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Erika Mitdank desnuda en Playboy

Erika Mitdank desnuda en Playboy

Erika Mitdank se desnuda para Playboy y no se guarda nada. “Me gusta hacer fotos desnuda, filmarme teniendo sexo, tocarme y que me miren” dice la ex de Fort, “la verdad que me gusta calentar y para lograrlo juego con todo.” Y no miente, se jugó con todo a pelar la cotorra y sin pudor ni excusa alguna. “En la cama soy muy calentona, viste que las mujeres son de poner excusas cuando no quieren” explica Erika, “y además dicen que las lindas son vagas en el sexo pero yo no, en la cama arranco con sexo oral porque no soy egoísta.”

Erika Mitdank muestra la concha

Con esta deliciosa almeja lista para llenarla de salsa blanca, Erika Mitdank ingresa al club de las que se animaron a pelar.

Así nomás, como lo soñaste, como querías, Erika Mitdank peló concha en Playboy. Y cómo se la comerías, como corresponde, arrancando con un terrible beso de lengua en esos labios mudos y paletear hasta que el mundo deje de girar y su jugo sea tu saliva. Y quizás no sea una casualidad que “meat-dank” quiera decir “carne empapada” en inglés, pero la idea flasheó por tu cabeza mientras le enterrabas el cuchillo de carne traicionando su confianza, ensañándote más con cada uno de sus gritos Erika Mitdank en concha Playboyporque la hija de puta te provocó como nadie antes. “Me gusta mucho calentar a los hombres, uso todo lo que sé, arranco dando sexo oral” dice Erika con esa boquita detonadora de petardos de leche, “y después me toco para vos, te erotizo con los movimientos de mi cuerpo, provoco con la mirada y palabras al oído.” Y los susurros de este gato de mil vidas que no muere a pesar de las constantes puñaladas hacen que explotes en un géiser de leche como Menthos en Coca Diet. “Soy muy calentona, quiero sexo todo el tiempo” dice Erika, “y como no soy de tocarme sola porque me gusta más estar con alguien, muchas veces doy yo el primer paso, empiezo con el oral porque me calienta mucho verte excitado.”

Erika Mitdank en tetas PlayboyErika Mitdank en bolas PlayboyErika Mitdank desnuda en Playboy

Erika Mitdank pela concha en Playboy

La lánguida mirada y la cotorra asomada entre los caireles indican que Erika Mitdank anda con ganas de un buen paleteo, pero apurate sino querés que una mina te gane de mano. “Me gustaría que una chica me haga sexo oral, ya me pasó de estar con minas que me recalentaron pero cuando me vinieron a buscar me re cagué” confiesa Erika con sinceridad propia de su putez, “pero igual sirve porque me gusta coquetear con una mina para que un chico nos mire, me gustaría estar en la cama con un chico y una chica.” Desde que dejó a Fort, la nena está muy fiestera, aunque dice que todavía no entregó el espeluznante orto que como un auténtico gato con botas pela en la foto de abajo a la izquierda. “En el sexo juego con todo, menos el sexo anal” dice al reflexionar sobre su putez, “no lo hice porque creo que no me va a gustar aunque no sé, todavía no probé.”

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Bajate el video de Erica Mitdank

Nazarena Velez acaba callada

Nazarena Velez

Mucha gente acusa a Nazarena Vélez de gato, y al ver sus fotos desnuda te vas a sacar la duda. La rubia dice que recibió muchas “propuestas indecentes” para tener sexo a cambio de dinero, especialmente cuando el Ruso la llevó a la televisión con apenas 16 años y “sabiendo que era virgen, se me acercaban empresarios ofreciendo fortunas”. Según Vélez, “se acercó un tipo de la provincia” que le ofreció 20 mil dólares por sexo. No te creemos Naza, vos virgen a los 16? Nahh, imposible! Parece de lluvia dorada la foto, no?

Nazarena Velez

Nazarena Vélez algo debe tener porque la lista de famosos que cayeron rendidos es tan grande como el ojete de la rubia.

Nada más ver las fotos de Nazarena Vélez hace que la gente empiece a mover las manos frenéticamente —unos para tipear comentarios en contra tipo “gato barato, trola de cuarta”, y otros para dedicarle unas cuantas. La rubia provoca cualquier cosa menos indiferencia, y los bandos quedan muy definidos entre los que la odian y los que sueñan con sacudirle la cotorra o llenarle la cola de leche. Si estás entre estos últimos, Nazarena tiene un mensaje para vos. “Creo que el hombre que no prefiere tener relaciones sexuales por la vagina es un gay reprimido”, acusa la rubia, “porque traste tenemos hombres y mujeres, pero sólo nosotras tenemos vagina, para que entonces hacerlo por detrás?”. El argumento no se sostiene (para qué besar si los hombres también tienen boca, o chupar pezones si el hombre también los tiene, para qué querés un pete si es lo que hacen los trolos, Nazarena Velezetc) pero es un buen ejemplo de la habilidad de la rubia para armar quilombo. Nazarena Vélez es flor de quilombera, en los dos sentidos de la palabra, figurado y literal. Es buena para desatar polémicas pero mejor aún para armar escenas sexuales grupales, como las que insiste en recrear en Keops en Villa Carlos Paz, a pesar de que el Ruso preferiría que hiciera solamente “No Somos Santas”. Acusa de ‘gay’ a los que quieren hacerle la cola, pero no pierde oportunidad de chupetear cuanta mujer puede, desde Analía Franchín a Belén Francese, y han visto caminando con Andrea del Boca por las calles de Las Cañitas, donde van por deporte. Qué te parece ver ese Vélez – Boca en persona, un partido distinto sin pelotas, en la bombonera privada de un depto que da sobre la Cancha de Polo? Si querés entradas le podés pedir (cuándo no!) Nazarena Velezal Ruso Sofofich, que al parecer no se pierde un sólo encuentro. Y ojo que dicen que el Ruso no sólo hace de espectador y árbitro, sino también juega a pesar de la pata de palo. Porqué tanto beso tortillero? “Es que las chicas me avanzan a morir, las mujeres a las que le gustan las mujeres tienen un imán conmigo” explica Nazarena y pide que “quede bien claro que esto es un juego, yo soy muy heterosexual”. Por supuesto Nazarena, se nota cuando tortilleás en Keops que no te gusta para nada, como que no se te paran los pezones. Las chicas también aparecen polarizadas con la rubia de la boca petera, al punto que el último post de Nazarena los dos primeros comentarios fueron de mujeres. Jacquie, una notibloguera lesbiana confesa, entró para defenestrar a la rubia porque “es horrible esta mina, por dios que asco!”. Giuliana entró en Nazarena Velezprimer lugar con su comentario para decir que “esta mina es un gato mal y no me parece linda para nada” y remató diciendo que “de cara es fulerita, tiene los labios rellenos de botox y llego gateando, es re-trola!”. Nazarena responde a las acusaciones con la misma ambivalencia que tiene en el plano sexual, diciendo a veces que es una chica “muy pudorosa, porque eso en las producciones de fotos pido que haya sólo fotógrafos gays o mujeres” y en otras veces haciéndose cargo porque “Hoy por hoy uso mi cuerpo para ganar dinero… Adonde está la plata, allá voy yo”. A confesión de parte, relevo de prueba.

Nazarena VelezNazarena VelezNazarena VelezNazarena Velez

Nazarena Velez

Nazarena Vélez espera en la pileta en la posición que más le gusta y no mira para atrás, parece que le da lo mismo quien sea que se la ponga (mientras la toronja sea grande?). De los gatos en el ambiente la rubia dice que “es como las brujas: que las hay, las hay” y explica que hay que saber hacerla. “Lo que pasa es que las que son gato no tienen la viveza de hacerlo con discreción”. Dice que la manera de conseguir laburo es “haciendo un casting sábana con los productores”. Y vos cómo sabés, Vélez, te contaron?

Nazarena Velez

Nazarena Vélez tiene un pavito al que no podés negarte. Dale que no te mira nadie, matala.

La rubia confesó que “adonde va la plata, ahí estoy yo”. Y a su vez los que tienen la plata, van donde está Nazarena —aunque a vos te parezca que la rubia es un gato que no tocarías “ni con un puntero láser”. Si las fotos de Nazarena Vélez no te convencen, pensá que igual algo debe tener en persona porque la lista de pibes que enloquecieron por ella es quizás la más espectacular de todas las vedettes: desde cuatro de copas como Hernán Caire o Aldo Osorio, a tipos consagrados en lo suyo como Daniel Agostini, o gente poderosa como Sofovich o Diego Maradona, que tienen guita como para tener casi cualquier mina al lado. Hasta el atildado y millonario Huberto Roviralta Nazarena Velezcayó a los pies de la rubia, que cuenta que el polista le pidió la mano “de rodillas con un gesto muy de caballero”. Y la rubia que dice que no es gato no se casó con el Húber, pero igual se quedó con el anillo de compromiso. “Es bellísimo y era imposible despreciarlo en el marco en el que él me lo dió”, se justifica la rubia, “es un anillo muy importante.” Y no, ese anillo seguramente no lo ganó “con honor” como diría Mirta Legrand. Y si estás pensando que Roviralta es un gil por haberle dado un anillo “muy importante”, ojo que también El Diez le regaló Nazarena Velezuna tremenda joya, y no es tan fácil tildar a Maradona de gil. Nazarena Vélez es contradictoria y difícil de entender, por eso lo mejor es seguir el consejo de Lord Byron, que decía que “las mujeres no están para ser entendidas, sino para ser amadas.” Adaptado al caso Vélez, la rubia no está para que la escuches o la entiendas, sino para que le des bomba sin piedad. Igual si le das bien a Nazarena, no esperes sonidos de placer. “No soy gritona en el sexo, es más, si te grito es porque te estoy mintiendo”, dice Vélez porque “las mujeres somos grandes mentirosas y gritonas”. Qué bueno que cuando el sexo le gusta no grita —ponela contra la pared y hacela callar a pijazos, que no sólo ella sino todos te lo van a agradecer!

Adriana Chaumont, un clásico de la noche

Adriana Chaumont

Adriana Chaumont es un caso aparte, un ‘retro viviente’, con más de veinte años en el ambiente nocturno y televisivo. Hizo de todo y con todos, desde laburar con el Pato Galván, Petinatto y Sofovich, cantar en su propio grupo de cumbia o lanzar Eleven Sisters, su propia marca de ropa. Clásica de la noche.

Adriana Chaumont

Adriana Chaumont no es la más famosa en televisión, pero es una leyenda de los encuentros en vivo. Si saliste de noche, seguro la conocés.

Seguramente la tenés a Adriana Chaumont, quizás no de nombre pero de verla ocasionalmente en televisión, con esa carita picarona. O quizás vos sos de los que nunca olvidan un culo, en cuyo caso te la presentamos para que completes la ficha adjuntando la cara y nombre correspondientes. A pesar de que viene remando desde hace años para ubicarse entre las más famosas, a Chaumont las cosas le salieron para el culo, que siempre le robó los primeros planos. “Es que siempre todas las miradas están sobre mi nuca, y digo mi nuca para no decir otra cosa”, dice la morocha refiriéndose a su ojete. “Es una carga pesada, un sello que te ponen en la espalda. Hasta en el supermercado me dicen que me pagan la compra si les doy el teléfono.” No sería raro que los que le ofrecen garpar la tengan vista no de la televisión sino de Shampoo, un boliche de Recoleta que frecuentaba bajo el Adriana Chaumontnombre de Raquel antes del allanamiento del ‘98. Cuando alguien que la conoció en la noche la ve de día, puede haber bardo. “Cuando son agresivos, me pongo mucho más agresiva todavía con ellos y les digo: nunca te alcanzaría ni con tu sueldo de todo un año para poder estar conmigo”. La morocha se pone agresiva, pero con su cachet, que naturalmente subió a medida que se iba haciendo conocida. Según cuenta Chaumont, su carrera en los medios empezó en 1986 (con lo cual éste es en realidad un post retro!) con Favio Posca en La Movida del Verano, pero el verdadero empujón se lo dió (cuándo no!) el Ruso Sofovich. “Estuve adriana chaumontcomo secretaria suya en el ‘97 y fue muy polémico, porque se dicen muchas cosas de las secretarias de Sofovich”. Lo “polémico” era que el Ruso pasaba chivos con los lugares donde podían encontrar a Adriana, lo que explica el origen de los problemas actuales en lugares públicos. “Es que no puedo ir ni al supermercado de jean, el acoso es grande”, dice con su mejor cara de inocente. “Igual cuando voy a bailar, los tengo que correr con discreción porque sino algunos se ofenden y te insultan”. El pasado condena a la morocha, que ahora tiene que usar a su novio (una bestia de dos metros de altura) como guardaespaldas. “Mi novio es celoso, pero me apoya mucho”, dice la morocha y no es para menos con esa cola curtida por años de servicio en la noche porteña.

adriana chaumont

Una de las morochas que más pega con el arquetipo de la atorranta argentina, se tira sobre la mesa de pool y sin que nadie le indique ya sabe lo que tiene que hacer: levantar las piernas y mirar como diciendo “Estoy lista para un tacazo”. Clavale todas las bolas que puedas en esa tremenda tronera.

adriana chaumont

Una auténtica trabajadora, viene rompiéndose el orto hace años por la fama. Hoy llega a Notiblog retro.

Adriana Chaumont es la sexta de once hermanas, con las cuales compitió desde chica en una especie de entrenamiento para lo que sería el puterío farandulesco. “No salí lobizón por una”, dice la morocha, “de ahí me inspiré para sacar mi marca de lencería “Eleven Sisters”. Y claro, once hermanas deben haber sido un presupuesto a la hora de comprar bombachas. Imaginen lo que debe haber sido esa casa si todas las hermanas eran guerreras como Adrianita! Descontrol total. Su carrera siguió en Atorrantes con el Pato Galván, y luego como co-conductora del programa tropical de Hernán Mercaire. También fue stripper de Petinatto en Vivo, chismorreó con Marcelo Polino, hizo jodas con Juan Acosta y participó de Café Fashion. “No soy una mujer fatal, soy una trabajadora”, dice Chaumont y más vale que le creas, porque la morocha siempre combinó sus entradas adriana chaumonttelevisivas con una salida laboral nocturna en lugares como Cato’s de Suipacha o Shampoo, Black y PlayWoman en Recoleta. Adriana se rompe el culo laburando, pero dice que en su vida privada la cosa es diferente. “Cuando hay amor no se actúa”, dice Chaumont separando profesión y vida personal. La morocha dice que cuando no trabaja “no cambio todos los días de personas, ni me disfrazo de mucamita o colegiala, para nada. Soy muy light con mi novio”. Light con el novio, pero heavy con otros, porque “a los hombres hay que darles lo que quieren”, dice Adriana como buena profesional, “porque en ese sentido trabajo todo el día como perra”. Ella misma lo dice señores (a confesión de parte relevo de prueba) aunque nunca entendió “porqué suponen que todas las chicas de televisión son gato” y dice por su parte “no soy stripper del todo”. Es que cuando hay talento con un poquito alcanza. “En la intimidad me encanta ratonearlos”, sigue adriana chaumonthablando de los hombres en plural, “uso ropa interior diminuta y juego mucho con mi pelo”. Dicen que la práctica hace la perfección, y Chaumont sabe la importancia de no apabullar en la cama. “Ellos se imaginan que si los agarro los mato, pero en realidad soy así de fogosa en un cuarenta por ciento, el resto se los dejo a ellos”. Pero su fantasía como hincha de San Lorenzo es “hacer el amor en medio de un partido, ahí mismo en la platea”. Será cuestión de que alguna delegación de cuervos se la cumpla llenándole la canasta de goles, cantando “vení Raquel, vení con los muchachos…”.