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Cinthia Fernández, palo verde por el orto

Cintia Fernandez

Cintia FernandezRomperle la cola a Cinthia Fernández acaba de ponerse mucho más caro, y no para los clientes sino para la compañía de seguros con la que según dice tiene una póliza anal. “Me dieron un palo verde por la cola” dice la nena ratonera. “El contrato es por 120 mil pesos y también incluye otras partes de mi cuerpo, pero poniendo en primer lugar mi cola con una cobertura de hasta $3.000.000.” Dale un palo por el orto pero gratis!

Cinthia Fernandez

Cinthia Fernández espera culo arriba que alguien se lo rompa y cobrar un palo verde.

Para una mina que sabe que en segundos la vas a despedazar como una fiera enardecida, Cinthia Fernández aparece muy tranquila. La guacha se apoya contra la pared y te mira provocativa, como diciendo “meteme el petardo de carne en el upite y haceme explotar la cola como una bola de mortadela Paladini”. Es que a Cinthia Fernández le encantaría que le hagas la demolición anal que venís soñando desde la viste en las fotos porno como Abbey, no solamente porque es una Cinthia Fernandezpendeja putona viciosa, sino porque armó un negocio que sólo cierra si le abren el ojete. “Me dieron un palo verde por la cola”, dice la nena con una sonrisa picarona, y no es que le hayan hecho el orto con el ancho de bastos, sino que aseguró las cachas. “Fue algo que se me ocurrió apenas firmé el contrato con Ideas del Sur”, explica la morocha, “nunca en mi vida me subí a unos patines y de sólo pensar en los golpes que voy a darme decidía asegurar mi cola, que es la parte que más va a sufrir.” Y claro que Cinthia “sufre” cada vez que las cuadrillas le repiquetean la colectora con el martillo neumático de carne hasta partirla al medio como como una fisura en en el asfalto. “El contrato tiene una cobertura de hasta tres millones de pesos en un paquete que también cintia fernandezincluye otras partes de mi cuerpo, pero poniendo en primer lugar mi cola”, explica Cinthia Fernández y automáticamente te dan ganas de haber sido el empleado de la compañía de seguros que le hizo la inspección y le tasó el ojete. Pero acá hay gato encerrado señores, porque ninguna compañía puede emitir una póliza de seguro para cubrir un ojete ya siniestrado. La nena debe haber coimeado al inspector haciéndole un terrible pete y además le debe haber entregado el rosquete porque de otra manera no le pueden cubrir por esa guita un orto con alto riesgo de destrucción parcial por partuza o total por lluvia de pijas e inundación de leche. Cobrale para romperle el orto!

Cinthia FernandezCinthia FernandezCinthia Fernandez

Cinthia Fernandez

A pesar de la terrible pinta de atorranta de barrio, Cinthia Fernández dice que no es fácil que se vaya de boca. “No soy una enana petera”, dice la morocha mientras se agarra las tetas y pone su mejor carita de entregada para ver si con suerte alguien le revienta la cola y cobra el seguro. La nena tiene hambre, dale de comer un puré caliente.

Cinthia FernandezCinthia Fernandez

Gabriela Mandato tiene terrible papo

Gabriela Mandato

Si te gustaría verle los pezones de Gabriela Mandato vas a tener que esperar, porque a los que ves en la foto les queda poco de real. Los de la revista se confunden: a todos nos gustaría “retocar” esos pechos, pero no digitalmente. Una pena que no hayan dejado que la bailarina de sábado muestre sus verdaderos medallones, tienen el tamaño de una chica de muzzarella.

Gabriela Mandato

Gabriela Mandato dice que le gusta que le “pincelen” la cola. Vas a necesitar brocha gorda!

AGabriela Mandato la tenés, quizás no por nombre, pero por ojete y papo garantizado. Es la bestia que te hacía de Reliverán humano cuando te despertabas a las dos de la tarde del sábado con una resaca que mama mía y ponías la TV sin saber bien porqué. Y ahí aparecía esta bestial bailarina de sábado moviendo esas cachas como si estuviera tratando de hacer acabar una garcha invisible. Y te sentías mejor imaginando que te acostabas boca arriba y bailarina se te sentaba encima haciendo rotar el orto como una Moulinex hasta reducir tu banana a un Gabriela Mandatomero licuado con leche. Y cómo le gusta el licuado de banana a esta guacha! Se lo toma desesperada y le queda chorreando en las comisuras de esa boca, pero no te entretengas mirándole la cara, dala vuelta y hacele una “movida tropical” en el orto porque le re cabe. “Me encanta que me hagan la pincelada por la espalda y por la cola” dice sugestiva, “digamos que me encanta que me estén encima.” Y si la viste bailar vas a querer estarle no sólo encima sino bien adentro, porque Gabriela Mandato es la reina del cameltoe, tiene uno de los tajos más alevosos que se hayan mostrado nunca en la televisión. Es como si toda su cola fuera una alcancía de carne con una ranura gigante para poner monedas del tamaño Gabriela Mandatode una grande de muzzarela. Pero ahora si querés verla mover la alcancía vas a tener que hacer un “insert coin” de tarifa privada, porque por tevé no va más. “Ya no volvería a bailar en un programa de cumbia” reniega ahora la rubia, que se agrandó pero no tanto como a vos te gustaría dejarle esa cola. Y si querés sacudirle la alcancía hasta romperle bien el chanchito, vas a necesitar muchas monedas. “Un jugador de la selección me ofreció un depto y diez mil dólares”, dice Gabriela Mandato sin aclarar qué tenía que dar ella a cambio. “Pero no acepté porque no me gustó cómo me lo dijo” aclara la rubia y tiene razón, porque que una mina labure de gato no autoriza a tratarla como el orto, especialmente si se lo querés hacer. Y vos le querés hacer esa cola y comerle esa concha que parece una chipá lista para rellenar de queso.

Gabriela MandatoGabriela Mandato

Gabriela Mandato

Gabriela Mandato era compañera de Evangelina Anderson (entonces Evangelina Paterno) en las tardes de Siempre Sábado, donde usaban a la cumbia como excusa para mostrar esos tajos violados por calzas.

Melina Pitra, rubia viciosa anal y petera

Melina Pitra

A Melina Pitra la pueden acusar de atorranta y petera, pero nunca de vueltera: a la rubia la vende la cara y cobra por el orto. La rubia cuenta que le encanta el sexo anal y que cuando está caliente “a la cola no la preparo, la entrego como venga” y que “una previa natural como cualquier vez” es suficiente para que entregue el rosquete. Melina Pitra no solamente tiene la cola fácil, también se traga la leche a morir. “La degustación también me va” dice con lácteo desparpajo, “si estoy caliente lo pido. Aviso que se puede y les cambia la cara.”

Melina Pitra

A Melina Pitra le gusta coger “con chirlos, a veces me los doy yo misma y tirada de pelo”.

Melina Pitra no es de las que amagan, de las que te corren la cortinita para que pispees la ventanita del amor y después te bajan la persiana. Cuando la rubia deja caer la tanguita como si arriara la bandera, es para que vos le sacudas la escarapela de cuero sin preguntar cuál es la fiesta patria. “Es que la cola no la preparo, la entrego como venga”, dice la rubia tan suelta de lengua como de ojete. “Para disfrutar del anal hay que estar bastante caliente” dice la rubia mientras vos seguís mirando a los costados de la tanguita rosa como un plomero tratando de medir los caños antes de destapar la cloaca. Pero como buena atorranta la rosca de Melina Pitra es universal, y cuando necesita una destapación no quiere Melina Pitraperder el tiempo con preparativos. “No necesito dos horas de lengua y dedos porque todo pasa por la cabeza”, explica la rubia, “cuando te doy luz verde, prefiero que entren de una”. De una, ponela contra las cañas y destapale el caquero con la sopapa de carne que Melina no tiene miedo al dolor. “Un poco me duele cuando doy la cola, pero igual me encanta!” dice la rubia mientras se le hace agua el culo. A Pitra le gusta tanto que le revuelvan el caquero, que trata de dosificarlo para no perderle el gusto. “Está bueno no quemarlo, es como si comieras caviar todos los días, al final pierde la gracia.” A la rubia le hicieron tanto el orto que desarrolló un kamasutra personal de posiciones favoritas. “Mi posición favorita para entregar la cola es en melina pitracuatro, o sino acostada con él arriba” explica como si fuera la conductora de un programa de cable para gatos. “Probé otras posiciones pero son incómodas, si vas a arriba tenés que manejar vos el ritmo y si estás frente a frente te distraés” explica con la seguridad de una auténtica viciosa del orto, “en cambio así te perdés en lo que sentís y nada más”. Después de estas emputecidas confesiones, Melina Pitra trata de no Melina Pitraquedar tan turra aclarando que no es “una mina que se quiere llevar a la cama al primer pibe que ve en un boliche”. Será que espera al segundo? “No en serio, y no lo digo para caretearla, es la verdad… si tuve cinco novios solamente, y solo estuvo con los tipos que salía.” Y decile que sí, no le cortes la onda porque Melina Pitra te va a recompensar no solamente entregándote esa jugosa cola que tiene, sino también esa boquita espectacularmente petera. “Dar sexo oral me encanta” dice la rubia sin darse cuenta que eso de sólo cinco novios es cada vez menos probable porque como el pez, la petera por la boca muere. “A algunas chicas no les gusta porque en rigor no estás recibiendo nada”, explica Pitra y te la imaginás Melina Pitratomándose la leche mal, “pero a mí me gusta tanto como si me la estuvieran poniendo”. Te mató, reconocelo Enzo, reconocelo. Esas palabras fueron como la contraseña que te hace abrir la billetera y decirle “Ok Melina, ya no sigas con el infomercial porque estoy para el garpe ya, cuánto sale sin globito?”. Pero la rubia es imparable, y como un vendedor de colectivo “para qué otra persona mas?” sigue redondeando la venta del servicio de pete personalizado. “Guarda que no soy de las que rompen el clima hablando y la agarran como si fuera un micrófono, eso no” sigue vendiendo Melina sin ver que vos ya compraste Melina Pitrahace rato. “Cuando hago sexo oral no soy de hablar ni en pedo, salvo para decir algo que sume tipo ‘te gusta así?’, donde ya sabés de antemano la respuesta pero igual querés escucharla”. Y si tenés ganas de hacerla callar agarrándola de los pelos y forzándola contra la pared para ver si realmente ese orto está tan hecho como dice, no te cortes. “En la cama a veces me gusta lo dulce, pero en general soy fanática de la salvajada”, dice en una nueva ola de putez que te deja listo para llenarle el orto de leche y sacudirle el caquero hasta vomite crema chantilly. “Un poco de violencia me encanta, que incluye unos buenos chirlos, tiradita de pelo y un ritmo más fuerte y bien a fondo”. Ya la escuchaste, matala!

Melina Pitra

Melina PitraA Melina Pitra la vas a ver en las fotos siempre mostrando el orto y con la boca abierta, y no es casual: dice que “le encanta” entregar la cola y hacer petes. Aclara que para comerse el pijazo en el orto no necesita “dos horas de lengua y dedos, cuando te doy luz verde prefiero que me la hagan de una”. Del pete dice que “me gusta tanto como si me la estuvieran poniendo, me encanta la reacción que veo, me alienta a seguir y me calienta a mí también.”

Melina PitraMelina Pitra