Alejandra Martínez, una animadora introvertida
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Una carita deliciosa le abrió las puertas de Fox Sports, donde es conductora. Su estilo tranqui contrasta con otras ex-reality. |
O jo, no se confundan: Alejandra Martínez posa en actitudes sexy frente a las cámaras pero se desentiende de lo que vos puedas pensar al verla. O sea que lo que te pueda pasar viendo a esta belleza es tu exclusiva responsabilidad. “No me hago cargo de las fantasías que puedan tener los hombres conmigo”, dice la cordobesa sin piedad, “cuando hago una producción de fotos sólo me quiero divertir, y no me pongo a pensar lo que genera, porque me da pudor.” La verdad, no se la puede culpar, porque posar para las fotos con plena conciencia de los ríos de leche que va a desencadenar la publicación de las fotos puede ser demasiado hasta para minas más lanzadas. Tiene una de las caras más lindas y distinguidas de la televisión argentina pero una onda tranquila, casi tímida que contrasta fuertemente con el vocinglero mundo de los reality shows del que proviene. “Lo que pasa es que soy bastante introvertida” aclara la cordobesa como disculpándose. Si no supieras que esta morocha conductora salió de ese semillero de figuras que fue Gran Hermano,
probablemente no la pondrías en el mismo grupo de Ximena Capristo, Silvina Luna o Tamara Paganini, porque son minas mucho más lanzadas que ella pero también salieron del mismo programa. Claro, la cordobesa viene cultivando un perfil distinto, no sólo porque tiene una personalidad tranquila que no se presta para el puterío, sino porque la mina tiene argumentos que van más allá de mostrar la cola de manera alevosa, ofrecer las tetas en bandeja o armar quilombo para tener prensa. “Me tentaron para que haga de vedette en Mar del Plata” dice ella, “pero no creo que sea lo mío”. Tiene razón en no agarrar viaje: para qué se va a meter a trabajar de vedette si las que siguieron ese camino —como la Chivi Luna o Pamela David— ahora quieren a toda costa corregir el rumbo para trabajar en televisión pero como conductora o actriz, que es justamente lo que la cordobesa hizo desde el comienzo. “Me gustan las cámaras, siento una conexión especial ya sea que haga fotos o video”, cuenta con moderado entusiasmo. “En esos momentos vivo una energía diferente a cuando soy yo misma, que soy por supuesto más introvertida”.
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Viendo fotos como esta cuesta creer que sea introvertida como dice. “Las cámaras me liberan”, dice la conductora cordobesa. |
La atractiva cara y lomo de Alejandra Martínez, combinada con su sentido de la dignidad personal y los estudios universitarios (se recibió de contadora, atención ahí) le permitieron conseguir laburo de conductora ni bien salió del reality. Así paso por Rock TV en América y también en Al Límite de Fox Sports. En ese zorro canal de deportes hizo buenas migas, ya que sigue Límite (que va los domingos por la noche) hasta el día de hoy y además agregó A Jugar América, que va de lunes a viernes por la tarde. Alejandra Martínez sabe que tiene cierta timidez, que su onda no es la cosa híper sexual, pero le gusta el trabajo en televisión porque “en el fondo, las cámaras me liberan, ese es mi momento”. Si las cámaras la desinhiben, los amantes avezados podrían pensar que una buena técnica sería poner a la flaca al frente de una cámara pero en el plano privado para ver si logra sacarse la timidez de encima, pero dice que todavía no
probó. “No tengo cámara ni filmadora, pero además en un plano casero no se, nunca se me dió por filmarme, no soy de ese palo. Tengo fantasías como todos, pero son mías solamente”. Es una pena que Alejandra no saque a pasear los ratones, y quizás esa misma actitud sea la que la lleva a estar sola: admiete que desde que se peleó con su novio de tres años, le está costando encontrar un reemplazo. “No me resulta fácil encontrar un buen compañero”, dice Alejandra con esa carita hermosa, “porque se que soy exigente, en lo romántico siempre quiero lo mejor”. Es tan reservada que en realidad ni siquiera se anima a contar las cosas que busca en un hombre. “No puedo revelar la fórmula para que me conquisten”, dice la morocha guardando un halo de misterio, “pero me gustan las personas protectoras, románticas y fieles”.
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Tremendo par de ojos. En serio, como podés mirarle las tetas con esos ojos hermosos que tiene? Se confiesa exigente. |
A lejandra Martínez parece romper esa onda de mina tranquila y controlada cuando el tema de conversación es directamente el sexo. “Me defino como pasional”, tira la cordobesa de repente, “y el sexo ocupa un lugar importante en mi vida”. Epa, parece que la flaquita no era de hielo sino que tenía emociones escondidas. La contadora pública dice “soy cero racional a la hora de los bifes, porque pierdo la cabeza y me dejo llevar”, y parece quedar encuadrada dentro de la sabiduría popular que dice que “las mosquitas muertas son las peores”. Estaría lindo ver hasta dónde se puede descontrolar la cordobesa, pero ella no suelta prenda. Cuando le preguntan si en la intimidad “termina con carga oral o manual”, la conductora dice que “ni en pedo contesto esa pregunta, pero con amor en el sexo está todo bien.” De lo que no dejó dudas es que no le gustan las rutas alternativas. “Me gusta tomar por la autopista a full”, dice rechazando la sugerencia de tomar por la colectora.
Alejandra dice que sus fantasías y su pasión esperan al hombre adecuado porque “cuando estoy en pareja si, ahí vale todo, porque hay que tratar de renovarse y mantener el fuego encendido.” La morocha de los ojos impactantes avisa a los interesados que le gusta “que me sorprendan con una linda cena, ambientada con velas” y que no le caben los apurados porque según dice “la previa es fundamental, no se puede ir de una a los bifes”. Y atención, que la recompensa para los que se tomen su tiempo puede ser importante. “Soy de complacer en cuanto a fantasías, porque me divierte interpretar distintas situaciones.” Esperamos que haya guardado el uniforme del colegio secundario, porque pronto va a tener necesidad de ponerse de nuevo el jumper.
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