Rocío Guirao Díaz en Calendario 2007
|
Rocío Guirao Díaz con caripela onda Grudke, aunque los dientes la delatan. Pasó a la historia fundando el Club de la Colectora, una pionera anal. |
N o necesita presentación sino penetración. No hace falta que le veas la cara para reconocerla porque ese orto es inconfundible. Esos cachetes redondos, recontra comestibles, sumados a su ya famosa confesión de que entrega libremente la cola son suficientes para volarle la cabeza al más equilibrado. Rocío Guirao Díaz sabe las cosas que provoca y ejerce ese poder. “Una sabe de los ratones que moviliza en los hombres”, dice la rubia dueña de uno de los culos más deseados de la Argentina, “pero aunque me siento sexy, también tengo muy claro que sólo se trata de un personaje”. Su máscara pública podrá ser un personaje, pero ese orto es absolutamente real, y el dato de que lo entrega también. El momento en que la divina Rocío confiesó por radio que “toma por la colectora”, es sin duda uno de los momentos mas gloriosos de la generalmente lamentable
radiofonía argentina, y tenemos el audio porque es tan coleccionable como las mismas fotos. Con esa espontánea confesión anal radial, Guirao Díaz fundó el Club de la Colectora, que agrupa a las mujeres de mayor reputa-ción de la Argentina, esas que no tienen miedo de embarrar la cancha. “La desnudez no me provoca inseguridad, me siento muy cómoda con mi cuerpo”, cuenta Rocío, “por eso hoy en día, quedarme en lolas me parece algo totalmente natural”. Pero lamentablemente para todos los admiradores, su comodidad con la desnudez no alcanzó para que aceptara posar en pelotas para el conejo. “Playboy me propuso hacer un desnudo total, pero por ahora soy muy chica”, explicaba la rubia y casi se podían escuchar los gritos de las bestias diciendo “nooo, Rocío por favor, dale para adelante, o para atrás, como vos quieras pero pelá todo”.
|
Esta es la cara de la fundadora del club de sexo anal más famoso de la Argentina. Ojo que la boca es apta para petes. |
Rocío quizás tras escuchar las súplicas de sus fans, no descartó del todo ponerse en bolas algun día. “Sinceramente, no niego que en el futuro podria animarme. Una sabe que los ratones que moviliza en los hombres”. Rocío está entre las pocas famosas que pueden ser calificadas de ‘diosas’ sin exagerar, pero como buena modelo también tiene sus lapsus mentales (que por supuesto no llegan al nivel de Olguita Jelinek). En otro de los momentos memorables del año, Rocío Guirao Díaz estaba haciendo una producción de fotos en Túnez. Estaban en el medio del desierto con 40 grados a la sombra, y el
fotógrafo le pidió que se sacara la bikini para una foto desnuda. Rocío peló todo (momento escalofriante) y se acostó para la foto sobre un gamulán, que la protegía de la arena recaliente. Un grupo de beduinos vió la escena y totalmente enloquecidos (no era para menos) empezaron a ofrecer sus camellos en canje por la rubia. “Es por mi o por el gamulán?”, preguntó Rocío con inocencia. Es una pregunta como de Domingos para la Juventud: en medio del desierto con 40 grados de calor, qué es más útil, la rubia desnuda o el gamulán?
Comentarios (73)