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Alejandra Maglietti, la rubia de Doritos

Alejandra Maglietti

Alejandra Maglietti es la chica de la propaganda de Doritos, la chiflada que quiere ir con unas amigas al cerro Uritorco a esperar que vengan los extraterrestres. El culo de la rubia no es de este planeta, y la verdad, qué bien la van a pasar los alienígenas con este bombón y sus amigas. Serán alucinógenos los Doritos o habrán encontrado cucumelos al pié del cerro?

Alejandra Maglietti

Un bombón impresionante, como para creer en extraterrestres y comer Doritos directo de su cola. “Soy de las que viven día a día”, dice la rubia. “No se puede pedirle seguro a la vida”. Una filósofa.

Seguramente cuando viste a la rubia de la propaganda de Doritos vos también dijiste “La mato”. La rubia de la propaganda de Doritos se llama Alejandra Ayelén Maglieti y está para matarla porque tiene un terrible lomazo, y especialmente porque tiene una frescura que es cada vez más difícil de encontrar en los medios, que parecen no cansarse de mostrar una y otra vez las mismas minas (será por eso que las famosas se operan y cambian la cara, para mostrar “algo nuevo” y no aburrir?). Según cuenta Maglieti, fue justamente el aburrimiento lo que generó la loca historia de los extraterrestres en el cerro Uritorco. “En la idea original del comercial, yo tenía que hablar y hacer de la rubia tradicional, o sea una tarada”, dice la rubia, “pero se volvió aburrido muy pronto, y entre todos los actores empezamos a inventar historias delirantes hasta que a los productores les gustó la del Uritorco”. Si los que hicieron el casting del comercial de Doritos querían una rubia tonta de verdad, se equivocaron fiero con Alejandra: así como la ves haciendo de tarada en la TV, está a punto de recibirse de abogada. Decís que cualquiera es abogado hoy en día? Puede ser, pero attenti que esta rubia tiene un promedio de ocho con cincuenta, que no es moco de pavo. Alejandra Ayelén Maglietti (tal su nombre completo) nació en Resistencia, capital del Chaco, hace 21 años, pero se crió enteramente en Formosa, que tiene hoy en ella una representante espectaculear. Hace tres años se vino a Buenos Aires para estudiar derecho. “Me costó bastante acostumbrarme a Buenos Aires”, reconoce Alejandra, pero la mina es piola y no tardó en sacarle la ficha a los varones capitalinos. “Los porteños son una cosa a la luz del sol y otra totalmente distinta mirándote desde la barra de un boliche”, reflexiona la formoseña. “Ahí se visten de súper ganadores, pintados de un machismo muchas veces ridículo”, dice demoliendo egos. “Por eso se desploman en inseguridad cuando les decís que no, se brotan como nenes”. Es brava la muñeca.

Alejandra Maglietti

Qué carita y qué mirada sugestiva tiene Alejandra Ayelén Maglieti (de la cola ni hablar). Es modelo de la agencia de Leandro Rud, estudia teatro y está a punto de recibirse de abogada con ocho cincuenta de promedio. La formoseña desafía estereotipos: es rubia pero inteligente, y a pesar de ser modelo no busca guita (los padres tienen fortunas en Formosa). Cómo no le vas a dar la carpita completa?

Alejandra Maglietti

Tetas hechas, cola suponemos que también, pero el resto se lo ve de fábrica. Ofrecele la carpa que al ver estas fotos tenés en el jean y hacele el aguante en el extraño cerro Uritorco.

Ya vas entendiendo que Alejandra Maglietti es una bebota que brilla en la Facultad de Derecho pero no es ninguna traga (de libros hablamos), sino que por el contrario tiene bastante noche y nada de bombacha (chequeate la foto compuesta de abajo donde está con sus amigas en un boliche de Formosa, hay un muy lindo upskirt con la figaza envuelta en nylon, especial para degeneraditos). “Nos juntamos para ir al Cerro Uritorco, todas juntas, doce chicas, todas preparadas con trajes especiales“, dice la formoseña en la propaganda. “Y en un momento empiezan a llegar las naves, mientras nosotras hacíamos distintos bailes… una electrónica del más allá“, continua diciendo sin que tenga mucho sentido. “Podemos ir este enero si alguien quiere. ¿Alguno quiere? ¿Alguno tiene carpa?. En ese punto de la publicidad vos tuviste ganas de gritarle “Si, divina, claro que tengo carpa!” y con cara de sacado y agarrándote la poronga por arriba del jean dijiste “Esta! mirá la carpa que tu orto me levantó en los lienzos!”. Por algo la propaganda pegó alejandra magliettifuerte, porque obviamente todos terminan con carpita. Pero también porque tiene una cara totalmente adictiva, de esas que cuanto mas mirás, más te gusta, y vas encontrando expresiones, matices y parecidos con otras famosas. En algunas fotos Alejandra Maglietti tiene una onda a Rocío Guirao Díaz (sin los dientes de conejo), en otras tomas parece la hermana menor de Evangelina Anderson (sin las operaciones de nariz y mentón), y de repente pega aire a Soledad Fandiño (mas inocente). Pero los parecidos terminan ahí, porque Alejandra Maglietti tiene elementos diferenciadores muy fuertes, especialmente la cabeza. “Soy de las que viven el día a día”, filosofa la rubia formoseña, “porque la vida es demasiado linda y generosa para andar pidiéndole seguros al futuro.” Cuánta razón tenés, Alejandra. Es como decía el sabio barrial: “La vida es larga y dura, agarrame la vida”.

alejandra maglietti

Alejandra Maglietti, la rubia de Doritos, tiene un lomazo y una cara fresca y angelical. Según cómo la mires, parece un resumen de varias modelos conocidas pero al mismo tiempo es única y a pesar de hablar boludeces de extraterrestres en el Uritorco, de boluda no tiene un pelo. De hecho parece que en la figaza tampoco.

alejandra maglietti

En estas fotos de lencería se puede apreciar lo linda que realmente es Alejandra Maglietti. Un bombón bien natural, la cara no tiene retoques. Las gomas parece que si, pero le quedan mortal.

Habrás notado el acento formoseño, que le da cierta cosa exótica y pega con la locura de la historia del Uritorco, y esa carita que realmente es para hacerla callar a pijazos. Pero en la vida real no es tan fácil porque insistimos, de tonta no tiene nada porque esta nena es provinciana pero no pajuerana: el padre es un importante estanciero en Formosa, y la mamá es escribana. Esto quiere decir que a diferencia de otras muertas de hambre que dejan sus provincias para intentar “salvarse” como modelos en Buenos Aires, a Maglietto el billete no le interesa porque es de guita. Y vino del norte a romper estereotipos: es rubia pero inteligente, es modelo pero no busca guita, una rareza. Claro que no quiere decir que esté vacunada contra las ganas de ser famosa. “Tuve mucha suerte con esta publicidad, siento que se me están abriendo puertas”. Bombón, no sabés qué alegría nos da escucharte decir eso, porque abrirte todas las puertas es justamente lo que estamos planeando. “Me sorprendió como me reconocía la gente”, cuenta sorprendida con ese alejandra magliettiacento que haspira las haches. “Hasta los profesores de la facultad me reconocieron, y también cuando estuve en la tribuna de Duro de Domar“. Obvio que los de Duro de Domar al día siguiente ya la habían puesto de secretaria, un cargo que si bien tuvo sólo por un día fue suficiente para hacer que le pique el bichito de las tablas. “Me gusta mucho la abogacía”, explica Alejandra, “pero voy a empezar a estudiar teatro en serio, porque no creo que la actuación sea incompatible con el derecho”. Recordá el nombre, porque en la televisión argentina rifan un estrellato y Alejandra Ayelén Maglietti tiene todos los números.