Adabel Guerrero desnuda en Playboy
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Adabel Guerrero junta las tetas para hacerte una rica turca. |
Las primeras fotos de Adabel Guerrero desnuda en Playboy indicaban que la pelea iba a terminar con la morocha contra las cuerdas y vos castigando desde atrás mientras la tribuna corea el conteo de cada arremetida contra el indefenso papo de la morocha. La pelea era un tongo arreglado por la propia perdedora, que quería mostrarse desnuda ante una turba de admiradores que pugnan por subirse al ring y cagarla a pijazos. “Me erotiza estar desnuda en el escenario, es muy fuerte” explica Adabel, “siempre me
gustó mi cuerpo y me encanta mostrarlo, me gusta generar clímax con la audiencia y disfruto cuando hago contacto visual con alguien, es como si estuviera conmigo arriba del escenario”. Pero cuando los cánticos de la tribuna exigían que Adabel Guerrero se saque ese ridículo bombachón negro tipo abuela y termine puesta de espaldas con las piernas abiertas mostrando la figazza, el referí del encuentro sube al ring y anuncia “no se permiten fotos debajo de la cintura, son las reglas de Playboy.” Bajón, abucheo general y la morocha que explica que “siempre dije que no me animaría a hacer un desnudo total porque no me parece
estético” y uno que poéticamente grita “Pero Adabel, para qué te recortaste las cortinas de bife si no vas a mostrar la ventanita del amor?”. Buena pregunta, porque con esos mini patys la morocha no puede calmar a la barra enardecida. “Me operé porque me molestaba el conchero” explica Guerrero, “yo pensé que la mía era como la de todas pero en el teatro ví que a otras chicas no le sobraba nada”. Pero Adabel, sabés con qué gusto los chicos se hubieran comido las milanesitas que sobraban, especialmente si les devolvías el favor con un rico pete. “Si hago un pete es porque quiero, a mí nunca nadie me
obligó a nada” retruca Adabel antes de reconocer que le encanta “derretir chocolate en mi boca y pasarlo por los dedos y otras partes” del afortunado de turno, “y si como helado con la boca fría te puedo hacer sentir sensaciones diferentes.” La morocha como verdadera boxeadora venía provocando con toda clase de declaraciones y cuando entraste caliente para darle en el ring, esquivó el bulto con la agilidad de un verdadero gato. “Conmigo tienen que tener cuidado” advierte Adabel, “porque soy una felina que espera agazapada el momento óptimo para atacar a la próxima presa”. Hacele la pelea que termina clavada contra las cuerdas!
Bajate el video de Adabel Guerrero
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