El champán las puso lesbianas
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Ojo que no todas las chicas fingen lesbianismo. Nazarena Vélez agarra las tetas de Betina Capetillo como si fueran las de Andrea del Boca. |
Tetas que chocan, besos en la boca, conchas apiladas, aerosoles en el orto — las chicas en pleno descontrol. Y no son unas trolas cualquiera, estas son atorrantas de marca: Belén Francese, Claudia Fernández, Nazarena Vélez, Betina Capetillo y Luciana Bianchi. Es una escena soñada, las nenas con un nivel de calentura tal que no aguantaron más y empezaron a besarse entre ellas. Luciana “Gremlin” Bianchi por ejemplo se tentó con el orto de Claudia Fernández y le come la bombacha, después las dos apilaron sus conchas para que se deleiten Betina, Nazarena y Belén. Las fotos están obviamente preparadas para promover “El
champán las pone mimosas” donde trabajan, pero ellas lo niegan. Dicen que empezó como una joda de “backstage” y que hubo una de las participantes que “filtró las fotos” a la prensa. La primera acusada fué Claudia Fernández, que habría querido promocionarse pero “le salió el tiro por la culata”, ya que perdió un trabajo en el programa infantil Patito Lindo. Difícil de creer, porque de la culata de Claudia Fernández entran muchas mas cosas de las que salen.
Betina Capetillo dice que la uruguaya no es la culpable. “”No quiero acusar a nadie, pero hay una realidad: las fotos que se publicaron eran de Francese, estaban en su cámara”, acusa la morocha. “Ahora cómo llegaron de ahí a la editorial, si Francese se las dió, no lo puedo confirmar”. Queda claro que las acusaciones cruzadas están libretadas por Sofovich para promover su obra de teatro, pero ojo porque no todas las fiesteras fingieron las escenas de lesbianismo. Nazarena Vélez aprovechó para amasarle las tetas a Capetillo y comerle
la boca a Belén Francese. “Tanto hombres como mujeres se ratonean muchísimo al ver a dos chicas besarse”, dice la rubia Vélez y agrega excitada que “¡Las chicas me avanzan a morir!”. Vélez tiene una larga historia de besuqueos y toqueteos con mujeres porque “las mujeres a las que les gustan las mujeres tienen como un imán conmigo”, y pide que quede bien claro “que esto es tan sólo un juego, porque yo soy heterosexual”. Claro Nazarena, seguro, quién va a pensar que sos torta.
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Claudia Fernández se entregó en forma total a sus colegas, al punto que no parece que sea la primera vez que se presta para la tortilla. |
Nadie piensa que Nazara vélez es lesbiana, pero cada tanto se le escapa alguna que otra confesión. Como cuando manda “yo cuando miro a una mujer, me gustan las rubias”. Uy, qué jodido para Andrea del Boca escuchar que Nazarena las prefiere blondas, pero igual se las ve a las dos muy felices caminando por el romántico Boulevard Chenaut, donde comparten cenas íntimas. Tanto a Vélez como a Del Boca parece que les gusta cocinar, ya que cada tanto le preparan una tortilla casera al Ruso Sofovich, que no por casualidad estuvo asociado con las dos. Y a quién no le gustaría tener el acceso a las turras que tiene el Ruso, que te guste o no es el Hugh Heffner argentino:
elige la que quiera y la mina le “hace la gamba” que le falta. Es que una atorranta es algo fantástico: una mina que disfruta entregando libremente aquello que más buscás. Lo que distingue a una atorranta no es el físico sino la apertura mental, porque si una mina tiene abierta la cabeza es casi seguro que también tiene o va a tener muy pronto abierto también el ojete. Claro que si tienen alto lomo para acompañar el alto nivel de putez, mejor aún, es una receta
de alta satisfacción. Pero como sabe Mick Jagger, la satisfaction nunca es completa porque el deseo nunca es mediocre, siempre aspira a más y jamás se conforma. El deseo aplica el método socrático al ratoneo, y te incita a subir la apuesta sexual a través de preguntas. Porqué tener una turra divina cuando podés tener dos? Porqué tocar una concha sola si tenés dos manos? Preguntale a la chicas, que no saben mucho pero siempre contestan bien de culo.
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