Alejandra Martínez se la morfa con dulce
|
Alejandra Martínez dice que le gusta embarrar la cancha, no es que entregue el orto, sino que le gusta comerse la pija bañada con dulce de leche. Es golosa. |
Aque no te animás a hacerme la cola acá en el auto, parece decir Alejandra Martínez con esa mirada desafiante. La terrible cola de la cordobesa posicionada sobre el asiento del auto y esa carita masticable garantizan que va a perder la apuesta, y eso es justamente lo que quiere. “En el sexo me gusta perder por afano”, dice Alejandra Martínez con esa femenina resignación que te dan ganas de clavarle la traba de volante en el orto. “En la cama le hago partido a cualquiera, siempre que sea un mano a mano de uno contra uno, nada de terceras personas ni gente del mismo sexo, por favor”. El atractivo de la morocha consiste en mezclar el toque
de mina convencional con un mal escondido deseo de que la maten a pijazos. “En el sexo me gusta hacer partido, peor la vez que mas contenta estuve perdí por una diferencia de gol tan grande que perdí la cuenta”, dice Martinez con el acento cordobés que es parte de su atractivo en Call TV, el programa que la tiene como conductora. “Yo se que mi tonada calienta, ya me lo dijeron varias veces… parece que gusta bastante”. Y si, Ale, gusta porque da curiosidad saber si vas a seguir teniendo tonada cuando grites a todo pulmón mientras te hacemos la cola en el auto. “Siempre me gustó el sexo en lugares raros, pero a esta altura me estoy haciendo experta en autos” reconoce Alejandra, que fue conductora de un programa de autos de Fox Sports y está casada con
Pablo Rosotti, un piloto de carreras de Turismo Nacional. La morocha convertida a fierrera pone el freno a la fantasía, porque según dice, nunca deja que tomen por la colectora. “No me gusta ir por caminos de barro, para es siempre autopista a full”, dice la morocha dando por tierra con la fantasía de hacer ese pavito cordobés. Pero la manera que Alejandra Martínez pone el orto en las fotos da como mínimo lugar a la esperanza, quizás un día se pueda dar un volantazo y
embarrarle la cancha. “Ah, eso si… me encanta embarrar la cancha, me re cabe!” dice Alejandra excitada “pero lo digo porque soy muy golosa en la cama, y me encanta repartir dulce de leche por todo el cuerpo”. Y bueno, será cuestión de embadurnarle todo el perineo con medio kilo de Chimbote, y engrampársela por el orto con la excusa que el dulce de leche tapó todo y te hizo confundir de agujero. “Soy jugadora de toooda la cancha, porque me encanta la comida en la cama” dice Martínez con carita de “te voy a comer todo el dulce de leche de la pija hasta dejátela limpia” y ojalá se quede con algo de hambre, porque después tiene que seguir tragando la leche aunque esta vez sea salada. “No me pidas que te diga si hago oral, eso no te lo
contesto… pero te digo que para mi si hay amor, en el sexo todo esta bien”. O sea, se la re traga, porque no puede ser que se trague la dulce y después le haga asco a la leche salada. Alejandra Martínez es buena perdedora y jugadora solidaria. “Cuando veo que el otro equipo no llega parado al tiempo suplementario, tomo la pelota yo”, dice la cordobesa sin sonrojarse, “y así me encargo de que el otro equipo acabe bien el partido”. Linda carita para pete!
|
Alejandra Martínez dice que se especializa en “complacer las fantasías sexuales masculinas” y que por eso usa disfraces. |
Queda claro que Alejandra Martínez, especialmente como madre y mina casada, no quiere quedar como una atorranta, pero que le gusta el pedazo ponele la firma. “Sexualmente me defino como una mina pasional y el sexo ocupa un lugar muy importante en mi vida” dice la morocha para tranquilizar admiradores que la acusaban de estar muy pendiente del billete por su profesión (no pará que no es gato). “Es verdad que me recibí de contadora, pero a la hora del sexo me olvido de lo que estudié y prefiero la calidad a la cantidad” aclara la egresada de Gran Hermano 2.
“Soy cero racional a la hora de los bifes, pierdo totalmente la cabeza y me dejo llevar”. Como la vez en que estaba esperando en el aeropuerto y le agarraron ganas. “Una vuelta lo hice a la tarde en un aeropuerto… ahí cerquita del baño” recuerda contenta, “fue un vuelo previo más que interesante”. Y como para reforzar la idea de que no es ninguna modosita a la hora de coger agrega que “Siempre estoy lista para hacer un picadito, en cualquier lugar sin importar la hora que sea”. Dice que en la cama es “impulsiva y espontánea” pero que le gusta la cosa simple “no necesito agregar nada, ni camarita, ni incluir a otra persona, conmigo basta y sobra”. Es que después de los videos de Wanda y Chachi, va a ser muy
difícil que alguna famosas cometa un descuido. “Lo de la camarita al estilo Chachi no lo hago ni loca, creo que hay muchos más riesgos que beneficios”, dice la morocha aunque todo depende de la perspectiva — Chachi pasó a ser ídola por tener el culo lleno a pesar de tener el currículum profesional vacío y Wanda cumplió el sueño de toda botinera, casarse con un jugador que gana en euros. Igual, Alejandra Martínez se mantiene firme. “En privado nunca experimenté con las cámaras… es más, no tengo ni cámara ni filmadora.
Nunca se me dió por la fantasía de filmarme, no soy de ese palo.” Pero por suerte a la morocha le encantan las cámaras en público. “Con las cámaras siento una conexión especial, me encanta hacer fotos”, dice Alejandra Martínez, “en el momento de posar vivo una energía extrovertida muy diferente a cuando soy yo misma… en el fondo las cámaras me liberan.” Y aunque estar casada la complica, la cordobesa no descarta la onda conejita de Playboy. “Lo de salir en Playboy es una fantasía más masculina, pero tambié mía porque me divierte interpretar distintos papeles en el sexo, porque trabajo para complacer las fantasías masculinas.” Para la morocha “el secreto está en la piel, despertar el fuego interno”. Ale, el fuego interno nos dejó el chorizo a punto!
Comentarios (48)