Silvina Escudero desnuda en Playboy
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A Silvina Escudero la estricta educación la dejó con ansiedad oral que satisface peteando objetos variados. |
Una pena que no puedas agitar la foto de Silvina Escudero para ver si las gomas son reales, aunque viendo la forma en que bajan podés quedarte tranquilo que no fueron rellenadas artificialmente. Otra manera de saber si las pochas de Silvina son reales sería preguntarle a Matías Alé, que es su novio pero parece que tampoco tuvo mucha oportunidad de meter mano y comprobarlo. “Cuando Matías pasa la noche en casa dormimos en cuartos separados” dice Silvina Escudero, “porque mamá lo manda directo al cuarto de huéspedes.” Y sí, Silvina Escudero no sólo está entre las pocas vedettes con pochas naturales, sino que es la única que todavía vive con la madre. “Mi mamá hasta le dejó un pijama acomodado sobre la cama” dice del ex de Graciela Alfano, “es que en casa nos criaron así, todo bien
estricto.” Perdón Silvina Escudero, pero entonces cómo es que terminaste desnuda en Playboy? “Estoy orgullosa de la educación que recibí” sigue explicando la recatada playmate, “fijate que mi hermana Vanina sólo se fue de casa el día que se casó por iglesia y yo espero lo mismo para mí.” Será esta esta onda puritana la que hizo que Silvina prácticamente no mostrara ese tremendo orto en las fotos? “Mirá a mí me educaron igual que la Princesa Máxima de Holanda, y por suerte ahora tengo mi príncipe en Matías Alé” dice esquivando la pregunta y agrega “es un divino, súper simpático y muy lindo.” Que la genética Escudero es excelente para producir lomazos no hay duda, pero no se puede decir lo mismo de su
habilidad para elegir novios — su hermana Vanina se casó con Waldo y ni siquiera lo testeó en la cama. “Soy chapada a la antigua, quiero casarme primero y convivir después” había anunciado Vanina en un caso claro de amor ciego. Pero la putez de las hermanitas existe, porque de otra manera no habrían hecho una carrera de mostrar esos jugosos ortos a cuanta cámara se le cruzaba, y la válvula de escape fue la danza. “Con mi hermana Vanina tuvimos la
misma educación en baile: hicimos todo el profesorado de danza clásica, de zapateo americano y todo tipo de ritmos” explica Silvina, “hasta practicamos volteo, que es acrobacia arriba del caballo!”. Y quién no quisiera practicar volteo con esta morocha impresionante, más cuando dice que la danza le da una ventaja a la hora del traqueteo, porque cuando la madre no mira, la nena coge. “Ser bailarina me ayuda mucho a la hora del sexo” confiesa Silvina finalmente admitiendo que su “santidad” tiene una rajadura del tamaño de la que tiene entre las gambas, “porque me permite tener la flexibilidad de realizar posiciones elongadas en todos los sentidos y ángulos.” Clavale la carne elongada en ángulo hasta dejarla sin sentido.
Bajate el video de Silvina Escudero
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