Evangelina Anderson y Wanda Nara de culo
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Evangelina Anderson y Wanda Nara, dos terribles perras listas para que las saques a pasear. Tené cuidado que la perra Wanda es de morder el ganso. |
Es un terrible dúo, la petera Wanda Nara y la chica Playboy Evangelina Anderson. Es una combinetta que no se había visto antes y pega fuerte, es como que esas cuatro cachas entran como un rayo por la retina que te fulmina el pecho y baja hasta las bolas. Miralas a las dos atorrantas, sonriendo en complicidad con tu deseo, las dos saben el efecto que sus terribles ortos tienen sobre vos y lo disfrutan a fondo. “Vení si te animás”, parecen decir las dos a coro y largan el desafío “a ver si tenés suficiente para las dos”. Y a vos, que tenes ese relámpago de deseo todavía pistoneándote en ese cilindro que va desde las bolas a la garganta, la respuesta es un rotundo sí — aún cuando la pelea pinta desigual, porque esos dos pares de glúteos esconden dos figazzas y dos escarapelas de cuero, y vos según el último censo que hiciste hace media hora cuando fuiste a mear, tenés una pija sola. Y no es por
descorazonarte, pero no te olvides que una de las dos rubias es muy petera, de modo que ese agujero hay que sumarlo a la ecuación como una tarea más para el muñeco. Y ojo que Evangelina Anderson al verla petear a Wanda se va a querer prender, vos sabés que las mujeres son muy competitivas y nunca quieren ser menos. Pija ven, pija quieren. Si Wanda se toma un helado y le queda toda la crema de vainilla desparramada en la cara, Anderson va a querer chupar el mismo. Viste, no es tan fácil enfiestar a estas dos rubiecitas, pero volvé a chequear la mercadería, estamos hablando de dos terribles vedeturras, fantasía total tipo “después de esta me retiro y no me importa más nada porque estoy hecho”. Y hecho le vas a dejar el orto a las dos, fijate como las piernitas parecen dos cucuruchos que apenas sostienen esas cuatro abundantes bochas de
helado de carne. Miralas, marcalas de nuevo porque realmente son un show, las dos rubias exhibiendo esos culos mortales. Lo que debe ser estar ahí para separarle esos gajos y encontrar los otros dos mini gajitos paponeros, ver el impacto de bala en medio del cuero marrón — meter tu nariz en la cazuela de mariscos y comerles las almejas. Los gajitos de la ex bailarina de sábado nos interesan en particular, porque ya sabés que Evangelina Anderson es la chica Playboy de noviembre, y estamos todos esperando que muestre el papo, algo que de sólo pensarlo nos estremece. Motivados por esa ilusión de verle la almeja a Anderson, rescatamos un video de Evangelina donde se le escapa un labio figazzero ratoneante. Mirá la carita que tiene abajo, la boca es soñada. Rubia letal.
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Las tres yeguas están fuertes, pero preferimos la rubia del medio. Las otras dos tienen pinta de brutas, esas que te clavan los dientes en la japi cuando te hacen un pete. |
Es que la esperanza es lo último que se pierde, a pesar de las enormes desilusiones en la mayoría de los números anteriores del conejo, seguimos esperando el milagro de ver la concha de Evangelina Anderson en Playboy, como la mostró Emme o quizás más. Las usinas de prensa del conejo están diciendo que el desnudo de Evangelina Anderson en Playboy “es osado y total”. Pero hay un dato que da lugar al optimismo en serio: en vez de pagarle a la rubia una suma fija, la revista de Heffner le propuso pagarle con una comisión sobre las ventas de ejemplares de la revista. Es un avance, porque este es el lenguaje que entienden estas chicas, le dijeron “cuanto más peles, más revistas se van a vender, y más vas a cobrar”.
Quién sabe si se nos da, y sería infernal porque a diferencia de ciertas chicas Playboy anteriores, Evangelina Anderson es un bombón indiscutido, carne de primera. Por eso, para ir despuntando el vicio hasta que salga la Playboy (y ojo que cada vez tardan más en salir a la calle) tenés un video de Evangelina Anderson donde se puede ver asomar un labio. No hablamos de la boca, aunque se la ve increíblemente carnosa y peteramente deliciosa en el video, sino
del gajito paponero. El labio se ve que cansado de la opresiva tiranía al que lo somete el lycra de las tanguitas, en un descuido de Evangelina Anderson logró liberarse de la bikini platinada y asoma lo suficiente como para que se vea en el video sin lugar a dudas. Los insaciables dirán que es poco, pero los auténticos fans de Evangelina Anderson, que saben que la rubia es prueba viviente de que lo bueno viene en el frasco chico, le darán a ese pícaro labio no sólo la bienvenida sino un rico lengüetazo a la distancia y a soñar con la petisa.
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