Notiblog

fotos y videos de famosas argentinas

Adabel Guerrero desnuda en Playboy

Adabel Guerrero en Playboy

Adabel Guerrero desnuda en Playboy aparece contra las cuerdas listas para entregar todo excepto el maldito bombachón negro de la abuela. “Siempre dije que no me animaría a hacer un desnudo total porque no me parece estético” dice la morocha a pesar de que en su momento se había recortado los pedazos de milanesa que le sobraban de la figazza como preparándose para mostrarla y había confesado que le encanta “estar desnuda arriba del escenario.” Como si quisiera compensar por no haber pelado la gallina, dice ser experta en petes con técnicas como la bananita Dolca. “Me encanta derretir chocolate en la boca y pasarlo por las partes de él” dice Adabel y agrega que “si como helado, con la boca fría también te puedo llegar a hacer sentir sensaciones diferentes.”

Adabel Guerrero en tetas

Adabel Guerrero junta las tetas para hacerte una rica turca.

Las primeras fotos de Adabel Guerrero desnuda en Playboy indicaban que la pelea iba a terminar con la morocha contra las cuerdas y vos castigando desde atrás mientras la tribuna corea el conteo de cada arremetida contra el indefenso papo de la morocha. La pelea era un tongo arreglado por la propia perdedora, que quería mostrarse desnuda ante una turba de admiradores que pugnan por subirse al ring y cagarla a pijazos. “Me erotiza estar desnuda en el escenario, es muy fuerte” explica Adabel, “siempre me adabel guerrero desnuda en playboygustó mi cuerpo y me encanta mostrarlo, me gusta generar clímax con la audiencia y disfruto cuando hago contacto visual con alguien, es como si estuviera conmigo arriba del escenario”. Pero cuando los cánticos de la tribuna exigían que Adabel Guerrero se saque ese ridículo bombachón negro tipo abuela y termine puesta de espaldas con las piernas abiertas mostrando la figazza, el referí del encuentro sube al ring y anuncia “no se permiten fotos debajo de la cintura, son las reglas de Playboy.” Bajón, abucheo general y la morocha que explica que “siempre dije que no me animaría a hacer un desnudo total porque no me parece adabel guerrero en playboyestético” y uno que poéticamente grita “Pero Adabel, para qué te recortaste las cortinas de bife si no vas a mostrar la ventanita del amor?”. Buena pregunta, porque con esos mini patys la morocha no puede calmar a la barra enardecida. “Me operé porque me molestaba el conchero” explica Guerrero, “yo pensé que la mía era como la de todas pero en el teatro ví que a otras chicas no le sobraba nada”. Pero Adabel, sabés con qué gusto los chicos se hubieran comido las milanesitas que sobraban, especialmente si les devolvías el favor con un rico pete. “Si hago un pete es porque quiero, a mí nunca nadie me adabel guerrero desnuda en playboyobligó a nada” retruca Adabel antes de reconocer que le encanta “derretir chocolate en mi boca y pasarlo por los dedos y otras partes” del afortunado de turno, “y si como helado con la boca fría te puedo hacer sentir sensaciones diferentes.” La morocha como verdadera boxeadora venía provocando con toda clase de declaraciones y cuando entraste caliente para darle en el ring, esquivó el bulto con la agilidad de un verdadero gato. “Conmigo tienen que tener cuidado” advierte Adabel, “porque soy una felina que espera agazapada el momento óptimo para atacar a la próxima presa”. Hacele la pelea que termina clavada contra las cuerdas!

Adabel Guerrero desnuda en PlayboyAdabel Guerrero desnudaAdabel Guerrero desnuda en Playboy

Adabel Guerrero topless en Playboy

Adabel Guerrero reconoce ser “una felina siempre lista para el ataque”, aunque por la cara que pone en la foto parece que alguien la agarró desprevenida y la clavó por retaguardia. “Soy una fiera en la cama” dice la morocha, “me gusta despistar a mi presa cambiando el ritmo, un día soy un animal que somete, y otro todo dulzura para ser sometida.” Perfecto Adabel, en puntas de pie como en la primera foto de abajo, agachate hasta tocar con las manos la punta de las zapatillas.

Adabel Guerrero desnuda en PlayboyAdabel Guerrero desnuda en PlayboyAdabel Guerrero desnuda en Playboy

Bajate el video de Adabel Guerrero

Adabel Guerrero morocha es un misil

Adabel Guerrero

Adabel Guerrero se dispone a montar un cohete del tamaño de la garompa que le gustaría tener, porque su filosofía es darse todos los gustos. “No está bueno quedarse con las ganas de hacer cosas” dice la ex rubia, “porque sino después terminás buscando fuera de la pareja.” Lo que no va a quedar parejo es el cohete después de que lo agarre la ahora morocha con esas cachas de acero. “Siempre digo que conmigo tienen que tener cuidado porque soy una fiera” dice la Guerrero, que por si no te avivaste por el tamaño de la ojiva nuclear que usa de consolador, no se conforma con poco. “En el sexo soy re exigente, a mí me gusta que el hombre labure en la cama, que se ponga las pilas” dice mientras te mira chupando la pistola plateada, “conmigo nada de hacerte el vago, ni de dejarme todo a mí.” Dejásela toda entre esas cachas.

Adabel Guerrero

Adabel Guerrero ya no oculta que le gusta chupar la pistola.

Como si rubia no hubiera conseguido expresar toda la putez de que es capaz, Adabel Guerrero ahora vuelve a la carga teñida de morocha. “A veces da la sensación de que una mujer no puede encontar todo junto en una misma persona” dice al justificar su personaje como Doña Flor, la mina que casada con un perejil sale a buscar pija por otro lado. “Es que Vadinho a pesar de ser un jugador compulsivo y maltratador, te da el sexo que toda mujer quiere, hasta la más boluda quiere buen sexo” dice con la putez que la caracteriza, “porque su marido Don Teodoro la ama, la respeta, la cuida pero no se la coge ni dos minutos.” Y queda claro que una guerrera como Adabel necesita mucho Adabel Guerreromás que dos minutos de matraca para quedar conforme, como es evidente viendo las musculosas cachas y felinas curvas que desnuda en el teatro. “Es muy fuerte estar desnuda arriba del escenario” dice Adabel recordando la excitación que siente cuando los pibes de la platea se conforman con clavarla con la mirada. “Me encanta cuando hago contacto visual con alguien, es como si estuviera conmigo arriba del escenario” dice Adabel admitiendo la erotización que siente sobre las tablas y agrega con el narcisismo propio de las auténticas adictas a la pija que, “además arriba del escenario me encanta mi cuerpo desnudo.” Y esa es el mecanismo de su putez: la morocha sabe lo fuerte que está, siente que vos te morís por entrarle y Adabel Guerreroaprovecha para sonreir y hablar ahora, porque sabe que cuando tenga la pija en la boca va a sufrir el golpeteo de la tráquea con un jadeo que va a durar hasta que la leche lo convierta en gárgara. Pero no te descuides, porque este gatito se puede convertir en una fiera en cualquier momento. “Soy una felina que está siempre agazapada lista para la próxima presa” confiesa la morocha amenazante, “estoy siempre a la espera del momento óptimo para atacar”. El cambio de escenario es una de las armas de esta guerrera del sexo, que gusta de “generar circunstancias diferentes cada día” y despistar a la presa porque “un día es todo dulzura pero otro bien animal, un día someter, otro ser sometida.” Sometésela ya en esa cola espectaculear que ves abajo!

Adabel GuerreroAdabel GuerreroAdabel Guerrero

Adabel Guerrero

Sería interesante ver cómo los tuneados labios vaginales de Adabel Guerrero (que se recortó la milanga que sobraba) resisten en embate del cohete, aunque por la cara que pone, no está ni un poco preocupada. “Me encanta ver condicionadas porque está bueno para sacar ideas” dice Adabel y uno se pregunta de qué video sacó la idea de usar un misil como consolador. “Las películas condicionadas te enseñan las variantes sensuales del cuerpo femenino” dice con tono casi académico la morocha, “y le abren la cabeza a mucha gente.” Y a ella el orto, mirá el diámetro de ese cohete!

Adabel Guerrero pela un orto animal

Adabel Guerrero

Si pensás que Adabel Guerrero está mostrando alevosamente la cola en esta foto, ya perdiste antes de arrancar — la pose de la rubia no es para que te intereses en su impresionante orto sino en los pies. “Me encanta que me chupen los dedos de los pies” dice Adabel y no parece que sea una mala idea: si vos le chupás los dedos de los pies, después no va a poder negarse cuando le pidas que te chupe el dedo grande. No el del pié, ese otro largo en la mitad del cuerpo. Y guarda que Adabel es golosa. “Me encanta derretir chocolate en la boca y después pasarlo por las partes de él” dice la rubia buscando saborear el chocolate con leche. “Y si como helado, con la boca fría también te puedo hacer sentir sensaciones diferentes”. Felina temible.

Adabel Guerrero

Adabel levanta la cadera y te mira con la esperanza de que vos adivines lo que quiere.

Es una locura, es legal esto? Cómo puede Adabel Guerrero tener tan terrible pavo y encima mostrártelo así, posando con ese lomo animal? Porque la rubia sabe que es una bestia y te lo dice en la cara. “La verdad soy una fiera” dice Adabel como explicando esa pose increíble de gata en celo que sale de rotation para revolcarse en los tejados de Baires. “Soy una felina siempre agazapada para atrapar la próxima presa” dice la rubia guerrera admitiendo sin problemas su esencia gatuna mientras vos concentrás ahora tu atención en esa boquita entreabierta y esos labios que se mueren de ganas de tomar la leche pero Adabel Guerrerono en un plato, sino directo del peludo pico vertedor. Y ojo que el gato anda con hambre, y si hay algo que le gusta es comerse el pescadito en barra. “El sushi me encanta, no sabés cómo me lo como!” dice Adabel con una excitación que deja claro que lo que la rubia se come crudo no son los arrolladitos de pescado sino la carne en barra. “Ojo que hay algunas mujeres que lo comen mejor que otras” insiste picarona y te dan ganas de hacerle un delivery de sushi directo a la boca, “a mí por ejemplo me han felicitado muchas veces por cómo me lo trago”. Y cómo dudarlo al ver esa boca de gatito sediento de leche. Pero pará, viste cómo te marca con esos ojos de viciosa total, como si hubieran sido testigo de escenas de garche tan animales como el lomo que pela? Es que Guerrero presenció batallas de todo tipo, tanto en persona como en video. “Es que me gusta mirar películas porno” confiesa la rubia y al Adabel Guerreroverle por enésima vez esas cachas impresionantes te queda la sospecha de que más que ver películas porno las protagonizó todas. “Están buenas para sacar ideas y aprender nuevas cosas, las películas eróticas cumplen una función importante” insiste Guerrero como si quisiera lograr que te exploten las dos cabezas en simultáneo, “porque enseñan las variantes de sensualidad adabel guerrerodel cuerpo femenino y les abren la cabeza a mucha gente.” Nunca tanto como a vos te gustaría abrirle esas cachas, pensás vos y la rubia parece leerte el pensamiento porque fijate cómo amaga ella misma con separarse los cantos con esas manos anilladas de felino caro. Es que ahora que le hicieron el repulgue a nuevo, Adabel Guerrero puede mostrar la empanada sin miedo a que se le escape el relleno. “Desde que nací tenía una forma que me molestaba”, dice la rubia recordando los abundantes labios que le asomaban del papo como dos rodajas de vittel thoné que con gusto le hubieras recortado con los dientes. “Hasta que ví cómo eran las de otras chicas en el teatro yo pensé que la mía era como todas, pero no” dice de su sorpresa al mirar con cariño las almejitas de otras bailarinas. “Viste que en el teatro hay que cambiarse rápido, ahí miraba a otras y no les sobraba nada” Adabel Guerrerorecuerda traumada, “y yo me tenía que poner el conchero o tangas rechiquitas y a mí me molestaba”. Y ni hablar lo que le va a “molestar” la empanada a Adabel cuando se la rellenes de carne hasta que le salte el repulgue. “Ahora por suerte tengo los labios perfectos” dice la rubia, que advierte que si querés verificar en persona cómo le quedaron vas a tener que laburar. “En el sexo soy re exigente” dice la rubia felina, “a mí me gusta que el hombre labure y se ponga las pilas en la cama, conmigo no va hacerse el vago y dejarme todo a mí”. Tiene razón: tomá el control de ese culo!

Adabel GuerreroAdabel GuerreroAdabel Guerrero

Adabel Guerrero

La rubia Adabel Guerrero se autodefine como “felina” y representa la parte poniéndose en cuatro patas para cuanto foto pueda. “Soy una felina siempre agazapada lista para atrapar la próxima presa” dice mientras gatea con ropa camouflage entre los yuyos con la boca abierta como si fuera la hora de la merienda y tuviera ganas comerse la galletita y tragarse la leche. “Ojo que si hago un pete es porque quiero” dice Adabel salvaje, “a mí nunca nadie me obliga nada.” No, claro que no. Adabel Guerrero hace los petes de onda.

Adabel GuerreroAdabel Guerrero