Victoria Vanucci le pone el orto al Ogro
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Vicky Vanucci dice que es “medio asquerosita” pero en una “noche dadivosa” puede “hacer eso de tragar.” Gulp! |
El partido pinta interesante: por un lado Victoria Vanucci que con una sonrisa ofrece el orto como un arco abierto a cualquiera que quiera meterle un pelotazo. Por el otro, un futbolista profesional que viene haciendo más goles entre modelitos y vedettes que los que anota como delantero de River. “A Fabbiani lo conocí cuando lo entrevisté para C5N” dice la morocha explicando que nunca pensó que iba a salir con semejante Ogro, “nunca me lo hubiera imaginado, pero en el amor no tengo un prototipo de
hombre, el corazón manda y dejo que la cosa fluya.” Y lo que fluyen son ríos de leche hacia el valle que forman esas dos terribles cachas. “Me gusta que al acabar se me desparrame de la cintura hacia abajo” decía la morocha invitándote a que le prepares el pavito a la crema. Pero esas confesiones calientes eran antes de conocer el Ogro, ahora la caretea. “Es que me tengo que cuidar con lo que digo, porque sé que lo van a gastar mucho en el vestuario y en los entrenamientos” se justifica protegiendo su conquista, “por eso no te voy a contar los detalles íntimos de lo que hago con el Ogro”. Vanucci dice que no va a hablar, pero la putez la desborda. “Ahora que estoy de novia cuido más los detalles” dice yéndose de boca, “estoy más coqueta, fijate cómo me cuido la cola, la tengo súper entrenada porque siempre fui adicta al
deporte.” Vicky fue tenista, pero hace tiempo que cambió el polvo de ladrillo por el polvo en la cama, una cancha que dice gambetear bien. “Soy de jugar bastante, despisto arrancando como la bebota y después me convierto en la madrastra mala” dice Vanucci revelando su estrategia, “es que necesito una buena previa para quedar bien mojada y para eso tiene que haer mucho toqueteo de ambos lados.” Y guarda que la cancha mojada puede jugarle en contra al Ogro, porque cuando Vicky se calienta termina “teniendo la iniciativa, me
impongo, mando yo” y puede haber peligro de doloroso gol para el Ogro. “La verdad que me gusta dominar a fondo, pero sin complementos ni juguetines de por medio” dice Vanucci para alivio de Fabbiani que temía perder el invicto y aclara que “ojo que esto no me convierte en botinera, nada que ver, la posta es que no me importa si el que está conmigo juega al fútbol o vende panchos en Liniers.” Lo que le importa a Vicky es que los panchos que ella se come sean reales. “Los chiches no me gustan, me bajan todo” confiesa la ahora periodista de C5N, “los juguetes me parece que son mucho ruido y pocas nueces, yo necesito el contacto con la piel de verdad.”
Bajate el video de Victoria Vanucci o la música en mp3.
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