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Belén Lavallén se traga el sable

Belen Lavallen

Belén Lavallén no tiene miedo en petear sables enteros pero sí de tragar algún pelo durante una garganta profunda. “ Sabés qué pasa” dice la morocha rosarina, “cuando tenía 15 años salí con un chico que era stripper y estaba totalmente depilado, y me acostumbré a eso”. Morocha, poné la cola y acostumbrate a ésta.

Belen Lavallen

Belén Lavallén es como una versión humana del escorpión, se defiende con la cola. El papo está en las fotos de Playboy.

Ponete contento porque llegó la hora de hacer justicia, y esta vez no va a ser por mano propia sino por la de Belén Lavallén, una morocha que no tiene ningún problema en tragarse el sable completo pero no los pelos que acompañan. “Me encanta hacer el sexo oral a los hombres, pero por favor que no tengan pelitos”, dice la petera rosarina. “Igual ojo que no me gustan totalmente depilados porque quedan medio afeminados, un poco de pelo recortado está bien.” Y si te parece que el flaco de polera no se merece que le pegues una rapada a cero, echale un vistazo al fenomenal culo de Belén Lavallén y más que despejar la duda te va a venir una enorme. “Yo sé que conquisto con la cola”, explica la morocha sin darse cuenta que nadie quiere que hable de su orto sino que lo Belen Lavallenentregue ya, “físicamente la cola es lo que más me elogian, y eso que ahora hace tiempo que no hago gym, antes entrenaba tres veces por semana”. Candidatos para entrenarle el upite en el gimnasio con la barra de carne no faltan, pero la rosarina de 21 años dice que son pocos los plomeros que llegan a empujarle la caca con la sopapa de carne. “La cola me la piden seguido, pero no entrego fácilmente…” dice picarona la morocha, como que ni ella se cree lo que dice. “Y por favor no me preguntes si me gusta hacerlo por la colectora, porque esto después lo lee mi papá!”. Y bueno Belén, si vos no querés confesar que esa cola tiene más destapaciones que los inodoros de Constitución, vamos a tener que recurrir a comentarios incriminatorios. “Belén me sacó de los pelos de un boliche a los 10 minutos de charla y me llevó en silencio a su casa”, escribe Alejandro de Rosario, “en su habitación, Belen Lavallenal lado de la de los padres, se me arrodilló y mientras me la chupaba me pedía por favor que se la pusiera por el culo”. Y ojo que en ese momento la morocha era una nena de 16 años (ah bueh!) pero ya cursaba en la Facultad de Ciencias del Pete, donde aprobó el examen oral y le dieron el título de Gato Vip por escrito, según el comentario que dejó su amiga Lola. “No leí todo lo que escribieron de mi” comentó la misma Belén Lavallén desafiando a los que creen que las famosas no leen tus comentarios, “sólo vi lo de Gato VIP y me encantó, jajaj” siguió escribiendo Lavallén, que dice saber “quién dejó el comentario, a esa chica la conocí hace tiempo y me pareció divina, pero ahora me parece que está celosa”. Igual, en conversación con el enviado de Notiblog, Belén Lavallén aclaró que “si me ofrecieran dinero digo que no, porque no me interesa tener sexo por dinero sin placer ni sentimientos”. Por supuesto Belén que te creemos que no sos belen lavalléngato (y más si aclarás en persona y pagás en especie) pero entonces qué significa ese felino tatuaje al costado del cuerpo? “El tatoo son manchas de leopardo me lo hicieron en Rosario a los dieciséis años y significa un cambio en mi vida” explicaba Belén desde España, donde le ofrecieron “hacer un programa para Fortuna TV” que podría incluir temas hot como el uso de aparatos y el lesbianismo, donde la felina Belén se movería con soltura. “Nunca estuve con una mina, pero me lo propusieron muchas veces”, dice la morocha de las cachas respingadas, “y ojo que me avanzan más chicas que chicos, en los baños de boliches las minas me encaran todo el tiempo”. En lo que sí confiesa experiencia directa la morocha es el uso de consolettas y vibradores. “Probé con juguetes y la verdad que me encantó” dice la viciosa fanatizada porque el plástico no tiene pelos ni baranda. “No me gusta que haya pelos ni olores, soy medio fóbica” dice la rosarina, “aunque tampoco quiero un tipo de esos que usan cremas, porque para eso estoy yo”. Ahí te equivocás Lavallén: para eso están los chicos, que te esperan con el pomo en la mano, listos para pasarte la crema por fuera y dentro del ojete. A ver morocha, separá los cantos…

belen lavallen

A Belén Lavallén le encanta jugar a seducir usando distintos disfraces. “Si quieren infartar, anímense a venir a una de mis fiestas” desafía la rosarina con onda partuzera. “Vengan que me visto de vampiresa y los enamoro a todos”. La dueña de uno de los mejores ortos de Argentina no se anima a confesar cuánto le gusta que le hagan la cola porque prefiere “no hablar de algo tan íntimo” y además “esto lo va a leer mi papá”. Claro, tiene miedo que el viejo también se la quiera empomar.

Silvina Luna te espera en el bar

Silvina Luna

Silvina Luna te mira entre ingenua y sorprendida mientras te muestra la colita de costado, suficiente para que enloquezcas. “No soy de ir a los bifes de una, soy super romántica” dice la rosarina. “Y ojo que para conquistarme no hay ningún secreto” dice la Chivi tratando de convencerte que la guita o la fama no le pesan a la hora de elegir novio. “Tiene que se buena gente y tener buen humor” sigue explicando la morocha “que sea sensible pero directo en algunas cosas, porque no me banco los histeriqueos y además apoyarme mucho.” Ella lo pidió, apoyala a fondo!

Silvina Luna

Silvina Luna se abre de gambas sobre una silla de bar, quiere lengüetazo. Fotos Playboy acá.

Chivi en serio, no podés. Yo venía medio engomadito por la ginebra pero vos de repente sacaste de la galera una pose que me reventó la cabeza mal y enloquecí. Como ahora me mandaste los bogas, le pedí este espacio a los chicos de Notiblog para defenderme posteando las fotos que te saqué como prueba, para que cada uno pueda ver lo que yo vi y digan si estuve mal. “Pará zarpado, no te podés calentar así, todavía estoy vestida!” dijiste vos, pero no entendés el poder de esas curvas rosarigasinas que tenés. Bueno, no tendría que haberte mandado la botella de ginebra Bols en el orto, pero cuando levantaste la gamba con esas botas bien putonas y pusiste la colita de coté vi las cosas con claridad por primera vez en mi vida. Ahí me di cuenta que si para sentir mi carne en la tuya tengo que pasar el resto de mi vida en cana, todo bien. Y guarda que no Silvina Lunafue la ginebra como creés vos, a mi la ginebra me ayuda, es lo único que me cura el temblor que tengo al levantarme a la mañana, la ginebra es amiga y me da consejos y coraje para hacer lo que tengo que hacer, como partirte a vos al medio. Te pido Chivi Moon que mires la foto, fijate en el PapoCam y decime si no te vienen ganas de chuparte la cola vos misma, es una locura. Me la banqué paleteándote bastante bien y cuando la lengua no me dió más, te hice acabar dándote con el chorro de soda en el clítoris. Método no convencional, sí, pero efectivo — acabaste como una marrana. Después te agarró la paranoia a ver si había cámaras de video escondidas en el bar, una pena que no había. Porque hubiera sido el video del milenio, Silvina Luna acabando con chorro de soda en la concha, botella de ginebra en el orto y tomando como un gatito la leche del cenicero.

Silvina Luna

Silvina LunaA Silvina Luna le basta con levantar un poco una gamba para revalidar todos los títulos y volver a ubicarse entre las más lindas de la Argentina. “Lo que más me elogian es la cola”, dice la morocha pero aclara que “a mi lo que más me gusta de mi misma son los ojos”. Y razón no le falta a la Chivi: te imaginás esos ojitos verdes mirándote a la cara mientras te hace flor de pete?

Valeria Degenaro enamorada del consolador

Valeria Degenaro

Valeria Degenaro posa agarrada de una enorme caña, pero no te apures a concluir que busca algo tan grande. “El tamaño no me importa, soy de las que cree que chiquita y juguetona es mejor que grandota y tonta” explica la morocha, porque “si es grande y no la sabe usar no va, los que no están tan bien dotados le ponen más actitud.” El que le puso actitud y aparentemente nada más fue el Ruso Sofovich. “Hace siete años Sofovich me ofreció convertirme en una estrella” dice sin aclarar a cambio de qué, pero un novio celoso la obligó a rechazar la propuesta. Lo que no pudo hacerle el novio es el orto, que salió Cola Reef en 2005. “Me duele mucho, así que no puedo.”

Valeria Degenaro

Valeria Degenaro te espera con dos enormes razones para que vayas y le hagas terrible turca.

Si estás cansado de tirar la línea para que sólo piquen bagres, Valeria Degenaro es la mojarrita que estabas esperando pescar. La morocha viene equipada con dos terribles tetas que pintadas de anaranjado podrían servir como boyas marinas, y una boquita de petera prolija, de esas que obedientemente se toman la leche pero cuidando que no le rebalse por la comisura de la boca. Valeria Degenaro dice que es más gauchita que putita, algo que si la viste en el canal Playboy seguramente vas a poner en duda. “Con un hombre nuevo, las primeras veces me hago la gata en la cama para que no decaiga”, dice con cara de “yo peteo porque me obligan”. “Pero ya cuando estás en pareja una se relaja más, o sea si me ves que no estoy depilada o bañada, bueno, tenés que valeria degenaroaceptarlo”, dice Degenaro sin sospechar que para vos que no se haya duchado es a favor, porque al bajar a comer te gusta encontrar ese aroma a anchoíta fresca que en los días con tomate forma una deliciosa salsa bien putanesca. A pesar de estar entre las argentinas que más salió en bolas en Venus y Playboy, Valeria Degenaro dice que sus gustos no son tan sofisticados como las escenas que hacía en Venus y Playboy. “Las fantasías en lugares extraños como hacerlo en el baño del avión no me van”, dice la morocha y agrega basada en la propia experiencia que “el baño del avión es demasiado chiquito y sucio”. Si querés escarbarle la almeja a Degenaro tenés que ir a un lugar más apropiado, como la costa. “En la playa podría ser” dice sacando a relucir Valeria Degenarosu serena putez, “estaría bueno en la casita del guardavidas, porque si no la arena se te mete en todos lados”. Y la arena en la concha no es lo único que la pone fastidiosa a la morocha, también le molestan las pijas en el culo. “Lo hice por la colectora, pero la verdad que me dolió mucho”, dice como puchereando para ver si vos le perdonás el rosquete, sin saber que justamente hacerle doler estaba en Valeria Degenarotus planes. “Por la colectora lo hice con una pareja que tuvo hasta hace poco y no me gustó”, dice la morocha y agrega traumada que “hasta lo consulté con una sexóloga que me dijo que puede no gustarme, porque el abanico sexual es amplio.” Amplio le va a quedar el abanico cuando la agarres vos y te tomes el trabajo de aflojarle el cuerito antes de ponerle el caño, algo que aparentemente no hizo Nino Dolce. “Intentamos pero no se pudo bien porque me dolía”, dice Valeria. Es que dios le dio pan a un cocinero sin dientes cuando puso a Valeria Degenaro en el programa de cocina que Nino Dolce hacía para Playboy TV. “Nino me conoció desnuda” dice Valeria Degenaroinocentona la morocha, “pero después no aceptó que trabajara mostrando mi cuerpo… si me salía un casting me decía que era una puta”. Inaceptable Vale, bien que lo dejaste, quedate tranquila que nosotros no sólo te vamos a dejar laburar pelando el lomo, sino que te vamos a cobrar una comisión muy baja. Y algo similar le debe haber dicho (cuando no) el Ruso Sofovich. “Hace siete años Sofovich me valeria de genarodijo que me podía convertir en una estrella” recuerda Valeria Degenaro, “pero mi novio era muy celoso y me dijo ‘la tele o yo’ y ahí dejé pasar el tren”. Y esa decisión le arruinó la carrera, pero le salvó el orto de una muerte segura a manos del Padrino del espectáculo local, lo cual es una excelente noticia: quiere decir que no lo tiene tan hecho, podés ser el primero que realmente se lo hace a fondo como corresponde. “Hasta ahora se me hizo muy difícil porque me duele mucho, así que de la cola soy casi virgen!” dice entre risas. Culeala ya!

Valeria De GenaroValeria Degenaro

Valeria De Genaro

Valeria Degenaro pone su terrible almeja de carnada para ver si puede pescar una buena merluza que le ayude inaugurar la colita que no termina de estrenar. “Se me hace casi imposible por el dolor” exagera la morocha antes de aflojar los cantos y aclarar que, “igual los hombres me la piden y siempre dije que si me volvía a enamorar lo iba a hacer”. ¿Cuánto costará “enamorar” a Valeria Degenaro? De momento el que la tiene enamorada es un consolador de plástico. “Por ahora no necesito estar con nadie porque con el juguetito la verdad me arreglo muy bien.” Mostrale que la carne supera al plástico.

Valeria DegenaroValeria De GenaroValeria De GenaroValeria Degenaro