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Alejandra Maglietti se come el Durito

Alejandra Maglietti

Alejandra Maglietti, la rubia que saltó a la fama con la extraña propaganda de Doritos, dice que su pasatiempo es “reunirme con mis amigas para criticar a los chicos: la forma que tienen para encararnos en los boliches y esa maldita mania de agarrarte el brazo o tirarte de la remera. No saben que así no es la cosa? Lo mejor es que se de naturalmente.” Te la vamos a dar naturalmente entonces.

Alejandra Maglietti

Rubia pulposa espectaculear, la formoseña está bajo el ojo cuida de su papá, pero dice que se zarpa “puertas adentro”. Te vamos a golpetear la persiana.

La Alejandra Maglietti es una típica rubia nórdica, aunque en este caso el ‘nord’ sea el Norte Argentino, más exactamente la provincia de Formosa. Claro que las similitudes son sólo a nivel del look, porque la idiosincracia de Alejandra la separa no solamente de las blondas colegas del hemisferio norte sino también de las mujeres del sur de su propio país. “Las chicas norteñas nos vestimos más provocativas que las porteñas”, dice Maglietti con esa tonada inmortalizada con el avistamiento de extraterrestres en el Uritorco, “nos ponemos todo mucho más apretado y resaltando la cola.” Y attenti, que la formoseña tiene cola para resaltar, lolas para marcar, y seguramente una empanada de carne picante como es propio del norte argentino. Pero la alejandra magliettirubia parece leernos el lascivo pensamiento como una hechicera guaraní y sale al cruce diciendo “ojo que el sexo es un tema tabú para nosotras, porque vengo de un lugar chico donde nos conocemos todos y somos conservadores.” Seguro Ale, pueblo chico, infierno grande, pero ahora estás en Buenos Aires, y si juzgamos por las fotos que hacés, da la sensación de que el “tabú” de que hablás está superado. “Soy la típica chica del norte que tiene novio por años… de donde yo vengo no se puede por ejemplo estar con dos a la vez.” Pará Maglietti, quién dijo de estar con dos a la vez? Te pisás solita, espero que no duermas también Alejandra Magliettiasí, sería un desperdicio… a ver cuándo fue tu debut sexual? “Mirá, no te puedo contar cuándo fue mi debut sexual, porque mi papá me mata si te lo digo”, dice la rubia sintiendo la (castradora) presencia paterna. “A ver, digamos que cuando debuté ya era mayorcita, entre los 18 y los 20 años, por ahí.” Así que sos una chica norteña típica, recontra conservadora… pero cómo fué entonces que te convertiste en modelo de Leandro Rud, hacés Acoso Textual por América TV y hasta te pusiste en bolas para Playboy, vamos rubia no te hagas la santa!

Alejandra Maglietti

Una rubia “nórdica” de Formosa, no tiene nada que envidiarle a otras blondas famosas argentinas y quizás les saque ventaja, porque es “respetuosa y ubicada” como ella misma se define. Eso quiere decir que va a cumplir órdenes “puertas adentro”, situación en la que asegura deja detrás los tabúes.

Alejandra Maglietti

No sabe, no contesta si traga o escupe. Pero al menos no negó que se lleva la salchicha a la boca — y qué boquita tiene!

Las “Bueno, puertas adentro no soy conservadora… ahí no estoy en pose y tampoco soy tan respetuosa y ubicada”, explica la rubia cuestionada por un implacable Notiblog. “Puertas adentro no me importa la estética… cuando vuelvo del gimnasio por ejemplo me quedo a cara lavada y con el pelo mojadito”. Ay Ale, cómo nos gustaría verte mojadita! Más o menos como te vemos en las fotos, con el pelo húmedo y aplastado, te marca más esa boca que… viste esos garages donde entran dos autos? Hay espacio para más de uno ahí… o preferís que te la estacionemos por atrás? “Tampoco te puedo decir qué hago porque tengo un papá muy cuida y no quiere que cuente nada… pero digamos que mi noche ideal, porque soñar puedo, sería conocer las paradisíacas playas del Caribe alejandra maglietticon mucho calor y la persona que amo”. Bueh, pero no dijiste nada! “Es que lo que haría después se sobreentiende”, contesta la rubia con un atisbo de picardía como diciendo papá observa, quedate tranquilo que en la intimida soy zarpada. “Ojo que no quiero un idiota al lado, uno de esos que regalan flores y esas pavadas. Prefiero regalos más personales, una bikini por ejemplo”. Mmm, para qué regalar una bikini si total la vamos a arrancar con los dientes en busca del pavito de norte y la empanada de carne formoseña (que debe venir con pasas de uva rubias). Bueno Maglietti, a ver si te redimís con la pregunta clásica, vos tragás o escupís? “Esa pregunta no te la contesto ni de casualidad, ni borracha tampoco… pero te puedo decir que si vas a comprarme la bikini, fijate el talle, porque la última que me regalaron quedó chica de alejandra magliettiarriba, pero bien de colaless - tengo 95-60-90″. Alejandra Maglietti dice que “ni borracha”, pero todos la vimos bastante volada viendo extraterrestres, así que será cuestión de merodear el Uritorco para meterla dentro de la nave y ahí que vuelva a gritar “Increíble!” cuando se coma el durito.

Alejandra Maglietti, desnuda en Playboy

Alejandra Maglietti

Alejandra Maglietti te mira como para que comas los Doritos pero vos querés comerle la empanada que hay debajo. La rubia formoseña salió en bolas pero siendo como es Playboy Argentina no mostró la empanada para nada. Te vas a tener que conformar masticándole ese de pezón rosadito, qué le vas a hacer.

Alejandra Maglietti

La mirada distraída en algo que no ves, pero tampoco hace falta porque tiene terribles pechos. Lindos pezones, semi expuestos.

Seguramente la tenés, es Alejandra Maglietti, la bomba rubia que se hizo conocida en la publicidad de Doritos. La nena apareció en Playboy y realmente es divina, con unas facciones preciosas de tiragomas formoseña (viste, vos que no tenías en el mapa erótico a Formosa, ahora la vas a tener que incluir) y muy buena piel. La revista por supuesto (ni vale la pena mencionarlo) decepciona nuevamente al no mostrar tajo y ni siquiera algo de pelo púbico. Sin justificar al conejo (que sigue perdiendo oportunidades importantes de retratar la belleza argentina) en este caso puede ser que el pudor o la cultura de la dueña de la concha, Alejandra Maglietti, se haya cruzado en el camino porque viene de cierto “abolengo” familiar y las tradiciones son fuertes en el norte argentino. No hay duda de que al Sr. Maglietti, originador del esperma que creo esta preciosura y un conocido estanciero en la provincia de Formosa, no le habría hecho ninguna gracias bancarse cargadas por su hija. “Flor de turra termino siendo la hija del patron”, dirían los peones de la estancia con ese dejo de acento guaraní. O quizás Alejandra no quería que su madre, Alejandra Maglietti desnuda en Playboyde profesión escribana, “diera fe” de que su hija salió mostrando la vagina en Playboy. Una pena que no muestre, porque si bien conocemos las empanadas de varias provincias, nos quedamos con ganas de conocer la empanada formoseña de Alejandra Maglietti. A juzgar por la piel que muestra, la empanada de la rubia debe tener una masa muy lisa y tiernita y sobre todo nos imaginamos un repulgue delicioso. Todos sabemos que un buen repulgue es vital para que no escapen los jugos de la empanada caliente, pero en el caso de Maglietti estamos seguros que su repulgue por el contrario se debe abrir de par en par para mostrar toda la carne todavía rosadita. Mirala por favor en estas fotos de Playboy, no seas tímido, imaginate ese noble repulgue, jugoso y a punto. “Se me abrieron las puertas” dijo la modelo cuando se dio cuenta que la publicidad de Doritos era tan exitosa que la gente se la quería masticar a ella. “También me sorprendí cuando empezaron a reconocerme en la facultad” rememoraba la rubia cuando se dió cuenta que sus companeros estudiantes de derecho se la querían poner torcida. Atención en la foto de arriba a la derecha que tiene una onda muy parecida a Pamela Anderson con el pelo recogido hacia arriba. Qué hambre de comer una buena empanada formoseña de carne rubia, y arrancar ese repulgue con los dientes para liberar el jugo, no?

Alejandra MagliettiAlejandra MagliettiAlejandra Maglietti

Alejandra Maglietti

Alejandra Maglietti tiene claramente una onda tipo Rocío Guirao Díaz en esta foto, quizás como premio consuelo porque Rocío viene diciendo que todavía no está lista para salir desnuda en Playboy (en realidad ya salió en gomas en Punta del Este, y el conejo en estos días no pide más que pezones). Divina la formoseña.

Alejandra Maglietti

Alejandra Maglietti en una linda pose, lástima que tiene muy mal ubicado el pie derecho, que impide verle la empanada formoseña.

En la publicidad de que la lanzó a la fama, Alejandra Maglietti cuenta que con unas chicas se juntaron para ir en búsqueda de naves y otras rarezas mitológicas de las sierras de Córdoba. “Nos juntamos para ir al Cerro Uritorco, todas juntas, doce chicas, todas preparadas con trajes especiales”, dice la formoseña con pinta de volada total. “Y en un momento empiezan a llegar las naves, mientras nosotras hacíamos distintos bailes… una electrónica del más allá”, seguía contando la estudiante de abogacía con onda despistada mal. “Podemos ir este enero si alguien quiere”, remataba Maglietti y lanzaba la pregunta mortal “¿Alguno quiere? ¿Alguno tiene carpa?”. Sí Ale, claro que queremos ir con vos, y por la carpa no te preocupes. Aún los que no tienen carpa la van a tener bien armada luego de ver tus fotos en Playboy. La rubia no mostró el tajo, pero peló tetas (no le quedó otra, se supone que Alejandra Maglietti desnuda en Playboyes una revista de “desnudos”) y realmente tiene lindos pezones. Es como si hubiera dicho “a falta de empanadas, buenas son tortas” y ofreció esos bizcochos deliciosos, doraditos como los chips de maíz que la lanzaron a la fama, pero mucho más comestibles. Sería una buena idea de marketing: en vez de la forma triangular y punteaguda de los chips (resultante de cortar en cuatro una tortilla mexicana y freír los pedazos) se podrían adaptar al gusto argentino dándole forma redonda y con el pezón en el medio. No te parece que venderían más si en vez de llamarse “chips Doritos”, los vendieran como “Pezones Maglietti”? Y ni hablar de las “Empanadas Maglietti”, que vienen con el repulgue abierto cosa que vos puedas poner el relleno.

Alejandra Maglietti, la rubia de Doritos

Alejandra Maglietti

Alejandra Maglietti es la chica de la propaganda de Doritos, la chiflada que quiere ir con unas amigas al cerro Uritorco a esperar que vengan los extraterrestres. El culo de la rubia no es de este planeta, y la verdad, qué bien la van a pasar los alienígenas con este bombón y sus amigas. Serán alucinógenos los Doritos o habrán encontrado cucumelos al pié del cerro?

Alejandra Maglietti

Un bombón impresionante, como para creer en extraterrestres y comer Doritos directo de su cola. “Soy de las que viven día a día”, dice la rubia. “No se puede pedirle seguro a la vida”. Una filósofa.

Seguramente cuando viste a la rubia de la propaganda de Doritos vos también dijiste “La mato”. La rubia de la propaganda de Doritos se llama Alejandra Ayelén Maglieti y está para matarla porque tiene un terrible lomazo, y especialmente porque tiene una frescura que es cada vez más difícil de encontrar en los medios, que parecen no cansarse de mostrar una y otra vez las mismas minas (será por eso que las famosas se operan y cambian la cara, para mostrar “algo nuevo” y no aburrir?). Según cuenta Maglieti, fue justamente el aburrimiento lo que generó la loca historia de los extraterrestres en el cerro Uritorco. “En la idea original del comercial, yo tenía que hablar y hacer de la rubia tradicional, o sea una tarada”, dice la rubia, “pero se volvió aburrido muy pronto, y entre todos los actores empezamos a inventar historias delirantes hasta que a los productores les gustó la del Uritorco”. Si los que hicieron el casting del comercial de Doritos querían una rubia tonta de verdad, se equivocaron fiero con Alejandra: así como la ves haciendo de tarada en la TV, está a punto de recibirse de abogada. Decís que cualquiera es abogado hoy en día? Puede ser, pero attenti que esta rubia tiene un promedio de ocho con cincuenta, que no es moco de pavo. Alejandra Ayelén Maglietti (tal su nombre completo) nació en Resistencia, capital del Chaco, hace 21 años, pero se crió enteramente en Formosa, que tiene hoy en ella una representante espectaculear. Hace tres años se vino a Buenos Aires para estudiar derecho. “Me costó bastante acostumbrarme a Buenos Aires”, reconoce Alejandra, pero la mina es piola y no tardó en sacarle la ficha a los varones capitalinos. “Los porteños son una cosa a la luz del sol y otra totalmente distinta mirándote desde la barra de un boliche”, reflexiona la formoseña. “Ahí se visten de súper ganadores, pintados de un machismo muchas veces ridículo”, dice demoliendo egos. “Por eso se desploman en inseguridad cuando les decís que no, se brotan como nenes”. Es brava la muñeca.

Alejandra Maglietti

Qué carita y qué mirada sugestiva tiene Alejandra Ayelén Maglieti (de la cola ni hablar). Es modelo de la agencia de Leandro Rud, estudia teatro y está a punto de recibirse de abogada con ocho cincuenta de promedio. La formoseña desafía estereotipos: es rubia pero inteligente, y a pesar de ser modelo no busca guita (los padres tienen fortunas en Formosa). Cómo no le vas a dar la carpita completa?

Alejandra Maglietti

Tetas hechas, cola suponemos que también, pero el resto se lo ve de fábrica. Ofrecele la carpa que al ver estas fotos tenés en el jean y hacele el aguante en el extraño cerro Uritorco.

Ya vas entendiendo que Alejandra Maglietti es una bebota que brilla en la Facultad de Derecho pero no es ninguna traga (de libros hablamos), sino que por el contrario tiene bastante noche y nada de bombacha (chequeate la foto compuesta de abajo donde está con sus amigas en un boliche de Formosa, hay un muy lindo upskirt con la figaza envuelta en nylon, especial para degeneraditos). “Nos juntamos para ir al Cerro Uritorco, todas juntas, doce chicas, todas preparadas con trajes especiales“, dice la formoseña en la propaganda. “Y en un momento empiezan a llegar las naves, mientras nosotras hacíamos distintos bailes… una electrónica del más allá“, continua diciendo sin que tenga mucho sentido. “Podemos ir este enero si alguien quiere. ¿Alguno quiere? ¿Alguno tiene carpa?. En ese punto de la publicidad vos tuviste ganas de gritarle “Si, divina, claro que tengo carpa!” y con cara de sacado y agarrándote la poronga por arriba del jean dijiste “Esta! mirá la carpa que tu orto me levantó en los lienzos!”. Por algo la propaganda pegó alejandra magliettifuerte, porque obviamente todos terminan con carpita. Pero también porque tiene una cara totalmente adictiva, de esas que cuanto mas mirás, más te gusta, y vas encontrando expresiones, matices y parecidos con otras famosas. En algunas fotos Alejandra Maglietti tiene una onda a Rocío Guirao Díaz (sin los dientes de conejo), en otras tomas parece la hermana menor de Evangelina Anderson (sin las operaciones de nariz y mentón), y de repente pega aire a Soledad Fandiño (mas inocente). Pero los parecidos terminan ahí, porque Alejandra Maglietti tiene elementos diferenciadores muy fuertes, especialmente la cabeza. “Soy de las que viven el día a día”, filosofa la rubia formoseña, “porque la vida es demasiado linda y generosa para andar pidiéndole seguros al futuro.” Cuánta razón tenés, Alejandra. Es como decía el sabio barrial: “La vida es larga y dura, agarrame la vida”.

alejandra maglietti

Alejandra Maglietti, la rubia de Doritos, tiene un lomazo y una cara fresca y angelical. Según cómo la mires, parece un resumen de varias modelos conocidas pero al mismo tiempo es única y a pesar de hablar boludeces de extraterrestres en el Uritorco, de boluda no tiene un pelo. De hecho parece que en la figaza tampoco.

alejandra maglietti

En estas fotos de lencería se puede apreciar lo linda que realmente es Alejandra Maglietti. Un bombón bien natural, la cara no tiene retoques. Las gomas parece que si, pero le quedan mortal.

Habrás notado el acento formoseño, que le da cierta cosa exótica y pega con la locura de la historia del Uritorco, y esa carita que realmente es para hacerla callar a pijazos. Pero en la vida real no es tan fácil porque insistimos, de tonta no tiene nada porque esta nena es provinciana pero no pajuerana: el padre es un importante estanciero en Formosa, y la mamá es escribana. Esto quiere decir que a diferencia de otras muertas de hambre que dejan sus provincias para intentar “salvarse” como modelos en Buenos Aires, a Maglietto el billete no le interesa porque es de guita. Y vino del norte a romper estereotipos: es rubia pero inteligente, es modelo pero no busca guita, una rareza. Claro que no quiere decir que esté vacunada contra las ganas de ser famosa. “Tuve mucha suerte con esta publicidad, siento que se me están abriendo puertas”. Bombón, no sabés qué alegría nos da escucharte decir eso, porque abrirte todas las puertas es justamente lo que estamos planeando. “Me sorprendió como me reconocía la gente”, cuenta sorprendida con ese alejandra magliettiacento que haspira las haches. “Hasta los profesores de la facultad me reconocieron, y también cuando estuve en la tribuna de Duro de Domar“. Obvio que los de Duro de Domar al día siguiente ya la habían puesto de secretaria, un cargo que si bien tuvo sólo por un día fue suficiente para hacer que le pique el bichito de las tablas. “Me gusta mucho la abogacía”, explica Alejandra, “pero voy a empezar a estudiar teatro en serio, porque no creo que la actuación sea incompatible con el derecho”. Recordá el nombre, porque en la televisión argentina rifan un estrellato y Alejandra Ayelén Maglietti tiene todos los números.

   
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