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Luli Fernández, qué grande está la nena!

Luli Fernández

Luli Fernández nos ayuda a pasar el invierno con un par de tetas que dan miedo y una apertura de piernas que es para soñar con empomarla mal. La “nena” cuenta que eligió la carrera de modelo porque “si seguía Derecho tardaba cinco años mínimo en ganar lo que gano hoy a los 19 años ”. Y si, barato no debe cobrar.

Luli Fernandez

Guarda con los mini alfajores de Luli Fernández, se nota que son de chocolate. Divina la péndex.

Luli Fernández es una muy buena presa para las fieras que buscan desesperadas algo de carne fresca. Con esa carita entre inocente y tramposa, esos pechos jugosos y esa colita de nena todavía sin baquetear, es la víctima ideal para cualquier vampiro que quiere corromper lolitas. Para que te ubiques: la nena tiene 19 años y recién terminó la secundaria, es una auténtica Sub-20, un grupo etáreo escaso entre las famosas. “Recién terminé el colegio, finalmente rendí todas las materias en diciembre”, dice Luli y tu mente de degeneradito inmediatamente la imagina vestida con el uniforme de la secundaria. “En el plano escolar aprobé todo, así que estoy re liberada!”, exclama ella como diciendo “tengo 19 años pero ni un pelo de inocente”. Y si, obvio, porque no nos olvidemos que “la nena” está poniendo el culo en fotos eróticas. No te hagás el distraído que te late la garcha de ganas Luli Fernandezde levantarle la pollerita tableada roja, correrle a un costado la bombachita blanca y darle masa a esa almeja tiernita. Y con Luli hay buenas posibilidades de que acepte especialmente si sos un degeneradito grande. “Y si, me gustan los hombres más grandes”, dice Luli como recordando las que hizo con Mick Jagger con apenas 16 años. “Qué se yo, es casualidad. Creo que no los elijo yo, me toca conocer chicos más grandes y como todo, tiene positivo y lo negativo.” Tiene razón, hay pro y contra en todo. Ponele que Luli se pone el uniforme del colegio y para seguir la onda colegial te la cogés en el baño de McDonald’s. Lo positivo: que a Luli le va a quedar la Cajeta Feliz. Lo negativo: que el cono de vainilla le va a dejar el orto abierto y rojo como la boca de Ronald McDonald. “Soy súper pasional y zarpada en todo lo que hago”, dice Luli, y con la manera en que se abre de gambas en la foto de arriba, es como para creerle. Ponete el uniforme del cole Luli, que llegó el profe y te va a a enseñar algunas cositas nuevas.

Luli FernandezLuli FernandezLuli Fernandez

Luli Fernandez

Luli Fernández hace un par de años atrás aseguraba que no había entregado la cola, que “se la reservaba” para más adelante. Ahora dice que si está de novia se entrega “sin límites”. Y sí, con 19 años ya debe tener el rosquete bastante estirado.

Luli Fernandez

Muy linda pose de Luli Fernández como para que te la haga igualita pero sobre la pija.

La clave para entrarle a Lucía es empedarla dándole le tomar. “Me motivo tomando algo, el alcohol me pone cariñosa”, instruye Luli sobre cómo hacer para culelarla, “así me incentivo para algo tierno y después que se dé algo más salvaje”. Qué bueno que le guste lo salvaje, porque Luli está para el crimen. En este Buenos Aires con noches de frío, niebla y hasta nieve da para esperarla en un callejón oscuro y atacarla tipo Cacho el Destripador, apuñalarla con el cuchillo de carne hasta partirla al medio. Y a la nena le va a gustar la onda, porque le gusta lo imprevisto, lo excitante. “Es que cuando se premedita tanto se convierte en un embole”, dice Luli, “porque cuando hay piel las cosas surgen, se dan espontáneamente y no hay límites”. Esa es receta con Luli, dale un poco de alcohol (preparale un Speed bien Luli Fernandezcargadito de vodka y aflojale los cantos) y sorprendela con juegos eróticos que se enamora. “Cuando me pongo de novia lo hago de verdad, no ando dando vueltas, soy tu novia y me entrego a fondo”. Igual, por más que diga que se entrega a fondo y sin límites, Luli tiene cosas de nena, como no querer que la vieran desnuda. “Antes me daba un poco de vergüenza que me vieran desnuda”, cuenta la inocente Luli, que dice que en general tarda en entrar en confianza. Pero claro, vió billetes y se sacó la ropa volando. “Si yo seguía en el colegio y estudiaba Derecho, iba a tardar como mínimo cinco años en ganar lo que gano ahora”, explica la nenita deslumbrada por los billetes. “Y eso siempre y cuando llegara a ser una tremenda abogada, en cambio ahora soy famosa. Estoy tocada por una varita mágica”. No te confundas Luli, lo que te “tocó” no era una “varita mágica” sino una barra de carne grossa.

Dorismar desnuda en Playboy

Dorismar

Si Dorismar (nombre completo Dora Noemí Kerchen) se hubiera quedado a hacer carrera en Argentina, su lomo estaría rankeado entre los mejores del país: tiene una cola que da calambre y unas curvas sinuosas, enloquecedoras. Si las fotos no te alcanzan, bajate el video que hizo para Playboy y convencete. Dorita es infernal.

Dorismar

Importamos a Dorismar para romper la veda impuesta por la mafia de las vedeturras, que hacen escasear la carne para poder subir tus tarifas.

Se sabe que la dieta argentina está basada en la carne, y carne de la buena. Porque la carne argentina (y Notiblog es prueba fehaciente) es la mejor del mundo. Hay nalga para las mejores milanesas, jamones que son íntegramente “del medio” y figazzas para armar los mejores sándwiches. Y sin embargo, estamos sufriendo una especie de veda: es cada vez más difícil ver fotos donde las guachas pongan toda la carne a la parrilla. En las producciones salen vestidas como si en Buenos Aires nevara copiosamente todos los días, tapadas hasta el cuello y como diciendo “con esto les debería alcanzar”. No sólo no muestran un carajo, sino que encima nos toman a todos el pelo diciendo que son vírgenes (Wanda Nara, Cinthia Fernández), o que tienen prolongados períodos sin sexo (Silvina Luna, Marcela Baños), o que “hicieron un pacto con Dios” (Belén Francese), o que no entregan la cola Dorismar(Jésica Cirio). Es que las chicas están tratando de sindicalizarse para controlar el precio de la carne como la OPEP hace con el petróleo. Están armando un cartel: las atorrantas se tapan para las fotos y sólo pelan en “asaditos” privados por los que te cobran fortunas — el precio de la carne se va por las nubes. Pero no se preocupen, que tenemos la solución para frenar la suba de la carne causada por esta mafia de vedeturras: les vamos a abrir la importación y de paso también el orto. Desde México y a pedido, importamos a Dorismar, una mina con un lomo de primera. No, tranquilo que la carne en sí no es mexicana. Dora Noemí Kerchen es 100% carne argentina pero hizo carrera en México y Estados Unidos. Hizo las fotos para Playboy, que lamentablemente parece también está dirigida por trolos en México, porque de la conchita no hay ni noticias.

DorismarDorismarDorismar

Dorismar

“No me estarás marcando el orto, no?” parece preguntar Dorismar y la respuesta es un rotundo sí. Te clavamos la mirada a fondo en esa colita, porque al ser una foto no podemos hacer lo propio con la garcha. Pero según varios comentarios, los vecinos de Miami pudieron hacer ese orto por un puñado de dólares.

Dorismar

Oriunda de Gualeguaychú, la morocha Dorismar solidifica la reputación de Entre Ríos como proveedor de altas carnes.

Ybueno, el conejo mexicano no muestra conchas pero hay que comer lo que hay señores, a yegua regalada no se le mira el clítoris. Pero cómo nos gustaría! Por eso te recomendamos que te bajes el video de Dorismar desnuda en Playboy, donde muestra el papo y esa cola terrible que tiene. Porque la carne de Dorita, a pesar de ser “de exportación”, es terriblemente dura y fibrosa pero por eso mismo recontra comestible. Porque es dura como te pone la garcha al verla, y según testigos, libre de Photoshop. “Dorismar vivía al frente de mi dpto en Miami y la vi varias veces en la pileta en hilito dental y es tal cual las fotos, 10 puntos”, reporta Willy desde ese enclave latino en EE.UU. Las fotos de Dorismar en Playboy muestran un lomito bien firme, salvo el orto que según los informes de los comentarios debe tener el rosquete flojo. “Esta mina se prostituía en Miami allá por 1999 y estaba impresionante, daba la cola por 250 dálares, yo se la Dorismarhice” dice Don Miami. Realidad o ficción, acuchillar esa bola de nalga por 250 dólares es una ganga, especialmente para el poder adquisitivo de los yanquis. Que la carne de Dorismar se mantenga así de firme a pesar del calor de Miami es un triunfo, especialmente porque ya tiene sus años según acusan sus vecinos de Entre Ríos. “No tiene 20 ni 25 años; yo la conocí en el año 1988 cuando vivía en Gualeguaychú, y en marzo de ese año cumplió 15 años, así que saquen la cuenta” dice Marcos. Agrega que “Gladys, una de sus hermanas, estaba para cogerla todo el día y acabarle en la boca.” Da para hacer con un “asadito” donde las hermanitas Kerchen pongan toda la carne a la parrilla y llenarlas de chimichurri a las dos, no? Y para facilitarte que visualices cómo sería, tenés el video de Dorismar, cosa que no quemes el cerebro imaginando. Bajalo y ayudanos a romper la veda vacuna impuesta por el sindicato argentino de vedeturras.

   
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