pezones — no estaba leyendo un libro, sino mirando fotos porno. “Me gusta ver desnudos en revistas y buscar fotos en Internet” se justifica la jujeña, “no sólo me gusta sacarme fotos en bolas, sino que también me gusta ver fotos de mujeres desnudas.” Sí, leíste bien: Belén es como vos, busca fotos de Belen Gimenez en tetasminas por Internet y si aparece la foto de algún pibe en bolas esquiva el bulto. “No me gusta ver fotos de hombres desnudos” dice la jujeña, “prefiero ver fotos de mujeres, por eso compro revistas para hombres y busco fotos de minas por Internet.” Lo de mirar minas en bolas no es nuevo para Belén, es una costumbre que le quedó de cuando estudiaba para ser bailarina. “Vi muchas mujeres desnudas en la época que estudiaba danzas, ahí en los vestuarios estábamos todas desnudas bañándonos” recuerda la jujeña en lo que parece una escena ideal para una porno, “del cuerpo femenino me gustan las curvas pero insisto, no soy lesbiana. Me gustan los chabones pero me encanta ver mujeres desnudas.” Y a las alumnas de la escuela de danzas parece que también. “No sabés cómo me miraban Belen Gimenezmis compañeras en la ducha, hay mucha torta en el mundo de la danza” reconoce Belén, “una compañera me encaró a la salida del vestuario para decirme que quería tener sexo conmigo pero yo salí corriendo porque no soy lesbiana, a mí me gustan los hombres, pero estéticamente el cuerpo de una mujer es mucho más sexy que el de un hombre.” En el vestuario yo no miraba mucho porque las bailarinas son híper flacas, son puro hueso.” A Belén le caben las minas con más carne y por eso la pasó bomba haciendo fotos con Andrea Rincón. “Me gusta la estética de los cuerpos femeninos y me divierte posar desnuda” admite la jujeña, aunque dice que con Rincón no pasó nada. “No tuve propuestas belen gimenezde modelos o vedettes, sólo de mi compañera de danzas y minas en boliches” explica Belén, “pero como digo, me gustan los chabones y sé que los caliento mucho. Yo pertenezco al grupo de mujeres fogosas, empecé a estudiar danzas a los tres años y es verdad lo que dicen: quien sabe bailar bien también es bueno en la cama.” Y en la cama sería bueno turquear esas tetas hasta que los pequeños merengues que tiene por pezones queden decorados con crema de leche o algún otro elemento, porque Belén es golosa. “Me gusta sentir líquido en los pechos, no cualquier cosa sino dulce de leche, helado, cremas… eso está bueno” reconoce la jujeña, “y también me gusta que me pellizquen los pezones o me los muerdan pero suavecito.” Y suavecito también hay que entrarle, porque la jujeña es chiquita de papo. “Si es grande me duele, para mí el tamaño normal es lo mejor” explica Belén, “igual si la tenés muy grande o muy chica tampoco voy a cortar todo, porque si estoy ahí es porque me gustás.”

andrea rincon y belen gimenezandrea rincon y belen gimenez en tetas

belen gimenez

Belén Giménez asegura que nunca hizo una torta, pero las fotos con Andrea Rincón indican que la jujeña tiene mano para la repostería. “En la cama juego con crema, dulce de leche, helado en el cuerpo” dice Belén, “y reconozco que me encanta ver de mujeres desnudas —compro revistas para hombre y busco fotos en Internet— pero no soy lesbiana, me gustan los chabones.” La jujeña dice que entró a la profesión porque le encanta mostrar lo que tiene. “A veces me preguntan si me da verguenza posar desnuda, me están cargando? Me divierte salir desnuda!” exclama Belén, que desde que salió Reina Nacional de los Estudiantes se convirtió en abanderada de la putez. “Está todo bien si me dicen puta en la cama, porque en el sexo no tengo límites salvo incluir a otra gente, no me gusta porque quiero toda la atención para mí” dice la chica de San Pedro de Jujuy, “y no hace falta traer a otras porque estudié danzas y es verdad lo que dicen: el que baila bien también sabe moverse en la cama.”

belen gimenez en cuatro

Bajate el video de Belén Giménez

Belén Giménez quiere partuza en la cancha

Belen Gimenez en tetas

Belén Giménez te está esperando con la amarilla en la mano, pero no tengas miedo de entrarle fuerte con pelota y todo porque cuando la jujeña te saque la tarjeta es para habilitarte el camino hacia su deforestada área chica. “Me calienta mucho la idea de tener sexo en el medio de la cancha” confiesa la rubia, que a pesar de tener una importante delantera siempre pierde por goleada. “Estoy acostumbrada porque soy de Gimnasia de Jujuy” explica la ex secretaria de Sofovich, “siempre voy a ver el equipo y en la popular sólo somos cinco.” Y quizás por eso, la fantasía de Belén no es enfiestarse con un jugador sino embarrar la cancha con los chicos de la tribuna. “Botinera no soy, me ratonean más los hinchas, me calienta la idea de hacerlo en una cancha vestida de jugadora y ensuciarme en el barro.”

La concha de Belen Gimenez

Con lo separados que están los postes, las pelotas entran solas en el arco de Belén Giménez.

Cuando Belén Giménez vió que le rompieron el orto a Alemania, rápidamente se puso la camiseta del Deutscher Fussball Bund como para ver si tiene la misma suerte. “La idea de tener sexo en la cancha me calienta mucho” confiesa la jujeña mientras pela con orgullo sus tuneadas tetas. “Las tetas las tengo hechas” dice mientras vos instantáneamente te preguntás qué más tendrá hecho aparte del orto, “lo que pasa es que era una tabla, no tenia nada y no necesitaba tampoco porque era bailarina.” Lo que sí tenía y tiene son dos tremendos pezones en forma de taladro. “En la cama siempre belen gimenezquieren jugar con mis pezones” dice la ex Reina Nacional de los Estudiantes, “una vez me los ataron con un hilo, con un nudito en el izquierdo y otro en el derecho para jugar un rato.” O quizás no era para jugar sino para defenderse, porque con la dureza que tienen esos timbres, si te arrastra las tetas te puede abrir la piel como un bisturí. “Si me vas a chupar los pezones hacelo suavecito” dice la jujeña como para evitar que te corten la lengua, “también si querés podés pellizcarlos o morder pero siempre despacito.” Con esa delantera tan peligrosa como la del equipo germano, Belén Giménez se tiene confianza para el encuentro. “Tengo la fantasía de jugar un partido en la cama disfrazada de jugadora de fútbol” reconoce mientras se agacha como para atajar un Belen Gimenezpelotazo por retaguardia, “pero ojo que te gano por goleada, te dejo sin aliento.” Giménez se tiene fe para darte flor de baile en la cama porque justamente esa era su profesión cuando la conoció Sofovich. “Desde muy chica empecé a estudiar danzas” dice corrigiendo el oficio que vos habías pensado, “y descubrí que es verdad lo que dicen, quien sabe bailar bien también hace bien el amor.” Y por eso la eligió el Ruso (su habilidad como bailarina, mal pensado!) que la contrató para que juegue con las bolas y el palo (al bowling, claro). “La verdad que el champagne me pone mimosa” dice la jujeña chiveando la “obra” del Ruso y reconociendo que le gusta que le vuelquen líquido en las tetas. “Y el agua no es único líquido que me gusta sentir en los pechos” dice picarona mientras vos como meteorólogo privado decidís si sobre Belen Gimenezesas tetas va a nevar o caer una lluvia dorada, “se que mis tetas calientan mucho, me lo dicen.” Y también le dicen puta, algo que por supuesto no la ofende. “Si mi chico me dice puta mientras tenemos relaciones, todo bien” reconoce Belén Giménez, “pero ojo que no soy tan comehombres como aparezco en las fotos.” En realidad a juzgar por lo que cuenta, la jujeña tiene más putez en la cama de la que se trasunta en las fotos. “En la cama no tengo límite, hago cualquier cosa que quieran” confiesa la jujeña, “pero no me va incluir otras chicas, no soy de compartir porque quiero toda la atención para mí.” Lo que sí le gustaría es que la tribuna grite los goles que le hacen en el partido exhibición. “Hacerlo en la cancha es una fantasía que tengo” dice Belén, “pero no con jugadores de fútbol porque soy más ‘hinchera’ que botinera… me gustan más los hinchas!”

Belen GimenezBelen Gimenez y Andrea Rincon en tetasBelen Gimenez

Belen Gimenez en tetas

Belén Giménez integra el elenco de El Champagne las Pone Mimosas, pero reconoce que su actuación es mucho mejor en la cama que en el teatro. “En la cama hago distintos papeles con disfraces de colegiala, enfermera, mucamita, de gatúbela, armo distintas historias” dice con eficiencia de experimentada profesional, “en el sexo hay varias claves, la actitud es importante pero también el dominio del cuerpo, algo que aprendí por mi entrenamiento como bailarina.” La jujeña reconoce ser tremenda comilona, siempre dispuesta a tragarse los lácteos. “En la cama me la como con dulce de leche, helado y cremas, eso está muy bueno” confiesa golosa, “siempre me elogian por cómo uso la lengua.”

Bajate el video de Belén Giménez

Belén Giménez pezonea en la pileta

Belen Gimenez

Están los que creen que a Belén Giménez la fama y el éxito le llegaron fácilmente, pero antes de su consagración jugando al bowling con Sofovich la rubia tuvo que romperse el culo durante años. “Estudié danzas desde los tres años” explica la talentosa jujeña, “y es verdad lo que dicen: el que baila bien hace bien el amor.” Y debe haber bailado con muchos compañeros de secundaria, porque allá por el 2000 la eligieron Reina Nacional de los Estudiantes, y eso que todavía no se había comprado los flotadores. “Era una tabla, no tenía nada de tetas” recuerda Belén, pero el servicio igual era de calidad. “En la cama hay varias claves como no tener límites, dominar el cuerpo y no caer en la rutina” explica como auténtica profesional, “para no hacer siempre lo mismo uso disfraces de colegiala, enfermera, mucama y Gatúbela, pero lo más importante es la personalidad, soy muy fogosa.”

Belen Gimenez

Belén Giménez dice disfrutar distintos líquidos en las tetas.

Se llama Belén Giménez, pero también le gusta que le digan puta. “Me encanta cuando en la cama mi novio me dice puta” dice mientras te muestra las tetas como para que le toques timbre y subas a cogerla llamándola por el sobrenombre que más le gusta. Que sólo el novio puede llamarla puta decís? No te hagás problema, porque por definición “novio” el que se la coge y cogerla es fácil ahora que reconoció su putez. Sí, es un razonamiento circular, pero Belen Gimenezno mucho más que esas tetas, esas dos sí que son dos círculos tan viciosos como vos. Porque desde que viste esas tetas que soñás con dejarle los conitos bañados en chocolate blanco, y por suerte a la rubia le encanta la repostería turca. “Es que el agua no es el único líquido que me gusta tener en los pechos” dice Belén mientras entra en la pileta como para demostrar que no todos los gatos le tienen miedo al agua. “También me gusta que me pellizquen los pezones” dice dice Belén mientras se remoja las pochas, “o que me los muerdan, pero suavecito.” Buen consejo, porque con el agua fría esos timbres quedaron duras como bolitas de rulemán y podrían romperte un Belen Gimenezdiente. Mejor rompele vos el orto, dejáselo como la Quebrada de Humahuaca de su provincia natal que a la jujeña le encanta. “Yo soy fogosa” dice Giménez, “eso de las morochas fogosas y las rubias frías no corre para nada, el color no importa.” Y menos si está teñida, pero como explica la jujeña, lo que importa a la hora de los bifes es la putez. “En la cama no tengo límites” explica entusiasmada, “hago cualquier cosa que queramos los dos excepto incluir a otra gente porque yo quiero toda la atención para mí.” La quiere toda, dásela a fondo que ni siquiera tiene que ser tan grande. “Porque el tamaño no importa sino cómo la uses, aunque en realidad si es muy grande duele” dice haciendo una pausa, “así que para mí un tamaño normal es lo mejor, me encanta comerla con dulce de leche, crema o helado, eso está bueno.” Pedile a Belén Giménez que te haga un sundae de banana!

belen gimenezbelen gimenezbelen gimenez

belen gimenez

Belén Giménez sabe que andás con ganas de comerte algo rico y se agacha como para ofrecerte esa rica empanada de carne jujeña que se pone más jugosa y calentinta a medida que te la vas morfando. “Yo sé que caliento mucho, pero lo que me pasa con los hombres es raro” explica la rubia, “porque en las fotos me hacen aparecer como una comehombres y no es tan así… pero igual está bueno seducir y mostrar.” La jujeña tiene un estilo en la cama que parece influido por su ex jefe Sofovich. “Al placer no llego solamente con el cuerpo sino que soy de hablar, armar historias, jugar y hacer distintos papeles, soy muy creativa.” Exactamente lo que hizo en el video abajo.

belen gimenezbelen gimenez

Bajate el video de Belén Giménez

   
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