Ivana Brodowski come tortilla de papos
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Ivana Brodowski cambió la dieta: abandonó las salchichas por la tortilla de papos. |
Qué boquita tiene Ivana Brodowski, es uno de esos modelos con labios que sugieren una concha, como si los dos tajos fueran intercambiables. “Rubia, haceme un pete pero de concha” podrías sugerirle si estás medio remolón y después de un rato cambiarle el ángulo con un “ahora vení que te cojo la boca”. Puede que la diferencia entre un pete paponero y un coito bucal te parezca mas conceptual que práctica, pero la rubia no parece distinguir demasiado entre los dos pares de labios — en el desnudo que hizo para el conejo mostró ambos. “Los de Playboy me estafaron” ataca Ivana, “yo era una chica Fx y para pasarme me ofrecieron un montón de cosas que después no cumplieron” Y eso que la rubia está para cumplirle a fondo en
cualquier labio que sea, porque la nena acepta delivery de leche en todas las puertas, en todo momento. “Es que si en ese momento estás muy hot, está todo bien” dice Brodowski con una actitud de viciosa pasiva que le permitió cumplirle a varios pibes la fantasía de enfiestarla. “Experimenté con tríos y me gustó”, explica la rubia de San Miguel, “estuve con mi novio y una amiga, estuvo bueno.” Pero como pronto descubrió el novio de Ivana, el riesgo de la partuza es que a la mina le guste — la amiga. “La ventaja de salir con una mujer es no tener que lidiar con la boludez de los hombres” explica Ivana, “es que los hombres están mal acostumbrados, salen con vos y con otras diez millones también, porque las mujeres están cada día más fáciles.” Y Brodowski tiene razón, las minas están regaladas — fijate sino qué viciosas las que después de una fiesta terminan de novia con la amiga.
“Estábamos de novias y encima vivíamos con nuestros novios” dice la rubia de cómo conoció a Julieta Gómez, una morocha que hace un par de años ganó el concurso “chica de al Lado” de Maxim y hoy le serrucharía el papo con un cinturón poronguero. “Nos conocíamos de hacer fotos, ahí se creó una amistad”, dice Brodowski. “Es que la figura femenina y las formas que tenemos ni se comparan con un hombre, entre nosotras hay una cuestión de mutuo entendimiento”, explica Ivana y parece que nada más pensarlo ya se calienta. “Es que me encanta recibir muchos besos súper apasionados y sentir los labios de ella por mi cuerpo sin parar”, dice la rubia ya prácticamente mojada antes de agregar desesperada, “ah, y que me respiren cerquita, cada vez más fuerte.” Igual, por la manera en que agarra el micrófono en la foto de abajo, Brodowsky no superó su necesidad de pete. Sabe que las tortas tienen mejor sabor cuando llevan huevos, así que preparate!
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