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Claudia Fernández, la chica del Dado Rojo

Claudia Fernandez

Claudia Fernández tiene terrible cola pero dice que no la entrega. “Lo de probar por la colectora lo dije en Tinelli como un chiste y la gente lo tomó en serio”. La uruguaya tiene una vida interesante que arrancó “laburando” desde los 14 años, siguió como “modelo” en Tailandia, fué chica del cabarulo charrúa “El Dado Rojo” y finalmente aterrizó como vedette en nuestras costas. Fue a colegio de monjas pero dice que “de monja no tengo nada”. Súper toor.

Claudia Fernandez

Claudia Fernández pela tetas y pone toda la carne al asador. Vos ponés el chorizo.

El precio de la carne sigue subiendo, pero algunos tienen la suerte de todavía comprar barato un corte de calidad como la bola de nalga de Claudia Fernández, una auténtica yegua. “Mi novio es muy reo, un tipo de barrio”, dice la uruguaya desafiando el estereotipo de que billetera mata galán. “Es licenciado en administración de empresas pero tiene un sueldo normal y es propietario del departamento donde vivimos ahí donde justo nos robaron todo hace una semana”. Y a juzgar por las fotos de Claudia Fernández desnuda, a la carnosa uruguaya Claudia Fernandeztambién le robaron la ropa, pobrecita, como cuando estaba tomando sol en bolas y se le acercó el pibe, que sin duda es un afortunado tocado por la varita del destino. “Lo conocí en la playa, justo estaba tomando sol topless boca abajo y se me acercó”, le contó la uruguaya a Susana Giménez, que habría la boca de la sorpresa o quizás porque ya se imaginaba el video porno casero de Claudia Fernández con el novio garchando en la playa. “Nunca haría un video tipo Chachi” miente la uruguaya, “porque además los novios que tuve son todos caballeros y jamás me pedirían una cosa así.” Los que le pedían “cosas así” y otras mucho más zarpadas eran los “novios” ocasionales que la uruguaya tenía cuando laburaba en la “whiskería” el Dado Rojo, un bien conocido cabarulo de la vecina orilla. “Yo empecé a trabajar a los 14 Claudia Fernandezaños en Montevideo” dice Claudia Fernández levantando sospechas del tipo de laburo y confirmándolas al agregar que “después también trabajé en Tailandia”. A la mierda, ya de adolescente se rompía el culo laburando nada menos que en Bankok? Pero quedate tranquilo que la charrúa es una mina muy de su casa, “no me gusta mucho salir de noche, siempre se me acerca gente pero no me gustan las relaciones ocasionales y por eso siempre tuve noviazgos largos”. Si, en Bankok también, no seas mal pensado. Y por favor dejá de mirarle la cola porque la uruguaya no entrega la cola por nada del mundo. “Cuando dije lo de probar por la colectora en lo de Tinelli era un chiste, pero la gente se lo creyó y lo comentó por todos lados”, dice la uruguaya poniendo a prueba tu inocencia. “Soy más bien conservadora, de todos Claudia Fernandezlos lugares para el sexo por ejemplo, prefiero la cama, porque soy una mujer muy romántica.” Y también es muy intelectual, fijate que al novio lo conoció “cuando yo estaba leyendo un libro en una playa de Mar del Plata y me dijo que ya me había visto una vez y que no me iba a escapar”. Qué linda historia Claudita, nos vas a hacer llorar al nene. “Desde ese momento no nos separamos nunca más, porque con él tengo mucho piel para el sexo y estoy muy feliz”. Claudia Fernández dice que es una tipa que “disfruta de lo simple, me gusta mucho mirar una película, compartir una buena cena, disfrutar el momento… todo típico de canceriana”. Y quizás porque se da cuenta que se le fue la mano con la imagen de chica conservadora, aclara que “de monja no tengo nada, para mi una noche es perfecta cuando tengo un buen orgasmo con un beso en la boca y acabar en cucharita.” Con cucharita te van a juntar Claudia si algún día volvés al Dado Rojo.

Claudia FernandezClaudia FernandezClaudia Fernandez

Claudia Fernandez

Claudia Fernández dice que conoció a su novio en la posición que la ves en la foto. “Estabaja tomando sol boca abajo y me vino a hablar”, dice del novio que es “un tipo reo, bien de barrio.” La charrúa se define como una canceriana conservadora que disfruta “a pleno” su sexualidad porque dice ser “bastante machista” y que recompensa al hombre “ como una geisha”.

Claudia FernandezClaudia FernandezClaudia Fernandez

Verónica Perdomo te despierta con pete

Veronica Perdomo

En caso que las tetas de Verónica Perdomo no sean presentación suficiente, la morocha de labios peteros te cuenta quién es. “Estoy con Bonadeo en la mañana de TyC Sports, y además estoy en la obra Pijamas y se está por estrenar la película Los Paranoicos donde interpreto a una azafata.” También puede ser que la hayas visto con el Chavo Fuks en Despertate, o con Gelblung en Impacto Chiche. Donde todavía no la viste es chupándote la pija, pero tranquilo que todo llega.

Veronica Perdomo

Verónica Perdomo dice que “los hombres me gustan más que el helado”. La guacha se come el cucurucho. Mortal.

Verónica Perdomo no solamente está fuertísima sino que tiene un impecable sentido del timing: la morocha aparece en televisión a la mañana, justo cuando vos estabas pensando qué hacer con esa terrible carpa con la que te levantaste. “Me gusta el sexo mañanero porque el laburo es bien temprano, estoy con Bonadeo en la mañana de TyC Sports”, dice Verónica y te la imaginás desayunando con vos, comiéndose la galletita mientras le servís unos mates de leche caliente en bombilla de carne. Y por la manera en que la traga, es obvio que Verónica Perdomo sabe lo importante que es el desayuno para empezar Veronica Perdomobien el día (aunque después salga en cámara con lechita en a comisura de la boca). A vos te bastó el primer vistazo a esa carita petera para saber que te la querías coger, y a ella por suerte le pasa lo mismo. “Cuando conozco un tipo ya me doy cuenta si voy a tener onda”, explica Perdomo, “ya sé si puedo tener algo con ese pibe por sus gestos, la risa, por cómo me mira”. Y es imposible no verle las tetas, esas terribles tetas, algo que ya le traía problemas cuando era una nena. “A los 9 años me presenté a una prueba para ser bailarina clásica y lo primero que hizo el profe fue tocarme una lola para después decirme que ese palo no era el mío”, dice Perdomo y era obvio que “el palo” no era el de ella sino del degeneradito del profesor que se la quería culear ahí mismo. “El tipo se dió cuenta que iban a seguir creciendo y no da para bailarina veronica perdomoclásica!” dice perdomo riéndose aunque la risa podría ser grabada y vos no darte cuenta porque sólo tenés ojos para esas tetas que como panes de pancho gigantes invitan a tu salchicha para una turca infernal. Y si te preocupa que los panes sean más grandes que la salchicha, relajate. “El tamaño no importa en realidad”, dice Verónica Perdomo como filosófica, “creo que no tiene demasiado que ver… pero claro que si es demasiado chiquito tampoco da”. O sea, de viena todo bien, pero nada de salchichas de copetín. “Igual no es que estoy con el centímetro por todos lados midiendo”. Y vos tampoco medirías las consecuencias si la tuvieras a Verónica Perdomo peteádote en pleno vuelo, su cabeza escondida Veronica Perdomodebajo de la mantita del avión. “Hacerlo en un avión es una de las fantasías pendientes que tengo”, confiesa la morocha, “me parece que eso estaría bien”. También estaría bien rellenarle la empanada de queso de dorapa en el baño del avión, o que te ponga la cola desde el asiento de al lado mientras se hace la dormidita para que no se avive la tripulación. “Justo hago de azafata en Los Paranoicos, una película que se está por estrenar” dice la bailarina venida a actriz. “En la peli no muestro nada, pero en la intimidad siempre da para hacer algo, no sé si un disfraz completo, pero veronica perdomotanguita y algún detalle para generar la imaginación.” Y si es por imaginar, ya estás en pleno vuelo con Verónica Perdomo vestida de azafata, que viene hacia vos con el carrito de la cena y los pechos al aire, pero en vez de preguntarte qué querés cenar te explica que “en el sexo no tengo prejuicios. Por momentos está bueno que me llenen de mimos y caricias onda tántrica, aunque también está bueno sacar el animal de adentro y hacer algo mucho más salvaje.” Y salvaje se pone tan pronto como te pregunta “te vas a servir pasta, pollo, o mi empanadita de carne caliente?” Listo, Veronica Perdomoclavale en el orto una de las botellitas de vino del carrito de la cena y desarmale a chotazos el repulgue de esa empanada hasta hacer sonar el “pling pling” de la turbulencia y los pasajeros rompan en una ovación tipo Teatro Colón. Y le cumpliste la fantasía a Verónica Perdomo, una morocha para quien “el sexo es muy importante, debe ser el 80% de una pareja, porque si no hay piel nada sirve y encima no hay forma de levantarlo después.”. Y eso sería una tragedia para esta morocha que dice que “los hombres me gustan más que el helado”. Pelá el cucurucho!

Veronica Perdomo

Verónica Perdomo no tiene prejuicios para el sexo, “pero ojo, de a dos nada más”, porque la partuza no le cabe, y eso que tuvo propuestas. “Me ofrecieron de a tres también, una vuelta una amiga me dijo que su novio quería estar conmigo y le dije que no”, dice Perdomo, a quien tampoco le van los giles. “Antes que salir con un tarado prefiero quedarme viendo una peli y comerme un kilo de dulce de leche granizado”. Vero, porqué mejor no te comés ésta, puede que no sea dulce, pero la leche es bien fresca!

Silvina Luna desnuda en Playboy

Silvina Luna

Las fotos de Silvina Luna en Playboy la muestran apenas en tetas, en una producción tan anticipada como bajoneante. Pero esta vuelta el conejo no parece ser el único culpable: la Chivi Moon dice que le “dejaron elegir las fotos” como condición para que aceptara hacerlas. Y el penoso resultado está a la vista. Bajón.

Silvina Luna

Silvina Luna apenas muestra un pezón en Playboy, una tristeza.

Esperaste años para ver a Silvina Luna desnuda en Playboy y cuando finalmente se dió, la rosarina te cagó como en un mal tango. De chiquilín mirabas a la rosarina de afuera, como a esas cosas que nunca se alcanzan. Veías las terribles tetas de la Chivi Moon y llegaste a poner la chota contra el vidrio del monitor mientras un azul de frío te recorría la espalda al pensar lo que sería ver esa empanada rosarina partida al medio para vos. Como una escuela de todas las cosas, el orto de Silvina Luna te dió entre asombros las primeras curdas, la fe en tus sueños, y una esperanza de amor a las minitas del barrio que asesinabas a pijazos en nombre de la rosarina. Era su concha milagrosa lo que sabihondos y suicidas esperaban ver mientras Silvina Lunahacían tiempo aprendiendo filosofía, dados, timba sin adivinar la poesía cruel que la Chivi Moon les preparaba al salir en la Playboy pero sin papo y apenas un pezón. Y así el día de ver a Silvina Luna desnuda en Playboy llegó, pero fue tan negro como los pendejos de la concha que jamás mostró. Cómo olvidarte en esta queja, botinera rosarina, si te abriste de gambas ante cuanto futbolista quiso gambetearte (Gago, Garcé, Maradona, Insúa, Salas, Mantilla, Costanzo, Luciano Figueroa, y la nómina sigue) pero cagaste al chiquilín que te esperaba fielmente con la chota contra el vidrio. Y al ver la revista el pibe lloró una tarde el primer desengaño, nació a las penas, bebió sus años y se entregó a un pete consuelo de 20 pesos sin luchar — es tu culpa Luna. Esperabas verle ese tajo abierto y la turra te hizo Silvina Lunauno a vos en el corazón, una herida absurda donde Silvina Luna te clavó sus mentiras. “Hice las fotos de Playboy porque soy todavía joven y si no lo hago ahora, no lo hago más”, dijo la Chivi Moon alimentando tu esperanza. “La temática de las fotos tiene que ver con mostrarme pura, fresca” explicaba la morocha bolacera, “no voy a tener ningún accesorio, ni triciclo ni nada. En las fotos se ve casi todo.” Mentira! Hoy un juramento, mañana una traición, los dichos de la Chivi promesas de una turra son: las fotos de Silvina Luna en Playboy no muestran nada, ni siquiera el humilde felpudito que por descuido la temprana Chivi fugazmente mostró en Gran Hermano, ni los dos terribles globos que Silvina Lunaalguna vez paseó por las playas de Acapulco y que luego cercenó. “Los de Playboy hacía años que me venían persiguiendo para que hiciera las fotos y me decidí ahora porque hice una transición en estos últimos años y ahora estoy encaminada a ser actriz, que es lo que siempre quise ser.” Serás lo que debas ser y sino no serás nada, dijo San Martín, y eso que no conocía las ilusiones actorales de Silvina Luna. La morocha rosarina dice que para aceptar la propuesta también “pesó bastante lo económico y que prometieron iba a ser bien cuidado y además me dejaron elegir las fotos.” Recontra Chán! La culpable de las peores fotos de la famosa más esperada parece por una vez ser del chancho y no del que le da de comer, porque eligiendo las Silvina Lunafotos pudo cumplir su promesa de “no volver a hacer desnudos”, ya que las fotos que Silvina Luna hizo para Playboy casi no califican como desnudos . “Es que en un momento estaba muy expuesta físicamente, me encasillaron mucho con la imagen y por eso pensaba que no era conveniente hacer las fotos de Playboy” sigue la rosarina tratando de explicar porqué nos cagó, “pero cambié de opinión porque hoy estoy segura de mi posición como actriz.” Y cuál es el gran logro que la hizo sentir segura “como actriz” qué gran papel consiguió tras renunciar a las tetas y a “lo físico”? “Voy a protagonizar la obra Más que Amigos en la calle Corrientes, donde hago de travesti”, dice la Chivi sin percatarse del insulto implícito: la mina que alguna vez provocó ríos de leche con su infernal orto, terribles tetas y carnosos labios peteros, empieza a negar la belleza que la puso donde estaba y silvina lunatermina haciendo de trava. “Es que sentía que ya no era mi lugar, para ser vedette tenés que ser mediática y eso no me va”, dice la morocha. Silvina estás confundida: vedette y actriz no son incompatibles, negando tu atractivo ganaste un triste papel de trava pero perdiste a la Chivi Moon. Qué actriz podés ser si ya no hacés ni de Silvina Luna? Tenés que volver a mostrar toda la gloria de esa empanada, abrirte de cantos para los chicos y hacer un video porno casero, esa es la Silvina Luna que quieren los chicos!

silvina lunasilvina lunasilvina luna

silvina luna

Silvina Luna posa para Playboy en el sillón y casi parece que estuviera apretando bien los cantos para asegurarse que no puedas acercarte y separarle las cachas para pispearle la empanada. La Chivi Moon dice que renunció a “lo físico” porque la tenían “muy encasillada” pero que ahora “está encaminada como actriz”. Si querés pispear la concha de Silvina Luna, mirate el video retro abajo. Nota obvia: no fuimos nosotros los que le borramos los pezones en el topless playero, sino los giles de la televisión mexicana.

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