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Wanda Nara abre los cantos

Wanda Nara

Wanda Nara se agarra la cola como preparándose para abrir los cantos. La rubia nochera dice que no está para el romance o el picnic, sino que quiere sexo sucio y violento. “Perdí mechas por histeriquear”, dice recordando incidentes personales.

Wanda Nara

Wanda Nara amaga con pelar la bikini del todo. Por lo que se ve, la rubia no tiene un pelo en la figazza ni de tonta tampoco.

Después de ver estas nuevas fotos de Wanda Nara, la única duda que te puede quedar de que está para matarla es la podonga. Si la mina fuera desconocida y esta su primera producción, todos, hasta los más exquisitos estarían acomodándose el sogán y preguntando “Cuánto sale y dónde me anoto?”. Es impresionante lo que mejoró esta pendeja, o será que simplemente ahora está (increíblemente) más puta, más trola y más chupapijas. “Me encanta que me digan todas esas cosas”, dice Wanda haciéndose cargo de los tres calificativos, “me parece que en la cama tenés que ser eso. Si querés romance vamos al picnic, la cama es otra cosa.” Impresionante la frase, es para levantarse y aplaudirla de pie, claro que si la tenés a Wanda al lado, viendo la manera como se agarra esa cola separando los cantos para que la vacunes, no vas a perder el tiempo Wanda Naraaplaudiéndola, sino que le trabajarías la escarapela de cuero hasta que grite Viva la Patria mientras le llenás el Cabildo. Notiblog trata de mantener la calma para no interferir en el silencioso diálogo erótico que se da entre vos, el lector, y las turras famosas. Pero estas fotos de Wanda Nara nos sacan, es para agarrarla de los pelos, estrolarla contra la pared con toda la violencia que merece toda su putez y darle bomba hasta ver una primera sangre. Te parece zarpado? A Wanda no. “Me gusta el sexo violento”, confiesa libremente la flaca y agrega “un poco sí”, como para frenar la horda de psicópatas que pueden interpretarle el deseo en forma demasiado literal. Basta de modelitos, de “bellezas” inalcanzables, de esas famosas que “se miran y no se tocan” — con Wanda tenemos una clienta a la que le gusta la pija sin vueltas, porque como buena turra de barrio sabe que si se retoba, cobra. “Me arrancaron wanda naravarias mechas por resistirme y por histeriquear”, recuerda Wanda y podés sentir, casi escuchar cómo tus testículos redoblan la producción de leche y crema, que es justo lo que quiere Wanda. “Me gusta el sexo sucio, puede ser crema por ejemplo, o lo que sea”, dice la rubia y honestamente, tenemos que hacer un esfuerzo supremo para terminar el post porque el impulso es de ir a buscarla y darle por la cola hasta que le quede rellena de queso como una fugazzeta de Banchero. Y no es un divague, porque a la atorranta le gusta con harina. “Una vez mi novio me agarró en la cocina cuando estaba haciendo una torta”, recuerda la muy turra, “empezamos a pelear con harina y eso me recalentó”. Y a nosotros ni hablar Wanda, con nosotros ibas a tener que ir a rescatar la batidora y el palo de amasar desde adentro de las profundidades de esa colita viciosa que tenés. Abrí los cantos como en la foto, mostrá esa escarapela de cuero reventada. Turra. Puta. Divina.

Wanda Nara

La nueva Wanda Nara tiene cara y tetas de cirugía, ya no miente con la supuesta virginidad, y confiesa que le gusta que le digan puta, trola y chupapijas. Debe ser porque la verdad no ofende. “En la cama tenés que ser todo eso”, dice la rubia.

Wanda Nara

Wanda Nara se abre de gambas y confiesa que le gustan las partuzas. Niega que haya estado con el Diego, dice que era para “hacerse famosa”.

La rubia, lejos de la fingida virginidad de antaño, tiene tanta noche que cuando le preguntaron cuál era el lugar más raro donde cogió repondió “la cama”. “Para mi la cama es el lugar más raro”, dice la guacha riendo. “La mina ya está de vuelta de todo”, reconoce ella misma y agrega “No pará, mejor elijo una fiesta, una partuza”. Qué más le podés pedir, ella misma confiesa que se come la fiesta y terminar ensuciada. “Me gusta embarrada… aunque eso se da mejor con dos minas”, sigue empantanándose la rubia, que después quiere recuperar dignidad negando que tenga la cola hecha. “Acepto lo que sea, pero sin llegar a la cola”, dice Wanda con la mirada aniñada de una turra que miente jugando. “Es que yo tengo veinte y recién empiezo”, dice sin convicción, “pensá que yo hasta hace poco era virgen.” Pero Wanda, si nadie, nadie te creyó que eras virgen ni en pedo. “Bueno, entonces tampoco te creas wanda naraésta”, dice Wanda admitiendo que su cola tiene un tránsito tal que tendrían que hacerla peatonal. La guacha exuda tanto sexo en estas fotos que con un par de birras (de litro) encima le ves el culo como el de la Cirio. Con unos tragos de pajarito casero hasta te puede parecer que tiene la cara de Rocío Guirao Díaz, pero inmensamente más trola, como dijo ella misma: “en la cama tenés que ser eso, si querés romance vamos a un picnic”. El picnic es para hacerlo con esa cola, esas tetas (plásticas pero todo bien si estás engomado en el punto óptimo) y la viciosa de Vicente López (vive en Florida, en realidad) que no para de provocar. “En oral soy la mejor”, dice la nochera, “porque voy desde los pies hasta el pecho… y en el medio hago una parada”. Y cuando ella tenga tu parada en la boca, la agarrás con las dos manos detrás de la nuca y pumba para abajo: llegó la hora de la merienda y Wanda tiene que tomar la lechita. “Me gusta que me hagan wanda narael tintorero”, dice Wanda para desesperación de todos. Pero frenate: sería un error acabarle en la boca tan temprano, porque le sacarías a ella la oportunidad de cabalgar. “Prefiero ir arriba”, explica Wanda, “me encanta, la semana pasada estuve una hora seguida yo arriba y llegé cinco veces”. Imaginate Wandita descontrolada acabando como una marrana arriba tuyo mirando hacia tus pies, y vos con perfecto tempo etílico la hacés gritar mandándole garfios en el orto, como si su cola fuera un violonchelo para un final de orquesta. Y al acabar el tema, que te la limpie con esmero como hizo con el micrófono arriba, porque el especta-culo debe continuar.

Victoria Vanucci y Claudia Fernández

Victoria Vanucci y Claudia Fernandez

Claudia Fernández le amasa las tetas a Victoria Vanucci, que confesó que le encanta que “le mimen las tetas”. Son dos terribles turras que te prenden fuego con sus ortos y declaraciones impactantes. “La primera vez que tuve sexo anal reconozco que me dolió”, dice Claudia Fernández. Ahora entra como por un tubo.

Victoria Vanucci

No es joda ese orto, en serio miralo bien, es algo temible. Ojo que si juntás unos morlacos puede ser tuyo, acordate que la chica patina para ganar guita.

Las ya eran profesionales del patín mucho antes de que las convocara Tinelli, y ahora que patinan en televisión se cuelan en los sueños de todos. Y entre las fantasías más obvias está la de tener a las dos juntas, Victoria Vanucci y Claudia Fernández, una especie de orgía auténticamente rioplatense. Las chicas se tocan, quizás para demostrar que Argentina y Uruguay no tienen porqué vivir peleados. Como ves en las fotos, Claudita es toquetona, pero arma flor de quilombo cuando la tocan a ella, como le pasó este verano en Mar del Plata. La uruguaya de las infernales curvas movía los cantos en la disco “Mister Jones” de la calle Alem hasta que un flaco no aguantó más y le perdió una mano en las profundidades del ojete. La uruguaya reaccionó histéricamente, no sabemos si por un sentido de pundonor o porque el chavón se estaba llevando algo gratis, la cuestión que se comió un par de bifes cuando en realidad le tendrían que haber dado un premio por haber hecho lo que todos queremos hacer. La que no solamente no se queja de que la toquen sino Victoria Vanucci y Claudia Fernandezque lo pide expresamente es Victoria Vanucci. “Me encanta recibir mimos en las lolas”, dice Victoria Vanucci y no deja dudas de que fue la instigadora y gozó con las manos de Claudia Fernández, que algo nos dice que no debe ser la primera vez que toca tetas que no le pertenecen. Bien por las chicas, mal por la revista Maxim que se quedó corta en esta producción que daba para mucho más por lo calentonas que son las dos, especialmente Vanucci. “Me fascinan las fantasías”, dice Vanucci, “por eso en la cama soy de hablar mucho, para seguir el hilo de la fantasía que empezó, es como seguir el hilo de la calentura.”

Claudia Fernandez y Victoria Vanucci

Una visión casi orgiástica de un Río de la Plata convertido en una especie de Bacanal moderna, con ninfas que esperan tu visita ya en posición: mirá Vanucci cómo presenta la vulva al tiempo que la uruguaya ofrece esa cola imponente.

Victoria Vanucci y Claudia Fernandez

Algo nos dice que no es la primera vez que la uruguaya toca tetas y ortos que no son los suyos. Las chicas alzadas le ponen lindo calor al invierno.

La guarra de Vanucci dice que se copa siendo “primero la bebota y después la madrastra mala”, que es “muy guerrera y me gusta mucho estar arriba”, y que “el rol que más me gustó fue hacer de vendedora de ropa para violar a mi novio en el armario del cuarto… es una de las que más salen.” Y no te imaginás Victoria la que nos saldría a nosotros si te agarramos, porque realmente las cosas que cuenta la ex tenista te parten el cerebro. “Yo me defino como muy gauchita en el sexo, me gusta que mi pareja se divierta, verlo con cara de relajación y gozando”, sigue Vanucci torturando con detalles, “de las tres ofertas -sexo clásico, oral y anal- yo ofrezco de todo un poco, variadito… un mezclún de todo eso está muy bueno.” Para los que creen que la vida de una atorranta de la farándula es fácil, tengan en cuenta el sufrimiento y sacrificio de la vedette uruguaya en escena, que en un par de funciones de “La Revista de Sofovich”, simplemente se desplomó al suelo. “Ya me venía sintiendo mal”, victoria vanucci y claudia fernandezaclara Fernández, “y como encima estaba en uno de esos días femeninos tuve una fuerte baja de presión.” Notiblog consultó por la descompensación de la uruguaya con un reputable galeno, que nos explicó que “El problema de la Srta. Fernández es que toda la sangre se le va a ese terrible pavo que tiene”, dijo un reputable galeno consultado por Notiblog. “Por eso es necesario hacerle circular la sangre que se le acumula en el orto a base de pijazos, la idea es bombearle el rosquete hasta que la sangre le vuelva a la cabeza”. Así que ya sabés Clau, cuando te baje la presión date una vuelta por Notiblog que vas a encontrar varios voluntarios a toda hora que con mucho gusto te van a hacer circular la sangre.

   
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