Luisana Lopilato no se hace cargo
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Es la ley de mercado, Luisana no pela ni siquiera a pesar de salir en una revista masculina porque no lo necesita. Arrasa sin siquiera mostrar las manos, y para muchos es suficiente. |
Excelente noticia, Luisana Lopilato finalmente cortó amarras con las revistas para nenes y se animó a poner la cara en una revista “para hombres”. La mala noticia es que no peló nada, claramente parte del trato que hizo con Gabo es “yo hago las fotos, pero muestro menos que en Billiken”. Y los de la revista se tiraron de cabeza a hacer las fotos igual, porque saben que Luisana Lopilato vende aunque esté vestida como para pasar la noche a la intemperie en la Base Marambio. “Cómo se nota que Luisanita no necesita mostrar nada para ponernos recalientes!” reflexionaba El Cotur en su comentario, y agregaba que es lógico que la rubia no se desnude porque “por ahora está en el centro de la escena y no necesita llamar la atención, habrá que ver dentro de un par de años”. El Cotur prometía “esperar ansioso ese día con tal de verle aunque sea medio pezón.” Y todos vamos a tener que seguir esperando mucho tiempo más, porque la cantidad de piel que
una famosa está dispuesta a mostrar es inversamente proporcional al arrastre que tenga. Muchas famosas lo son solamente porque pelan, y por eso cuando agotan la mercadería su fama cae al compás de sus carnes. En una punta tenemos a Alejandra Pradón (a quien sólo le falta mostrar las vísceras y órganos internos, porque lo exterior ya está todo) y en la otra está Luisana Lopilato con su atractivo de diva teen que arrastra multitudes a pesar de revelar muy poca carne. “Yo la veía pasar siempre cuando iba al colegio y les aseguro qe tenía erecciones al instante” decía El Pampa Biagio y seguía excitado, “Dios qué perra que es, esos pechos bien lechosos son mis favoritos, así con el peso especifico ideal.” Fíjense que cualquiera diría que el comentarista la vió desnuda, pero en realidad Biagio simplemente se la imaginaba. Ese es el poder de una estrella, de incitar las más locas o dulces fantasías sin siquiera salir en bikini. “Es una diosa, la nena más desada”, escribe Jano, “la veo con su colita de pendeja, súper durita y debe tener el ano tan estrecho”, y agrega ya con
los ratones descontrolados que sueña “con darle por la cola vestida de colegiala”. Luisana tiene un doble mercado, el de los gateros ratoneros pero también el ensueño romántico total, un nicho donde la típica vedette reventada no puede competir. “Es la mujer más linda por excelencia, me gustaria llegar al cielo y que me reciba ella”, dice Patricio y agrega enamorado hasta la médula: “Es muy hermosa, tiene un cuerpo que te mueve de los pies hasta la cabeza. Felicidades a sus padres por crear este ser tan hermoso.” Y todo esto lo consigue no a pesar, sino porque no muestra nada. Por eso, mal que le pese a toda la afición gatera, en tanto haya admiradores cuyo sueño es ser recibidos en el cielo por Luisana, va a pasar mucho tiempo hasta que la nena siquiera piense en mostrar algo más que los ojos. “No me hago cargo de las fantasías que provoco en los hombres”, dice Luisana aunque dice que le “divierte jugar a la chica sexy”. Pero a no desesperar porque si Marianito Martínez y Pico Mónaco hacen un buen trabajo, la nena quizás reciba a toda la afición gateril como recepcionista del infierno.
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La remera blanca cubre todo, los agujeros en la tela son la única concesión. Hay que conformarse con el perfil de goma que aparece donde falta la tela y seguir soñando. |
Por algo a los famosos de primera línea se los llama “estrellas”, como indicando que ya no son terrestres, sino que su lugar está en el cielo. Luisana Lopilato tiene ángel, tiene carisma, y eso hace que gane también con las mujeres, que siempre son las más críticas con sus congéneres. “Lo que yo puedo decir es que ella es muy linda y los que dicen que es fea es por envidia”, dice Yesica y agrega en nombre de Las Tres Loki, “Lu, sos lo más”. Ninguna otra famosa tiene tantas adhesiones de chicas como ella misma. “Holis Lu!, te quiero decir que me muero por conocerte y me encantaría ser como vos porque sos la mejor” comentaba Viviana y aclaraba que “no es que sea lesbiana pero sos re bonita y además te ves re buena persona y lo sos no?”. Es que la belleza de Luisana Lopilato hace que la vean pura y le atribuyan virtudes (contrasten con, por ejemplo, Nazarena Vélez, una rubia odiada por el público femenino). “Lopilato me calienta, porque es una nena muy linda, con cara de bebé y cuerpo de mujer fatal”, dice Percy y cuenta que perdió el morbo por la lolita luego de verla en el teatro. “Es muy bonita pero también muy amable, cuando te le acercás
cambiás la morbosidad que sentís por ternura.” Habría que ver si la magia de Luisana en persona alcanza para convertir algunos de los más curtidos gateros, pero lo vemos difícil. “Es impresionanate como se me paró la pija al ver estas terribles tetas” decía exaltado Mickey Mouse, que eligió un alias inofensivo pero ratonero y agregó “esa carita de ángel que te dice ‘por favor meteme la pija pero no en el orto porque soy virgen de allí.” También aparecen los que vienen a demoler el mito, como Esteban, que preguntaba cáusticamente “Nadie va a denunciar que esta mina no es rubia y usa lentes de contacto?”. Fede se sumó al ataque denunciando que “esta nenita tiene siliconas en las tetas y en el culo”. Otros no atacan el físico, sino la supuesta virtud moral de Lopilato con comentarios como “esta es evangelista y devota de San Poronga, todos los días le reza”, decía con sutileza Agachate y Conocelo (hay que
reconocer que el alias elegido es muy intelectual, tipo “Ortega y Gasset”). Pero la nena es una figura internacional y hasta las mujeres salen en su defensa. “Pero como sois así”, decía una tal Mia con su acento castizo, “vale que Luisana es guapísima y hay que tratarle con respeto, que las mujeres no son juguetes de plástico. Y Luisana aparte de su belleza es una gran actriz y cantante”. Pero ostia, qué defensa más encendida haz hecho, tía Mia! El mejor resumen del fenómeno Lopilato lo hizo El Nene. “Esta para mi no es una nena, porque me pone la pija como una piedra”, reflexiona este filósofo de apenas 15 años. “Mamita, lástima que no muestre mucho, pero la verdad que hay minas que calientan más insinuando que mostrando todo”. El Nene remata pontificando que “el primero que le haga la cola a esta perrita hay que hacerlo santo!”. Perfecto, quedamos así. El que logre la hazaña que avise y nosotros —previo posteo del videíto que prueba la proeza en Notiblog— juntamos las firmas para mandar el pedido de canonización al Vaticano.
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