Andrea Rincón, esos globos quieren fiesta
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Para Rincón, el tamaños de sus tetas es proporcional a su putez. “Tengo que tener sexo todo el tiempo” confiea la morocha, “un médico me dijo que las lolas indican que no tengo límite, respiro sexo.” |
No hace falta ser experto en lenguaje corporal para decodificar la intención de Andrea Rincón: una mano en la teta, la otra en la concha, y los dos ojos clavados en los tuyos como un gatito que pide leche. “La verdad me encantan los faciales” reconoce Andrea sin vueltas, “me encanta que me encremen bien la cara y alguien me dijo que además hace bien a la piel, así que nunca está demás!” Y con los globos que tiene la morocha, nunca está demás hacer una fiesta, pero Andrea aclara que prefiere los tríos a las partuzas multitudinarias. “Estuve con varios hombres y fue muy bueno”
explica la morocha, “pero con más de tres ya la cosa se complica porque seamos sinceros, dónde me meto más de tres? No tengo donde!” O sea, no hay mala voluntad sino escasez de agujeros, especialmente porque el anillo de cuero lo reserva para ocasiones especiales porque le resulta doloroso. “Es como que tengo el colon muy irritable y la paso muy mal” recuerda la morocha, “después tuve que tratar de recuperarme tomando mucha agua mineral porque me dolió mucho.” Y nadie puede decir que Rincón no le pone ganas, si hasta estuvo tratando de abrir la colectora usando una herramienta de mano. “Me gusta usar juguetes, las mujeres que dicen que no se tocan mienten, todas nos masturbamos” confiesa Andreíta, “fijate
que en el hotel de Carlos Paz las mucamas descubrieron el consolador que tenía y le pusieron de sobrenombre “Cachito” porque les encantó, estaban todas locas.” Es que las mucamas del hotel también quiseron hacer la fiestita al ver esos terribles globos, y más cuando vieron que “Cachito” estaba al alcance de la mano. “Alguna que que otra vez pruebo de estar con chicas pero lo que más me gusta es cuando se suma un hombre a participar” confiesa la ex Gran Hermano, “lo mejor es cuando les veo la cara de excitación que ponen cuando me ven con las chicas, eso me encanta pruebo de estar con chicas, en la cama me dejo fluir, no tengo límites, si se me ocurre una fantasía voy y la hago realidad.” Y esa actitud abierta de mente y gambas la dejó en un estado de casi perfecta putez. “El otro día pensaba que lo único que me queda virgen es el pelo” reflexiona Rincón, “no está tocado,
está virgen de verdad y por eso lo cuido mucho.” Claro que lo de la virginidad capilar es discutible, porque en medio de tanto pete, siempre algo salta como para usar de crema de enjuague para el cabello. “Me gusta la crema, a mí el sexo oral me encanta y me gusta sentir la crema por todo el cuerpo porque viene bien” dice la morocha petera, que nunca vió de cerca una garcha que no haya querido morfar. “Nunca me llevé a la boca algo que no quería” reconoce la morocha golosa, “el oral es el acompañamiento de todo, no puede faltar, yo lo hago antes, durante y después… es mi arma secreta.” Y como sabe que a esta altura del diálogo ya te voló la peluca, se adelanta a tu pregunta. “No es un tema de plata, propuestas de esas tengo todos los
días” aclara Andrea, “porque si cobrara por coger no estaría rompiéndome el culo (pero no literalmente!) trabajando en esto, y mirá que me ofrecieron mucho dinero, porque la propuesta que Clinton me hizo a través de Omar de Cocodrilo no era para bailar, pero yo prefiero salir con chicos normales y viajar en subte.” Y si a vos te quedan dudas, no sos el único. “Una vuelta me ofrecieron 30 mil dólares, y si ahí dudaba un segundo agarraba viaje, por eso di un no rotundo y me fui inmediatamente aunque después decís “la concha de tu madre, porqué me habrán inculcado estos valores? Estoy perdiendo mucha guita!”
Bajate el video de Andrea Rincón
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