Alejandra Maglietti, bendita cola formoseña
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Alejandra Maglietti muestra orgullosa el brazo bukakeado. “A otras les da asquito, pero yo lo disfruto” dice con voz petera. |
Muchachos, paremos de dormir! No puede ser que una bestia como Alejandra Maglietti, con ese jugoso orto y boquita petera espectacular, se queje de que está sola porque nadie la encara. “Desde que me separé y estoy disponible, los hombres no se me acercan” dice la formoseña perpleja, “es como que me tienen miedo, algunos deben creer que soy una comehombres, pero si no te conozco tenés que avanzar vos!”. Y más que avanzar, es para estrolarla contra la pared y darle con el Uritorco de carne hasta que
vuelva a ver extraterrestres, porque a la rubia le gusta que la ataquen por sorpresa. “Lo imprevisto es siempre lo más fogoso, a veces estoy que ardo y no me doy cuenta hasta que me tocan” se sincera Alejandra, “por eso no planifico las escenas de sexo, porque la probabilidad de que salga bien es baja.” Y si la tenés baja no te preocupes, porque cuando la rubia quiere guerra, sabe cómo tirar la primera goma. “En el campo empiezo la batalla con estratégicos besos que me enseñaron mis amigos gays” explica la formoseña, “ellos me aconsejan cómo hacerlo a fondo pero sin
morder y estimule sin raspar.” Si Maglietti se llena la boca hablando en la entrevista de su pasión petera, en la cama directamente hace gárgaras. “Es mi mayor debilidad” dice la rubia con esa voz de viciosa tomadora de yogur casero, “lo que otras chicas hacen por obligación y asquito, yo lo hago con inmenso placer, la verdad me encanta.” Pero la falta de hombres impuso una veda láctea que obligó a la formoseña a recurrir al anonimato de Internet. “Cuando estoy que ardo me meto en Internet” dice Maglietti, “el cibersexo se lo recomiendo a todas las chicas cuando están con las hormonas a full y no tenés otra alternativa.” Y fue durante sus incursiones en Internet que la rubia descubrió que a falta de pan, buenas son tortas.
“Cuando veo esas fotos de chicas hermosas todas depiladitas me ratoneo pero hasta el momento todo queda en fantasía” confiesa Alejandra, que dice por ahora no la agarraron con las manos en la masa en Internet. “Un par de veces me pasó que mi prima entrara a mi habitación cuando estoy en pleno cibersexo” dice la rubia, “pero por suerte no me vió haciendo nada raro.” Y eso le gusta hacer cosas raras, porque detrás de la careta de mina
bien formoseña late una degeneradita urbana. “Por fuera soy respetuosa y ubicada porque para las chicas norteñas el sexo es un tema tabú aunque ardemos por dentro y nos vestimos más provocativas que las porteñas con todo bien apretado” explica Alejandra, “pero puertas adentro no digo a nada que no, en la cama soy muy creativa, propongo lugares y cosas nuevas para hacer y soy muy receptiva a todo lo que me piden.”
Bajate el video de Alejandra Maglietti y las ElectroStars
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