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fotos de famosas y modelos argentinas

Natalie Weber, carne de prima

Natalie Weber

La morocha se llama Natalie Carol Weber y muestra los patys porque quiere seguir los pasos “profesionales” de su prima Adabel Guerrero. La morocha denuncia que las vedettes más famosas tienen la cola hecha, pero no en el sentido que vos te imaginás. “Las colas de algunas son demasiado perfectas” dice la morocha sospechosa, “da para pensar que no son naturales”. La modelo de 21 años dice que su prima Adabel en cambio es toda real. “Mi prima tiene un cuerpo increíble, por done la tocás está dura.” Igual que ésta!

Natalie Carol Weber

Natalie Weber está con ganas de sentir algo duro y prueba con el brazo del sillón. Trolita.

En la vida real si una morocha en tetas te mira fijo mientras con una mano agarra la pistola y con la otra amaga bajarse la bombacha, no vas a preguntar quién es. Te le vas a tirar encima para arrancarle la blanca bombacha como si fuera un repasador que molesta colgado en la puerta del horno antes de meterle el canelón que vas a sacar justo a tiempo para que se lo coma a la Rossini, calentito y rebosando de salsa blanca. Pero en la red, la pregunta es inevitable y Natalie Weber lo sabe. “Soy la prima de Adabel guerrero”, dice la morocha sonriente, “soy modelo y me gustaría seguir los pasos de mi prima”. Y si bien arrancó con un lindo topless, parece que Natalie Weber no sabe los sacrificios que va a tener que hacer si es que realmente quiere tener la misma profesión que su primita Adabel. “Estuve con un solo hombre en natalie webertoda mi vida”, asegura la morocha mientras vos al verla en topless pensás que es imposible. Igual, a Natalie Weber le tenés que dar el beneficio de la duda (la mental y la de carne) porque tiene 21 años y una prometedora propensión a exhibir el papo mientras juega en la cama. “Tengo la mejor cola real entre todas las chicas” dice desafiante, “y por eso quiero destronar a Jésica Cirio”. Más allá de que todos queremos “destronarle” el orto a Cirio, la morocha se califica número uno porque después de haber visto en vivo las colas de las competidoras, no está convencida de que sean reales. “La cola de Evangelina Anderson es demasiado perfecta” dice mientras vos envidiás que haya visto ese pavo de cerca, “la verdad que da para sospechar que natalie weberno sea natural”. Y qué puede ser más “natural” que coger una prima? Muchos empezaron su largo descenso a los infiernos con la famosa prima, y si no es tu caso, con Natalie Carol Weber tenés una excelente oportunidad y sin connotaciones incestuosas. Y la nena es más viciosa de lo que confiesa, porque aún creyéndole que tuvo “un solo hombre”, es obvio que tuvo “varios objetos”. Fijate en la foto de abajo acostada cómo levanta las piernas mientras se lleva un aparato con cable al papo — vamos Natalie, que por ese pelotero pasaron muchos juguetes!

Natalie WeberNatalie WeberNatalie WeberNatalie Weber

Natalie Weber

Natalie Weber te espera en la cama con los patys listos, la empanada jugosa y el reproductor con música, pero no llegues tarde porque parece que la nena tiene ganas de empezar la fiesta sin vos metiéndose el reproductor en el papo. O será que quiere una nueva funda de cuero para el aparato?

Lorena Telpuk, la policía quiere pistola

Lujan Telpuk

Luján Telpuk vuelve a mostrar el pan dulce y es para brindar, porque demuestra que la mujer argentina promedio es tan atorranta como una profesional si le dan una oportunidad de exhibir su putez. “Nunca me imaginé al dejar Santa Fe que en unos meses iba a estar en los medios” dice la morocha, que pasó de maestra jardinera a policía aeronáutica y del caso de la valija a la tapa de Playboy. Telpuk dice que el escándalo no la deja vivir tranquila, ya que “a veces sueño que se me aparece Antonini Wilson y me mata a puñaladas”. Para apuñalarla pero con el cuchillo de carne!

Lorena Telpuk

Luján Telpuk acomoda la colita sobre el tronco, me parece que está queriendo decirte algo. Terrible lomazo!

Si todavía estás planeando qué hacer para fin de año, tenela en cuenta a Luján Telpuk que te ofrece un hermoso pan dulce como para que acabes bien el año y unos ricos patys como para que arranques el 2009 bien parado. Para evitar reproches de aquellos que son medio quisquillosos con la comida, la santafecina cumple en aclarar que las hamburguesas son abundantes pero contienen aditivos. “Las lolas me las hice” confiesa la morocha, “lo que pasa es que hasta hace no mucho en mi pueblo me decían Cacho porque no tenía nada, ahora en cambio camino lujan telpukcontenta”. Puede que los medallones de carne vengan con plástico, pero quedate tranquilo que los petes de la santafecina son totalmente naturales. “Todos los que me conocen íntimamente me elogian la boca y preguntan si es que tengo colágeno” dice la morocha picarona, “pero por suerte es mía, lo mismo que la cola.” El panettone de la santafecina es de levado totalmente natural y cuenta con la certificación espontánea de una experta en el rubro como Luciana Salazar. “Luciana Salazar me dijo que no podía creer la cola que tenía” dice la ex policía orgullosa, “y la verdad es que estaría re bueno tener sexo con ella.” Ah bueh! De repente la humilde fiestita de fin de año que estabas preparando con un par de patys y un pan dulce empieza tomar color de partuza de primera! Dejala que Luján y Luly se coman los patys siliconados, vos pasá directamente a la repostería llenándole de crema pastelera el pan dulce de ambas!

Lujan TelpukLujan TelpukLujan Telpuk

Lorena Telpuk

María del Luján Telpuk prefiere que la llamen Lorena, y vos vas a preferir llamarla “putita divina” al saborear la riquísima empanada santafacina que viene envuelta en esa bikini platinada. La ex policía dice que son pocos los que se animan a mostrarle la pistola. “Después de los desfiles se acercan para felicitarme, pero nunca para invitarme algo”, dice Lorena preocupada.

Dallys Ferreira pela pochas paraguayas

Dallys Ferreira

Dallys Ferreira decidió pelar sus pochas paraguayas y si estás pensando en arrancarle de un mordiscón esos dos bocaditos Cabsha, puede que tengas suerte porque le cabe la sumisión. “Me gusta hacer el kuremano que es como le decimos en guaraní cuando una chica se tira haciéndose la muertita”, explica la petera guaraní, que amenaza con exprimirte como una naranja paraguaya. “A los hombres en la cama les saco todo el jugo” dice la rubia con cara de tomar tereré en bombilla de carne. Cebale unos mates de leche!

Dallys Ferreira

Dallys Ferreira dice que tiene la cola invicta. Mirá la ProctoCam y sacá tu propia conclusión.

Cansado de kekos baratos, decidiste subir el nivel: de saquito y camisa blanca alquilaste un Mercedes clásico sin capota para hacer la farsa del “empresario” y salir de rotation por Recoleta. “Si las turras quieren ver guita, vergota tendrán” te prometiste mientras el Mercho bajaba glorioso por Libertador como un caballo de metal olfateando yeguas perfumadas al final del mágico asfalto a las tres de la matina de un jueves caluroso. Semáforo rojo, no había nadie pero paraste igual para matar lo que quedaba de la botella de mezcal y llegar al gusano. “Si la hacemos vamos a hacerla bien” Dallys Ferreirapensaste mientras sacabas rodaja de limón y el salero de la guantera. Chupar la sal en la cuenca del pulgar no logró amortiguar el sorprendente amargor del mezcal, que te hizo hervir la sangre al bajar como un fuego por la tráquea y tuviste que cerrar los ojos mientras masticabas el gusano y mordías el limón. Esta es la parte que siempre te preguntan cómo fue, pero lo que vos recordás es que abriste los ojos y tenías dos terribles turras en tetas, una enjabonándote el parabrisas con un limpiavidrios y otra limpiándote la pija con la boca. “Me gustan las fantasías” te dijo la rubia a modo de explicación con un acento paraguayo mientras vos sonreías todavía con la rodaja de limón en la boca tipo protector bucal de Dallys Ferreiraboxeador. “Me gusta cambiar de lugar, porque estar todo el tiempo en la cama es muy reiterativo” seguía diciendo la limpiavidrios guaraní mientras te manoteaba el ganso ansiosa, “me gusta mucho ir probando, tengo varios lugares raros para hacerlo, está bueno jugar con las fantasías.” Claro que viendo ahora las fotos de Dallys Ferreira en topless te cuesta reconocerla como la petera limpiavidrios del flash de mezcal, porque las tetas antes eran más chicas, casi de pendeja. “La cola me la dió la naturaleza” dice Dallys reconociendo indirectamente que los pechos actuales son comprados, “no hay secretos con la cola, yo simplemente le puse un poco de ejercicio.” Y vos le pusiste la botella de mezcal y el gusano de carne en el orto esa noche, algo que la paraguaya niega. “En la cama soy jugadora de toda la dallys ferreiracancha, pero el arco de atrás todavía no está habilitado” dice Dallys Ferreira. Lástima que no puedas bajar a disco la imagen de la botella de mezcal metida el arco guaraní que tenés en la mente, que sería de alta calidad porque el vidrio era transparente. En lo que dice la verdad la paraguaya es que le gusta que la sometan. “Me gusta que me agarren y me dominen” dice caliente la guaraní, “por eso necesito un machote que sea bien hombre y me diga ‘vení yegua’ y esa onda.” Es brava Dallys, inclusive le cabe la onda sado, como descubriste esa noche donde te volteó no sólo a vos sino también al convertible al sentarse arriba de la palanca de cambios y hacerle el ascensor — terrible cómo brillaba la palanca del mercho con el jugo de naranja de la paraguaya. Dallys Ferreira dice que es “un infierno para los hombres”, porque los maneja “como quiero, los llevo hasta el extremo sexual y luego los hago explotar de placer”. Avisen con el poporembó explosivo!

Dallys FerreiraDallys FerreiraDallys Ferreira

Dallys Ferreira

Dallys Ferreira dice que le gusta el sexo en lugares variados “porque sino la cama aburre” y que entre las fantasías por cumplir le queda la de entregar el papo guaraní en pleno vuelo. “Tuve la posibilidad de probar muchas cosas” dice la petera paraguaya, “pero lo que todavía me falta es en un avión, sería reloco hacerlo en el baño mientras volamos”. Dallys dice que no tiene problema en hacer de “mucama paraguaya, no me parece ofensivo” y también le cabe disfrazarse de colegiala en fantasías donde la cosa se pone sado. “Me gusta el látigo” confiesa la rubia, “aunque no siempre lo tiene él, porque hay días donde quiero dar las órdenes yo.” Es la Maleva Ferreira!

Dallys FerreiraDallys Ferreira

   
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