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Silvina Luna te espera en el bar

Silvina Luna

Silvina Luna te mira entre ingenua y sorprendida mientras te muestra la colita de costado, suficiente para que enloquezcas. “No soy de ir a los bifes de una, soy super romántica” dice la rosarina. “Y ojo que para conquistarme no hay ningún secreto” dice la Chivi tratando de convencerte que la guita o la fama no le pesan a la hora de elegir novio. “Tiene que se buena gente y tener buen humor” sigue explicando la morocha “que sea sensible pero directo en algunas cosas, porque no me banco los histeriqueos y además apoyarme mucho.” Ella lo pidió, apoyala a fondo!

Silvina Luna

Silvina Luna se abre de gambas sobre una silla de bar, quiere lengüetazo. Fotos Playboy acá.

Chivi en serio, no podés. Yo venía medio engomadito por la ginebra pero vos de repente sacaste de la galera una pose que me reventó la cabeza mal y enloquecí. Como ahora me mandaste los bogas, le pedí este espacio a los chicos de Notiblog para defenderme posteando las fotos que te saqué como prueba, para que cada uno pueda ver lo que yo vi y digan si estuve mal. “Pará zarpado, no te podés calentar así, todavía estoy vestida!” dijiste vos, pero no entendés el poder de esas curvas rosarigasinas que tenés. Bueno, no tendría que haberte mandado la botella de ginebra Bols en el orto, pero cuando levantaste la gamba con esas botas bien putonas y pusiste la colita de coté vi las cosas con claridad por primera vez en mi vida. Ahí me di cuenta que si para sentir mi carne en la tuya tengo que pasar el resto de mi vida en cana, todo bien. Y guarda que no Silvina Lunafue la ginebra como creés vos, a mi la ginebra me ayuda, es lo único que me cura el temblor que tengo al levantarme a la mañana, la ginebra es amiga y me da consejos y coraje para hacer lo que tengo que hacer, como partirte a vos al medio. Te pido Chivi Moon que mires la foto, fijate en el PapoCam y decime si no te vienen ganas de chuparte la cola vos misma, es una locura. Me la banqué paleteándote bastante bien y cuando la lengua no me dió más, te hice acabar dándote con el chorro de soda en el clítoris. Método no convencional, sí, pero efectivo — acabaste como una marrana. Después te agarró la paranoia a ver si había cámaras de video escondidas en el bar, una pena que no había. Porque hubiera sido el video del milenio, Silvina Luna acabando con chorro de soda en la concha, botella de ginebra en el orto y tomando como un gatito la leche del cenicero.

Silvina Luna

Silvina LunaA Silvina Luna le basta con levantar un poco una gamba para revalidar todos los títulos y volver a ubicarse entre las más lindas de la Argentina. “Lo que más me elogian es la cola”, dice la morocha pero aclara que “a mi lo que más me gusta de mi misma son los ojos”. Y razón no le falta a la Chivi: te imaginás esos ojitos verdes mirándote a la cara mientras te hace flor de pete?

Valeria Degenaro enamorada del consolador

Valeria Degenaro

Valeria Degenaro posa agarrada de una enorme caña, pero no te apures a concluir que busca algo tan grande. “El tamaño no me importa, soy de las que cree que chiquita y juguetona es mejor que grandota y tonta” explica la morocha, porque “si es grande y no la sabe usar no va, los que no están tan bien dotados le ponen más actitud.” El que le puso actitud y aparentemente nada más fue el Ruso Sofovich. “Hace siete años Sofovich me ofreció convertirme en una estrella” dice sin aclarar a cambio de qué, pero un novio celoso la obligó a rechazar la propuesta. Lo que no pudo hacerle el novio es el orto, que salió Cola Reef en 2005. “Me duele mucho, así que no puedo.”

Valeria Degenaro

Valeria Degenaro te espera con dos enormes razones para que vayas y le hagas terrible turca.

Si estás cansado de tirar la línea para que sólo piquen bagres, Valeria Degenaro es la mojarrita que estabas esperando pescar. La morocha viene equipada con dos terribles tetas que pintadas de anaranjado podrían servir como boyas marinas, y una boquita de petera prolija, de esas que obedientemente se toman la leche pero cuidando que no le rebalse por la comisura de la boca. Valeria Degenaro dice que es más gauchita que putita, algo que si la viste en el canal Playboy seguramente vas a poner en duda. “Con un hombre nuevo, las primeras veces me hago la gata en la cama para que no decaiga”, dice con cara de “yo peteo porque me obligan”. “Pero ya cuando estás en pareja una se relaja más, o sea si me ves que no estoy depilada o bañada, bueno, tenés que valeria degenaroaceptarlo”, dice Degenaro sin sospechar que para vos que no se haya duchado es a favor, porque al bajar a comer te gusta encontrar ese aroma a anchoíta fresca que en los días con tomate forma una deliciosa salsa bien putanesca. A pesar de estar entre las argentinas que más salió en bolas en Venus y Playboy, Valeria Degenaro dice que sus gustos no son tan sofisticados como las escenas que hacía en Venus y Playboy. “Las fantasías en lugares extraños como hacerlo en el baño del avión no me van”, dice la morocha y agrega basada en la propia experiencia que “el baño del avión es demasiado chiquito y sucio”. Si querés escarbarle la almeja a Degenaro tenés que ir a un lugar más apropiado, como la costa. “En la playa podría ser” dice sacando a relucir Valeria Degenarosu serena putez, “estaría bueno en la casita del guardavidas, porque si no la arena se te mete en todos lados”. Y la arena en la concha no es lo único que la pone fastidiosa a la morocha, también le molestan las pijas en el culo. “Lo hice por la colectora, pero la verdad que me dolió mucho”, dice como puchereando para ver si vos le perdonás el rosquete, sin saber que justamente hacerle doler estaba en Valeria Degenarotus planes. “Por la colectora lo hice con una pareja que tuvo hasta hace poco y no me gustó”, dice la morocha y agrega traumada que “hasta lo consulté con una sexóloga que me dijo que puede no gustarme, porque el abanico sexual es amplio.” Amplio le va a quedar el abanico cuando la agarres vos y te tomes el trabajo de aflojarle el cuerito antes de ponerle el caño, algo que aparentemente no hizo Nino Dolce. “Intentamos pero no se pudo bien porque me dolía”, dice Valeria. Es que dios le dio pan a un cocinero sin dientes cuando puso a Valeria Degenaro en el programa de cocina que Nino Dolce hacía para Playboy TV. “Nino me conoció desnuda” dice Valeria Degenaroinocentona la morocha, “pero después no aceptó que trabajara mostrando mi cuerpo… si me salía un casting me decía que era una puta”. Inaceptable Vale, bien que lo dejaste, quedate tranquila que nosotros no sólo te vamos a dejar laburar pelando el lomo, sino que te vamos a cobrar una comisión muy baja. Y algo similar le debe haber dicho (cuando no) el Ruso Sofovich. “Hace siete años Sofovich me valeria de genarodijo que me podía convertir en una estrella” recuerda Valeria Degenaro, “pero mi novio era muy celoso y me dijo ‘la tele o yo’ y ahí dejé pasar el tren”. Y esa decisión le arruinó la carrera, pero le salvó el orto de una muerte segura a manos del Padrino del espectáculo local, lo cual es una excelente noticia: quiere decir que no lo tiene tan hecho, podés ser el primero que realmente se lo hace a fondo como corresponde. “Hasta ahora se me hizo muy difícil porque me duele mucho, así que de la cola soy casi virgen!” dice entre risas. Culeala ya!

Valeria De GenaroValeria Degenaro

Valeria De Genaro

Valeria Degenaro pone su terrible almeja de carnada para ver si puede pescar una buena merluza que le ayude inaugurar la colita que no termina de estrenar. “Se me hace casi imposible por el dolor” exagera la morocha antes de aflojar los cantos y aclarar que, “igual los hombres me la piden y siempre dije que si me volvía a enamorar lo iba a hacer”. ¿Cuánto costará “enamorar” a Valeria Degenaro? De momento el que la tiene enamorada es un consolador de plástico. “Por ahora no necesito estar con nadie porque con el juguetito la verdad me arreglo muy bien.” Mostrale que la carne supera al plástico.

Valeria DegenaroValeria De GenaroValeria De GenaroValeria Degenaro

María Eugenia Ritó, petisa petera en topless

Maria Eugenia Rito

María Eugenia Ritó volvió a pleno y pela orto alucinante y unos patys que están para bañarlos con el queso derretido que al ver estas fotos vas a tener listo. El pavo y tetas de la rubia rompen toda proporción y tu cerebro también.

Maria Eugenia Rito

María Eugenia Ritó le pone el pecho a un problema insólito: el orto invade su cuerpo!

No puede ser, la cola de María Eugenia Ritó está todavía mejor que la última vez que se puso en bolas y ahora ya directamente desafía todo lo conocido y te deja temblando. Ese terrible pavo está totalmente fuera de proporción con el resto del cuerpo, es como si al torso de la enana lo hubieran injertado verticalmente sobre esa enorme base carnosa para crear una máquina de coger como la humanidad nunca tuvo y vos vas a tener ahora. Y te dan ganas de continuar el experimento injertando tu tronco venoso en ese ojete pero Maria Eugenia Ritomal, con intención de causar daño. Porque María Eugenia Ritó no necesita que le hagan la cola sino que se la demuelas a pijazos por su propio bien, porque sino ese culo se va a tragar al resto de la rubia como en una película clase B. “Me gustaría protagonizar una película erótica”, dice María Eugenia Ritó tratando de hacer tiempo antes de que le hagas explotar la cola como un globo de piel lleno de leche. “Me gustaría hacer una película que excite, que caliente… pero sin sexo explícito.” No ves, no es ella que habla sino el orto que ya va tomando control de la rubia — porque la verdadera Ritó jamás diría que no quiere sexo, me estás jodiendo? Es el orto que la tiene Maria Eugenia Ritoposeída y quiere convencerte que no lo hagas mierda, pero vos no podés seguir consejos del orto. Ese culo imperialista le está ganando terreno avanzando hacia las tetas de la petisa — reaccioná vieja, partí ese culo al medio antes de que te gane de mano y sea él quien se come los patys! Vamos campeón, agarrala de los pelos y estampala con fuerza contra la pared como para que la rubia reaccione, y dale de comer salchicha con puré caliente a ese pavo hijo de puta! Y de repente, el milagro. “De mis tetas calienta que se vea una aureola tan grande” te susurra la verdadera María Eugenia Ritó Maria Eugenia Ritomientras seguís llenándole la olla de puré caliente. “Y también tengo un pezón importante”, agrega la rubia ofreciéndote los alfajores de chocolate como premio por haberla rescatado de esa pesadilla del orto. Y guarda que los alfajores que María Eugenia llama “aureola” (areola, en realidad — aureola es la que el puré va a dejar en esa camisola negra cuando se seque) son grossos, otra que los Fantoche Triple — estos son el postre del banquete sexual que ofrece esta auténtica reina del vicio sin límites. “A esta petisa hace unos años se la podía ver enfiestada mal en El Divino de Sobremonte con una barman que se llama Belén” reporta Luis de Mardel, “las putas elegían una mina por noche y se la llevaban para hacer cositas, mientras su novio (ahora maria eugenia ritomarido) miraba chocho.” Cacheteate (la garcha no, la cara vieja, reaccioná) y volvé a mirar las fotos de María Eugenia Ritó como si fuera una turra nueva — es para hacer un operativo rastrillo por toda la ciudad hasta encontrarla y cogerla donde esté y con quién esté. Si está comiendo en un restaurant de Las Cañitas, te acercás a la mesa y cortesmente le decís “Ritó, disculpame, porqué no me firmás con la lengua un autógrafo en ésta?” mientras le pelás la pija en la cara.

Maria Eugenia Rito

María Eugenia Ritó cierra los ojos y se imagina que su mortal cola desciende sobre la pija de un afortunado invisible ante la mirada atónita de la calavera que no chilla. La petisa ya practica las movidas de la “película erótica” que dice que quiere hacer, olvidando su ridícula condición de “que no haya sexo explícito”. Turrísima!

   
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