Sabrina, Rojas están las garchas!
Rojas estaban las caras de los comentaristas habitués de Notiblog cuando pasaban los días sin las fotos de Sabrina, una de sus chicas predilectas. Las bestias clamaban descontroladas por la fina belleza de la ex promotora, luego modelo y ahora vedette mendocina, su libido encarcelada detrás de las barras del mal gusto. Las fieras estaban hambrientas y se les proveyó carne de bailanta en abundancia, y si bien se la comieron, con los dientes todavía ensangrentados balbucearon “esta nerca es de cebú, no es substituto de la carne de Sabrina”. Todo esto demuestra que los notiblogueros son fieras, nadie lo duda, pero no salvajes. Son fieras refinadas, leones gourmet, que están cebados por la carne argentina de la mejor calidad, nada de carne adulterada con multitud de operaciones, nada de caripelas de dudosa feminidad: las refinadas bestias quieren una cara como la de Sabrina Rojas, esos ojos almendrados verdosos donde se adivina un felino destello amarillo. Y de nada vale argumentar que la reputación como mujer fina y no gato ha sido mancillada seriamente en un diario mexicano, donde su nombre apareció al mejor postor… y la postura mínima era terriblemente baja, se ofrecía pete y cola por un pancho y una Coca. En términos de marketing, Sabrina ha estado buscando posicionarse en un ABC1, en el segmento alto del mercado de las vedettes, marcando diferencias con chicas como Nazarena Vélez, que pertenecen a un D3, donde se ubican los consumidores con menos pretensiones. “Me divierte Nazarena”, dice condescendiente Rojas, “la televisión siempre necesita un personaje así, antes fue la Süller, ahora es ella”. El comentario parece
suficientemente inocente, pero en realidad es un dardo envenenado, ya que está comparando a su competidora con Silvia Süller, una mujer que nunca renegó de su condición de gato (algo que a nuestro juicio automáticamente la eleva por arriba de otros gatos, las trolas vergonzantes, que tiran la goma y esconden el aliento a leche). “Nazarena es astuta y está laburando a full”, sigue diciendo Sabrina antes de sacar el garrote para pegar duro “con algunas opiniones, Nazarena se va al carajo… y hace cosas que yo no haría jamás, como esos shows eróticos”. Y para redondear el insulto a Vélez, la mendocina dispara “los shows eróticos son coherentes con su personalidad, aunque yo no la juzgo”. Lapidario total, es equivalente a decir “los shows baratos pegan con su personalidad de gato de cuarta”. Sabrina se posiciona en el segmento alto y a vos te gustaría posicionarle la tuya en algún recoveco. [Danos una manito cliqueando avisos, habrás notado que nos estamos quedando sin banda para quemar con tantas fotos].
Sabrina califica a Nazarena de ‘astuta’ (adjetivo que curiosamente rima con puta) pero ella no se queda atrás, es una maestra del marketing de posicionamiento. Para hacer una proyección de adónde puede llegar Sabrina en el competitivo mundo de la farándula local es necesario ver la trayectoria, el recorrido probable en el sentido balístico. La mendocina arrancó realmente abajo, como promoturra, algo así como un soldado raso en la armada del espectáculo vernáculo. Pero consiguió hacer una transición que nadie hasta ahora pudo repetir: pasar al grupo de las modelos, esas chicas que pueden ser igual o más atorrantas que cualquier gato pero siguen siendo material “de novia”. Y ahora esta redondeando la transición a vedette, y no como otras que son ‘chicas Sofovich’ sino con peso propio. “Yo no soy una chica Sofovich, no me interesa, no soy de nadie”, dijo Sabrina y osó desafiar a Gerardo Sofovich, la mayor fuente de empleo para cualquier chica que aspire a ser ‘vedette’, y salió ganando. Esta seguridad en materia profesional tiene su correlato en su vida íntima. “Perdí miedos y gané autoridad” dice Sabrina, “ahora me priorizo a mi y disfruto del sexo a fondo”. Escucharla afirma que está en la plenitud sexual pone los pelos y al amigo de punta. “Mientras más grande me pongo, mas disfruto todo. A los 26 años encontré la madurez y estoy a pleno”. Y nosotros, viendo estas fotos impresionantes de Sabrina Rojas, con esa belleza física que se complementa con la seguridad interna, confirmamos que esa confianza es el secreto del
atractivo, inclusive mas allá de lo físico. Como dijo Zaratustra: “Rojas las garchas quedarán, de los afortunados que logren entrar en la empanada de carne mendocina!” Si alguno pensó que Sabrina, como miembro del elenco de la obra de Nito Artaza “Los Locos Mandan”, le pega a Sofovich porque le chupa las medias a Nito Artaza, el productor de la obra, se equivocan. “Cuando termine Los Locos Mandan, no vuelvo a trabajar con Nito Artaza”, explica Sabrina, “Nito te hace firmar un contrato por un año, si hacés la temporada de verano con él también quedás para todo el invierno, y no tengo ganas”, dice desafiante. [Como habrás notado, estamos teniendo problemitas de banda por la cantidad de visitas, danos una manito cliqueando avisos, gracias]
En un ambiente donde abunda la chupada de medias (y de pijas), es de esperar que la actitud independiente de Rojas le cerrara las puertas a trabajos y oportunidades, pero la magia de Sabrina hace que suceda exactamente lo contrario. “Tengo un montón de propuestas de distintos productores”, dice entusiasmada. “Faroni me ofreció una obra con Emilio Disi y también tengo una propuesta para hacer Pijamas en teatro”. Pero la mejor propuesta vino justamente del lugar menos esperado. “Tuve un llamado de Arellano, que me propuso trabajar en una obra de Gerardo Sofovich” dice la mendocina triunfante, “pero no puedo decirte de qué se trata, porque prometí no hablar”. Sabrina no puede contarte, porque la propuesta que recibió de Sofovich es para reemplazar a Silvina Luna en “El Champagne las Pone Mimosas“, algo que sin duda causará shock si se confirma, porque marcaría una victoria aplastante de la mendocina, que no solo desafió al padrino capo mafia del espectáculo local, sino que con su crecimiento lo obligó a contratarla a pesar de haber dicho “Quién es Sabrina Rojas?”. Y de nuevo así habló Zaratustra: “Rojas estarán los cachetes de la Chivi Luna si se llevara a cabo el reemplazo, pero lo tiene merecido por desinflarse las tetas”. Como Sansón, que se cortó el pelo y perdió la fuerza, Silvina Luna se cortó las tetas y entró cuesta abajo con una serie de decisiones calamitosas, que incluyen no solamente la
reducción mamaria, sino haber plantado a Playboy, una revista a la que primero le había dicho que sí y luego, ya sin tetas y con unos kilitos de más, se fue al mazo cuando llegó la hora de hacer las fotos para el conejo, que a último momento sacó de la galera a Mora Godoy para cubrir la edición de julio. Y nuevamente el contraste con Sabrina Rojas, que desde que aceptó la propuesta de Playboy estamos todos temblando en anticipación de las fotos, que se publicarían en la edición de septiembre u octubre. Y acá tenemos una recomendación para
vos Sabrina: venís haciendo todo bien, tu carrera está despegando, así que por favor, a la hora de hacer las fotos del conejo, no cometas el error de taparte la concha. Darle el si a Playboy y luego no mostrar la figaza es una histeriqueada que los editores del conejo del orto no tendría que permitir. Así que Sabrina, seguí los pasos de Victoria Onetto y Emme, y pone el clítoris sobre la mesa. Pero tenemos que estar confiados, porque la posibilidad de que Sabrina haga un desconche es alta, si tenemos en cuenta que en la producción de fotos que mostramos en el anterior post de Rojas, la idea de hacer una onda sadomasoquista fue de ella, que le dijo al fotógrafo que quería algo más osado con un título provocador donde decía “Necesito sexo todos los días”. Así que si todo sale bien, sería como vaticinó Zaratustra: “Rojas estarán las garchas a principios de septiembre en todo el país, si es que el conejo se pone las pilas como el de la vieja propaganda de Energizer”.
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